Microrrelatos en la revista Narrativas

Acaba de aparecer el número 20 de la revista Narrativas, que dirige Carlos Manzano. En este número (pp. 20-21) se incluyen varios microrrelatos míos: "Energúmenos" (incluido en Fuera pijamas), "Los fantasmas de internet" (publicado en este blog) y dos inéditos: "Una imagen para el recuerdo" y "La última tentación".

Aquí tenéis el contenido detallado:


● Ensayo

“Los males menores”: un punto de inflexión en la obra de Luis

Mateo Díez, por Manuel María Morales Cuesta
La cuestión de la raza en “Otelo”, por Enrique García Díaz
Cibercepción, la dimensión literaria, por Luisa Miñana

Relatos

Relatos, por Antonio Serrano Cueto
Vecinos, por Miguel Sanfeliu
Mujeres contundentes, por Vera Zieland
Golpearse los labios con un mediodía, por Javier Romano
La lectora, por Jesús Ortega
La I de Ïcaro, por Andrea Benavídez
Breve historia familiar, por Fernando Sánchez Calvo
Rigor vitae, curriculum mortis, por David Garrido
Bullying, por Esther Navarro
Los hombres alegres, por Carlos Montuenga
Príncipes ambulantes, por José Cruz Cabrerizo
A su servicio, por David Bombai
101 coños (fragmentos), por Salvador Alario Bataller
El hombre que se convirtió en el hijo de la estrella, por Diana Ferreyra
Sábanas grises, por Iván Teruel
El hombre que escribía historias de amor, por Carlos Ollero
Brígida, por Ramón Araiza Quiroz
Vergüenzas que afrontar, por Rolando Revagliatti
En tránsito, por Daniel P. Espinosa
Cuatro ojos, por Mari Carmen Moreno
Vol d’Ennui, por Carlos Sancho Torrubia
Espejos, por Alejandro Rosen
Portátil, por Luis Topogenario
Mossegar, por María Aixa Sanz
Sobredosis, por Manuel Ves
Relatos, por Pepe Pereza
La casa de mi vida, por Gustavo M. Galliano
Microrrelatos, por Daniel Sánchez Bonet
En 99 palabras, por Miguel Ángel Molina
Beth, por Emilio Jio Gil
El fetiche epistolario, por Roberto Strongman

● Novela

Capítulo de la novela en marcha “Pop-pins”, por Luisa Miñana

● Narradores

Patricia Esteban Erlés

● Miradas

La novela rural: Antonio Ansón, “Llamando a las puertas del cielo”, por Pablo Lorente Muñoz

Antón Pávlovich Chéjov, por María Dubón
Literatura con mayúscula, por Marcos Zocaro

● Reseñas“Yo lloré con Terminator 2 (relatos de cerveza-ficción)” de Carlos Salem, por Pablo Lorente Muñoz

“La sopa de Dios” de Gregorio Casamayor, por José Luis Muñoz

“El espíritu de cristal” de Carlos Jover, por Pablo Lorente Muñoz

“Todo es silencio” de Manuel Rivas, por María Aixa Sanz

“Celos” de Catherine Millet, por José Luis Muñoz

“Agua quieta” de Gristina Grande, por Carlos Manzano

“Pájaros sin alas” de José Javier Abasolo, por José Luis Muñoz

“El otro mundo” de Hilario J. Rodríguez, por Miguel Sanfeliu

“La vía láctea” de José Vaccaro Ruiz, por José Luis Muñoz

“Cambio de planes” de Luis Borrás, por Angélica Morales

“Trece cuentos inquietantes” de Felisa Moreno Ortega, por José Luis Muñoz

“Los hábitos del azar” de Francisco López Serrano, por Luis Borrás

“Mujer abrazada a un cuervo” de Ismael Martínez Biurrun, por Oscar Bribián

"Verano”, de J.M. Coetzee, por José Luis Muñoz

“El horizonte” de Patrick Modiano, por María Aixa Sanz

“Hacia el interior” de Pierre d. la., por Luis Borrás

Juguetes de las vanguardias

El genio no es más que la infancia recuperada a voluntad
Baudelaire, El pintor de la vida moderna

