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LA LIBERTAD es una sola, no se debe dividir

¿Por qué hemos dividido la palabra Libertad? ¿Acaso la podemos partir? ¿Por qué no luchamos por la Libertad en el estricto sentido de la palabra? ¿Por qué tenemos que aceptar esas ideas socialistas o del socialismo democrático que coartan la libertad del individuo en muchos sentidos?

Cuando nos dicen que tenemos libertad de culto, libertad de expresión, libertad política o libertad económica, estamos dividiendo la palabra libertad por conveniencia de personas o grupos que quieren manipularnos y coartar nuestros derechos con leyes y reglamentos para sus propios beneficios; o tenemos LIBERTAD o no la tenemos.

Wikipedia, la enciclopedia digital más famosa de Internet, nos explica el significado de esta palabra, dice así “La Libertad es la capacidad de la conciencia para pensar y obrar según la propia voluntad. Según las acepciones 1, 2, 3 y 4 de este término en el diccionario de la RAE, el estado de libertad define la situación, circunstancias o condiciones de quien no es esclavo, ni sujeto, ni impedido al deseo de otros de forma coercitiva. En otras palabras, aquello que permite al ser humano decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos. Pues la libertad implica una clara opción por el bien y el mal. La quinta acepción del término define la libertad como la “facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres”. En base a ello, la protección de la libertad interpersonal, es objeto de una investigación social y política”.

Y, como bien lo incluye esta enciclopedia, la libertad interior es un aspecto que no se puede obviar “El fundamento metafísico de la libertad interior es una cuestión psicológica y filosófica. Ambas formas de la libertad se unen en cada individuo como lo interno y lo externo de una malla de valores, juntos en una dinámica de compromiso”.

En el libro titulado La Libertad Dividida, un compendio de más de doscientos artículos publicados en el periódico La Nación entre 1966 y 1989, escritos por la costarricense Cecilia Valverde Berrenechea, ex presidente de ANFE nos encontramos una frase lapidaria de esta brillante mujer, dice así: “La libertad (posibilidad de escoger) es un valor indivisible que no puede partirse” y tiene razón, ¿Por qué el Estado le coarta la libertad de escoger al individuo? Esto lo escribió en agosto de 1988, han pasado 26 años y sin embargo en Costa Rica aún no tenemos derecho a escoger muchas cosas, un ejemplo de esto es que los costarricenses no tienen aún el derecho a escoger a morir dignamente cuando así la persona lo desee.

El conocido escritor peruano radicado en España, Mario Vargas Llosa, afirmó hace unos años en México que “La libertad es una sola y quienes se empeñan en dividirla no sólo se equivocan sino que casi remediablemente fracasan en sus empresas. Los gobiernos que creen que puede haber una libertad económica junto con una restricción política como ocurre en China, a la corta o a la larga encontrarán que esa división conduce al fracaso, como condujo en América Latina muchas dictaduras militares que trataron de abrir un espacio de libertad económica dentro de un contexto político de autoritarismo y represión”.

Trabajemos todos juntos entonces, para que los populistas y los estatistas -que son los más dados a manosear la libertad- no la dividan, recordemos aquí lo que dijo Miguel de Cervantes Saavedra “LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA.

¡Mi gran enemigo es el Estado!, @carlosvilchezn


Por Carlos Vilchez Navamuel, 18/09/2014

El título de este comentario, es parte de algo que leí en una de las redes sociales, lo publicó en su muro  un empresario inteligente que sabe lo que hace y lo que dice, el pensamiento completo decía Mi gran enemigo es el Estado en todas sus formas, y los partidos políticos no son más que extensiones engañosas de ese Estado que tanto detesto”.  Estamos seguros que el empresario al que nos referimos estaba consciente de lo que señalaba, su larga experiencia le ha dado conocimiento y le permite opinar sobre este asunto.

