Ventajas e inconvenientes préstamos con garantía hipotecaria

Luces y sombras de los préstamos con garantía hipotecaria 

El cierre del grifo del crédito por parte del sector bancario durante la crisis y el endurecimiento para acceder al circuito oficial de la financiación han aumentado la notoriedad de los préstamos con garantía hipotecaria, un modelo de financiación basado en poner como garantía un inmueble libre de cargas o con una deuda no demasiado elevada.

Su comercialización está reservada casi exclusivamente a los prestamistas privados que ofrecen préstamos personales a cambio de poner una vivienda como aval, algo que, lógicamente, tiene sus riesgos ya que si el prestatario no paga puede perderla, advierten desde el comparador HelpMyCash.com.

5 ventajas de los préstamos con garantía hipotecaria

Sus principales ventajas son unos requisitos de entrada mucho más laxos que en el banco, así como la posibilidad de conseguir dinero rápido sin demasiados trámites y propuestas adaptadas a cada perfil. Veamos los principales pros de los préstamos con garantía hipotecaria:

1. Menos requisitos de contratación: una de las principales ventajas de este tipo de préstamos es que tienen condiciones de contratación menos duras que las de los bancos. No es necesario tener unos ingresos elevados para contratarlos; de hecho, hay prestamistas que ni siquiera exigen que el prestatario tenga ingresos recurrentes. Tampoco hace falta contratar productos vinculados ni seguros asociados al préstamo. Eso sí, como requisito indispensable habrá que poner un inmueble como garantía del préstamo.
2. Admiten solicitudes de clientes en Asnef: las personas que necesitan financiación, pero están incluidas en un registro de morosos están excluidas del circuito bancario del crédito, así que no tienen más remedio que acudir al capital privado. La ventaja de este tipo de préstamos es que muchas veces admiten solicitudes de clientes en Asnef, por lo que puede ser una buena opción para este segmento.
3. Préstamos destinados a cualquier finalidad: para iniciar un negocio, para reformar la casa, para comprar un vehículo, para refinanciar deudas… Los préstamos con garantía hipotecaria admiten cualquier finalidad.
4. Para empresas y para particulares: otra ventaja es que pueden solicitarlos tanto empresas como particulares, la única condición es que puedan poner un inmueble como garantía. Es el caso de TQ Eurocrèdit que dispone de un catálogo con soluciones para particulares y para proyectos empresariales. Permite conseguir hasta el 30 o el 35 % del valor del inmueble puesto como garantía con un máximo de 500.000 euros a devolver en un plazo de hasta 5 años, aunque se pueden negociar plazos superiores. Tener ingresos no es imprescindible, aunque se valora.
5. Estudio de viabilidad rápido: en muchos casos puede realizarse toda la solicitud a distancia y el estudio de la propuesta no suele demorarse más de unos pocos días.

¿Y los contras?

El principal contra de los préstamos con garantía hipotecaria es el riesgo a perder el inmueble puesto como garantía. No se debe solicitar el crédito si se prevé que no se podrá devolver de la forma pactada, ya que el riesgo es alto. 

Ser prudentes y no dejarse llevar por las necesidades de liquidez es importante para no acabar sobreendeudados. Es importante leer atentamente las condiciones del contrato para no dejar ningún cabo suelto y analizar nuestra situación económica para valorar si este tipo de préstamos nos conviene.