Nos escapamos a Málaga para visitar en el Museo Picasso Los juguetes de las vanguardias, una muestra de juguetes de naturaleza diversa (papel, cartón, metal, madera, tela) que dan la medida de los sueños de la infancia de entonces.
.....Después de un preámbulo en el que se indaga en los antecedentes didácticos y artísticos de finales del siglo XIX, el visitante recorre cuatro amplias salas con juguetes y libros infantiles fruto de los artistas, escritores y arquitectos de las primeras décadas del siglo XX.
Me detengo primero en los preciosos animales de madera de "El arca de Noé" de André Hellé (1871-1945), del que se han excluido, por razones de parentesco y finalidad, los animalitos de la "Serie de pequeñas huchas" de Minka Podhájská (1881-1963). Ahí el visitante recuerda que una vez amó la tierra y los seres que la habitan, y este sentimiento no se rompe, pese al contraste, con los "Paisajes industriales" (la geometría constructiva de los bloques) de Ladislav Sutnar (1897-1976), sino que lo acompaña en el tránsito hacia la urbe. De alto nivel técnico los alemanes, compuestos por sencillas piezas de madera los estadounidenses, los juegos de construcción de los años veinte apenas se diferencian de los juegos de hoy. Como tampoco hay diferencias en las travesuras infantiles, espléndidamente personificadas en los muñecos de Podhájská. Los demás muñecos y marionetas, de Paul Klee (1897-1940), Otto Morach (1887-1973), Alexandra Exter (1882-1949) o Fortunato Depero (1892-1960) son la evidencia de que el niño siempre ha sentido predilección por el juego con sus semejantes, figuras antropomórficas dotadas de las mismas cualidades que él a poco que la imaginación actuase.
.....Completan la exposición trenes, coches, caballitos, barcos de madera, prototipos de robot, rompecabezas y otros juguetes y artilugios primitivos (en general antibélicos), de esos a los que a veces, cuando nos aguijonea el hartazgo de la vida moderna, recurrimos en las jugueterías alternativas para congraciarnos con la sencillez de ataño. Porque los humanos somos pendulares en las ideas y circulares en los sueños.

(Imagen: Figura de madera pintada, piezas de metal y cordel. Picasso)
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Presentación de mi poemario

Queridos amigos, el próximo día 20 de enero, a las 19,30 h., presentamos en la Casa del Libro de Sevilla mi libro de poemas No quieras ver el páramo, publicado por Isla de Siltolá. Actuará de presentador Antonio Rivero Taravillo. Vuestra presencia siempre será grata.

A año muerto, gran lanzada

Maldito y bendito a partes desiguales, se acaba 2010. Ya hace tiempo que no me detengo en el umbral de la medianoche a hacer balances, que no está uno para muchas cuentas, aunque sí creo necesario, aunque sea para coger impulso, asumir la cara de Jano Bifronte que mira, sobre las nubes sombrías, el color de las entrañas de los días venideros. La ignorancia del mañana es el mejor antídoto contra la certeza impuesta del hoy. Así que, queridos lectores, mirad hacia mañana, que ya ha empezado.

FELIZ AÑO 2011

(El río Duero en la comarca de los Arribes. Fuente: Silenos)

Una agenda con microrrelatos

Hace meses la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía solicitó algunos microrrelatos de escritores andaluces para componer con ellos una Agenda 2011 en celebración de Año Internacional de los Bosques. La agenda, que no será venal y se distribuirá entre los empleados públicos de la Junta de Andalucía, ya está editada. Participo en ella junto con algunos amigos de este blog, como Ángel Olgoso, Ángeles Prieto y Carlos J. Ordoño Rodríguez.
....Os dejo mi microrrelato seleccionado y la lista de autores y títulos (veréis que algunos enviaron una batería de microrrelatos; santa facilidad):


TRABAJOS Y DÍAS

Principiaba junio en los bosques cuando llegaron al alba con palos largos, hachas y perros catadores. Se aplicaron a la faena bajo el estridor ardiente de las chicharras. Cumplida la jornada, abrieron los zurrones y repartieron pan y queso. Con el sol poniente regando las altas copas, esperaron a que los alcornoques descorchados destilaran el rojo vino.



