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Las segundas hipotecas son para el verano

Las segundas hipotecas son para el verano

A las puertas del verano es habitual que las familias comiencen a planificar las vacaciones para los meses estivales. El alquiler de un apartamento en la playa, la reserva del hotel en la costa y los más privilegiados la compra de una segunda residencia en un entorno turístico o rural. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurría antes de la crisis, las hipotecas para segunda vivienda son más difíciles de conseguir. El comparador financiero HelpMyCash.com nos muestra las mejores hipotecas para segundas residencias y los requisitos necesarios para conseguirlas.
Mejores hipotecas para segunda vivienda de este verano
Una de los mejores préstamos hipotecarios del mercado actual, es la Hipoteca Naranja para Segunda Vivienda de ING DIRECT. Ofrece uno de los plazos más largos para este tipo de producto, hasta 35 años; la financiación más amplia, hasta el 75 %; y el interés más bajo, euríbor + 0,99 %. Además está totalmente libre de comisiones y solo exige contratar dos seguros: vida y hogar.
La Hipoteca Freedom + de Mediolanumtambién cuenta con unas condiciones muy atractivas. Un plazo de hasta 30 años, financiación de hasta el 70 %, interés de euríbor + 1,09 % y dos seguros: vida y hogar.
Y por último, hay que destacar también la Hipoteca Santander, que ofrece una financiación de hasta el 70 %, en un plazo un poco más bajo (25 años), pero con un interés muy competitivo de euríbor + 0,99 % a partir del tercer año. A cambio, es necesario contratar seguro de vida y seguro de hogar, además de domiciliar nómina y recibos, lo que por otra parte es una buena noticia porque permite sacar rentabilidad al contratar la cuenta 1|2|3 del Santander que renta hasta el 3 % TAE.
Dos requisitos indispensables para firmar una hipoteca para segunda vivienda
Los bancos exigen más garantías a los clientes para conceder crédito para segundas viviendas, ya que suelen encontrarse en zonas turísticas, que dificultarán la venta al banco si el cliente deja de pagar la vivienda. Además ante la dificultad económica, el hipotecado dejará de pagar antes su segunda residencia que la vivienda habitual. Por estos motivos los bancos exigen:
Disponer de ahorros superiores al 35 %
Actualmente, los bancos suelen pedir un volumen de ahorro, aproximado, del 35 % del valor de la vivienda (20 % del valor de compraventa más un 15 % en gastos de gestión) para conceder una hipoteca para primera residencia. Sin embargo, para las hipotecas de segunda residencia la banca exige un porcentaje mayor. Normalmente conceden un 70 % de la financiación para estos préstamos hipotecarios. 
Como consecuencia el cliente debe aportar un 30 % de ahorro para cubrir la parte que el banco no financia del valor de compraventa y un 15 % más para los gastos de formalización de la hipoteca y la compraventa. En total un 45 %, es decir 45.000 € de cada 100.000 euros.
Ingresos más elevados
Para conceder cualquier tipo de financiación hipotecaria, los bancos exigen un alto nivel de solvencia. Lo que se traduce en puesto de trabajo fijo y con experiencia, además de ingresos elevados, normalmente superiores a los 2.000 euros.
La cuota no puede suponer un importe superior al 35 % de los ingresos, por lo que las hipotecas para segunda vivienda exigen sueldos más elevados ya que conceden menos plazo, por lo que la cuota media es más abultada que la de un préstamo hipotecario normal.

En una hipoteca para vivienda habitual el plazo medio es de 30 años, pero puede llegar hasta los 40 años, como en la Hipoteca Naranja de ING DIRECT. Sin embargo, en las hipotecas  para segunda vivienda el plazo medio es de 20 años.

Ventajas e inconvenientes de la hipoteca mixta

¿Por qué el banco te quiere vender una hipoteca mixta?
Si nos encontramos en busca de financiación para comprar una vivienda, es probable que el banco nos aconseje o recomiende una hipoteca a tipo mixto. Este tipo de préstamos hipotecarios han florecido rápidamente en la cartera de ofertas de cada entidad a lo largo del último año. Pero ¿por qué? ¿Qué interés tiene el banco en vendernos este tipo de hipotecas? ¿Qué ventajas tienen para el consumidor? El comparador HelpMyCash.com nos explica a quién interesan este tipo de hipotecas.
Las hipotecas mixtas benefician al banco no al cliente
Los préstamos hipotecarios a tipo mixto, según están planteados por los bancos españoles, son un producto que en poco beneficia a los consumidores, más bien son un colchón para la banca en un periodo de tipos bajos.
Como si de una “cláusula suelo” se tratase, las hipotecas mixtas impiden disfrutar a los hipotecados de un euríbor actual en negativo. El 99 % de estas hipotecas incluyen un periodo fijo durante los primeros años (entre 3 y 15 años). Este interés suele rondar el 2 %.
Después de una década a tipo fijo, estas hipotecas mudan a un interés variable, con un diferencial medio del  1,25 %. Evidentemente, no podemos adivinar el valor de cotización del euríbor dentro de unos años, pero si aplicamos la lógica y seguimos la tendencia cíclica del mercado financiero, es probable que para entonces el índice cotice en valores más altos que los actuales.
De esta forma, el consumidor nunca se beneficia de su hipoteca, ya que paga un interés fijo del 2 % cuando podría estar pagando un interés variable de euríbor + 0,99 %. Y cuando el interés pase a ser variable (por ejemplo a euríbor + 1,25 %) el euríbor, probablemente, no estará en negativo sino más alto. Solo con que cotizara al 2 %, significaría afrontar un interés superior al 3 %.
¿A qué perfil puede interesarle una hipoteca mixta?
Las hipotecas fijas son el producto financiero elegido por las personas de cariz conservador y con una mayor aversión al riesgo. También, tienen más éxito entre clientes con un mayor poder adquisitivo, debido a que suelen tener cuotas más altas.
Las hipotecas variables son la opción preferida por aquellas personas que quieren empezar pagando menos por su hipoteca y no tienen inconveniente en exponerse a una posible subida del índice de referencia.
Sin embargo, una mixta ¿a quién puede atraer? Alguien con aversión al riesgo no firmaría este tipo de préstamo hipotecario, porque no puede controlar la cotización del euríbor dentro de 10 años. Y alguien que quiera comenzar pagando menos, aprovechando el euríbor en negativo, tampoco firmaría estas hipotecas.
Esta opción puede ser elegida por personas que prefieren un tipo fijo, pero que no pueden permitirse una hipoteca fija, debido a que tienen cuotas más elevadas al disponer de menos plazos. Estas hipotecas mixtas tienen más plazo y le garantizarían, como mínimo, un periodo de tiempo con una cuota inmóvil. Además puede que cuando acabe el plazo fijo, el nivel económico de la familia haya ascendido y puedan afrontar con más garantías el tipo variable.
También, pueden ser la opción escogida por aquellas personas que consideran que la economía se recuperará antes de lo previsto, y los tipos de interés subirán a corto plazo, de modo que una hipoteca mixta puede ser un salvoconducto para protegerse de un euríbor ascendente.


