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Historias menudas de carnaval (1)

Me armo de valor y, desprovisto de disfraz, salgo en la noche del sábado. Noche primera del carnaval de Cádiz, la noche del gentío infinito y los ríos de color... Los ojos son los protagonistas en el deambular callejero. Y la voz, las voces, las palabras.
...
Madrugada. Una joven disfrazada de policía. Un hombre que se le acerca ya briago: 
-Detenme, guapa. 
Me sorprende la contención verbal de un macho que destila lujuria y ginebra barata. Ella ni lo mira, pero le dice a su amiga:
-Por lo menos este lo ha dicho bien; el otro dijo: "Detiéneme".
Joven, guapa y filóloga en la selva nocturna y ardiente.

Amanece gris en Educación

Hoy ha amanecido gris en mi ciudad. Acaso el sol prefiere ocultarse para no alumbrar los dislates y barbaridades que asoman cada día con el alba. La tan manoseada Educación vuelve a ser objeto de nuevo allanamiento con ánimo de estupro. La séptima reforma en treinta años, el séptimo escalón en la bajada hacia nadie sabe dónde. De los polvos socialistas desde finales de los ochenta del siglo pasado, a estos lodos de la derecha que espesan el horizonte. ¡Qué cansados, hartos, hastiados, desnortados, perdidos en las aguas de la incompetencia estamos los docentes! Hay realidades que parecen predestinadas a convertirse en misterios indonsables. ¿Qué hemos hecho los españoles para tener que sufrir este continuo acoso de los ministros del ramo? ¿Por qué con cada reforma se reafirma la incompetencia del que la inspira? Hace tiempo que lo denuncio y ahora lo repito: el PSOE ha destrozado la Educación española en aras de una supuesta universalización de todo, incluida la banalidad y la mediocridad, el desgaste del profesorado y el abandono de su auctoritas ante un alumnado crecido por una falsa carta de derechos. Ejército de pedagogos, cadáveres de docentes. Pero el PP, lejos de hacer lo imprescindible, promover un pacto de Estado para fijar un modelo perdurable, deja en manos de Wert y sus adláteres un nuevo cambio, un nuevo vuelco (que no toca, por cierto, el disparate de que un niño pueda pasar de curso con dos y tres pendientes). Ese borrador trae una muerte anunciada que hoy ya lloramos. Que el griego deje de ser de modalidad en el Bachillerato de Humanidades y pase a ser optativa en competencia con, por ejemplo, Segunda Lengua, es como cerrar el grifo en casa del sediento. Habrá quien piense que esa materia es cosa de pocos, pero no nos engañemos: para los gobernantes españoles todo vale en Educación. Hoy son el Griego y la asignatura Economía; mañana será Física, Dibujo, Música... Cuando se gobierna a golpe de estulticia y oportunismo político, los criterios académicos no cuentan. Veréis cómo buena parte de las críticas (y las más poderosas y mediáticas) vendrán por la reducción del porcentaje que fijan las autonomías en las materias, o por el cambio de la asignatura de Ciudadanía por Educación Cívica y Constitución (el mismo perro con otro collar). De nuevo lo ideológico, lo político en la arena de la batalla; lo académico, en el lodazal.  

El borrador AQUÍ.

Fuego y nieve en agosto (con permiso de A. Rivero Taravillo)

Agosto está siendo un mes de fuegos perdurables. A los incendios forestales en las islas y el continente, hay que sumar las llamas mantenidas (que serán avivadas en septiembre) por este Gobierno incendiario, y a todo ello, el calor insufrible incluso junto al mar. Para colmo, se nos dice frecuentemente desde el poder que somos unos pecadores poque hemos vivido por encima de nuestra posibilidades, nos hemos acostumbrado a la vagancia, malgastamos los recursos públicos, permitimos que no fructifiquen embarazos con graves malformaciones, nos oponemos a la segregación de sexos en la escuela... Todo lo cual nos lleva de cabeza al Infierno.  
* * *

Ragtime, de E. L. Doctorow, y Baudolino, de Umberto Eco, son mis lecturas de narrativa de este agosto. Del segundo me quedan pocas páginas, y estoy disfrutando de las aventuras de ese embustero piadoso que es el protagonista. Quienes hayan leído el Libro de las Maravillas de Marco Polo y estén familiarizados con los prodigios de Oriente que imaginaron los hombres del Medievo desde Occidente, acompañarán con gusto, como hago yo, a Baudolino y sus amigos hacia el reino del fabuloso Preste Juan. En cuanto a la novela de Doctorow, he de decir que, salvo algunos elementos decorativos que no termino de ver (como la insistente aparición del escapista Houdini) y la previsible venganza del protagonista, me gustó el desfile de coches de época, personajes de vida turbia, psicoanalistas, políticos y anarquistas que sirven de fondo de pantalla a la familia de New Rochelle. Por cierto, la leí días antes de que comenzaran los incendios. No parece casualidad que el negro Calhouse Walker encauce su rabia incendiando estaciones de bomberos. Ya veis, hasta la literatura anticipa tan temibles ardores. Yo, por si acaso, hago votos para encontrarme en el Infierno, al menos, con Virgilio y Dante, y, si el toscano me lo permite, tener algo de grato con la etérea Beatriz. Mientras tanto, espero que el Gobierno dimita en pleno y los bomberos (los nuestros, no los de Doctorow) vengan felices a rescatarnos.

* * *
Sin intención alguna, me traje entre los libros una antología de poesía de T. Tranströmer publicada por Nordica. Y he aquí que el título es Deshielo a mediodía. Leo los versos del sueco con la esperanza de que ese deshielo se demore mucho más allá, incluso hasta la hora más postrera de la tarde. La imaginación y la poesía son de los pocos bienes que nos quedan. Incluso en las sedes infiernales.  