Lista de autores y títulos seleccionados

Ángel Olgoso (“Espejismo”), Juan J. Muñoz Renguel (“Señales”, Parad(h)ojas), Ángel Vela (“Historias”, “2046”, “Genaro”), Óscar Torres (“Imagina”, “El conciertazo”, “Doñana”), Francisco J. Sosa Garduño (“Bailarinas del Bosque”, “Las visitantes invernales”, “Los pequeños soñaban…”, “Vuelos primaverales”, “Mi cabeza…”, “Saltar o dormir”, “Invisibles”, “¿Quién representa al bosque?, “El narrador del bosque”), Pedro Escudero Zumel (“Viejos Amigos”), Manuel Mije (“Licor de Plata”, “Viaje postrero”, “Leyenda”), Félix Morales (“Seres mitológicos”), Ángeles Mora (“Temporada de setas”, “Las lágrimas del chopo”, “Sale el sol”, “La ofrenda del alcornoque”, “Mirada limpia”), Conchi Jiménez (“Medita”), Esperanza Ródenas Perea (“La encina”, “Gaia”), Sandra Rodríguez Fernández (“La paradoja del cuento”), Alfonso Cost (“Arquitecto”), Aquilino Duque Ramírez (“Siempre vivió en el campo”), Carlos J. Ordoño Rodríguez (“Guadalmesí”), Carmen Valladolid (“Canina”), Francisco Rodríguez Estévez (“Amanece”), José C. Carmona (“Viaje”), Carmen del Pino (“Agosto”, “A solas”), Juan Domínguez Gallego (Herencia”), Fernando Martínez Gimeno (“Generaciones”), Elena Montagud (“Viejo chopo”), Pedro Escudero Zumel (“Viejos amigos”), Leara Martell (“Recuerdos”), Luis Hornillos (“La mirada de la semilla”), Pablo R. Balbontín (“Tu monte”), Sonsoles Yovanka (“Escalofrío”, “Sus propias armas”), Ricardo Reques (“Imagen”), Clara Linde Hernández (“Mis paseos”), Angeles Prieto Barba (“Ave Roc”), Francisco Fernández Parreño (“Sierra Morena”), María Márquez Arroyo (“Tras mi ventana”), Pepa Luna (“Primavera”, “El descorche”), Miguel Ángel Aragón (“Zambrano”), Rocío Jiménez Trigueros (“Belleza”), Salud Sánchez Silva (“Para mi niño”), Antonio Sanz Matencio (“La loba”, “El lobo”), Lola Marín Alfaro (“Campiña”), Francisco J. Milla Contreras (“Olores”), Daniel Laguna (“Vida”), Jaqueline Barros (“Gnomo”).

Un adiós inocente, inocente

En vista de los muchos amigos que me han expresado su preocupación (algunos por correo privado) por el cierre de este blog, adelanto dos horas (sobre las 00.00 h., fin de la jornada) la confesión de que, como algunos ya sospecharon, se trataba de una inocente inocentada. Hay toreros y cantantes (ay, Raphael) que anuncian su retirada sin descanso y, como si los dioses les hubiesen regalado una longevidad mayor que la de su admirado público, siguen erre que erre hasta el hastío. Yo espero no llegar a tanto, pero, de momento, estos silenos continuarán su danza, máxime cuando en el día de hoy han sucitado el comentario de personas que no suelen dejarlos, lo cual me hace pensar que al otro lado sigue habiendo lectores silenciosos. Gracias, amigos, por el interés y el apoyo. Entre todos hemos hecho más verosímil esta broma.

(Imagen: el paquidermo Pinocho del zoo de Jerez. Fuente: Silenos)