Los secretos de tu hipoteca

Los secretos de tu hipoteca

A la hora de firmar cualquier contrato, conocer en profundidad los pequeños detalles que se esconden en la letra pequeña nos puede evitar numerosos disgustos en el futuro. Esto resulta especialmente relevante a la hora de firmar documentos como nuestra hipoteca: un crédito que nos obligará a soportar una carga económica importante durante las próximas décadas. Con el propósito de ofrecer al consumidor la máxima información al respecto, el comparador financiero HelpMyCash.com ha creado una guía gratuita sobre la letra pequeña de las hipotecas.
¿Cómo puedo consultar los detalles de un préstamo hipotecario?
Si bien podemos encontrar información sobre las hipotecas tanto en folletos, como en las cristaleras y los portales virtuales de los bancos, lo cierto es que se trata de una información escasa que puede distar mucho del producto final que nosotros contratemos. Esto se debe a que las hipotecas no son un producto cerrado, sino que se adaptan al perfil de cada consumidor.
Para saber cuál es la oferta real que el banco nos puede proponer, tendremos que pedir la llamada FIPER o Ficha Informativa Personalizada. En este documento gratuito y no vinculante, el banco  nos presenta una oferta que se ajustará realmente al producto que terminaremos contratando y que contiene la información más relevante.
¿En qué me tengo que fijar?
A pesar de que cada contrato hipotecario es un mundo y de que en muchas ocasiones los bancos utilizan un vocabulario propio para referirse a los mismos conceptos, existen algunos puntos esenciales iguales en cada caso, a los que tenemos que prestar especial atención:
El tipo de interés de la hipoteca
¿Tiene un interés fijo, mixto o variable? Y más importante aún, ¿cuál es el índice de referencia? Aunque entorno al 90 % de las hipotecas que existen en nuestro país son variables y de estas, el 90 % están ligadas al euríbor, existen otros índices a los que se puede ligar nuestro préstamo hipotecario y que tienen un impacto directo en nuestra mensualidad. Aquellos que tengan euríbor, están disfrutando en la actualidad de cuotas bastante menores que aquellos cuya hipoteca tenga el IRPH como subyacente.
Además de fijarse en el índice de la hipoteca, también tenemos que prestar atención al índice que puede servir como substituto en caso de desaparición del original. Por ejemplo, en muchas hipotecas se indica que en caso de desaparición del euríbor actual, el sustituto será el IRPH entidades, lo que supondrá el aumento directo de casi dos puntos porcentuales en nuestro interés.


Vinculación requerida
En ocasiones, un atractivo tipo de interés viene dado en función de que contratemos toda una serie de productos adicionales con la entidad. El principio es sencillo: cuanto mayor sea la vinculación, menor será el interés.
La FIPER debe contener todos estos productos que mejoran la cuota de nuestra hipoteca, pero que tienen un coste en particular, puesto que terminan teniendo un impacto notable en nuestra cuota mensual.
Comisiones que se aplican
Las comisiones también representan una fuente de ingresos importante de las entidades. Si bien hay algunos cargos que pueden no llegar a aplicarse nunca (como los de novación, subrogación o amortización, que solo se aplican si llevamos a cabo dichas operaciones), lo cierto es que asegurarse o, al menos, intentar que no figuren en nuestro contrato puede ahorrarnos cientos o, incluso, miles de euros a lo largo de la vida de nuestro préstamo.
Cláusulas… ¿abusivas?
Existen algunas cláusulas que han despertado un gran rechazo por parte de la sociedad y que han llegado a popularizarse como “cláusulas abusivas”. Cabe decir que este término sólo puede ser empleado después de que un juzgado así lo haya considerado, en base a una serie de condiciones. A pesar de lo anterior, casos como el de las cláusulas suelo han sido objeto de multitud de demandas.
El suelo hipotecario ha sido considerado nulo en varias ocasiones, siendo considerado abusivo por la falta de transparencia al no aparecer precisamente en la FIPER, ni haber sido explicado en particular a los nuevos clientes.
A raíz del rechazo del suelo, los bancos están apostando por una versión menos dañina para el cliente: las llamadas cláusulas cero, cuyo objetivo es evitar que sea el banco el que pague intereses a los clientes por su hipoteca. Esta cláusula funciona como un suelo, con la diferencia de que sólo se activa si el cómputo del valor del índice de referencia de nuestra hipoteca más el diferencial es inferior a cero. Es importante comprender que esto no significa que no continuemos pagando el capital, sino que sería el banco el que nos pague por ello. Todo un verdadero contrasentido.


No es país para hipotecas fijas

No es país para hipotecas fijas

A pesar de que a lo largo del último año y, en especial, de lo que llevamos de 2016 la banca ha potenciado notablemente su cartera de hipotecas fijas, en la práctica España sigue siendo un país a tipo variable. Así lo refleja el último informe del INE sobre hipotecas, según el cual el 89 % de las nuevas hipotecas firmadas en febrero son a tipo variable. El comparador financiero HelpMyCash.com nos da las claves de por qué las hipotecas fijas no tienen tanta aceptación.
La banca busca abrigo en el tipo fijo
En un escenario de tipos de bajos, con el euríbor cotizando en negativo y el tipo de interés del dinero congelado, los bancos divulgan a bombo y platillo un producto financiero extraño para los españoles. A diferencia de otros países europeos como, por ejemplo, Francia, en España las hipotecas fijas nunca han gozado de popularidad y no han llegado a enraizarse en la cultura financiera, algo que se sigue notando pese a que los bancos han rebajado el interés de las hipotecas fijas a más de la mitad.
Hasta hace un año era prácticamente imposible encontrar en nuestro país una hipoteca a tipo fijo con un interés por debajo del  5 %, lo habitual era que este tipo de préstamos presentaran intereses de entre el 5 % y el 7 %. Sin embargo, el descenso prolongado del euríbor a 12 meses y su posterior hundimiento en valores negativos ha provocado que la banca apueste por el tipo fijo para paliar la situación.
¿Por qué los españoles siguen apostando por las hipotecas variables?
Según el comparador financiero HelpMycash.com una de las primeras razones por las que el tipo variable sigue dominando en el panorama hipotecario es porque a corto plazo es más barato. Aunque a día de hoy es posible firmar hipotecas fijas con un interés por debajo del 2 %, las hipotecas variables siguen siendo más barata los primeros años,ya que el euríbor cotiza por debajo de cero (-0,010 % abril) y los diferenciales rondan el 1 %.
El segundo motivo es el valor de la cuota, que es más elevado en las hipotecas fijas que en las variables, ya que el plazo es más corto. Actualmente los bancos conceden un plazo medio de 20 años para los préstamos hipotecarios a tipo fijo y un plazo de 30 años para las variables. Además, en las hipotecas fijas, cuanto más bajo es el plazo menor es el interés, por lo que para disfrutar de un tipo fijo al 2 % hay que firmar un plazo de 10 años, aproximadamente. Esta circunstancia provoca cuotas bastante más elevadas que no están al alcance de todos los bolsillos.
Y en tercer y último lugar, las hipotecas fijas tienen más comisiones y más caras. Por lo general, este tipo de préstamos suele incluir comisión de apertura y es frecuente también la comisión por desistimiento total y parcial. Pero, además, las fijas a diferencia de las hipotecas variables incluyen la comisión de riesgo por tipo de interés, que oscila entre un 0,5 % y un 5 %. Esta comisión se cobra por subrogar la hipoteca y amortizar total o parcialmente la hipoteca (además de la posible comisión de amortización). Este hecho provoca que el consumidor esté atado de pies y manos a la hora de hacer cambios en su préstamo hipotecario, puesto que le saldrá muy caro.


Las hipotecas fijas se ponen de moda

¿Las hipotecas fijas son realmente el producto de moda?

