Del unete al jódete

Antes de nada, quiero felicitar a todos aquellos que sacaron el dinero del banco, por no considerarlo seguro y invertieron en un negocio tan seguro y próspero como Unetenet. También quiero felicitar a todos aquellos que piedieron un préstamo, para invertir en el gran proyecto de Unetenet.  Repito, muchas felicidades !!
El unete, una moneda virtual equivalente a un dólar inventada en 2013 por el valenciano José Manuel Ramírez Marco, ha resultado ser una monumental estafa piramidal que atrapó a 50.000 pequeños inversores, 6.000 de ellos en España. La policía ha anunciado este miércoles el arresto de 20 dirigentes de Unetenet, la firma que respaldaba esta supuesta divisa digital que captó 50 millones de euros en una decena de países.
Unetenet en España es una simple empresa “pantalla” para desviar fondos a un paraíso fiscal de la forma más ruin: convencer a los nuevos franquiciados de que debe ser así, de que ellos mismos son los que deben enviar dinero por transferencia bancaria a un paraíso fiscal, y de que todo es legal,responsabilizándose inconsciente e inmediatamente de su acción. Estos paraísos fiscales son utilizados frecuentemente por empresas offshore y empresas fraudulentas para evadir impuestos, además de por muchos nuevos empresarios que evitan o desconocen las obligaciones y compromisos que un empresario honrado debe contraer con sus clientes. No hace falta ser político para poder ser corrupto, el mal está mucho antes.

Los agentes, sin embargo, no localizaron a los presuntos ideólogos del entramado: Ramírez, de 41 años, y su pareja, Pilar Otero. Ambos se encuentran en un país europeo y podrían ser detenidos en los próximos días, según fuentes policiales.
Sobre el papel, Unetenet prometía a sus inversores triplicar sus ahorros a cambio de colocar anuncios en la red. Las víctimas eran captadas en presentaciones multitudinarias en hoteles de lujo bajo la promesa del dinero fácil a golpe de clic. Los beneficios se abonaban en la moneda virtual, que se presentaba como una alternativa al capitalismo financiero.
El grifo de unetes se cerró en abril de 2014 cuando el banco letón Rietumu congeló una cuenta de Ramírez con cinco millones de euros en el marco de una investigación por blanqueo de capitales, según la policía.
El Juzgado de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, que indaga el caso, ha retenido también 22 millones de dólares vinculados a los presuntos estafadores. Unetenet operaba a través de la sociedad Union Business Online LTD radicada en el paraíso fiscal de San Vicente y las Granadinas, desde donde se transferían los fondos a Malta, Rumanía y Letonia. El antiguo informático de la empresa Adrián Trigo reveló a este periódico que la compañía llegó a manejar 70 millones de euros y planeaba montar un banco.
El nombre de Ramírez se vinculó hace seis años con la empresa System World Investment, que operaba bajo la marca Dextraplus. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) calificó en marzo de 2009 a Dextraplus de “chiringuito financiero” en una nota donde el regulador mencionaba expresamente a Ramírez.
El supuesto emprendedor compartió negocios en el paraíso fiscal con la firma Finanzas Forex del valenciano Germán Cardona. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz envió a prisión en marzo de 2011 a Cardona por idear una estructura piramidal que esfumó 300 millones de euros de 100.000 inversores de 110 países.
Ramírez concibió su moneda, según un excolaborador, inspirándose en Serguéi Mavrodi, un empresario ruso que en la década de los 90 dejó en la ruina a cientos de miles de pequeños inversores con su pirámide MMM. El padre del unete teorizaba sobre cómo crear un banco, un sistema financiero alternativo y una ciudad, Unetecity.
La compañía presumía en sus presentaciones en hoteles de encarnar un holding desde 2008. El registro mercantil revela que el ideólogo del unete solo figura junto a su pareja, Pilar Otero, en la sociedad Union Business Online. Una empresa domiciliada en una vivienda de Rincón de la Victoria (Málaga) que no ha presentado sus cuentas.
Pilar Otero y José Manuel Ramírez Marco,