Préstamos personales en 2016

¿Necesita financiación? Así debería ser su préstamo personal en 2016

El mercado del crédito se está reactivando. El importe de los préstamos personales concedidos a las familias entre enero y noviembre de 2015 ha alcanzado los 17.817 millones de euros, un 18 % más del total que concedieron los bancos durante todo el 2014, diciembre incluido. Pero ¿qué pueden esperar las personas que necesitan financiación durante este 2016? Para empezar, se debería exigir como mínimo una TAE inferior a la media del mercado. La tasa anual equivalente de los créditos al consumo de noviembre fue de un 8,70 % y actualmente los mejores préstamos del mercado tienen una TAE de entre el 5 y el 8 %, por lo que no debería resultar difícil contratar un préstamo personal barato. 

Entre el 5 y el 8 % de interés nominal

Como ya hemos mencionado, la TAE no debería superar la media y para eso es necesario que el tipo de interés sea ajustado. Aceptar un tipo de interés por encima del 8 % implica, irremediablemente, subir la TAE, que incluye tanto el interés nominal como las comisiones. 

Un TIN entre el 5 y el 8 % nos garantizará un préstamo personal con una TAE por debajo de la media, a menos que las comisiones o el precio de los productos asociados sean muy elevados. Afortunadamente, los mejores préstamos personales de 2016 tienen un interés aceptable que permiten conseguir financiación barata.

Sin comisiones para no pagar de más

La comisión de apertura, la de estudio y la de amortización anticipada son las más habituales. Si bien muchos bancos se resisten a quitarlas, en 2016 se pueden encontrar préstamos que no las tienen como el Préstamo Naranja de ING Direct (7,18 % TAE), el Crédito Proyecto de Cofidis (desde el 5,06 % TAE) y el Préstamo Personal de Cetelem (desde el 7,18 % TAE), todos ellos sin comisiones, sin productos vinculados y contratables a través de Internet. 

En cualquier caso, si encontramos un crédito atractivo, pero tiene comisiones, siempre podemos negociar con el banco. Probablemente si contratamos algún producto asociado, como un seguro, podremos regatear la comisión e incluso eliminarla, eso sí, habrá que valorar si contratar un producto extra resulta más barato que pagar el importe de las comisiones.

Seguros vinculados, como máximo uno

La mayoría de los bancos exigen la contratación de un seguro cuando se solicita un préstamo personal. El más habitual es el de protección de pagos, pero los bancos pueden ser muy imaginativos en este sentido y condicionar la concesión del préstamo a la firma de un seguro de vida, una póliza del hogar o un seguro de auto en el caso de los préstamos coche. 

Hay que tener muy claro que los seguros siempre tienen un coste, que puede ir desde unos pocos euros hasta varios cientos al año, dependiendo del perfil del asegurado y del tipo de póliza. Pero que tengan un coste no significa que siempre encarezcan el préstamo. Por lo general, muchos bancos reducen el tipo de interés de sus préstamos a los clientes que contratan un seguro, mientras que si no firman la póliza el tipo de interés aumenta. Hay que calcular qué sale más a cuenta. Eso cuando la entidad ofrezca esa opción, ya que en algunos casos la contratación del seguro es inevitable. En cualquier caso, no se debería aceptar más de un seguro, sobre todo si firmarlo no implica la reducción de algunas décimas del TIN.

Cuentas asociadas sin comisiones

Por norma general, cuando se solicita un préstamo es imprescindible abrir una cuenta en el banco, para que la entidad domicilie las cuotas. Hay excepciones, como Cofidis y Cetelem que al ser establecimientos privados de crédito no requieren cambiar de banco. En 2016 el mercado ofrece una vasta oferta de cuentas sin comisiones para todos los perfiles, por lo que deberíamos exigirle al banco que la cuenta asociada a nuestro préstamo no tenga gastos de ningún tipo, ni por el mantenimiento, ni por las transferencias ni por las tarjetas, como mínimo por la de débito. Y con más razón aún si nos obliga a domiciliar la nómina.