Adiós de los Silenos

Queridos amigos, después de mucho pensarlo (que si sí, que si no, que si sí...), el corifeo de estos Silenos ha decidido retirarles la licencia de baile o, lo que es lo mismo, a partir de hoy dejarán de bailar. La razón es bien simple: están cansandos de una danza que ya no despierta el interés de muchos de vosotros (ya apenas dejáis comentarios), como si hubieseis decicido emigrar a otras latitudes más amables. Como digo, lo he pensado mucho, porque sé que hay lectores incondicionales que (esos sí) nos echarán de menos. Pero es hora de cambios, de empezar una nueva andadura sin las cadenas de internet. Quizás alguien piense que, si no tienes una ventana en la red, no existes; sin embargo, todos existíamos antes y, si las Parcas lo permiten, seguiremos existiendo después de echar la persiana.
.....Ahora bien, que mis Silenos no bailen no significa que yo, corifeo en segundo plano, abandone la grata tarea de visitaros. Mientras la presbicia no lo impida, seguiré subiendo a la nave de los locos que navega por los mares literarios y convive en cada singladura con la tormenta en un vaso de agua; contemplaré esa columna de humo que asoma por el horizonte de la bahía gaditana, cercana al taller de los oficios del diletante, al sur de ese territorio mágico que es trópico de la Mancha; buscaré a los amigos por estos andurriales, aunque ello suponga el peligroso juego de poner la vida en el filo de una espada; haré nueva carrera con un máster en nubes y hurgaré en el subconciente de la memoria métrica, sin que ello signifique el abandono de los sueños en la memoria. Sé que alguien dirá ah de la vida, o tal vez atribuya esta despedida al humor mío, pero ha de saber que todo lo que nos rodea es un mero mercado de espejismos, menos grato que el Café Arcadia donde se sirve, en copas exquisitas, fuego con nieve. Como veis, las cosas no cambiarán mucho, porque, al margen de los días, seguirá habiendo antojos ultramar y una puerta falsa por la que seguiré sintiendo caricias perplejas o viajaré hasta la isla de Elca, el reino de Hansel en Baviera o el recién descubierto Japón de los libros. En definitiva, con una lágrima en el ojo izquierdo, que es el de las emociones inmediatas, me despido de todos vosotros para vivir los días de mis noches, tal vez con la imaginaria del alma. En cualquier caso, ha llegado la hora de dedicar el pasado que me espera a mi afición callada: una caña de pescar y el mar por montera.

Feliz Año 2011.


La infancia como "locus amoenus" (o el nuevo libro de Siltolá)

Ayer, día de Navidad, terminé la lectura de Poesía para niños de 4 a 120 años. Antología de autores contemporáneos, editada por J. Cotta, J. Mª. Jurado y J. Sánchez Menéndez en el sello La isla de Siltolá. Sigue este hermoso libro la estela abierta por otros volúmenes de poesía para niños, aunque el mercado editorial suele producir libros "nominales": Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Rafael Alberti y Miguel Hernández, entre otros, han sido objeto de compilaciones o adaptaciones singulares para los más pequeños.
.....Pero este libro aspira a más. Es una antología de una cuarentena de poetas, y son poetas contemporáneos, todos vivos y algunos aún poco conocidos. He aquí su principal peculiaridad. Otra es la declaración de intenciones que figura en el título, su afán de ser compañía del lector desde que echa a andar con soltura hasta que, siendo centenario, deja las lecturas de este mundo. Y para ese viaje sí hacen falta alforjas, y la poesía es una de ellas. Así lo advierten los editores en el prólogo: "Si ponemos la semilla del poema en el corazón del niño, le habremos regalado al hombre un salvoconducto para abordar las afrentas de la vida" (p. 10). Y más adelante: [La poesía] "Es la banda sonora de una vida colmada" (p. 11). En estos dos principios reside buena parte del espíritu de este libro: la celebración de la vida a través de la infancia. Porque es este un libro para lectores "infantes", cualesquiera que sea su edad, pero también un libro sobre ese paraíso perdido. Desde el más veterano, el maestro García Baena, hasta el más joven, Tomás Rodríguez Reyes, los poetas se han colocado ante el espejo cóncavo del tiempo y han buscado al niño que aún se oculta detrás del cristal y que, pese a la deformación de la memoria, puede todavía conformarse con rasgos reconocibles y amables. Ello explica que estemos ante un libro de gran colorido, de vívidos paisajes exteriores en muchos casos, de luces que alternan en armonía con la amenidad de las sombras. He aquí, simplificada en sustantivos esenciales, la paleta de colores y tonos que hallará el lector: cielo (luz, nubes), agua (río, mar, lluvia, nieve), peces, pájaros (palomas, vencejos, ruiseñores), árboles, flores, evocaciones (amor, fantasmas, sueños, casas, familia, Navidad)...
.....La nómina de autores es riquísima: P. García Baena, J. Jiménez Lozano, Aquilino Duque, Mª. Victoria Atienza, Antonio Colinas, Eloy Sánchez Rosillo, Luis Alberto de Cuenca, Felipe Benítez Reyes... (aunque echo en falta a poetas tan señalados ya como Raquel Lanseros y Eduardo García) y el disfrute, garantizado para quienes aún creemos que la poesía alivia los pesares de este mundo. Me quedaría con muchos de estos poemas, pero quizás el que más me ha gustado sea éste del gran Antonio Colinas (p. 49):

POZO OSCURO DE LOS SUEÑOS

Amable duendecillo de los bosques,
remoto brujo, pájaro agorero,
hadas, amigos de mis horas dulces,
llevad lejos de mí este desamparo,
venid con vuestras pócimas y ungüentos,
cegad con varas mágicas el sol.
Pasan las noches y no cruza el cielo
la luna amarillenta de otras veces,
no queda el corazón estremecido
cuando, al amanecer, repican todas
las campanas del pueblo y los vencejos
chillan enloquecidos por la luz.
Amable duendecillo de los bosques,
remoto brujo, pájaro hechizado,
abrid el pozo oscuro de los sueños
y que las aguas milagrosas surtan
para los labios ávidos de amor.
Amigos todos de mis horas niñas:
librad al corazón de tanta sed.