(Donatus Park de Lovaina nevado 
en diciembre de 2009. Fuente: Silenos)

Sobre la hipocresía en el asunto de Gordillo y Mercadona


Aunque tengo mis reservas sobre la ideología del alcalde de Marinaleda, al que no considero ningún héroe de la clase trabajadora, sin embargo el asalto de los suyos al supermercado de Écija ha servido de necesario revulsivo para que sigan cuestionándose las medidas salvajes del Gobierno contra una crisis que ha sido cuidadosamente aderezada durante meses para que sirva de coartada para todo, es decir: el fin de acabar con la crisis justifica los medios utilizados por ZP y ahora por el PP. Mientras que muchos esgrimen la consabida sentencia para criticar la actuación de Sánchez Gordillo, otros, como el teólogo José Ignacio González Baus, escriben al ministro apelando al supuesto humanismo cristiano del que hace tanta gala el PP. 
  

CARTA AL MINISTRO SOBRE LOS SUCESOS DE ÉCIJA

Mi querido señor ministro: Acabo de oír por radio sus declaraciones a propósito de los sucesos en el supermercado de Écija. Reconoce Ud. que hay mucha gente que lo está pasando mal, pero arguye con el clásico axioma moral: el fin no justifica los medios.
Como el ideario de su partido apela a “los principios del humanismo cristiano”, me permito recordarle que según esos principios no hubo en aquella acción ningún uso de medios moralmente ilegítimos (en su legalidad no entro ahora). Los principios del humanismo cristiano proclaman que “en casos de extrema necesidad todas las cosas son comunes” (in extrema necessitate omnia sunt communia). Porque “la distribución y apropiación de las cosas que procede del derecho humano no puede impedir que estas cosas remedien las necesidades de los hombres. Por eso todo lo que uno tiene de más lo debe a los pobres para su sustento. Y si la necesidad de alguien es tan grave y tan urgente que hay que remediarla con lo primero que se tenga a mano…, entonces cualquiera puede remediar su necesidad con los bienes de los demás, tanto si los quita de modo público como secreto; y esta acción no reviste carácter de robo ni de hurto”.
Estas palabras no son del alcalde de Marinaleda ni del innombrable Carlos Marx. Son de Santo Tomás de Aquino, uno de los pilares de ese humanismo cristiano al que Uds. dicen seguir. Y puede verlas en la Summa Theologica (2ª 2ªe, cuestión 76).
A ellas añadirá el cardenal Cayetano, gran comentador de Tomás, que un juez puede distribuir entre los necesitados el dinero sobrante de los ricos. Me pregunto, pues, si no están Uds. en el atolladero de aplicar la ley contra unos principios que dicen regular el ideario de su partido, quedando como embusteros ante la ciudadanía.
Entiendo además que si Ud. esgrime ese principio de que el fin no justifica los medios, se volverá inmediatamente contra toda la política de este gobierno: para un fin de suyo legítimo y necesario como es rebajar nuestra deuda, ha recurrido el gobierno a medios inmorales (temo que quizás también anticonstitucionales) como son privar a mucha gente de derechos constitucionales, de los ingresos mínimos indispensables, abocarlos al hambre, a la desesperación, a la falta de asistencia médica indispensable, a tener que recurrir a unas Caritas ya desbordadas y a quedarse sin vivienda después de un enorme esfuerzo y encima con una deuda impagable para la que ni siquiera vale el principio lógico de la dación por pago.
La mayoría de los medios que han aplicado Uds. para saldar la deuda española son inmorales y no se justifican por ese fin tan legítimo.
Hace poco habló el presidente del Gobierno de posibles nuevos recortes en esa misma dirección, para reunir 65.000 millones de euros imprescindibles. Su gobierno debe saber que, en España, hay 16 personas que poseen ellas solitas unas fortunas cercanas a los 60.000 millones. Sólo 16 personas entre más de cuarenta millones de españoles. No creo pues que, a la luz del humanismo cristiano, pueda caber duda de cuáles hubieran sido los medios legítimos.
Porque, por otro lado, se repite ahora que todo el dinero que nos va a prestar draconianamente la UE es “para tapar los agujeros de los Bancos”. Ya habíamos oído mil veces que el problema de nuestra deuda era sobre todo de carácter privado y no público; y ahora lo vemos confirmado al saber dónde van a ir esos primeros 30.000 millones que esperamos recibir el mes que viene. Los Bancos y sus agujeros han sido efectivamente los primeros causantes de nuestro desastre actual (sin negar ahora otros factores exteriores a España).
Y lo fueron porque, para un fin de legitimidad muy discutible (como era el enriquecerse más y más) pusieron en juego medios absolutamente ilegítimos, otorgando préstamos que sabían que no podían ser devueltos pero de los que esperaban resarcirse con expropiaciones forzosas mucho más pingües de lo que se expropió en el supermercado de Écija.
¿Sabe Ud. cuántas viviendas inútiles son hoy propiedad de los Bancos? Un ministro del interior debe conocer ese detalle. Como sabrá también que a bastantes gentes ancianas y no muy letradas que tenían en Bankia unos ahorros de seis mil o diez mil euros que constituían toda su fortuna, se las engañó haciéndoles firmar un papel que “iba a ser su solución”, y se les convirtieron los depósitos en acciones, robusteciendo al Banco y debilitándolas a ellas al impedirles disponer de su dinero ahora que lo necesitan. Si Ud. está decidido a no permitir que para fines en sí legítimos se usen medios ilegítimos, no dudo de que, antes que al alcalde de Marinaleda y su grupo, llevará Ud. a los tribunales a una serie de banqueros de cuyo nombre prefiero no acordarme para esperar a que los investigue la justicia.
O mejor: déjeme decirle que dudo mucho de que Ud. se atreva a hacer eso que sería tan justo: porque son esos Bancos quienes financian buena parte de sus campañas electorales que, tal como están, son otro medio ilegítimo que no queda justificado por el fin de ganar unas elecciones. Y, por supuesto, esto último no vale sólo para su partido sino también para otros del Estado.
Puedo equivocarme como todo ser humano. Pero siempre he tenido la impresión de que, en su partido, suelen argumentar apelando a grandes principios universales indiscutibles, pero que no se aplican al caso concreto que se discute. Y que además suelen exigir a los demás lo que no se exigen a Uds. mismos. Debo confesar que las declaraciones suyas que acabo de oír por radio, me confirman una vez más en esa impresión. Gracias por haberme leído. Quedo de Ud. Atentísimo.