Que las hipotecas a interés fijo están en su punto más bajo que nunca en términos de interés no es ningún secreto. Basta con ojear las ofertas de las diferentes entidades para contrastar los actuales tipos bajos que se aplican a este tipo de préstamos. A raíz de esto, son numerosos los portales que se han lanzado a anunciar que este tipo de hipotecas suponen en la actualidad el 40 % de los nuevos contratos que se firman. El comparador HelpMyCash.comanaliza esta situación, para contrastar hasta qué punto esta noticia es acertada.

¿Qué dicen exactamente los estudios publicados?

Según los datos publicados en el último boletín trimestral de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), que realiza una división de los préstamos en función de la estructuración del interés, los nuevos préstamos firmados con un interés fijo menor a un año descienden paulatinamente desde el 90 % de febrero de 2007, hasta un 58,5 % actual. Estas hipotecas son las consideradas de tipo variable, tradicionalmente el producto más vendido en nuestro país, que pueden contener también una etapa de un año a interés fijo.

En el segundo grupo encontramos las hipotecas que aplican un interés fijo con una duración de entre uno y 10 años. Estas hipotecas han experimentado un crecimiento de entorno al 6 % de los nuevos préstamos hipotecarios en febrero de 2007, hasta convertirse en el 33 % de las nuevas hipotecas. Son las llamadas hipotecas mixtas, ya que durante su vida experimentarán un tramo de interés fijo y otro ligado a algún índice de referencia como el euríbor.

Finalmente, el porcentaje restante pertenece a las nuevas hipotecas firmadas con un tipo de interés fijo de más de 10 años, lo que viene siendo un 8,5 %, porcentaje que contiene tanto las hipotecas mixtas con un tramo de interés fijo de más de 10 años, junto con las hipotecas a tipo fijo. Esta cifra concuerda prácticamente con la fijada en el último informe del INE, que cifraba el porcentaje total de nuevas hipotecas firmadas con un interés fijo al 10,8 %. Algo que dista mucho de representar el 40 % de las nuevas hipotecas.

Las hipotecas mixtas, crecen en silencio
La lectura de la estadística nos viene a indicar que aunque sí que es cierto que se nota un repunte de las hipotecas a tipo fijo, estas aún están lejos de representar una cuota de contratación relevante. Queda por ver su evolución durante los próximos meses.
Lo que sí que podemos destacar es el paulatino aumento de las llamadas hipotecas mixtas, las hipotecas cuya vida de interés se divide en un tramo fijo al comienzo y otro variable después. Merece la pena reflexionar sobre este producto ya que, a día de hoy, se da el panorama más desfavorable para la contratación de este tipo de préstamo hipotecario.
Las razones son de peso: elegir un tipo fijo a 5 o 10 años en la actualidad y variable después significa lanzarse a una hipoteca que nos obligará a pagar entre un 2 % y un 2,50 % durante los primeros años, desaprovechando el actual escenario de euríbor a mínimos históricos.

Después, aunque no podamos prever la evolución del euríbor, el comportamiento esperado del índice es que tienda a subir, por lo que no llegaríamos a disfrutar del ahorro que permiten los tipos bajos actuales en ningún momento.

Enemigos de los hipotecados

Tres villanos hipotecarios: vinculación, IRPH y suelo

La excesiva vinculación, el IRPH  y el suelo hipotecario son los tres enemigos más peligrosos de cualquier préstamo hipotecario. El comparador financiero HelpMyCash.com nos muestra cuáles son los efectos negativos de contar con cualquiera de ellos en la hipoteca.

La vinculación ata
Uno de los principales enemigos de las hipotecas modernas es la vinculación o, mejor dicho, la excesiva vinculación. Los bancos, para paliar el escenario de tipos bajos, ofrecen hipotecas con intereses muy bajos a cambio de contratar varios productos con coste, que incrementan el coste de la operación y atan a la entidad.
Por ejemplo, una hipoteca de 100.000 euros a 25 años, ofrece un interés de euríbor + 0,90 % a cambio de contratar un seguro de vida por 350 euros al año, un seguro de hogar por 250 euros anuales, un plan de pensiones con aportación anual de 2.000 euros, domiciliación de nómina y tarjeta de crédito con un mínimo de 6 movimientos trimestrales. La cuota sería de 372 euros, lo que al año supone un importe de 4.468. Pero a este importe habría que sumarle el coste de los seguros y del plan de pensiones lo que reportaría una cuota anual de 7.068 euros.
La misma hipoteca sin vinculación ofrece un interés de euríbor + 1,75 % y las cuotas mensuales serían de 411 euros, por tanto al año el importe de la hipoteca ascendería a 4.932 euros. Además tendríamos que contratar de forma independiente un seguro de hogar (porque es obligatorio por ley), que en el mercado podemos encontrarlos perfectamente a 200 euros. De esta forma pagaríamos al año 5.132 euros.

El IRPH engrosa las cuotas
Hoy en día el IRPH Entidades cotiza dos puntos porcentuales por encima que el euríbor a 12 meses, por lo que un hipotecado referenciado a IRPH en las mismas condiciones que uno a euríbor, puede llegar a pagar 1.500 € al año de más por su hipoteca.
Sin embargo, no solo los hipotecados indexados a IRPH se ven perjudicados, las personas con hipotecas referenciadas a euríbor y con IRPH Entidades como sustituto también podrían sufrir las consecuencias, de un índice tan elevado, en dos escenarios:
·         Con la llegada del euríbor plus: aunque desde la Comisión Europea aseguran que el euríbor plus no será un índice nuevo, sino una mejora del actual, algunos bancos españoles sí lo creen, por lo que sustituirán al euríbor actual por el IRPH entidades más diferencial, ya que aparece contemplado como índice sustituto en los contratos hipotecarios.  Esta maniobra es abusiva porque de repente los hipotecados a euríbor pueden pasar a pagar un índice que cotiza por debajo del 0 % a uno que roza el 2 %.
·         En la revisión hipotecaria con euríbor en negativo: algunas entidades incluyen en el contrato la posibilidad de cambiar la hipoteca a IRPH, si en el instante de la revisión el euríbor cotiza a cero o en negativo.

El suelo nos cobra de más
La cláusula suelo, declarada nula recientemente por un juzgado de primera instancia, es sin lugar a dudas el principal enemigo de los hipotecados a tipo variable. Esta cláusula limita el interés mínimo que va a pagar una familia por su hipoteca, por lo que no permite pagar menos cuando el euríbor está bajo. 
Por ejemplo, para una hipoteca de 100.000 euros a 25 años con un interés de euríbor + 1 %, ahora mismo pagaríamos una cuota de 376 euros, sin embargo, si tuviéramos un suelo del 3,5 %, la cuota ascendería a 500 euros, es decir, abonaríamos 125 euros más al mes.

Hasta ahora, los afectados por el suelo podrían reclamar a su entidad los intereses pagados de más desde mayo de 2013. Sin embargo, el próximo 26 de abril el TJUE puede declarar retroactividad total en la devolución de los intereses a los afectados por suelo. El comparador HelpMyCash.com aconseja calcular cuánto dinero nos debe el banco por el suelo hipotecario a través de una calculadora de suelo gratuita

Riesgos de la carencia hipotecaria

3 riesgos que quizá no conocías de la carencia de hipoteca

Dos de cada diez hogares tienen dificultades para pagar la hipoteca, según la OCU. Una situación que obliga a muchos a buscar alternativas para no perder su vivienda. Solicitar una carencia de hipoteca es una solución que puede significar un alivio momentáneo, ya que permite dejar de pagar una parte o la totalidad de la cuota mensual. Sin embargo, desde el comparador de hipotecas HelpMyCash.com advierten que la carencia no es ni gratuita ni fácil de conseguir, por ello, se detallan tres riesgos que deberíamos conocer.