¿Feliz Navidad?

Aunque no hago apostasía de la tradición familiar en estas fechas, la Navidad nunca fue fiesta de mi agrado. Por más que el solsticio invernal active la reconquista de la luz por las huestes del Sol Invicto, el ejército de las sombras aún tardará en retroceder. Acontece, por tanto, en días oscuros. Oscuro es el recuerdo, cada vez más abrumador, de los muertos. Oscura la memoria de los vivos que nos siguen jodiendo la vida. Oscura la perspectiva del año venidero, del que sólo tiene noticia cierta el dios Jano. Oscura -por depauperada- la tradición de los regalos, pues el engendro Noel-Magos es la prueba indiscutible de cómo bajo el manto de la "interculturalidad" se abriga la globalización consumista. Oscuro el espíritu insolidario (Berlanga, maestro Berlanga). Oscuras las nubes con que los banqueros y los políticos han sembrado el horizonte de ayer. Por ello prefiero las fiestas de primavera, con cantos y ofrendas a la primitiva Ceres, a la Tierra, a Dea Dia. Pero, con todo, lectores habituales de estos Silenos, visitantes ocasionales y otras especies de blogueros, os deseo

FELIZ NAVIDAD


(Donatus Park nevado en 2009. Lovaina. Fuente: Silenos)

Un microrrelato cruento

EL ENCARGO

Son dos, ocultan indicios de crímenes en la mirada y tienen el paso envalentonado de quienes van a ejecutar un encargo. Siempre actúan juntos, son expertos inmoladores a sueldo que se emplean a fondo en estos días grises de Adviento, sin que nadie descubra en su oscuro tránsito dual el más mínimo atisbo de un oficio reprobable. Después de vigilar durante semanas a la víctima, deciden a la par el dónde y el cómo, aguzan los instrumentos y rezan una plegaria para aplacar con el sacrificio no se sabe a qué sedienta divinidad. Cuando llega la hora, uno sujeta con fuerza al desdichado, cuyas pupilas negras ya contemplan su muerte a manos de aquellos hombres desconocidos. Entonces el otro eleva el puñal despacio, respira hondo y lo clava hasta la empuñadura en el pescuezo del pavo, que siente cómo las patas le flaquean, cae de costado y el alma que le negó el Cielo se le escapa alada hacia el infierno del horno.

(Imagen: utensilios domésticos. Museo de Heraclion, Creta. Fuente: Silenos)

De lecturas: Calders, Walser, Swift

Ando leyendo en estos días cuentos de Pere Calders, cuyo sentido del humor me parece envidiable, sobre todo en los relatos de conflictos y enredos comunitarios, como "La rebelión de la azotea". Calders, además, es autor de microrrelatos, varios de los cuales han sido recogidos en la edición de Anagrama que tengo (Ruleta rusa y otros cuentos), como, por ejemplo, "El árbol doméstico". Un hallazgo. He comenzado una novela corta que, debo reconocer, no me ha seducido para continuar con su lectura: El paseo, de Robert Walser. Representante de ese subgénero de la flânerie (o paseos), posee un tono irónico algo simplón que, a mi modo de ver, la perjudica. Y quizás sea este aspecto insustancial el que me ha hecho relegarla. Esta noche probaré suerte con El país del agua, de Graham Swift, que viene recomendada por mi mujer, lectora fina que acertó al regalarme los cuentos de Calders.


(Pere Calders, en la magnífica fotografía de 1984
de Isabel Steva Hernández (Colita). Fuente: Colita/Corbis)


Un microrrelato sobre la tierna infancia

AMPUTACIÓN SIN CIRUGÍA

Primero me ha amputado las dos piernas y luego, los dos brazos. Sin miramiento, con la violencia propia de quienes no padecen con el dolor ajeno. Ahora intenta desenroscarme la cabeza, pero le está costando un poco porque no se esperaba que mi cuello fuese tan resistente. Si lo consigue, ¿a qué me enfrentaré después? ¿Qué me tiene reservado esta niña diabólica, cuya lengua viperina le asoma por la comisura de los labios? Con lo contenta que me puse cuando entró en el cuarto con los vestiditos nuevos.