José Ignacio González Faus

(Fotografía de EFE en Peridosta Digital: http://www.periodistadigital.com/andalucia/sevilla/2012/08/08/el-alcalde-gordillo-avisa-seguiran-robando-y-ocuparan-tierras-y-bancos-.shtml)

De nuevo contra los funcionarios

Dado que las cosas han empeorado, recupero un artículo que publiqué en La Voz de Cádiz hace siete meses. 

A los funcionarios de carrera,
que, pese a todo, dignifican el trabajo 
 



El injusto descrédito del funcionario

Es sabido que toda crisis económica siembra el camino de amenazas y oscurece la razón. A los fantasmas personales que genera el subconsciente atribulado hay que añadir el peligro colectivo, alentado a menudo desde el poder con la música de las trompetas apocalípticas. Con recurrencia injusta se ha señalado al inmigrante como usurpador del salario patrio, no porque las sociedades modernas sean xenófobas o racistas, que lo son poco, sino porque son, y mucho, clasistas: despreciamos al inmigrante pobre, pero acogemos con alfombra y papel couché al inmigrante rico, sea negro, árabe o venido desde las estepas de Mongolia. Sin embargo, como los inmigrantes pobres sufren igualmente el azote de la crisis, el ojo censor ha clavado su mirada en otro colectivo de trabajadores, los funcionarios, esa raza de seres escogidos de dudosa humanidad. En tiempos de bonanza se vuelven invisibles, ocultos detrás del grato runrún que emiten los pistones bien engrasados del Estado. Sin embargo, cuando vienen mal dadas, se tornan cigarras estridentes y despreciables, indignas de convivir con las sufridas hormigas. Y quienes antes cabalgaban a lomos de la maquinaria del bienestar que médicos, profesores, policías, jueces, fiscales, administrativos, bomberos… engrasaban en silencio, ahora los titulan casta de desaprensivos. Si lamentable es que un pobre nacional criminalice a un inmigrante tanto o más pobre que él, no lo es menos que sean otros trabajadores los que desacrediten al funcionario con el mantra de que “tienen trabajo fijo, son intocables y egoístas”. Y mucho más triste oírlo en boca de allegados. Qué pronto se olvidaron estos, pese a la cercanía y el afecto, de que ese funcionario (fiscal, médico, profesor…) dedicó dos, tres, cinco o más años de su vida a preparar en la sombra unas durísimas oposiciones, mientras que ellos disfrutaban de soleadas fiestas y romerías, para luego emprender un camino laboral expedito en la empresa privada; o simplemente decidían no opositar a los cuerpos del Estado para no verse obligados a mudar casa a una ciudad lejana. Con qué facilidad se silencia u oculta esa cruz del funcionario de carrera, los años (diez, quince en algunos casos) en un destino alejado, muchas veces separado de la familia por decenas o cientos de kilómetros, sujeto a una movilidad que consume buena parte de ese sueldo fijo ahora tan ambicionado. Somos esclavos de nuestras elecciones, para bien o para mal. Pero tan simple axioma se enturbia en tiempos de crisis y en este río revuelto pescan los poderes político, empresarial y financiero, propiciando con sus declaraciones públicas una falsa oposición entre funcionario y parado, como si la desdicha de este fuese consecuencia de la estabilidad del aquel. Brutal ejercicio de demagogia, uno más de tantos con los que se pretende desviar la atención del enriquecimiento de banqueros y grandes empresarios y del despilfarro de la hacienda pública que han practicado los gobernantes: infraestructuras costosísimas e ineficaces, multiplicación de sedes oficiales, hinchazón de cargos de designación, subcontratas millonarias de empresas de amigos, políticas de subvención universal sin discriminación de rentas, dietas, viajes, coches oficiales de gama alta y un largo etcétera del que solo vislumbramos la punta. Los mismos gobernantes, por cierto, que ahora dan ruedas de prensa compungidos, arrugan el ceño y entonan la letanía de la solidaridad colectiva, con escandalosa exclusión de los más ricos y pasando de puntillas por los sueldos y prebendas de la clase política. ¿Por qué quienes sirven de voceros contra los supuestos privilegios del funcionariado no denuncian a voz en grito la costosa inutilidad del Senado, o el mantenimiento por años de esa legión de consejeros variopintos y asesores de agencias nacionales e internacionales que garantizan la jubilación política de tanto amigo del partido? ¿Por qué en España se guarda tan vergonzante mutismo sobre el hecho de que los dos últimos inquilinos de la Moncloa lleven vidas de ricos y sigan cobrando un sueldo vitalicio que pagan nuestros impuestos? Mientras que muchos de los responsables de esta crisis apenas han modificado sus hábitos de vida ni han visto mermados sus privilegios, los funcionarios sentimos continuamente la espada de Damocles sobre nuestras cabezas. Con la tristeza de ver que ya la empuñan otros trabajadores.

