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Azorín y el cine en Film Ideal (y tres notas sobre Virgilio)

El trastero de nuestro apartamento estival atesora una caja con treinta y tantos números de la ya desaparecida revista de cine Film Ideal. Es legado de mi suegro, que fue comprando y guardando cada número hace más de cuarenta años. En el nº 159 (costaba 20 pesetas), publicado al principiar 1965 (año en que nací), leo en la cubierta el titular "Un cineasta olvidado: Azorín", firmado por el director de cine y pintor Gonzalo Sebastián de Erice. Como desde que leí La voluntad me ha interesado el escritor de Monóvar, leo con interés las tres páginas de que consta la publicación. En relación con el cine, el autor comienza con la faceta de Azorín como crítico. Son conocidas sus reseñas y comentarios cinematográficos en dos libros publicados en la década de los cincuenta del siglo pasado, cuando Azorín ya era escritor septuagenario: El cine y el momento, 1953; El efímero cine, 1955 (véase el artículo de Molina Foix al respecto). En ambas obras se aprecia su admiración por un arte (escribía entonces) que lo es intensamente del presente y que lo será de lo porvenir. Pero la faceta que más interesa a Sebastián de Erice es la del narrador eminentemente visual, la del autor que busca recoger todos los matices mediante los recursos expresivos más sencillos. De ahí que señale con cierta pasión las afinidades entre las novelas azorinianas María Fontán y Salvadora de Olbena, ambas de 1944, con los filmes Hiroshima, mon amour (1959) y L'Année dernière à Marienbad (1961) de Alain Resnais. Igualmente destaca el potencial cinematográfico de Don Juan (1922), Doña Inés (1925) y algunos pasajes de Diario de un enfermo (1898). Es obvio que, de haberlo conocido entonces, Sebastián de Erice hubiera tenido al alcance otro refrendo para sus palabras en el cortometraje Badaezpada, El vecino afectuoso (2007) de Pello Varela, basado en un cuento de Azorín. 
.....Lo cierto es que ese potencial cinematográfico de la prosa azoriana se aprecia con solo abrir el libro antes mencionado, La voluntad: A lo lejos, una campana toca lenta, pausada, melancólica. El cielo comienza a clarear indeciso. La niebla se extiende en larga pincelada blanca sobre el campo. Y en clamoroso concierto de voces agudas, graves, chirriantes, metálicas, confusas, imperceptibles, sonorosas, todos los gallos de la ciudad dormida cantan. En lo hondo, el poblado se esfuma al pie del cerro en mancha incierta. Y la pluma, como si de una cámara se tratara, va acercándose al pueblo que despierta a un nuevo día.
.....Mas permítaseme allegar aquí el caso de otro autor, poeta, más lejano en el tiempo, pero de fama universal: Virgilio. Porque en no pocos de sus versos el lector familiarizado con el cine encuentra escenas que bien podrían plasmarse con imágenes. Basten tres ejemplos de la Eneida.....
.....Libro IV. Cuando una tormenta dispersa a los tirios y los troyanos y Eneas y la reina Dido se refugian solos en una cueva, Virgilio utiliza una elipsis muy cinematográfica para sugerir el encuentro sexual: La primera la Tierra y Juno prónuba dan la señal; brillaron los astros y el cielo cómplice de la unión, y en las cumbres cimeras ulularon las ninfas. ¿Cuántas veces hemos visto en el cine cómo la cámara dejaba a los amantes en lo suyo y se desplazaba hasta enfocar el cielo?
.....Libro IX. Al campamento troyano llegan rumores de que el joven Euríalo ha muerto en la batalla. Su madre presiente la desgracia: el calor abandonó de pronto su cuerpo y el huso escapó de sus manos y cayeron al suelo los ovillos. Desvanecimientos semejantes femeniles abundan en el cine, con ovillos o sin ellos; y muertes que se acompañan de un objeto que cae de las manos y encierra una clave. Recordemos la bola de Charles Foster Kane al comienzo de Ciudadano Kane y el mechero que Bruno Walker descubre en su mano al final de Extraños en un tren, la versión que Hitchcock hizo del libro de Patricia Highsmith
.....Libro XI. En medio de la batalla, el cobarde Arrunte lanza un dardo cuyo vuelo mortífero es seguido por todos combatientes. Solo la víctima, Camila, la reina de las Amazonas, ignora que su final es inminente: Por ello cuando la lanza escapó de la mano silbando por el aire, los volscos prestaron toda su atención y todos pusieron la mirada en su reina. Pero ella nada advirtió del silbido, del aire o del dardo que venía del éter, hasta que la lanza se clavó con fuerza bajo el pecho descubierto. ¿En cuántos enfrentamientos del cine (con fechas, lanzas, cuchillos, piedras y, en el cine más reciente, con balas) la cámara sigue el recorrido del arma letal hasta la víctima ignorante, mientras el público tiene el corazón en un puño porque intuye la tragedia? 
.....Así pues, si el Azorín narrador es visual, no lo es menos el poeta de Mantua, aunque no hubiese tenido la suerte de conocer el cine. 