1. Aumenta el coste total de la hipoteca
Aunque la carencia de hipoteca permite reducir la cuotamensual, ya que solo se abonan intereses, tiene una gran desventaja: el coste total de la hipoteca aumenta. Por ejemplo, para una hipoteca de 150.000 euros, a 25 años y un interés de euríbor + 1 %, devolveríamos al banco un total de 31.285 euros en concepto de intereses. Si después de 5 años solicitamos una carencia de capital, los intereses aumentarían hasta 35.014 euros, es decir, que la carencia tendría un coste de 3.729 euros.

Además, debemos tener en cuenta que durante los primeros años de hipoteca se pagan más intereses que capital, por lo que resultará más cara si la solicitamos en ese periodo.

2. Se alarga el plazo de amortización
Otro problema que se desprende de la carencia es que alarga el plazo total de la hipoteca. Por ello, debemos ser muy conscientes de que la deuda se nos extenderá tanto tiempo como se haya prolongado el periodo de carencia.

En caso de que no nos importe que la hipoteca se estire, podemos valorar otra alternativa, como alargar el plazo de amortización de la hipoteca. Puede resultar más barato (si lo negociamos bien con el banco) y reduciríamos las cuotas de toda la vida de la hipoteca. 

3. La cuota vuelve a ser lo que era sin previo aviso
Hay que ser muy consciente de que después del periodo de carencia la cuota volverá a ser lo que era de repente, de un mes a otro. Así que se deben usar esos meses de “gracia” para recuperarnos económicamente o, al menos, ahorrar para poder asumir otra vez la cuota normal.

¿Cuándo conviene solicitar una carencia de hipoteca?
Debemos entender la carencia hipotecaria como una ayuda eventual, no como un recurso sistemático, ya que, como hemos explicado hasta ahora, la operación comporta un coste. Sin embargo, existen algunas situaciones en las que la carencia sí puede ser una ayuda:
  • Si justo después de adquirir la vivienda necesitamos dinero para invertir en reformas o comprar muebles.
  • Si atravesamos un problema económico puntual en el que prevemos que nos recuperaremos rápidamente.


La nueva sentencia contra la cláusula suelo

¿Cómo te afecta la nueva sentencia contra la cláusula suelo?
El futuro de la cláusula suelo ha vivido otra fecha histórica: el pasado jueves el Juzgado de lo Mercantil nº 11 de Madrid declaró nulas todas las cláusulas suelo alegando “falta de transparencia”. De este modo, ha condenado a 40 entidades bancarias a eliminar las polémicas cláusulas y, además, a devolver el dinero cobrado de más. Desde el comparador de hipotecas HelpMycash.com nos explican cómo puede afectar esta nueva sentencia y cuál será el futuro de la cláusula suelo.

¿Los afectados por suelo recuperarán su dinero parcial o totalmente?
El procedimiento empezó en 2010, a raíz de una macrodemanda interpuesta por la Asociación de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE), que representaba a unos 15.000 afectados por la cláusula suelo. En un principio, se dirigía a 101 entidades, de las cuales quedarían 40 tras los procesos de fusión.

Desde el comparador nos explican cómo nos puede afectar la nueva sentencia contra la cláusula suelo:
  • En principio, solo se podrá recuperar el dinero cobrado de más a partir de mayo de 2013, fecha en la que Tribunal Supremo declaró nulas todas las cláusulas suelo, pero en los casos en los que el cliente no hubiera sido informado debidamente. El 26 de abril el Tribunal de Justicia Europeo dictará una sentencia en la que podría exigir la retroactividad total, es decir, devolver las cantidades cobradas de más desde la firma de la hipoteca.
  • Puede que no se beneficien de la nueva sentencia los hipotecados con estudios y formación financiera, ya que se presupone que sí conocían los efectos de la cláusula suelo en la hipoteca.
  • Los que no hayan interpuesto demanda junto con la de ADICAE, deberán solicitar directamente a la entidad que les devuelva el dinero cobrado de más, ya que no se les reembolsará automáticamente.

¿Cómo puedo alegar falta de transparencia?
Esta sentencia ha marcado un antes y un después en el futuro de la cláusula suelo. Sin embargo, no solo se trata de que la eliminen del contrato, sino que para recuperar el dinero cobrado de más, se debe demostrar falta de transparencia. Algunos indicios que muestran que el banco no fue claro en la aplicación de la cláusula son:
  • Si el banco no explicó lo que era y qué efecto tendría antes de la firma del contrato. Como son productos financieros un poco complejos, hoy en día, los bancos tienen la obligación de entregar un folleto informativo con explicaciones detalladas sobre la hipoteca.
  • Si existe una gran diferencia entre el suelo y el techo. Este último es el contrario del suelo y, en principio, debe proteger al hipotecado de grandes subidas de los tipos de interés. Si hay mucha diferencia entre los dos, es decir, que el techo esté en valores a los que nunca llegará el euríbor (más del 10 %, por ejemplo), es otra muestra de falta de transparencia.
  • Si no se ha firmado una oferta vinculante o en el pre-contrato (la última oferta que nos enseñó el banco) no figuraba la cláusula suelo.

¿Cómo puedo saber cuánto he pagado de más?
De momento, se calcula que si los bancos devuelven las cantidades cobradas de más, la cifra ascendería a 5.000 millones de euros. Si eres uno de los afectados por el suelo hipotecario y no sabes cuánto dinero te debe el banco, puedes utilizar una calculadora de cláusula suelo online. Esta calculadora te permitirá saber cuánto has estado pagando de más desde la firma de la hipoteca y desde mayo de 2013, fecha de la sentencia del Tribunal Supremo.






Financiar tu casa de vacaciones

Hipotecas para segunda vivienda
Cómo financiar una casa donde pasar las vacaciones
Estamos a las puertas de Semana Santa, fecha en la que muchas familias dejan la ciudad para pasar las vacaciones en una segunda residencia. Sin embargo, los que se plantean adquirir una segunda vivienda se encuentran con un problema: encontrar financiación para una casa de vacaciones es más complicado que conseguir una hipoteca normal. Por ello, el comparador HelpMyCash.com nos da consejos para poder firmar una hipoteca de segunda vivienda, además de repasar todas sus características.

Características de las hipotecas de segunda vivienda
Por lo general, no se aplican las mismas condiciones en las hipotecas de primera  vivienda que en las de segunda residencia. Estas últimas son productos con más riesgo para la banca, ya que cualquier familia dejaría de pagar antes su casa de vacaciones que su propio hogar. Las características que las definen a ambas difieren en algunos aspectos:
  • Menor financiación: con una hipoteca normal se puede lograr hasta el 80 % de la financiación (hasta el 100 % con hipotecas para pisos de bancos). En cambio, si hablamos de segunda vivienda, nos prestarán entre el 60 y el 70 % del valor de la casa.
  • Plazo más corto: para una hipoteca de segunda vivienda nos concederán, en general, entre 20 y 25 años para devolver la hipoteca, mientras que para una normal dispondremos de 30 o incluso 40 años.
  • Intereses más altos: como los bancos corren más riesgo con esta clase de hipotecas, se puede dar que nos apliquen un interés más alto.

Sin embargo, el comparador puntualiza que algunos bancos ya aplican las mismas condiciones para hipotecas de primera y segunda residencia. A pesar de esto, para acceder a mejores condiciones se suelen requerir perfiles económicos muy altos.