(La ilustración, que acompañaba el texto en el periódico, es de José Ibarrola)

Carta de un profesor a sus alumnos

Reproduzco la carta que un profesor compañero ha enviado a sus alumnos. Es un buen indicador de cómo nos sentimos muchos docentes españoles:


Estimados alumnos y amigos,
Son estos, días de incertidumbre y zozobra para la Educación Pública. Días grises en los que quienes detentan el poder económico y político, envilecidos por el culto al becerro de oro y amparados en una crisis que su propia ilimitada avaricia ha creado, han declarado una guerra injusta y sin tregua a la Educación Pública y, en especial, a las Humanidades.
Si desde las aulas universitarias, mis compañeros de la UCA o -así lo espero- yo mismo hemos logrado estimular vuestro interés o incluso despertar vuestro amor por estas disciplinas humanísticas que no sin razón desde hace tantos siglos hacen el mundo no sólo más luminoso, sino simplemente más soportable, todavía quedan cosas que podemos hacer. Por ejemplo:

1) Leer el hermoso artículo de Gustavo Martín Garzo que aparece hoy en El País, Contra la cultura del dinero

"No deja de hablarse del déficit, de la deuda, de las altas operaciones financieras, pero se evita hacerlo del sufrimiento de los que no tienen nada, de la pobreza creciente de jóvenes y ancianos, del envilecimiento del mundo"

"Los viejos relatos no nos alejan del mundo, lo vuelven habitable y común, lo llenan de sentido"

2) Somos muchos los que hemos estudiado en la Educación Pública: gracias a ella, hemos logrado mejorar nuestras condiciones de vida, pero también nos ha dado la oportunidad de devolver algo de lo recibido y contribuir en la medida de nuestras posibilidades al progreso de la sociedad. Los que hemos estudiado en la Educación Pública o los que ahora estudiáis en ella tenemos el deber de defenderla frente a los ataques que está recibiendo, tanto más injustos cuanto que no raras veces proceden de nuestros (?) representantes (?) políticos. Defendamos el orgullo y el honor de la Educación Pública.


3) Por último y no menos importante, también está en nuestra mano apoyar la huelga y asistir a las concentraciones del próximo martes día 22 de mayo, Huelga General en la Educación Pública. Huelga General en la Universidad de Cádiz. Por la Defensa de la Educación Pública.
Nos vemos cualquier día, cualquier año, en clase.
Un abrazo a todos.

Manuel A. Díaz Gito
Profesor Titular de Filología Latina
Universidad de Cádiz

Cuentos fantásticos, ¿realidad oculta?

Leo en estos días La realidad oculta. Cuentos fantásticos españoles del siglo XX (Menoscuarto, 2008), la edición preparada por David Roas y Ana Casas. Sin pretenderlo, este título se hermana con mi Zona de incertidumbre. Si este podría ser trasunto del desvalimiento general que nos aflige (aunque ese no es el propósito del título), la antología de Roas y Casas bien podría ser una admonición de la ignorancia impuesta en la que vivimos respecto de los manejos ocultos de las finanzas en este año onceno tan apocalíptico (aunque tampoco ese sea el objetivo del título). Tengo para mí que estamos en una de esas épocas en la historia en la que los mismos que se afanan en advertirnos de la cercanía del abismo, se postulan de inmediato para salvarnos. Y en ese pintarnos negro el horizonte preparan la coartada para sus actuaciones. No dudo de la gravedad de la crisis, como hizo y ha pagado por ello ZP, pero me siento absolutamente desvalido, al arbitrio de personajes que no me merecen confianza, dentro y fuera de España.

* * *
..... Zona de incertidumbre contiene 38 relatos, de los cuales poco más de media docena son microrrelatos. Os dejo el índice y uno de los microrrelatos, que bien podría entenderse como la venganza de quien se sabe condenado al paro prematuramente.

El legado de los cíclopes / El poder de la fe / Amanece un bosque / El inventor de ciudades / Los peligros de la nieve / Trombas pluviales / Del agua mansa te libre Dios… / La habitación de las Musas / El informe / Fonseca, librero de viejo / La cremación / Mors interrumpta / Voces / Ercole en la encrucijada / Magister dixit / Conspiración en la red / Los fantasmas de internet / Presencias / Vecindad / Lisboa /La epidemia / Miradas insólitas / La herencia / El tiovivo / Tres trances con alas ("La estación de las nidadas", "Cita pajarera", "El último afilador") / Los peligros de la nieve / Esaú y los Gamboa / Preludio de otoño / La entrevista / Paulo el Zancudo / La tentación espera arriba / La experiencia / Alfa y Omega / El escritor y los fisgones / La partida / Prometeo el saboteador


EL ÚLTIMO AFILADOR

El último afilador de la historia viaja escoltado por una gran bandada de aves negras. Nadie hasta la fecha ha sobrevivido para contar el porqué de este aéreo y funesto cortejo. Por el camino polvoriento de pueblos y aldeas, o por la carretera asfaltada que penetra hasta el corazón de las ciudades, aparece de repente subido en su vieja motocicleta. El afilador elige espacios abiertos y amplios solares para facilitar la concurrencia total de los vecinos, pone en marcha el motor que hace girar la piedra amoladera y sopla la tramposa siringa. De las chozas, casas, alquerías, tiendas, talleres y hospitales salen personas de toda edad y condición, portando en las manos cuchillos, navajas, tijeras, machetes, hachas, cinceles y bisturíes. Cuando el afilador termina la faena, abandona el lugar y enfila hacia el próximo destino, mientras los buitres ennegrecen el cielo esperando a que la música surta su efecto.

El grito

A Carmen, que detesta el grito (incluso el mío)

El grito como marca de casta, de grupo e incluso de familia. El grito como instrumento de poder ilusorio, como castración del recíproco placer de la conversación, ese toma y daca respetuoso y necesario para no caer en el abismo del uno. El grito no como estallido ocasional de rabia, sino como sustancia del ser y del estar. El grito, en fin, como bandera de españolidad (y no solo).