Homenaje a Carlos Edmundo de Ory


El lunes 20 de diciembre la familia y amigos, bajo la batuta de Jesús Fernández Palacios, homenajearemos en Cádiz a Carlos Edmundo de Ory, el último poeta elegido por las Parcas. Será en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, a las 19,30. No dejéis de ver el programa: a los escritores Félix Grande, José Ramón Ripoll, Jaume Pont, Rafael de Cózar, Juan José Téllez, José Manuel García Gil y Jesús Fernández Palacios se suman los cantautores y músicos Luis Eduardo Aute, Fernando Polavieja, Fernando Lobo y Juan Luis Pineda. Los amigos cercanos no tenéis excusa para no asistir; los lejanos seréis acogidos con los brazos (y los versos) abiertos.


El Gran Sillón de la RAE en disputa

La Real Academia España estará en breve descabezada y anda por ello en estos días deshojando la margarita de quién sustituirá a Víctor García de la Concha, el director saliente. Tres sillones pujan por el Gran Sillón: D (Darío Villanueva), h (José M. Blecua) y k (José A. Pascual). No sé qué votarán los ilustres académicos en la segunda votación que tendrá lugar la semana que viene (ayer ninguno alcanzó la mayoría absoluta), pero sospecho que Villanueva juega con ventaja: su letra tiene mayor dominio en la región de las letras españolas que la minusválida h y que la esporádica k. Añádase a ello que su sillón es mayúsculo y los otros dos son minúsculos. Y obsérvese además lo siguiente en la figura de las susodichas letras: las tres orientan sus relieves hacia la derecha, pero, mientras que la D presenta una turgencia, a modo de barriga, harto poderosa, indicio de un claro estado de bienestar, y se mantiene estable sin necesidad de muletas, la h y la k no sólo son cuerpos raquíticos, sino que además precisan de un miembro para apoyarse y tenerse en pie. Por todo ello, parece claro que Villanueva reúne más condiciones para ganar. Aunque, tratándose de la RAE, nunca se sabe.

(Emblema de la corporación de 1868)

Un microrrelato ordenado


SÍNDROME DE ESTOCOLMO

Me ordenaron que los acompañase y, extrañado, obedecí. Me ordenaron que entrase en aquel vehículo y, asustado, obedecí. Me ordenaron que me desnudase en aquella sala inhóspita y, temblando, obedecí. Me ordenaron que me tumbase sobre aquella mesa fría y, tiritanto, obedecí. Cuando me ordenaron que no respirase y permaneciese quieto, obedecí sin sentir ya nada. Y estaré eternamente agradecido a aquellos seres extraños por poner orden en el mayor de los desconciertos.

Un microrrelato con rúbrica


LA FIRMA DEFINITIVA

No es el notario marbellí persona que se inquiete fácilmente. A lo largo de treinta años de profesión ha estampado su rúbrica en cientos de documentos de transacciones importantes: apartamentos de lujo adquiridos por empresarios adúlteros, chalés exclusivos con helipuerto e hipódromo domésticos, yates de eslora inabarcable con grifería áurea, créditos hipotecarios millonarios para promotoras prometedoras… Pero la venta de hoy es diferente, porque hoy el notario va a obtener la contrapartida de su vida. Por eso hoy el notario está inquieto. A la hora en punto, el Diablo acude a la cita con su pluma de oro.

(La imagen está tomada de www.todocolección.net)

De vez en cuando, un anónimo


La red tiene esas cosas: que hay muchos necios parapetados detrás del anonimato. De vez en cuando recibo algún comentario sin firma que rezuma mala leche, y lo tiro directamente a la papelera, no sin antes responderle con algún dardo. Me pregunto por qué hay gente que pierde el tiempo con estas majaderías. Salvo un par de personas, creo no haber alimentado enemistades. ¿Proceden de este ínclito par? Es posible, pero no es justo atribuir la ponzoña sin pruebas. En caso de que no sea así, menos entiendo que alguien, acaso al otro lado del país o del planeta, sienta placer escribiendo mamarrachadas contra un perfecto desconocido. Acepto cualquier crítica sobre lo que escribo en este blog, y las publicaré siempre que se adornen con esa extraña prenda en estos días que es el respeto y vengan rubricadas. La basura, en cambio, sólo cabe en la papelera.

