Escollos a superar, Eddie Ramírez


Por Eddie Ramírez, 30/09/2014

Existen muchos obstáculos para llegar seguros a la meta, en el tiempo más corto y al menor costo. La meta es salir del régimen, como condición necesaria pero no suficiente, para que el país se recupere económicamente y toda la población logre una mejor calidad de vida. Ya se dio un paso importante por parte de la MUD al designar acertadamente a Jesús Chúo Torrealba a quien le deseamos éxito. Tres iniciativas cívicas se mueven en paralelo: la elección parlamentaria del 2015, la convocatoria a una Asamblea Constituyente y el Congreso de Ciudadanos. Todas ellas son positivas y pueden coexistir en paralelo, pero debemos estar conscientes de que no son una llave mágica y que hay escollos que debemos superar.

Las parlamentarias tienen el escollo del CNE y su diseño tramposo de Circuitos Electorales y también la dificultad superable de que la oposición presente candidatos respaldados por todos. Ganarlas implica sacar 110 diputados para contar con las dos terceras partes requeridas para las decisiones importantes. Asumiendo que los obtengamos ¿qué podremos hacer?. Este año vencen los períodos de tres Rectores del CNE, de la Fiscal, Defensora del Pueblo y de la Contralora que tiene años encargada. Hoy el régimen no cuenta con las 2/3 partes de los diputados, por lo que ha demorado los nombramientos y deberá negociar con la oposición, pero probablemente forzará la barra y la Asamblea hará en este período las designaciones pendientes. En consecuencia no podemos crearnos demasiadas expectativas sobre los cambios posibles a partir del 2015, pero debemos votar.

La convocatoria a una Asamblea Constituyente está en marcha con la iniciativa de Voluntad Popular de iniciar la recolección de las 2.835.471 firmas requeridas, pero ya el CNE anunció que tiene que ser a través de ese organismo. Otro grupo trabaja el tema, también sin intervención del CNE y con otras bases comiciales, bajo la premisa de que el Poder Soberano Originario contando con las firmas puede hacer valer en las calles el derecho a la Constituyente. Le deseamos éxito a quienes tomaron esta iniciativa que contribuye a la movilización de la gente. Sin embargo, no se puede descartar la posibilidad de que el presidente de facto la convoque con un simple decreto bajo sus premisas ventajistas.

El Congreso de Ciudadanos arrancó con buen pie y es una instancia importante para el debate enriquecedor y para generar propuestas novedosas que le lleguen a la mayoría de los venezolanos, por lo que debemos respaldarlo. Puede lograr el surgimiento de más líderes y que sus discursos convenzan a los estratos D y E de la población.

Todas estas iniciativas merecen apoyo pero, dada la naturaleza del régimen, ninguna opción de las mencionadas tendrá éxito si no va acompañada de acciones cívicas de protestas en las calles y de que nos acerquemos a los compatriotas que tradicionalmente han votado por el oficialismo. Las prédicas señalando errores del régimen y haciendo propuestas para un nuevo gobierno deben ser constantes. Desde luego en una situación de inseguridad, desabastecimiento, carestía de la vida desempleo, deterioro de la salud, nadie puede descartar una salida no convencional que obligue a la renuncia de Maduro y la convocatoria a una nueva elección. El pueblo está consciente de la crisis, pero también es necesario que termine de percatarse de que el responsable es Maduro y de allí la importancia de solicitar su renuncia, la cual incluso debe evaluar la dirigencia del Psuv.

Como en botica:¨Abrimos los candados de Clorox y entramos¨, declaró el vicepresidente de facto. Eso lo puede hacer cualquiera que tenga malas mañas, el punto está en hacer funcionar una empresa que el mismo régimen ahogó. El hostigamiento a los médicos por parte de las autoridades y de grupos paramilitares oficialistas es inaceptable. Nuestra solidaridad con Genatios, Layrisse y Garmendia por las injustas persecuciones. Libertad para Miguel Ángel Nieto y Vasco Da Costa. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!


Eddie Ramírez
eddiearamirez@hotmail.com

Default 2014 o como desviarse de lo importante, @jesusalexis2020


Por Jesús Alexis González, 29/09/2014

El término default, es utilizado en el campo de la economía internacional para hacer referencia al impago de la deuda soberana o lo que es lo mismo, cuando un Gobierno toma la decisión de no pagar su deuda externa (DE). En teoría, una Nación asume DE en aras de recibir recursos para apuntalar su desarrollo, y ha de asumir en consecuencia una política de ahorro interno para ampliar su capacidad de pago cara a su vencimiento. Luego de esta breve referencia conceptual, podemos de inicio expresar una conclusión anticipada:Venezuela en 2014 no muestra signos de vulnerabilidad fiscal que ponga en riesgo la sostenibilidad de su DE, entre otras razones a que dicha deuda con respecto al PIB, observada como la medición del endeudamiento relativo de la actividad económica, está dentro de los rangos normales aunado a que la posición deudora del sector público no supera el 4% del PIB e igualmente su servicio en relación a las exportaciones petroleras es de un 24%. En fin, no existiendo obstáculos para pagar la DE 2014, asumimos que abordar el tema del default resulta intrascendente; siendo de mayor relevancia intentar conocer posibles causas de su incongruente crecimientoa pesar que a Pdvsa le ingresaron unos US$ 1.250.098 millones durante el periodo 1999/2013.