Cines de verano

Cine de Cabo de Palos (Murcia)
Lástima que el cine de verano sea una raza en extinción. Por ahora sobrevive, como las cabinas de teléfono (pocas y muchas de ellas desvencijadas) y el buzón de correos, pero llegará el día del cierre y los adictos a este espectáculo bajo las estrellas, cuya memoria suele estar aromada por damas de noche, asistiremos al entierro de otro ser querido. En mi ciudad, estival como pocas, hace tiempo que desaparecieron. Pero aún se mantiene, y hasta saca pecho, en el pueblo del Mediterráneo en el que paso buena parte del verano. Es un edificio de hechura rudimentaria: un gran habitáculo de cuatro paredes que parecen sin acabar, dividido en tres salas tan paredañas, que la música y los diálogos de las películas corren de una a otra según sople la brisa. En el vestíbulo, una barra a modo de ambigú y un cargamento de cojines de alquiler para alivio de las posaderas. Lo más llamativo es el piso de grava, quizá una estrategia para no tener que barrer las cáscaras de pipas que genera cada proyección. A diferencia del cine de invierno, el de verano es inconcebible sin el bocadillo, la bebida y las chucherías. El cielo abierto propicia una relajación de las costumbres, nos vuelve algo más desinhibidos y deja, siempre deja (por mala que sea la película), el regusto de la noche apacible. 

Amanece, y no es poco

Para mi hermano José Manuel, 
que tanto sabe de cine

Amanece, que no es poco. Quién no recuerda esa disparatada película de José Luis Cuerda, esa historia delirante donde nada es lo que parece. Los habitantes del pueblo crecen como coles en los huertos y, amantes de Faulkner, discuten en todos los foros como si estuviesen en la Academia Platónica; las mujeres se reúnen en sesiones semanales para denigrar al varón de turno; el maestro saluda a los niños al llegar a clase con epítetos homéricos; el borracho se desdobla burlón por las calles empinadas; el negro (hijo de mujer blanca) busca cada noche en las alturas "hacer bonita estampa" bucólica; el suicida sobrevive a cada atropello de camión... A este pueblo (fue rodada en Molinicos, Aýna y Liétor, en Sierra de Segura) llegan, para colmo del disparate, Teodoro, un engolado profesor universitario de Oklahoma en año sabático, y su padre Jimmy (un espléndido Luis Ciges). Estos personajes, que actúan como "testigos" de tan surrealista comunidad, comparten la primera noche cama en un hostal del pueblo y ahí se genera la frase más memorable del film (y una de las más memorables del cine español): "Tú me respetarás, ¿verdad, hijo?". Habré visto esa película unas cinco veces, y todavía la recuerdo con una sonrisa. Pero lo que más recuerdo desde que entré en la edad de las incertidumbres (como un ritornelo admonitorio) es la lección que ya asoma en el título: ver amanecer cada día es más que suficiente. Lo demás, si viene, vendrá por añadidura. En este verano atípico, y ahora que al fin miro de frente el Mediterráneo, pienso en el pastor Ngé, pelliza abierta bajo las estrellas, antes de que la Guardia Civil suba cada noche al monte a recogerlo, y envidio esa vida de gozosa simpleza. Y pienso en Carmelo, el borracho al que la Benemérita devuelve a la taberna, y me gustaría ser como él, volátil, socarrón, ubicuo. Pero como nunca seré lugareño de ese extraño pueblo, me conformo con los relumbres temblorosos del mar y su rumor cambiante y denso. Su latido perpetuo. 