Revisando en Internet sobre el tema me encontré con un libro titulado “Our Enemy, the State” (Nuestro Enemigo el Estado), el libro escrito por Albert J. Nock, en 1935, el escritor que se dice inspiró a autores como, Frank Chodorov, Murray Rothbard, Leonard Read y Ayn Rand. El libro fue reimpreso varias veces y  traducido  al español en el 2013 y editado  por la EDITORIAL INNISFREE LTD. En esta edición aparece una introducción escrita en 2009  por  Butler  Shaffer donde nos habla del autor y nos dice que “Nock fue un hábil orador sobre el liberalismo clásico; defensor del libre mercado, la propiedad privada y receloso frente al poder. Éste escribió en una época en la que el concepto de "liberalismo" estaba siendo política e intelectualmente corrompido para transformarlo en su antítesis de una sociedad dirigida por el Estado; a Nock le preocupó en especial el efecto negativo que tal transformación habría de tener tanto en el individuo como en la cultura en general cuando la corrupción del nuevo carácter humano se hiciera la norma social. El libro lo pueden bajar en el formato de pdf en este enlace: https://bibliolibertaria.org/libros/nuestro-enemigo-el-estado/

En otro sitio leímos algunos pensamientos lapidarios de este gran escritor y pensador norteamericano, Nock afirmaba entre otras cosas que: “El estado actual de los asuntos públicos muestra con suficiente claridad que el Estado es el instrumento más pobre que se pueda imaginar para mejorar la sociedad humana y que la confianza en las instituciones políticas y las panaceas políticas es absurda y está fuera de lugar.  El Estado no es la entidad adecuada para el bienestar humano”. 

¿Es en verdad el Estado enemigo de la empresa privada? La respuesta dependerá de cómo esté conformado el Estado, porque éste puede ser benefactor o posibilitador, y como veremos a continuación las diferencias son muy grandes.

La historia está ahí para estudiarla, entre más estatista sea un gobierno, más enemigo será de la empresa privada, Cuba ha sido un ejemplo de ello en los últimos 50 años, el Estado cubano dirigido por los hermanos Castro destrozó el aparato empresarial privado y con ello la pobreza se generalizó,  en Venezuela mucho más rico y poderoso que Cuba, el Estado, con este gobierno Chavista se ha ido convirtiendo poco a poco en el gran enemigo de la empresa privada, en noviembre del año pasado Fedecámaras aseguró que 4.000 empresas habían desaparecido en los últimos diez años en Venezuela y lo atribuyó directamente a las políticas, que calificó de "pésimas", de los gobiernos de Hugo Chávez (1999-2013) y Nicolás Maduro. http://eltiempo.com.ve/venezuela/economia/fedecamaras-cuatro-mil-empresas-han-cerrado-en-ultima-decada/116521

Entre más pequeño sea el Estado y más libertades existan, más amigable es el Estado con la empresa privada. En países como Costa Rica, hay más libertades económicas que en los países mencionados anteriormente, sin embargo las políticas de tipo socialista que siguen privando son asfixiantes para la empresa privada, las personas que quieren convertirse en empresarios deben de comprender que una vez inicien una empresa, el Estado sin llamarlo se convertirá de forma automática en un socio suyo, un mal socio y en muchos caso como dijo el empresario, su peor enemigo.

El Estado costarricense como socio nos ofrece impuestos muy altos, exceso de regulaciones,  monopolios nefastos, desidia y negligencia burocrática, servicios mediocres y caros, infraestructura pésima, gollerías y un sinfín de etcéteras.

Mauricio Rojas, un chileno que estuvo radicado en Suecia desde 1974 escribió un libro titulado “Suecia después del modelo sueco” del estado benefactor al estado posibilitador, (Fundación Cadal, Buenos Aires, Argentina 2005) en él nos comenta con lujo de detalles la crisis de los noventa de ese país escandinavo y como el Estado Benefactor que tenían casi colapsa, nos habla de la transición y del cómo  lo hicieron, nos dice también por qué el Estado debe de pasar de ser un Estado benefactor a un Estado posibilitador donde los gobiernos deben facilitar la productividad y trabajar conjuntamente con la empresa privada en toda su dimensión.

Un Estado posibilitador permitirá a los gobiernos concentrarse en fiscalizar y generar legislatura para hacer sociedades más justas y equitativas y deberá facilitar a las empresas privadas para que ejecuten sus  proyectos de forma ágil y productiva en busca de mejorar de forma global y sustantiva, Nueva Zelanda al igual que Suecia ejecutaron grandes cambios y los resultados están a la vista.  


Carlos Vilchez Navamuel
@carlosvilchezn