Requisitos para conseguir una hipoteca de segunda residencia
Las exigencias para acceder a las hipotecas se han relajado: no se necesitan tantos ahorros ni ingresos tan elevados como hace unos años. Sin embargo, siguen existiendo unos mínimos que cumplir. Además, cuando hablamos de hipotecas de segunda residencia, estos requisitos suelen ser más estrictos:

  • Disponer de ahorros, de entre un 30 % y un 40 % para pagar la parte que el banco no financia, más un 15 % para asumir los gastos de gestión e impuestos.
  • Ingresos más altos, de más de 2.000 euros al mes. Por descontado, un requisito imprescindible es contar con un trabajo estable. En general, se trata de demostrar una alta solvencia económica.
  • Para solicitar cualquier crédito al banco, un requisito imprescindible es no figurar en ninguna lista de morosos y no haber fallado ninguna cuota de otra hipoteca o préstamo personal.
  • En muchas ocasiones, el banco requiere de una persona que avale la hipoteca. Tener avalista siempre será un punto a nuestro favor, ya que los bancos confiarán más en nosotros.

2 formas de conseguir financiación para una segunda vivienda
Ya hemos visto que los requisitos para financiar una segunda vivienda pueden ser más estrictos. Por ello, desde el comparador se proponen dos formas de acceder a este tipo de hipotecas: 

  • Solicitar directamente una hipoteca de segunda vivienda, asumiendo condiciones más estrictas.
  • Rehipotecar la residencia habitual y con el capital prestado, pagar la segunda vivienda. Debemos tener en cuenta que con esta opción, en caso de impago corremos el riesgo de perder nuestro hogar.

Hipotecas que financian el 100%

¿Es posible conseguir una hipoteca que financie el 100 %?

Uno de los aspectos que más ha cambiado en la concesión de préstamos hipotecarios, tras la crisis económica, ha sido el importe de la financiación. Hace una década era una práctica habitual que las entidades concedieran una financiación del 100 %, incluso superior, ya que agregaban al importe total los gastos de apertura y costes de diferente índole, como el precio de una reforma o muebles para la nueva vivienda.

Actualmente conseguir una hipoteca 100 es más complicado, ya que los bancos normalmente solo conceden hasta un 80 % de la financiación. Sin embargo, todavía es posible firmar una hipoteca que cubra el importe íntegro de la vivienda. El comparador financiero HelpMyCash.com nos explica dos vías para conseguirlo.

Firmar una hipoteca para pisos de banco

Posiblemente ésta sea la forma más sencilla de conseguir una financiación del 100 % para la compra de una vivienda. Los bancos atesoran una cartera repleta de inmuebles provenientes de embargos o de promociones que nunca llegaron a venderse.

Para aligerar su bolsa de vivienda, las entidades optan por conceder una financiación mayor, que puede ser del 100 %. Convirtiéndose esta opción en un modelo más asequible para aquellas personas que disponen de ahorros, pero no los suficientes como para firmar una hipoteca con menor financiación.

Una de las mejores opciones financieras del mercado hipotecario actual que sufrague el importe total de la vivienda es la Hipoteca Altamira a tipo variable del Santander. La finalidad de este préstamo hipotecario es exclusivamente la compra de pisos de bancos. Concede un plazo de hasta 40 años, con un interés del 1,75 % durante los dos primeros años y después a euríbor + 0,99 %. Además, si se contrata toda la vinculación y disponemos de un perfil solvente, la entidad puede financiarnos el 100 % de uno de los pisos de su inmobiliaria.

Otro de los bancos que concede un 100 % de la financiación para la compra de sus pisos es el Popular a través de la Hipoteca Aliseda, que ofrece un plazo de hasta 30 años y un interés de euríbor + 0,90 % el primer año y euríbor + 1,25 % después.

Tener un perfil financiero por encima de la media

Una opción más remota, mediante la que podemos negociar una financiación del 100 %, es disponiendo de un perfil financiero de grandes garantías. Aunque hoy en día los bancos solo conceden una financiación de hasta el 80 % del valor más bajo entre tasación y compraventa, es posible optar a una subvención superior si contamos con los siguientes requisitos:
·         Trabajo fijo y con antigüedad: disponer de un empleo con una garantía de estabilidad, en un sector económico pujante. Ser funcionario es una gran ventaja para negociar una hipoteca 100, ya que este tipo de perfiles son los más solicitados por los bancos.

·         Ingresos elevados: si para una hipoteca que concede el 80 % se exigen nóminas superiores a 2.000 euros, para conseguir una mayor financiación necesitaremos unos ingresos más elevados.
·         Capacidad de ahorro y no tener deudas: contar con un expediente financiero inmaculado, en el que no se registren deudas pendientes.


Me compensa subrogar la hipoteca

¿Me compensa hacer una subrogación de hipoteca?

Si eres de los que piensan que estarás atado a tu banco durante los años que dure la hipoteca (generalmente unos 30) estás equivocado. La realidad es que estarás ligado a un banco, pero no necesariamente siempre debe ser el mismo. Existe la posibilidad de subrogar la hipoteca y cambiarla de entidad. ¿Cómo se hace? ¿Me saldrá a cuenta? El comparador de productos financieros HelpMyCash.com nos trae las claves para cambiar la hipoteca de banco y no arruinarse en el intento.
¿Cuándo es interesante hacer una subrogación de hipoteca?
Para empezar, debemos tener claro que a no todos los hipotecados les interesa cambiar la hipoteca de banco. La finalidad de la subrogación de hipoteca es mejorar alguna de las condiciones de la hipoteca actual, por lo que solo saldrá a cuenta si las hipotecas que se ofrecen en la actualidad son mejores que la nuestra. Con el traslado de la hipoteca a otra entidad tendremos la oportunidad de mejorar:
·         El interés: se podrá rebajar el diferencial, cambiar el índice de referencia (de IRPH a euríbor, por ejemplo) o incluso pasar de hipoteca variable a fija o viceversa.
·         Comisiones y productos vinculados: al subrogar la hipoteca deberemos firmar un nuevo contrato, en el que pueden figurar otros productos y servicios de la entidad e incluso, eliminar todas las comisiones.
·         Cláusulas abusivas como la cláusula suelo o unos intereses de demora muy altos.

Cambiar la hipoteca de banco: ¿por dónde empiezo?
Si en nuestro caso concreto creemos que cambiar la hipoteca de banco será una buena solución para ahorrar en nuestras cuotas, la primera condición que debemos cumplir es haber pagado un mínimo de 3 años de hipoteca en nuestra entidad. En caso contrario, ningún banco querría aceptarnos como nuevos clientes, ya que para ellos podríamos ser un perfil de “posible riesgo”.
Por otra parte, debemos saber que para subrogar la hipoteca no hace falta avisar a nuestro banco. Solo hay que encontrar una entidad que nos haga una oferta de subrogación y que ésta sea mejor que la contraoferta del banco actual (si decide hacerla).
Finalmente, antes de decidir si trasladar la hipoteca o no, debemos saber que la subrogación tiene un coste. Por eso, deberíamos hacer cuentas y valorar si con las nuevas condiciones amortizaríamos rápido el precio de la subrogación.


¿Cuánto cuesta subrogar la hipoteca?

El comparador HelpMyCash.com detalla los gastos asociados a la subrogación para saber si ,en nuestro caso concreto, nos saldría rentable o no cambiar la hipoteca de banco:
·         Comisión por subrogación: no todas las hipotecas la incluyen, pero en caso de que sí, no puede ser de más del 0,50 % los primeros 5 años y del 0,25 % a partir del sexto sobre el capital pendiente.
·         Notaría: estos gastos no suelen superar los 600 euros.
·         Tasación: entre los 200 y 400 euros.
·         Gestoría: se pueden negociar, aunque no suelen ser superiores a los 300 euros.
·         Registro de la propiedad: menos de 100 euros.