(Gárgola del Museo de Cluny, París. Fuente: Silenos)

Siltolá suma y sigue

Nuevos frutos maduros en esa isla misteriosa que es Siltolá:

Poesía para niños de 4 a 120 años Antología de autores contemporáneos), ed. de Jesús Cotta, José Mª Jurado y Javier Sánchez Menéndez.

Esta obra incluye poemas éditos e inéditos de: Pablo García Baena, José Jiménez Lozano, Aquilino Duque, María Victoria Atencia, Antonio Carvajal, Antonio Colinas, Miguel d'Ors, Fernando Ortiz, Eloy Sánchez Rosillo, Ángel Guache, Luis Alberto de Cuenca, Javier Salvago, Julio Martínez Mesanza, Ana Rossetti, Rafael Adolfo Téllez, Víctor Jiménez, Manuel Gahete, Juan Cobos Wilkins, José Julio Cabanillas, Elías Moro, Pedro Sevilla, Juan Ramón Barat, Felipe Benítez Reyes, Jesús Aguado, Ramón Simón, Amalia Bautista, José Mateos, Pilar Pardo, Mercedes Escolano, Javier Sánchez Menéndez, Abel Feu, Juan Bonilla, Juan Antonio González Romano, Jesús Cotta Lobato, José Luis Piquero, Olga Bernad, Ángel Mendoza, Enrique García-Máiquez, José María Cumbreño, José María Jurado, Miguel Agudo, Diego Vaya y Tomás Rodríguez Reyes.

Revista de Poesía, 3:

Colaboraciones e inéditos de: María Victoria Atencia, Luis Alberto de Cuenca, Fernando Iwasaki, Carmelo Guillén Acosta, Elías Moro, Pedro Sevilla, Inmaculada Moreno, Mercedes Escolano, Antonio Rivero Taravillo, Olga Bernad, Jesús Jiménez Domínguez, Juan Manuel Macías, Cristián Gómez Olivares, Corina Dávalos, Rocío Arana, Ignacio Escuín. Críticas y reseñas de José Luna Borge, Elena Almeda, Rafael Adolfo Téllez, Juan Manuel Macías, José María Jurado, Tomás Rodríguez Reyes y Julio Ariza.

Josep María Castellet y la libertad creadora


Leo en El País de hoy la entrevista que Juan Cruz hizo a Josep María Castellet, el visionario de antaño y fracasado de ahora -según sus propias palabras-, una semana antes de que le concedieran el Premio Nacional de las Letras. Entre la hojarasca política española, el calentón coreano y otras noticias nada amables, la entrevista a Castellet es lo único impreso que merece la pena en esta mañana de domingo azul y fría. Porque siempre es grata la memoria, "que permite evitar la nostalgia", de los amigos (Manuel Sacristán, Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, Joan Fuster, Terenci Moix...), cuyas voces han reclamado in absentia ser reunidas en un libro: Seductores, ilustrados y visionarios. Ahí luce "el esplendor del fracaso" faulkneriano, consecuencia, entre otras cosas, de una entrega de los amigos a la política que rebajó su pulso intelectual. Ahora Castellet relee a José Ángel Valente, a Ángel González y reconoce que equivocó el rumbo cuando hizo su prólogo, con exigencias de poesía socialrealista, a Veinte años de poesía española. Este otro Castellet, rodeado de la danza espectral de los amigos, morador de una isla que ya es octogenaria, sabe ahora que la creación literaria debe ser "completamente libre, y el crítico también tiene que ser libre. Es el gozo de la libertad..." En esta mañana de domingo azul y fría, la conversión de Castellet me trae al recuerdo la larga discusión, a ratos agria, que se produjo hace días a bordo de La nave de locos, la bitácora de Fernando Valls, sobre el dogmatismo y la libertad creadora en el cuento, discusión que, sospecho, aún arrastra su estela.

(Fotografía: Josep María Castellet, de Consuelo Bautista, El País (6/01/2007)

Una reseña de "No quieras ver el páramo"


Hoy el suplemento Artes y Letras de El Heraldo de Aragón publica una reseña de No quieras ver el páramo, firmada por Olga Bernad y reproducida en su blog Los otros.