Todos los bonos (bolívar/US$) que conforman la DE (a excepción del Venezuela 2027) fueron emitidos durante el lapso 1999/2014 (DE revolucionaria) y muy puntualmente durante 2005/2011 (con énfasis en 2007), induciendo que en el venidero octubre se han de pagar unos US$ 6.000 millones (capital e intereses); momento cuando se hace visible, entre otros hechos, que la producción petrolera disminuyó en un 29,6% durante 1999/2013 con un marcado estancamiento (falta de inversión) al notar que en 1999 la producción se situó en 3.059.000 barriles/día al tiempo que en 2013 fue de 3.015.000 barriles/día;  a pesar de ello le ingresó a la industria petrolera los ya citados US$ 1.250.098 millones, de los cuales la Nación recibió algo más del 40% (US$ 502.0000millones) siendo que la diferencia fue mayormente recibida por el Gobierno. Sobre este aspecto, resulta pertinente resaltar lo referente a la política de cooperación energética asumida por el Ejecutivo para favorecer 22 países, que en el caso específico de Petrocaribe, le ha representado al País un sacrificio superior a los US$ 48.000 millones (cuyo cobro se inicia en 2020), cifra que aumenta hasta más de US$ 54.000 millones al consolidar otros cuatro Convenios, donde Cuba (US$ 21.400 millones), Argentina (US$ 4.600 millones) y Uruguay (US$ 4.200 millones) reciben un 55,7% del total.

En contraposición al seguro cumplimiento del pago en 2014 de la DE, se visualiza una suspensión de pago a nivel nacional por cerca de US$ 40.000 millones (sin ajustes por irregularidades) por concepto de divisas autorizadas y no liquidadas, que obviamente afectará negativamente tanto a la familia (estudios, remesas, viajes, etc) como la solvencia crediticia de nacionales con proveedores extranjeros, dentro de una realidad económica donde más del 75% de lo que se consume es importado; tal situación impulsa a inferir que se magnificará la penetración del Gobierno en el escenario económico, incluida la determinación de las necesidades sociales. En ese contexto de capitalismo/socialismo petrolero de Estado, resulta oportuno recalcar la reciente aprobación del Convenio Cambiario Numero 30 (G.O. No 40.504 del 24/09/14), que entre otros aspectos consagra que el BCV recibirá más US$ por parte de Pdvsa, quien a su vez percibirá más bolívares  con efecto favorable hacia Fonden (que a la fecha ha recibido cerca de US$ 110.000 millones) el cual es administrado por la presidencia de la Repúblicay que en lo sucesivo recibirá más bolívares (sin que aumente la cantidad de dólares), liberando de tal forma una cantidad de divisas que el Gobierno podrá utilizar, bien para aumentar sus importaciones directas, o bien asignarlo vía Sicad II para combatir el paralelo (lo cual dudamos) propiciando tanto una devaluación implícita al incrementar la oferta de divisas a Bs 50/US$como una emisión encubierta de dinero inorgánico que en simultáneo generará ingresos fiscales adicionales que con seguridad alimentará en 2015 el gasto público con intenciones electorales.

Al integrar el desenvolvimiento económico con la realidad social, se muestra que el nivel de pobreza alcanzó un 40%, a la luz de cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) donde reflejan que en 2013 los hogares en situación de pobreza aumentaron en un 30%,, mientras que la pobreza extrema creció en un 8,8%; en Íntima vinculación con el comportamiento de la Canasta Alimentaria Normativa (50 alimentos básicos) que según el mismo INE aumentó un 150% desde mayo 2012 a mayo 2014, lo cual equivale a un incremento del 70% en el precios de los alimentos, hasta llevar el gasto mensual familiar (5 personas) desde Bs 1.800 hasta Bs 4.400. Ante tal panorama, concluimos con una cita: Tu mejor maestro es tu último error (Ralph Nader).