("El grito", de Edvard Munch, 1893)

Traslado en agosto, propósitos para septiembre

Desde mañana por la tarde los Silenos bailarán de nuevo en Cádiz, al ritmo que les impongan los vientos sureños. Es agosto un mes traicionero, rápido en su fluir, y septiembre es el mes en el que suelen depositarse las esperanzas y los buenos propósitos de cambio. En España el año no empieza en enero, sino en septiembre, porque el curso escolar ha impuesto sus tiempos. Pocas cosas son más reveladoras de la renovación de un ciclo que el primer día en que las calles se llenan de escolares arrastrando mochilas. No hace falta ser docente, alumno o padre; septiembre se dejará notar en los ánimos y en las luces crepusculares al margen de nuestras circunstancias humanas.



(Rocas en la Caleta vistas desde el castillo de Santa Catalina. Cádiz. Fuente: Silenos)

Madrid, capital del bochorno ibérico


Regreso de un viaje de tres noches a Madrid, capital del bochorno ibérico. Nos llevan razones familiares, pero encontramos tiempo para algunas citas. Merece la pena visitar la exposición Roma. Naturaleza e Ideal. Paisajes 1600-1650 que alberga el Museo del Prado. Frente al arroyo donde se afanan las lavanderas de Domenichino, junto el templo fantástico de la Sibila en Tívoli de Jan Brueghel, entre el amor imposible de Venus y Adonis de Francesco Albani y la pobre Ariadna abandonada de Carlo Saraceni, tomo notas para el tema "El paisaje ideal" de mis clases de Tradición Clásica. Del frescor ilusorio de los cuadros, al aire rastrero de la Puerta de Alcalá, por donde buscamos el Cheese Bar de la calle José Abascal. Un descubrimiento para los amantes del queso de verdad, una buena selección de los cuales puede apreciarse, a temperatura que ya quisiéramos en estas fechas, en una gran vitrina en mitad del salón. En Chueca, cervezas al aire y pinchos variados en las tiendas-bares del mercado de San Antón. Las Tres rosas amarillas no han soportado el desamparo de agosto y se han marchado de vacaciones, con José Luis, el jardinero fiel, hasta el día de la Virgen. A ratos hemos estado cerca de los indignados. Sol en estado de sitio varias jornadas. Molestan porque viene el Papa, molestan porque hacen ruido, molestan porque se empeñan en que la "gracia" inicial dure y dure y dure. El delegado del Gobierno y Gallardón, entre Sol y el Papa. Triste país este, que asfixia en agosto las flores de marzo. En Lorca tiembla de nuevo la tierra esta mañana, tímidamente. Los indignados eran eso: la tierra temblando bajo los pies de ZP, R&R (en liza por sustituirlo) y los banqueros-mercaderes, una amenaza de tsunami social. Pero ahora toca siesta en España, y eso es cosa sagrada. Cuando despertemos, se habrán jubilado, más ricos por supuesto, ZP, R&R, Zarkozy, Berlusconi, Merkel, Obama, los banqueros, el Papa y el resto largo de la peña. También los hijos de la duquesa de Alba, herencia ya en mano. Y tal vez sigamos llorando todavía a Amy Winehouse. Ay.

(Vitrina de quesos en Cheese Bar. Madrid)

El mar de las editoriales


Llegar a publicar un libro por cuenta ajena en una editorial española que se precie suele ser tarea ardua e imprevisible, semejante a la navegación primitiva, cuando no había más instrumentos que las estrellas y perder de vista la costa equivalía a perder de vista las horas siguientes, más o menos ciertas sobre tierra firme. De ahí, queridos amigos que rondáis las letras más diversas, que cada vez haya más editoriales que nazcan, como Venus, en el mar bravío: Acantilado, Páginas de Espuma, Cuadernos del Vigía, Almadraba, Itsmo, Océano, Isla de Siltolá...

(Foto: Arrecife de las Sirenas, Cabo de Gata. Fuente: Silenos)

¿Para qué una jornada de reflexión?

En la jornada reflexiva que se supone que es hoy, ando reflexionando sobre la inutilidad de una jornada para tal menester, en un país donde al 80% de la población la política se la trae floja y buena parte de los votantes tienen el voto decidido desde las vísperas de la democracia. En todo caso, hay motivos para la reflexión en lo que ocurre en la Villa y Corte y en otras plazas del reino español. Porque el llamado 15M (manía estúpida de titularlo todo con números y abreviaturas, muy en consonancia con la merma de neuronas que vamos padeciendo) trae consigo algo de aire freco, aunque sea a rebufo de las movilizaciones de los países árabes africanos. ¿En qué acabará esta rebelión pacífica, apolítica, indignada, cabreada por las desigualdades del sistema capitalista y combativa contra los nubarrones que ennegrecen su futuro? No lo sé, pero ya era hora, ya era hora de que en la España de los sindicatos impresentables, el bipartidismo mediocre, la corrupción política apoltronada y premiada se oyesen en las calles voces nuevas, de jóvenes y no tan jóvenes, voces de hartura que no creen que haya que idolatrar ese ídolo vano que es la jornada de reflexión. Porque, insisto, hoy la reflexión está en ellos. Ellos son el motor de la reflexión. Ojalá la aventura que ha empezado no acabe sepultada una vez que se sepan los resultados de las elecciones y se repartan los sillones aquí y allá.