Por tanto, para una hipoteca media a euríbor + 2 % a 30 años, subrogándola a los 10 años, el importe de la operación ascendería a los 1.476 euros.
Con una nueva oferta de euríbor + 1 % amortizaríamos los costes de la subrogación en menos de 2 años y al acabar de pagar la hipoteca habríamos ahorrado unos 1.300 euros.



Dación con pago e Hipotecas

A falta de dación en pago, nace la dación con pago

Las ejecuciones hipotecarias siguen siendo un problema de gran envergadura en nuestro país. Diariamente se ejecutan en España cerca de 160 hipotecas de primera vivienda y aunque las cifras remiten, no todas las ejecuciones que concluyen en desahucio se benefician de la dación en pago. El problema radica en la ausencia de una ley que garantice la dación en pago por contrato. Mientras tanto, la insuficiente Ley de Segunda Oportunidad no evita que cientos de familias pierden su vivienda y queden esposados a una deuda de por vida. Ante esta oquedad legal y de derechos, han comenzado a surgir los primeros seguros que cubren la deuda remanente tras una ejecución hipotecaria, garantizando el efecto de una dación en pago, pero eso sí, con coste. 

¿En qué consisten los seguros que garantizan la “dación en pago”?

Hasta la fecha, según el comparador HelpMyCash.com solo existe una compañía de seguros que comercializa este tipo de “salvoconductos”. Preventiva Seguros ha sido la empresa pionera en crear un producto que se comercializará en otras compañías aseguradoras o canales del sector, pero ¿en qué consiste?
A diferencia de los seguros de protección de pago, Reinicia, que es como se llama este nuevo concepto de seguros, no cubre las cuotas impagadas sino que se hace cargo de la deuda pendiente de un piso embargado y subastado por el banco.
De esta forma, al igual que la dación en pago, el seguro cancela la deuda del hipotecado con el banco.  Sin embargo, a diferencia de la dación, debe iniciarse el proceso de embargo y posterior subasta del inmueble.
El objetivo de estos seguros es evitar que el asegurado tenga que seguir pagando la deuda pendiente de su hipoteca, intereses de demora, intereses remuneratorios y las costas judiciales originadas por el proceso ejecutorio.
El precio de estos seguros, para hipotecas medias de 100.000 euros, oscila entre los 2.000 y 3.000 euros, y puede abonarse de una vez o de forma fraccionada hasta en seis años. 
¿Son los seguros de dación en pago la solución?
La respuesta es no. La dación en pago, al igual que ocurre en otros países, como Estados Unidos, debería ser más un derecho que una póliza. El sistema hipotecario español requiere de una ley que garantice por contrato la dación en pago y el nacimiento de este tipo de seguros no hace sino evidenciar las carencias de un sistema incomprensivo. 
Actualmente en nuestro país, solo existen dos vías para acceder a la dación en pago, o bien la entidad la incluye voluntariamente en el contrato hipotecario (solo la hipoteca Sin Más de Bankinter lo lleva a cabo) o que el hipotecado cumpla una serie de requisitos muy exigentes:
1. Todos los miembros de la familia han de estar en paro y carecer de otros bienes o derechos patrimoniales.
2. Ha de tratarse de la única vivienda en propiedad.
3. El importe de la vivienda no puede superar los 200.000 euros.
4. La hipoteca no ha de tener avalista.
5. No debe haberse iniciado el proceso de ejecución.
6. La vivienda no puede estar gravada con cargas posteriores.

Reducir cuota o importe al pagar la hipoteca

¿Qué es mejor, reducir la cuota o el importe total de la hipoteca?

Pagar menos por la hipoteca es el sueño de cualquier hipotecado, para ello existen fórmulas que nos permiten reducir el importe final del préstamo o la cuota mensual. Optar por una opción u otra atiende a diferentes necesidades. Sin embargo, aminorar la cuota de la hipoteca, en ocasiones, provoca un incremento del importe final del préstamo hipotecario. El comparador financiero HelpMyCash.com nos explica qué alternativa es mejor y cuándo es conveniente decantarse por una u otra.  

Pagar menos cada mes 

Rebajar el importe mensual de la hipoteca es el objetivo de aquellas personas a las que apremia contar con mayor liquidez cada mes. El endeudamiento excesivo, la reducción de los ingresos familiares o simplemente la disconformidad con la cuantía de la cuota son algunos de los motivos por los que se ejecuta esta opción.

Para reducir la cuota mensual existen varias opciones, aunque hay que tener en cuenta que alguna puede suponer un incremento del coste total del préstamo hipotecario:

Renegociar el interés: negociar con el banco la bajada del interés tiene un efecto inmediato en las cuotas y en el importe final. El coste de ambos se recorta, pero la entidad puede cobrarnos una comisión por novación (entre el 0 % y el 1 %) si figura en el contrato o exigirnos contratar algún producto extra (seguro de vida, plan de pensiones, etc.). Si el banco no acepta una novación, podemos intentar reducir el interés a través de una subrogación de hipoteca.
Amortizar la hipoteca: si tenemos un dinero ahorrado y decidimos adelantar el pago de la deuda, podemos amortizar plazo o cuota. Si optamos por lo primero, el coste de la hipoteca se reducirá, porque al disminuir el plazo se reducen también los intereses. Sin embargo, si amortizamos cuota, pagaremos menos cada mes pero el precio final de la hipoteca será el mismo. Si nuestra hipoteca cuenta con una comisión por amortización anticipada, ésta será del 0,50 % los cinco primeros años y del 0,25 % a partir del sexto.
Carencia de capital: consiste en reducir la cuota mensual o directamente dejar de pagarla durante un plazo. La carencia de capital consiste en pagar únicamente intereses durante un tiempo (normalmente tres años como máximo). Tras la finalización de la carencia parcial, el capital pendiente será el mismo, pero el plazo aumentará, por lo que el importe total de la hipoteca también crecerá.
Antes de negociar con el banco algunas de estas fórmulas, podemos hacer números y calcular cuál será la nueva cuota mensual resultante, para ello podemos utilizar una calculadora de hipoteca online.


Reducir el importe total

Rebajar el interés de la hipoteca, mediante una novación o a través de una subrogación, además de un aminoramiento de las cuotas produce un abaratamiento del importe final. Sin embargo, como ya hemos visto, tanto la carencia de hipoteca como la amortización de cuota no rebajan el precio total de la hipoteca. 

Si el objetivo que nos mueve a rebajar el coste total de la hipoteca es meramente ahorrativo y no está relacionado con la necesidad de disponer de mayor liquidez cada mes, porque contamos con ahorros suficientes, la mejor alternativa es amortizar plazo.

Esta opción implica menos tiempo para devolver la deuda, lo que significa menos intereses. De esta forma, el importe de nuestro préstamo hipotecario se verá reducido, aunque pagaremos la misma cuota, pero durante menos meses. 

Conclusiones
1. La mejor opción es intentar reducir el importe final de la hipoteca, si esto además implica una rebaja de las cuotas mensuales, mucho mejor. 
2. La carencia reduce la cuota, pero no el importe total. Cuando atravesemos una dificultad económica puntual, evidentemente la urgencia determina intentar reducir la cuota, aunque en ciertas ocasiones provoque un encarecimiento de la hipoteca a largo plazo.
3. Amortizar el plazo genera ahorro. Si disponemos de ahorros suficientes, lo ideal es amortizar plazo e incluso amortizar totalmente la hipoteca si nuestra situación financiera nos lo permite. De esta forma, pagaremos menos intereses y ahorraremos en el pago. 