José Manuel Serrano Cueto en los Goya

El año 2013 nos acaba de dar una alegría: el largometraje documental Contra el tiempo, dirigido por mi hermano José Manuel y con música de mi hermana Lola, ha sido nominado esta mañana para los Premios Goya. Un espaldarazo a la carrera profesional de ambos, y, cómo no, motivo de orgullo familiar. Será el 17 de febrero, en TVE 1.

"Contra el tiempo", un homenaje a los actores secundarios

Estamos de estreno. El viernes 14, a las 19:30 h., se estrena en el Festival de Alcances (Cádiz) el documental largometraje Contra el tiempo, dirigido por mi hermano José Manuel, con guión de Montse Gómez y música de mi hermana Lola. Se trata de un homenaje a los actores secundarios del cine español (Lone Fleming, Antonio Mayans, Mabel Escaño, Carlos Bravo o Ricardo Palacios, Aldo Sambrell), en los que busca experiencia el actor Antonio Mora (La vida mancha). Un antiguo deseo de José Manuel hecho realidad: el público reconocimiento de quienes hicieron mucho cine (a veces con directores de prestigio, como Sergio Leone, que contó con Sambrell para su "Trilogía del dólar") y nunca recibieron el aplauso merecido. Plas, plas, plas. Allí estaremos.

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Mis hermanos estrenan película

Hoy os dejo un fragmento del largometraje documental que ha rodado mi hermano José Manuel, el cineasta, y que se estrena este mes en el Festival de Cine de Málaga: Contra el tiempo. Es un homenaje a los actores olvidados, pese a haber hecho mucho y buen cine en su día. El duro paso del tiempo para quienes viven del celuloide. La música de la película es de mi hermana Dolores, la compositora de la familia.


Tráiler del documental "Contra el tiempo" from Utopía Films on Vimeo.

Cine de familia

Hoy traigo a los Silenos el trabajo de dos de mis hermanos, José Manuel, cineasta, y Dolores, compositora. Porque el primero ha dirigido el largometraje documental Contra el tiempo y ella ha puesto su música. Es un homenaje a los actores y actrices de edad en buena parte olvidados por la industria.

Corto Río Seco (o hacer fraternal elogio)

...

Igual que a veces hay que hacer patria chica, también a veces es preciso contribuir al fraternal elogio. En la red facebookiana se ha publicado este vídeo de Río Seco, un cortometraje que rodó mi hermano José Manuel en homenaje a los actores olvidados. Como hace poco murió su protagonista y productor, Aldo Sambrell, sirva este post de recuerdo póstumo del hombre barbudo que cabalgó junto a Clint Eastwood.





RIO SECO from Victor Olid on Vimeo.

L'Immagine Ritrovata (en el recuerdo)



Hoy trae El País un artículo ("Películas en la UCI") que me ha devuelto al verano de 2002. Está dedicado a L'Immagine Ritrovata, ese hermoso proyecto que comenzó en Bolonia una década antes, en 1992, hijo de los recursos municipales, y que ha crecido ya hasta convertirse en una referencia mundial en la recuperación, mediante técnicas fotoquímicas y digitales, de películas antiguas, mudas o no, dañadas por el tiempo. Después de la delicada restauración, algunas de esas joyas son proyectadas gratuitamente cada mes de julio en la Piazza Maggiore, convertida en ocasional cine de verano, ante la majestuosa e inconclusa basílica de San Petronio. Gracias a una beca del MEC y por mor de un proyecto de investigación, en 2002 pasé los meses de julio, agosto y septiembre en la Universidad de esta bella y culta ciudad del norte de Italia. Frecuentamos mucho esa plaza, corazón de la urbe con más soportales -eso dicen- del mundo, en las tórridas tardes italianas. Y algunas noches acudimos a ese mágico cine, siempre repleto, en especial de los boloñeses o inmigrantes que no podían permitirse escaparse a las playas del Adriático, así como de los pocos turistas que recalaban por allí camino (o de vuelta) de las castigadas Florencia y Venecia. Recuerdo especialmente dos cosas: el silencio respetuoso y ejemplar del público, y la proyección de El ladrón de bicicletas (en plural en el original: Ladri di biciclete, 1948) de Vittorio de Sica. Mi hija (una bella bimba, según la piropeaban), que entonces tenía tres años y medio, lloró emocionada ante las vicisitudes de los inolvidables Enzo Staiola y Lamberto Maggiorani. Lástima que no recuerde nada de aquello, pero para eso estamos su madre y yo (y ahora esta entrada), para recordarle que aquella noche tuvo un privilegio pocas veces repetible.