("El pensador", de A. Rodin, en una exposición temporal de CaixaForum en Madrid)

Marea el mar con sus mareas

Hoy, día del padre, en Cádiz, como en otros lugares ribereños, hay mareo colectivo. Desde bien temprano. La luna llena está tan cerca de la Tierra, que las mareas bajan y crecen en estas horas alcanzando un insólito coeficiente, cercano a 1,20, y hay quienes, apocalípticos e ignorantes, asocian este fenómeno al tsunami japonés. Tengo que reconocer que, a pesar de haberme levantado a la hora en que la bajamar está plena (8,45 h.) y vivir a tres minutos a pie del mar, me he quedado en casa haciendo café. Debe de ser porque, como tengo tendencia al mareo (cervicales + presbicia = subida en pendiente), me he temido que la visión de un mar tan retirado podría alterar mi torpe equilibrio. Tampoco me parece decente que las aguas se levanten la falda y muestren sus húmedas vergüenzas, por muy libres, cosmopolitas y extrovertidas que sean. Pero mucho me temo que en una ciudad-barco como esta va a ser difícil no marearse con las mareas del mar. Habrá que mitigar los efectos con un par de cervezas, que el esplendor del día así lo pide. Feliz día del padre a los que, como yo, tengáis la suerte de serlo.



(La Caleta hoy. Imagen: Silenos)

Domingo de Carnaval

Hoy, domingo de Carnaval en Cádiz, el cielo tiene un ojo abierto y otro cerrado, lo cual es indicio de que puede llover en cualquier momento. Sopla viento de levante suave, acariciador incluso, quizás respetuoso con la fiesta. Esta concentración multitudinaria, que colapsa la ciudad en dos días (ayer sábado y hoy domingo, pues el resto de la semana se reduce) y obliga, entre otras cosas, a aparcar los coches encima de los árboles, huele a alcohol de alta graduación, pero también a coplas, encuentros, risas, sexo y otras bondades que esta vida nos regala. Hace años yo salía vestido de mamarracho, que es la especie mayoritaria (la otra la constituyen los disfrazados), pero mi gaditanismo ha menguado con la edad y ahora contemplo la juerga a cierta distancia. Quizás la que media entre los veinte años y el ecuador de la cuarentena. Para reconciliarme con la fiesta (y la juventud) recuerdo de vez en cuando el que considero el mejor estribillo que una chirigota "ilegal" ha cantado en esta ciudad, en aquel ya lejano año de 1989, cuando falleció el emperador japonés Hirohito:

Se ha muerto Hirohito,
pobreíto, pobreíto...


(Hirohito, emperador de Japón (1901-1989)


Leyes, tabaco y chorradas

No niego que la Ley Antitabaco tenga sus bondades. Algunos amigos hosteleros me dicen que no han notado merma en su clientela y otros, fumadores añosos, me confiesan que ahora fuman menos. Yo, que no soy fumador pero detesto la persecución de los fumadores, reconozco que el ambiente sin humo de los bares es otra cosa. Sin embargo, esta ley está generando situaciones insólitas, algunas meramente anecdóticas, otras de más calado que los jueces habrán de dilucidar. Al margen de la pantomima del hostelero marbellí, que comparaba el asunto del tabaquismo con el motor de las protestas en Egipto, resulta grotesco que la ministra de Sanidad, cuyas más y mejores luces quedaron a la vista con la célebre conjunción planetaria entre Obama y ZP, afirme que, igual que en el cine se simula un asesinato, en la puesta en escena de la versión española de Hair se debe simular que se fuma, aunque sean porros de maría, porque la creatividad del director da para eso y para más, pero está prohibido que los actores fumen encima de las tablas. Todo por la denuncia de un espectador (hay que ser fundamentalista de la nueva ley). Porque ese es el problema de esta ley, que fomenta, aplaude y da protagonismo a las denuncias de todo tipo y pelaje, como en una nueva Caza de Brujas. Hoy, con una lluvia del demonio, he visto a la gente fumando en la calle bajo los paraguas. Seguro que ya hay quien ha corrido al juzgado de guardia y ha denunciado a alguno de ellos, porque, a poco que se piense con neuronas socialistas, un paraguas es un espacio cerrado.
(Leire Pajín, ministra de lo que haga falta)


De Madrid bajo la boina

En este momento regreso a Cádiz en tren, después de una estancia de tres días en Madrid. Tenía pendiente algunos deberes en la Sala Cervantes de la Biblioteca Nacional y tenía pendiente ver a la familia en Leganés. Y aún me ha quedado tiempo para visitar la librería Antonio Machado del Círculo de Bellas Artes y la ineludible Tres Rosas Amarillas, donde he comprado el último libro de Juan Eduardo Zúñiga y conversado con su dueño, José Luis, sobre las Catas Ciegas que organizan los viernes y a las que nunca puedo acudir por mor de los kilómetros y Despeñaperros (la próxima vez procuraré incluir el viernes entre los días de estancia). Hoy he sabido que he estado estos tres días bajo la "boina" de contaminación que ha colocado un anticiclón en la cabeza capitalina. Ya decía yo que a mediodía acuciaba un calor primaveral. Sería por el abrigo de la susodicha boina. Salvo por las obras, Madrid no cambia mucho. Las cosas suelen estar en su sitio, donde las dejé. Sin embargo, esta vez me ha parecido que hay muchas más prostitutas al acecho en Callao, Montera y Carretas, y las he visto jovencísimas (supongo que la crisis dibuja con líneas gruesas esta estampa habitual y siniestra). Me acuerdo ahora, cercana ya la estación de Jerez, de lo acontecido ayer en la cafetería de la Biblioteca Nacional durante el almuerzo. Los empleados (técnicos, auxiliares, bibliotecarios...) solo hablaban de ratones. Había quien decía que en su departamento se habían vuelto locos y no se dejaban domeñar; otros, que ponerles alfombrillas debajo para que correteasen a gusto no había surtido efecto. Incluso se quejaba una joven de lo manoseado que estaba el suyo. Terminé el postre con la impresión de haberme perdido algún suceso importante, del que no parecía haber quedado más rastro que esos jirones de conversación atrapada al vuelo. Y me sorprendí en la biblioteca mirando al suelo y creyendo vislumbrar ojillos risueños en los rincones.