Cómo evitar el impago de tu hipoteca

5 alternativas para evitar el impago de la hipoteca

Las condiciones económicas de una familia pueden cambiar a lo largo de la vida de la hipoteca.  Las mismas garantías que empujan a una pareja a hipotecar sus próximas décadas en el pago de una vivienda pueden volverse en su contra al cabo de los años.  Atravesar un bache económico a causa de la pérdida del empleo o por otras razones, repercutirá en el pago de la cuota hipotecaria. Sin embargo, si nos anticipamos al problema y actuamos con previsión, podremos capear el temporal y no perder la hipoteca negociando alternativas de pago con el banco.

Según la guía gratuita de HelpMyCash.com sobre qué hacer cuando no se puede pagar la hipoteca, existen 5 opciones para evitar el impago del préstamo hipotecario. 

1. Ampliación de plazo
Cuando tengamos el menor aviso de que nuestra economía puede empeorar debemos acudir a nuestro banco y comentarle nuestra situación para encontrar soluciones que nos permitan no perder la vivienda y al banco cobrar su deuda. Entre las diferentes alternativas podremos ampliar el plazo.
Al incrementar el plazo de nuestro préstamo hipotecario conseguiremos reducir la cuota mensual, aunque para eso el importe de la hipoteca aumentará, ya que se incrementarán los años durante los que tendremos que devolver la deuda.
2. Carencia hipotecaria
La carencia puede ser la solución cuando se atraviesan dificultades económicas puntuales, pero nunca puede convertirse en un recurso habitual. Esta práctica nos permite dejar de pagar la hipoteca o parte de ella durante un tiempo, pero tras la carencia el importe a devolver se incrementa. Podemos distinguir dos tipos de carencia:
Carencia parcial: durante el tiempo que se pacte con el banco (suele ser como máximo de 3 años) solo pagaremos de la cuota la parte proporcional a los intereses o al capital. Si solo abonamos los intereses, a la conclusión de la carencia de capital, seguiremos debiendo el mismo capital al banco.
Carencia total: nos permite dejar de pagar la hipoteca durante un período de tiempo determinado. Tras la finalización del plazo de carencia, seguiremos debiendo el mismo capital, pero los intereses aumentarán porque el plazo se incrementa.

3. Reunificación de deudas
Si nos hemos endeudado demasiado y no podemos hacer frente al pago de la hipoteca, podemos agrupar las diferentes deudas (préstamo personal, hipoteca, tarjeta de crédito, etc.) en un único préstamo con garantía hipotecaria, con un único interés y con un plazo más largo.
Pero debemos tener en cuenta que esta es una solución muy cara, que conlleva unos gastos que se incluirán en el importe total de la deuda. Por lo que si fallamos en el pago de alguna de estas cuotas acabaremos perdiéndolo todo, no solo la vivienda.
4. Alquilar o vender la vivienda
Si no es posible llegar a un acuerdo con el banco y sacar adelante alguna de estas opciones, tendremos que adoptar otra decisión como alquilar o vender el inmueble. En realidad, antes de comenzar a acumular impagos es mejor deshacernos del problema. 
Si disponemos de algún familiar que pueda acogernos mientras atravesamos estos malos momentos económicos, la opción indicada sería alquilar el inmueble para seguir pagando la hipoteca con lo que percibamos del alquiler.
Sin embargo, si no disponemos de esta posibilidad podemos plantearnos la venta de la vivienda. Aunque, esta opción tiene un inconveniente, y es que el valor de la vivienda actual está muy por debajo que hace unos años, por lo que si vendemos la vivienda, lo haremos por un precio bastante inferior.
5. Solicitar la dación en pago
 La dación en pago es un recurso al que acudir cuando los demás pasos no han dado sus frutos; sin embargo, conseguir la dación en pago en nuestro país no es tan fácil ya que no es obligatoria por contrato. Actualmente solo la Hipoteca Sin Más de Bankinter incluye la dación en pago en el contrato hipotecario. Por lo tanto, para conseguirla debemos o bien negociarla con el banco o bien cumplir una serie de requisitos:
Todos los miembros de la familia en paro y no disponer de otros bienes.
Debe ser la única vivienda en propiedad.
El importe de la hipoteca no puede superar los 200.000 euros.
La hipoteca no ha de tener avalista.
No debe estar en proceso de ejecución.
La vivienda no debe estar gravada con cargas posteriores

Se puede repetir la burbuja inmobiliaria

¿Se puede repetir la burbuja inmobiliaria de 2008?

Hace tiempo que escuchamos como los bancos han vuelto a prestar dinero. Además, según la agencia comunitaria de estadística Eurostat, el valor de la vivienda en España ha aumentado un 4,5 % durante el tercer trimestre de 2015 y las hipotecas para financiar la adquisición son mucho más baratas que en los últimos años. A muchos les suena el escenario y lo comparan con el principio a la burbuja inmobiliaria que estalló en 2008. Entonces, ¿estamos ante una segunda burbuja inmobiliaria? ¿Repetiremos los errores que cometimos hace 8 años? El comparador financiero HelpMyCash.com nos trae las claves para entender el mercado inmobiliario actual. 

Sin riesgo a una nueva burbuja, de momento

Desde el comparador señalan que lo más probable es que no nos encontramos ante una nueva burbuja inmobiliaria y que esta no se repetirá ni a corto ni a medio plazo. Así que de momento podemos estar tranquilos porque no hay riesgo de que la economía vuelva a estallar. 

La principal razón es que el mercado hipotecario actual es mucho más sano que el que teníamos antes de que llegara la crisis económica. Ya no todo el mundo puede convertirse en propietario y mucho menos, acceder a una hipoteca. Los bancos exigen un mínimo de solvencia, con ahorros e ingresos estables. Tanto entidades como clientes son conscientes de que no se pueden arriesgar a perder su hogar por no poder pagar la hipoteca. 

Sin embargo, lo que se conoce como burbuja forma parte de los ciclos de las finanzas, por lo que no se puede negar al 100 % que a largo plazo, cuando nos olvidemos de lo que ocurrió en 2008, nos veamos inmersos en otra. 

Se acabaron las hipotecas tóxicas

Los motivos que nos condujeron a la burbuja inmobiliaria y la consecuente crisis económica son varios. Una de los principales factores fue que no existía una barrera de entrada para conseguir una hipoteca. Los intereses estaban por los suelos y la única forma que tenían los bancos de asegurarse muchos ingresos era concediendo muchos préstamos hipotecarios. 
Además, se trataba de hipotecas con un riesgo muy alto, ya que la financiación solía ser superior al 100 % del precio de la vivienda y los que accedían a ellas dedicaban más de la mitad de su sueldo a pagarla. 
De sobra conocemos las consecuencias. Así que, todos los que quieran una hipoteca ahora deberán aportar ahorros de más del 30 % del valor de la vivienda y nunca destinar más del 30 % de los ingresos mensuales a pagar las cuotas.

Cambio de tendencias
España se caracteriza por ser un país de propietarios, pero después de la crisis económica los contratos de alquiler han ido ganando terreno. Según datos de Arrenta, ya representan el 41,7 % los jóvenes que prefieren vivir de alquiler. Además, las hipotecas que hoy en día nos parecen muy baratas, no lo son tanto como las que se firmaban antes de la crisis.
HelpMyCash.com opina que ahora es un buen momento para comprar, ya que tanto la vivienda como las hipotecas se comercializan a precios bajos.