Cine de verano, eclipse y sacrificio estival



.....Hay sacrificios que se hacen con voluntad de martirio; hay otros que se hacen sin saberlo, o, aunque se intuya cierto trance doloroso al principio, sin imaginar que esa punzada inicial en las entrañas puede devenir sacrificio con víctima propiciatoria, mola salsa y altar humeante. Y dirán mis lectores a santo de qué tanto preámbulo.

.. .Más de una vez he cantado las bonanzas de los cines de verano, algo de lo que mi generación y generaciones anteriores gozábamos cada año. Mis recuerdos están unidos al perfume de dama de noche, a la brisa nocturna que emergía del mar y a las voces y exabruptos de algunos espectadores expertos en comentar la película a voz en grito.

.. .Aquí, donde suelo veranear, hay un cine de verano con tres salas. Pocas cosas más toscas se ven en la zona: cuatro altas paredes principales, hasta hace poco con el enfoscado a la vista, y tabiques paredaños añadidos para que el proyecto no pierda el tren de los multicines. El suelo es de grava, y junto a los millones de guijas duermen otras tantas cáscaras de pipas, lo cual siempre me hace pensar que la función de un suelo tan polvoriento e irregular es precisamente disimular dichos despojos diminutos; o lo que es lo mismo, eximir de la ardua tarea de barrer un cine triple.

.. .Si soy más exigente en los cines de invierno, apenas lo soy en los de verano. Un bocata, una cerveza y un paquete de pipas bajo las estrellas suelen compensar cualquier despropósito. Sin embargo, anteayer sucedió lo contrario. Propuse a mi mujer, a mi hija y a una amiguita de la misma edad (11 años) ver la última entrega de Shrek. En la entrada del cine se sumó otra amiguita, aunque ésta ya había visto la película. En cartel estaban además Toy Story y Eclipse. Cambiamos allí mismo por ésta última, que las tres niñas pidieron con vehemencia. En mi ignorancia, y con ayuda de la cartelería, sólo alcancé a saber que es una de la saga de Crepúsculo: pasto para adolescentes.

.. .Jamás conocí bodrio tal. A los diez minutos, eché una mirada a mi reloj y comprendí que el martirio no había hecho más que empezar. Poco después le confesé a mi mujer que no me enteraba de nada, salvo de que unos niños blancos, pijos y guapos, discutían con otros niños guapos, pieles rojas, lobos de ocasión. Vampiros y licántropos a la greña a plena luz del día, con el instituto y la graduación como fondo de decorado. Sin esfuerzo (por repetido en la película hasta el hartazgo) supe que una moza humana con ansias eternas de sangre estaba en el ojo del huracán. Repito, nunca he visto nada peor. Actores inexpresivos, diálogos estúpidos, argumento insustancial, el manido amor de dos jóvenes por la niña más guay del instituto. Y entre tanto mordisco y rotura de miembros (¿de escayola?), mensajes conservadores: el matrimonio y el sexo, por este orden. Para colmo, de las dos salas contiguas llegaban continuamente sonidos de escenas trepidantes y lluvia de griterío. Mientras yo me revolvía en la silla de plástico, terminado ya el paquete de pipas, mirando el reloj y deseando que acabase aquel suplicio, era evidente que a ambos lados bullía la acción.

. ..Han pasado pocas horas y aún siento las manos del arúspice hurgando en mis entrañas sobre el altar. Espero, al menos, que el pronóstico haya sido bueno. Parece que mañana puede llover sobre la isla de Siltolá...