De El Cairo a Madrid: un ejemplo

La cacareada "refundación" del capitalismo anunciada al comienzo de la crisis ha pasado de largo, como Mister Marshall en el pueblo de Villar del Río, pues los bancos y los mercados siguen amasando los euros que a los demás nos faltan. Lo que son las cosas, ahora resulta que el Mundo Árabe, a voz en grito y sin miedo a los toques de queda, protagoniza una verdadera revolución que no se alza solo contra la tiranía, sino también (tanto monta) contra su enriquecimiento, que es el empobrecimiento del pueblo. Qué lección. Y yo me pregunto por qué no seguimos su ejemplo y, del mismo modo que se han echado a la calle para echar a su casa (o fuera, como en Túnez) a los mandatarios de larga duración, no salimos en España a la calle para echar a los políticos long-life, a cuya longevidad unen, en la mayoría de los casos, una soberana mediocridad. ¿Por qué no salimos a las calles y, a voz en grito, decimos a los políticos españoles que ya no soportamos más su bajura de miras, sus escasas entendederas, su cinismo chulesco? Hasta tanto eso ocurra, doy paseos por mi habitación gritando Fuera Mubarak.


El Gran Sillón de la RAE en disputa

La Real Academia España estará en breve descabezada y anda por ello en estos días deshojando la margarita de quién sustituirá a Víctor García de la Concha, el director saliente. Tres sillones pujan por el Gran Sillón: D (Darío Villanueva), h (José M. Blecua) y k (José A. Pascual). No sé qué votarán los ilustres académicos en la segunda votación que tendrá lugar la semana que viene (ayer ninguno alcanzó la mayoría absoluta), pero sospecho que Villanueva juega con ventaja: su letra tiene mayor dominio en la región de las letras españolas que la minusválida h y que la esporádica k. Añádase a ello que su sillón es mayúsculo y los otros dos son minúsculos. Y obsérvese además lo siguiente en la figura de las susodichas letras: las tres orientan sus relieves hacia la derecha, pero, mientras que la D presenta una turgencia, a modo de barriga, harto poderosa, indicio de un claro estado de bienestar, y se mantiene estable sin necesidad de muletas, la h y la k no sólo son cuerpos raquíticos, sino que además precisan de un miembro para apoyarse y tenerse en pie. Por todo ello, parece claro que Villanueva reúne más condiciones para ganar. Aunque, tratándose de la RAE, nunca se sabe.

(Emblema de la corporación de 1868)

El valor de las Humanidades: un discurso de graduación memorable


.....No suelo hablar aquí de cuestiones relacionadas con el trabajo, pues este blog se creó para otros menesteres. Sin embargo, a veces el ámbito profesional depara sorpresas y alegrías que merecen ser compartidas con los lectores de estos Silenos. Es el caso que hoy me ocupa. El 2 de julio se celebró en la Universidad de Cádiz el solemne acto de Graduación de las titulaciones de la Facultad de Filosofía y Letras. Según la costumbre, cada una de las promociones (2005-2010) debía leer, a través de un representante, un breve discurso, ante un amplio público formado por alumnos, profesores, autoridades académicas y, sobre todo, familiares. Llegado el turno de mi especialidad, Filología Clásica, resonó en el Aula Magna el magnífico discurso que hoy publico. Y digo "magnífico" no sólo por estar bien escrito (lo cual es mérito en estos tiempos de universitarios iletrados), sino también porque contiene un caudal de entusiasmo que resulta difícil encontrar entre los universitarios actuales. Amor por el aprendizaje y por las letras (filología en el más esencial sentido), y buena predisposición ante los retos del futuro. Si tenemos presente que se trata de estudios minoritarios, tan denostados en los últimos años por la ignorancia de los unos y el desprecio de los otros, el acto adquiere un plus de valentía digno de una corona de laurel. Eran pocos alumnos, pero, sin duda, dejaron el pabellón de la Filología en general y de la Filología Clásica en particular bien alto. Todo un ejemplo contra la desidia que campea en nuestra aulas universitarias. Enhorabuena de nuevo, Anabel, Eugenia, Iván, Jesús y Juan Carlos.