Fallecimiento del titular de la hipoteca

¿Qué pasa con la hipoteca si fallece el titular?

Perder a un familiar supone un duro golpe a efector personales. Además, a esto se le suma la gran cantidad de trámites y gestiones que debemos llevar a cabo. Si el familiar tenía contratada una hipoteca con el banco, es necesario saber qué ocurrirá con esta deuda, en caso de que seamos herederos. El comparador HelpMyCash.com resuelve 5 de las dudas más frecuentes sobre cómo tramitar una hipoteca cuando fallece el titular. 

1. ¿Qué deberíamos hacer primero?

El comparador advierte de que lo primero que deberíamos hacer es notificar al banco de la situación, ya que las cuotas de la hipoteca seguirán a cargo de la cuenta asociada del titular de la hipoteca y no se podrá cambiar mientras no se haga el cambio de nombre. 

2. ¿Quién seguirá pagando la hipoteca?

Debemos saber que, cuando alguien fallece, los herederos no solo reciben los bienes y derechos sino que además, las obligaciones y cargos (como podría ser la hipoteca). Sin embargo, según el Código Civil, la herencia es un derecho y no una obligación, así que los herederos pueden renunciar a ella. Si el fallecido tenía abierta una hipoteca, los herederos disponen de tres opciones respeto a la herencia de ésta: 
Aceptar la herencia, junto con la hipoteca y el resto de deudas pendientes.
Si no nos vemos capaces de hacer frente a la hipoteca del fallecido, podemos rechazar la herencia por completo. 
Aceptar la herencia a beneficiario de inventario. En ese caso, los herederos recibirán la parte restante de la herencia tras haber pagado la hipoteca.

3. ¿Qué ocurre si existen dos titulares o un aval?

Este punto puede llegar a ser más complicado, ya que dependerá del tipo de las condiciones firmadas en relación con el avalista o el segundo titular.
Si la hipoteca tenía dos titulares, se considera que el 50 % de la deuda lo asumirán los herederos (o el porcentaje correspondiente dependiendo del número de titulares). Si los herederos deciden rechazar toda la herencia, el cotitular de la hipoteca deberá asumir toda la responsabilidad del préstamo hipotecario. 
En cuanto a la figura del avalista, hay que saber que no desaparece en caso de que el titular de la hipoteca fallezca. Si los herederos han aceptado la hipoteca, seguirá siendo avalista de ésta hasta que la deuda quede totalmente pagada. En caso de que los herederos rechacen la herencia, la responsabilidad del avalista dependerá del contrato, qué puede ser diferente en cada hipoteca.  

4. ¿Qué debe hacer el banco? Trámites y protocolo

Cada banco tiene un protocolo de actuación diferente en estos casos. De forma genérica, los documentos que se deberán entregar son: 
Certificado de defunción
Certificado de las últimas voluntades
Testamento o declaración de herederos
Escritura de adjudicación de la herencia
Certificado de pago del impuesto de sucesiones. 
Escritura pública de renuncia, en caso de que los herederos no acepten la herencia. 
Con toda la documentación en mano, el banco entregará la información sobre todos los productos que el fallecido tenía contratados con la entidad.

5. ¿Qué parte de la hipoteca cubrirá el seguro de vida?

La mayoría de hipotecas exigen contratar además, un seguro de vida vinculado. Hay que revisar las condiciones de cobertura del seguro para averiguar si se hará cargo de una parte de la hipoteca o de su totalidad. Para eso, deberemos entregar la documentación relativa tanto a la aseguradora como al banco.

Si te has quedado con dudas sobre cómo gestionar las cuentas de un fallecido, puedes descargarte una guía gratuita elaborada por los expertos de HelpMyCash. Allí encontrarás más información que te puede ahorrar tiempo, dinero y disgustos tras el fallecimiento de un ser querido. 

Negociar el precio de tu hipoteca

Cómo negociar la hipoteca para no pagar el doble por tu vivienda

Las personas dispuestas a comprar una vivienda muchas veces cometen el error de centrarse en negociar el precio de la casa, pero se olvidan de pelear por mejorar las condiciones de la hipoteca. Si no se negocia una buena hipoteca o se cometen errores de planificación, nos puede salir muy caro, tanto que podríamos llegar a pagar casi el doble por nuestra casa. Por eso, desde el comparador HelpMyCash.com insisten en que bajar el tipo de interés y contratar una hipoteca con un plazo corto son objetivos básicos a la hora de negociar la hipoteca. 

Negociar el interés es tan importante como negociar el precio del piso

Todos sabemos que, cuando hallamos la casa que nos gusta, regatear el precio con el vendedor puede suponer un gran ahorro. Lo que algunas personas desconocen es que negociar con el banco el precio de una hipoteca, sobretodo el interés, es incluso más importante. 

Para hacernos una idea, para una hipoteca de 150.000 euros a 25 años, con un interés del 1,25 %, la mensualidad a abonar sería de 582 euros. En cambio, si el interés fuera solo 0,25 puntos superior, de 1,50 %, la cuota ascendería hasta 600 euros y si el tipo fuese del 2 %, a fin de mes se tendrían que pagar 636 euros. Por tanto, rebajar solo 0,25 puntos el interés puede suponer un ahorro de 18 euros al mes durante los 25 años de vida de la hipoteca, lo que serían 5.400 euros en total. Y si se rebaja 0,75 puntos porcentuales, el ahorro total podría ser de más de 16.000 euros. 

Abrir la hipoteca más corta que nos podamos permitir

Ampliar el plazo de amortización de la hipoteca puede disminuir hasta la mitad la cuota a pagar cada mes. Si tomamos como ejemplo la hipoteca anterior con un interés de 1,25 %, al pagarla en 15 años las cuotas serían de unos 915 euros, pero amortizándola en 30, la mensualidad se reduciría hasta casi 500 euros. 

No obstante, hay que saber que estirar la hipoteca tiene un precio. Si la pagamos en 15 años, el total de intereses a abonar será de más de 14.500 euros. En cambio, si el plazo se alarga hasta los 30 años, los intereses son más del doble, unos 30.000 euros. 

Por tanto, extender el plazo de amortización tiene la ventaja de conseguir cuotas más bajas, pero con el peligro de pagar muchos intereses por ello. 

Consejos para evitar pagar de más por la hipoteca 

Buscar un equilibrio entre el plazo más corto posible pero con cuotas que nos sean cómodamente asumibles. Para esto, el Banco de España recomienda no destinar más del 35 % de los ingresos al pago de la hipoteca. 
No tener miedo de negociar con el banco un interés más bajo. Las hipotecas no son productos con precio cerrado y hay que intentar negociarlo siempre. Eso sí, es posible que a cambio de bajar el interés, el banco nos pida contratar productos de su cartera. Hay que hacer números y valorar si éstos nos saldrían a cuenta. 
Si hace al menos 5 años que pagamos religiosamente las mensualidades de la hipoteca y nuestro banco no está dispuesto a mejorar el interés a través de una novación, podemos considerar cambiar la hipoteca de banco. Si conseguimos que otra entidad nos presente una oferta vinculante con mejores condiciones, se puede dar que el banco actual esté más dispuesto a mejorar las actuales. En caso contrario, deberíamos calcular si nos sale a cuenta pagar los gastos de la subrogación de hipoteca.