"Sé tú mismo", o el necio filosofar



No creo que haya frase más repetida en el cine norteamericano de los últimos treinta años que "Sé tú mismo". Una memez que también se oye por estos lares, pero a pie de calle. Quienes la pronuncian suelen quedarse bien satisfechos, como si en la boca les quedara un cierto regusto. ¿Regusto a qué? A seudo-filosofía, a la que son muy dados los simplones (no sólo los norteamericanos). Imagino que algún lector espetará: "Hombre, que tiene su significado, que ese "mismo" es enfático, que es una exhortación a no caer en imposturas." Bien. Bien. Aunque para decir eso no hace falta recurrir a la manida expresión. Podríamos decir, por ejemplo: "No cambies", o "Procura ser fiel a tus convicciones". U otras semejantes. Porque ese "sé tú mismo" es un remedo del aforismo griego inscrito en el templo de Apolo en Delfos: γνῶθι σεαυτόν (en latín Nosce te ipsum: "Conócete a ti mismo"), atribuido a varios sabios griegos, entre ellos a Tales de Mileto, según Diógenes Laercio. Pero si éste era una advertencia al hombre para que asumiera sus limitaciones humanas, sobre todo en el conocimiento, con "Sé tú mismo" se expresa una pedantesca obviedad, porque nadie pueder ser "otro mismo" ("otra mismidad", diría Carlos Herrera). El don de la otredad, por ahora, sólo es posible ante la magia del espejo.



(Imagen: Museo de Antropología de Madrid,

con Nosce te ipsum en la fachada)




Mi hermano el cinéfilo en el Festival de Cine Español de Málaga



De vez en cuando la sangre llama. Hoy me llama para hablar de mi hermano pequeño, José Manuel Serrano Cueto, porque está en el Festival de Cine Español de Málaga dirigiendo el rodaje de un documental largo, Contra el tiempo, producido por Utopía Films. Con este trabajo quiere devolver el protagonismo a un grupo de actores veteranos que fueron el rostro de decenas de películas de género (western, terror, aventuras) en los sesenta y los setenta del siglo pasado. Será presentada en el Foro de Proyectos el día 22 de abril a las 17,00. Los protagonistas son Mabel Escaño (El Libro del Buen Amor, Sola ante el terror, Amantes…) y Fernando García Rimada (1492: La conquista del paraíso, Airbag, La leyenda de la doncella…), y contará con la colaboración del joven Antonio Mora (La caja 507, A golpes, Celda 211…). Entre los actores veteranos homenajedos están Lone Fleming (La noche del terror ciego, La endemoniada…), Frank Braña (El precio de un hombre, Viaje al centro de la Tierra…), Aldo Sambrell (La muerte tenía un precio, El viento y el león…), Eduardo Fajardo (Los cuatro salvajes, El hombre de Río Malo…), Antonio Mayans (Rey de reyes, La tumba de los muertos vivientes…), Antonio Pica (El hombre que mató a Billy El Niño, La rebelión de las muertas…), Jack Taylor (Necronomicon, Conan el bárbaro…), Mirta Miller (Dr. Jekyll y el hombre lobo, La rebelión de las muertas…), Gloria Osuna (El sabor de la venganza, El sabor del odio…), Claudia Gravi (Los rebeldes de Arizona, Justine…), Ricardo Palacios (El precio de un hombre, Fu-Manchú y el beso de la muerte…) y Carlos Bravo (Latidos de pánico, Bianco Apache…), entre otros.

La película quiere reivindicar la figura de actores de larga trayectoria cinematográfica que participaron de una época injustamente olvidada y, sin embargo, muy importante para la industria del cine español. Algunos de estos intérpretes trabajaron junto a actores de la talla de Clint Eastwood, Kirk Douglas, Charlton Heston, Yul Brynner o Gian Maria Volonté, y fueron dirigidos por directores como George Cukor, Anthony Mann, Sergio Leone, John Milius o Richard Fleischer.

Se trata de una idea acariciada por mi hermano hace años, que por fin se verá materializada. Hermano, mucha suerte y un beso desde Cádiz.



(Más información en la página que coordina: Pasión por el cine).

(Imagen: Aldo Sambrell)