.....Queridos padres, compañeros, profesores y demás asistentes. Amigos todos, pues en este camino sólo hemos podido hacer amigos.
.....Nos gustaría empezar con unas pocas palabras que honrasen todo lo vivido y aprendido. Y es que cuesta tratar con justicia todo este tiempo sin pararnos a pensar en todo lo que para nosotros ha significado. Han sido cinco años los que hemos pasado en esta casa, cinco años, pero parándonos a pensar parece que fue ayer cuando llegamos, cuando admiramos por primera vez estos muros de piedra, cuando nos sorprendimos con nuestra enorme biblioteca. Y es que Cronos nos es esquivo. Cuando creemos que lo tenemos entre manos, ya se ha ido. Si lo perseguimos, jamás se dejará atrapar, porque Cronos supera al humano entendimiento, tempus fugit.
.....Ahora, al mirar atrás, recordamos nuestro primer día en este caviladero, nuestra impresión bogando en un mar de apuntes, nuestros nervios traidores que durante tantas vísperas nos acompañaron, las numerosas visitas a nuestro particular pasillo ya fuera para esperar calificaciones cruciales, ya para examinarnos, nuestros desayunos a contrarreloj para llegar a tiempo a la siguiente clase (atragantamientos incluidos), o nuestras eternas jornadas en la biblioteca en el sitio de siempre. Recordamos a profesores prendiendo luces en un camino de oscuras dudas, personas que supieron entender nuestras metas e inquietudes, amigos que supieron alegrarnos esta senda en los momentos más duros.
.....Valga dar ahora nuestro agradecimiento a todas estas personas, mas creemos que no será el que se merecen. Quizás algunos profesores nos regalaron menos tiempo de lo que nos hubiera gustado, pero los tenemos en igual estima que al resto. Pues todos y cada uno de ellos aportaron su granito de arena, su labor, sus ganas, su conocimiento, su entusiasmo y, sin duda alguna, su corazón. Durante este tiempo, en nuestra senda hemos encontrado trabas, dificultades y momentos duros, pero siempre hemos contado con el apoyo de nuestros padres. Ellos han sido luz de guía en este camino, a ellos hoy les queremos agradecer que hace ya cinco años nos apoyaran al adentrarnos en el canoso mar de la filología clásica. A ellos no les importó que siguiéramos nuestro corazón, que eligiéramos una carrera que la sociedad y muchas de nuestras autoridades rechazan y menosprecian, nosotros elegimos y ellos aceptaron porque nos quieren. A todos ellos, a los que están y a los que nos dejaron por el camino, ¡gracias por todo!
.....Unas palabras de enorme agradecimiento también deben dirigirse en el día de hoy a nuestras parejas. Ellas han sido motor de nuestras vidas y apoyo de nuestras decisiones. Ellas han aguantado nuestras largas jornadas de estudio, nuestros enfados ante exámenes imposibles, nuestra dedicación casi plena a esta carrera... Y es que como dijo el filósofo: 'Amar es encontrar en la felicidad de otro, tu propia felicidad'. Pues han sabido ver que parte de ella se encontraba en nuestros estudios, en completar esta etapa que sin duda nos ha marcado y nos marcará para siempre.
.....Precisamente es en estos momentos cuando más nos enorgullece haber elegido este sendero, éste y no cualquiera de los otros muchos que alguna vez nos fueron aconsejados como preferibles, simplemente porque desde fuera parecía más tranquilo, más seguro. No, nosotros elegimos el sendero de las palabras, de las letras, del conocimiento que renace día a día a través de océanos de tiempo para ser descubiertos una vez más por la curiosidad de algún estudiante. En estos momentos, en un mundo poblado de progresos y que no por ello progresa, lleno de tecnología y abundante en vacíos, más que nunca tenemos conciencia del valor incalculable de las letras que ahora ya forman parte de nosotros. Reducir nuestro aprendizaje a un compendio de reglas gramaticales, tópicos literarios, teorías y libros, es una terrible equivocación, igual de grande quizás que considerar al latín y al griego como simples lenguas muertas. Podemos sentirnos orgullosos de llamarnos filólogos.
.....Anabel, Eugenia, Jesús, Juan Carlos, Iván, llevamos mucho tiempo esperando este momento.
.....“¿Habremos aprendido algo para entonces?”, nos solíamos preguntar en los primeros días. Se trataba del juego de la liebre y la tortuga, sólo que sin liebre.
.....Todos somos tortugas. No sólo los filólogos clásicos que hoy nos licenciamos, sino también nuestros camaradas de Hispánicas e Historia. Todos hemos ganado. Hemos construido lo que nos parece nuestra Torre de Babel particular, pero nos esperan nuevas ambiciones y proyectos que llevar a cabo. Hoy no celebramos un fin, sino un nuevo comienzo; no la meta alcanzada, sino las metas futuras.
.....Por descontado, nos llevaremos con nosotros los mejores recuerdos de la familia que hemos formado aquí profesores y alumnos. Cosas como el maravilloso viaje a Grecia que hicimos en 2007; conversaciones de sintaxis griega que derivan en debate sobre el peso de los cerdos; cierto profesor que en medio de un examen pregunta por su lápiz sin saber que lo tiene en su oreja; la explosiva mezcla que hemos llegado a experimentar entre la literatura latina y el inefable Chiquito de la Calzada (sí, esas mismas caras pusimos nosotros la primera vez). Con vuestra venia, no diremos nombres pero es obligada una mención especial a nuestro querido don Luis Charlo, leyenda viva de la Filología Clásica pero sobre todo de humanidad. En cierto día nos llamó la atención sobre un anuncio que había leído en Internet: “se pintan casas a domicilio”. Quien pase por su despacho todavía escuchará nuestras carcajadas.
.....Señores, amigos, tenemos motivos para estar orgullosos. Hemos conseguido algo importante, además de un título. Nos llevamos de aquí amigos, familia y buenos sentimientos. “¿Habremos aprendido algo para entonces?” Sí, lo hemos aprendido. Por todo ello, esto no es ningún fin, sino un punto de inflexión para llegar a nuestro verdadero destino. Ítaca está todavía muy lejos.

(En la imagen, caricatura de la orla, de María del Favero, otra alumna en puertas de la graduación)

ZP cabalga a lomos del Estado de la Nación por la senda...


Hoy miro el mar desde la terraza con sosiego, pero ayer cabalgué a lomos de la crisis, a lomos del mercado laboral y hasta a lomos de algo tan áspero como el Estatut. Y lo hice, lo hicimos, por la senda no del crecimiento, sino del hastío y del hartazgo. Porque, ¿qué fue el debate sobre el Estado de la Nación, sino la expresión más cínica de los consabidos clichés lingüísticos y circunloquios para escurrir el bulto, sobre todo en boca de ZP, vaquero cabalgador por sendas intransitrables? ¿Qué fue el debate sobre el Estado de la Nación, sino el retrato de la ineficacia, la torpeza, la ineptitud, el cinismo y la cobardía de los dos políticos que encabezan la cosa pública? ZP, como mártir de la crisis, ofreciendo su inmolación como político por el bien de la patria (ya podía inmolarse en este mismo momento, y tendría nuestro más solemne agradecimiento); Rajoy como perro que no suelta presa, pero incapaz de señalar otra senda. Y no es que yo crea que la única senda es la de ZP y su naufragado gobierno. Ése es el problema, que tenemos dos melones para escoger y los dos están agrios. Menos mal que, al menos ayer, hubo un político de altura en el Congreso: Durán i Lleida (en la foto).

PD.: ¡Cómo ha destrozado este PSOE malhablado nuestros recuerdos del Senda, aquel libro de lecturas de la infancia!