Ventajas y desventajas de los préstamos online

Los préstamos online en el acto son uno de los productos financieros más frecuentes en la publicidad de internet. Sin embargo, en pocas ocasiones se hace una comparación de ventajas y desventajas, que es justo lo que tenemos intención de hacer aquí.

DESVENTAJAS DE LOS PRÉSTAMOS ONLINE EN EL ACTO

La principal desventaja de los préstamos online en el acto son sus altos intereses. Los TAEs que manejan suelen superar el 2000 % lo que es alto sin importar los otros condicionantes.

Otra desventaja de estos préstamos es que cuando los necesitas, normalmente se debe a que tienes problemas económicos. No olvidemos que se trata de préstamos de cantidades bastante bajas que muchas veces no superan los 500 €. Cuando alguien necesita un préstamo así, probablemente necesite también cambiar sus hábitos para tratar de reducir gastos o aumentar ingresos. El problema es que no siempre es posible.

Aunque no sea propiamente culpa suya, lo cierto es que este tipo de préstamos permiten llevar a cabo conductas poco responsables. El hecho de tener acceso fácil al dinero, motiva que algunas personas gasten más que lo que deberían gastar pasando a endeudarse.

Finalmente, una tercera desventaja importante es que cuando se comete un impago las tarifas e intereses de mora son también altísimos. No obstante, aunque algunas personas llegan a pensar que cuando se pide este tipo de préstamos, se registra al cliente en ASNEF, hay que aclarar que esto no es así.

Los préstamos online en el acto no tienen por qué significar un registro en ASNEF siempre que el cliente pague. El problema es que los clientes suelen ser perfiles de riesgo y, por tanto, el impago a veces ocurre.

VENTAJAS DE LOS PRÉSTAMOS ONLINE EN EL ACTO

La principal ventaja es la velocidad de respuesta por parte del prestamista y la posibilidad de conseguir dinero rápido. Para muchos usuarios, es esencial saber cuanto antes si podrán contar con el dinero. Con estos préstamos se sabe de forma casi instantánea tras hacer la solicitud.

Otra ventaja importante es que no se necesita tener una nómina para ser apto para recibirlos. Muchos prestamistas aceptan clientes que tengan cualquier otro tipo de ingreso regular, siempre que su situación financiera permita confiar en que podrán devolver el préstamo.

Una tercera ventaja es que los prestamistas no piden aval ni garantía para optar al préstamo. Esto reduce enormemente la burocracia necesaria para formalizar el acuerdo y hace que todo pueda ser mucho más rápido. Por otro lado, tampoco se debe ocultar que la ausencia de avalista y garantía implican unos intereses a pagar más altos.

Los consumidores también valoran mucho que no hay que dar grandes explicaciones sobre lo que se va a hacer con el dinero. A diferencia de otros tipos de préstamos, si el prestamista concede la financiación, el usuario puede gastar el dinero en lo que quiera.

Finalmente, muchos de ellos pueden estar dispuestos a conceder un préstamo a un consumidor que esté registrado en ASNEF. Eso sí, siempre después de comprobar que el consumidor podrá devolver el préstamo.

Como se puede ver, utilizados responsablemente solo son una posibilidad más para gestionar tu dinero.