Jesús Alexis González
@jesusalexis2020

Mensaje de @Sumate ante elecciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela



Prensa Súmate, 25/09/2014

Ante las elecciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela previstas para el próximo viernes 03 de octubre, en las que están llamados a participar todos los Ingenieros, Arquitectos y Profesionales Afines inscritos en este gremio de profesionales; nuestra Organización Ciudadana considera necesario pronunciarsedentro de la defensa del Derecho Constitucional a Elegir y ser Elegido (Artículo 63 de la Constitución: El sufragio es un derecho. Se ejercerá mediante votaciones libres, universales directas y secretas…”)aclarando de antemano que con ello no debe entenderse que estamos inclinándonos o promocionando candidatura alguna en esta contienda electoral gremial:

1. En el momento difícil que vive la República la defensa de la democracia nos obliga a defender y preservar todos los espacios de participación, entre ellos los gremios profesionales: por eso hacemos un llamado e invitamos a todos los Ingenieros, Arquitectos y Profesionales Afines inscritos en el Colegio de Ingenieros de Venezuela a participar en esta contienda gremial en el ámbito nacional prevista para el próximo viernes 03 de octubre. Además, para votar en estas elecciones gremiales, la Comisión Electoral del Colegio de Ingenieros ha informado que no es requisito estar solvente

2. Los Ingenieros, Arquitectos y Profesionales Afines inscritos en el Colegio de Ingenieros de Venezuela al ejercer el derecho al sufragio en estas elecciones de su gremio profesional están alzando su voz y se están pronunciando sobre los destinos de su gremio en el próximo período de la nueva directiva, por lo cual deben participar en esta contienda gremial.

3. Aunque estas Elecciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela convocan a un sector importante de la Sociedad Civil Organizada, por lo cual las mismas debieran ocurrir en un ambiente circunscrito a ese gremio de profesionales; estamos observando cómo algunas instancias de los Poderes Públicos Ejecutivos Estadales y Municipales, entiéndase gobernaciones y alcaldías, se están inmiscuyendo en esta elección exclusivamente profesional, por lo cual exhortamos a todo ciudadano agremiado a denunciar ante el Consejo Nacional Electoral, la Contraloría General de la República y la Fiscalía General de la República si es objeto de presión e intimidación por su patrón o de quienes les está proporcionando algún bien o servicio; como también si observa y obtiene evidencias del uso de Bienes y Recursos del Estado en beneficio de una parcialidad y en detrimento de las otras opciones en estas elecciones gremiales, ya estas prácticas están prohibidas e incluso tienen sus penalidades en los artículos 145 de la Constitución, 13 y 68 de la Ley Contra la Corrupción, 75, numeral 13, de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE), y 204, numeral 1, 222 y 223 del Reglamento General de la LOPRE.

A las listas de los agremiados por estado con derecho a ejercer el voto en estas elecciones se puede acceder haciendo click en este enlace: http://www.civ.net.ve/ultimo-listado-cne

Para mayor información sobre estas elecciones gremiales pueden pulsar en el enlace: http://www.civ.net.ve/consejo-agremiados

Visita la página de:


Manguareo con el nuevo CNE, @olucien


Por Oscar Lucien, 26/09/2014
1. Como consecuencia de la grave crisis política de los primeros meses de 2014, agravada por la brutal represión del gobierno, el dúo Maduro/Diosdado decidió, por la presión de la calle y, en particular por la intermediación del nuncio apostólico y de los cancilleres de Unasur, activar el proceso de renovación de las autoridades en los poderes públicos y, concretamente, del Consejo Nacional Electoral. La orden del capitán Cabello en abril, de nombrar en la Asamblea Nacional a los seis parlamentarios del partido de gobierno, que junto a los cinco de la bancada democrática integrarían el comité preliminar de postulaciones electorales marcaba el primer paso de un proceso constitucional que ya tenía más de un año de mora. Establece la Constitución que con anterioridad al vencimiento del periodo de los rectores debe iniciarse el proceso para su renovación. Sin embargo, Tibisay Lucena, Sandra Oblitas y Vicente Díaz tienen sus periodos vencidos desde el 28 de abril de 2013 y nada había ocurrido para activar el proceso de su sustitución hasta la intervención de los actores internacionales en el contexto del llamado al diálogo que buscaba una “salida” a la crisis de comienzos de año.
2. Establece la Constitución, en el artículo 295, y lo norma la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE), que la Asamblea Nacional debe constituir un Comité de Postulaciones Electorales que deberá evaluar las credenciales de los candidatos para sustituir a Lucena, Oblitas y Díaz. El Comité de Postulaciones Electorales está integrado por veintiún miembros, once parlamentarios y diez representantes de la sociedad civil. Luego de la designación por el capitán Cabello de los diputados del gobierno se produjo posteriormente la selección de los cinco parlamentarios demócratas y empezó un innecesariamente complicado proceso de selección de los diez miembros de la sociedad civil que una vez designados en la plenaria de la Asamblea Nacional debería iniciar de manera rigurosa y sin delaciones el proceso de selección de los nuevos rectores.
3. La selección de los representantes de la sociedad civil ha sido sistemáticamente obstaculizada por la bancada del gobierno: violación de la obligación de publicar la convocatoria en dos diarios de circulación nacional (originalmente la hicieron en los diarios Vea yCorreo del Orinoco), suspensión inconsulta de las reuniones del Comité Preliminar (los once diputados) y, finalmente, lo más grave, el intento de colonizar la representación de la sociedad civil infiltrando compañeritos del partido PSUV como supuestos integrantes de asociaciones civiles.
4. La Asamblea Nacional, que ya estaba en significativa mora con el cumplimiento de su mandato constitucional, regresa de vacaciones y hasta la fecha no ha incorporado en la agenda la designación de los diez representantes de la sociedad civil, aunque luego de un complejo y retrasado proceso de selección ya se han decantado por veinte candidatos para que la plenaria, con las dos terceras partes de los presentes, haga la selección definitiva. ¿Por qué tanto mangüareo para elegir un nuevo CNE como manda la Constitución?
5. Con una elección parlamentaria en ciernes y, sobre todo, luego de la sentencia del TSJ que llueve sobre mojado al fallar que mientras los rectores no sean sustituidos deben permanecer en sus cargos, muchos sospechan que el gobierno podría tener interés en mantener a los actuales rectores quienes, habiendo aparecido en varias oportunidades luciendo el brazalete del 4-F y habiendo permitido todo tipo de ventajismo, generan confianza al oficialismo. Pero al mismo tiempo, las peleas internas por la falta de liderazgo de Maduro y los reacomodos de los grupos que se reparten el botín, quiero decir, el legado del comandante fallecido, podrían tener interés en proceder a los cambios. De hecho, ya han empezado a sonar varios nombres y, en particular, el del periodista Vladimir Villegas que, según se ha filtrado, sería el candidato de Elías Jaua avalado por Maduro.
6. Pienso, finalmente, que en cualquier circunstancia todo este mangüareo con el nombramiento del nuevo CNE es favorable a los intereses del gobierno. Si dejan a los actuales rectores, el gobierno sabe que eso oxigena la abstención en un vasto sector opositor. De igual manera, favorece la abstención si el gobierno se empeña en violar la Constitución y trata de imponer a nuevos rectores rojos rojitos.
La estrategia del oficialismo me parece transparente y pertinente con su pretensión de mantenerse de todas, todas en el poder. Lo que no veo transparente es la posición y estrategia de la alternativa democrática: demasiado silencio ante las dilaciones, atropellos e imposiciones de los rojos y poca beligerancia y firmeza ante la urgencia de un nuevo CNE apegado a la Constitución que abra un camino de esperanza ante el gran anhelo de recuperar la democracia en nuestro país.



Maduro en campaña, por @marujatarre

MARUJA TARRE 29 SEP 2014

El mismo día que habló Barak Obama en la Asamblea General de Naciones Unidas y luego presidió un inusitado Consejo de Seguridad sobre el terrorismo, Nicolás Maduro también habló. Al presidente de la República Bolivariana le tocó ser el orador número 34 en esa agitada primera jornada de sesiones. En Venezuela la crítica se centró sobre el escaso número de personas que había en el auditorio, cuando en realidad, eso tiene muy poca importancia.

Es obvio que a un mandatario sin talento oratorio, a finales de la tarde, entre Sri Lanka y Zambia, lo oirán pocas personas: burócratas del consulado y misión venezolana en la ONU, miembros sumisos de la comitiva de 175 personas y algún tercer secretario de países interesados en negocios petroleros. Lo importante del discurso sin oyentes es que fue el lanzamiento oficial de la candidatura del gobierno madurista para un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad. Y Maduro en ese sentido fue impecable, probablemente ayudado por diplomáticos de la veterana cancillería cubana, porque la venezolana hace tiempo fue desmantelada. Fue una clásica “lista de mercado”, de esas que tanto gustan en la ONU: insistió, como todo el mundo, en la necesidad de reformar el organismo internacional y “democratizar” el Consejo de Seguridad. Luego procedió a enumerar los grandes problemas del mundo, comenzando naturalmente por el bloqueo a Cuba. Luego nombró, uno por uno, los temas de la izquierda mundial en los últimos 50 años: independencia de Puerto Rico, condenas a Israel y a los “ataques terroristas en contra de los pueblos de Irak, Siria, Libia y Palestina”. Como un toque personal, Maduro agregó grandes alabanzas a su aliado y amigo Bachir al Assad de Siria. No podía faltar el matiz de petrolero nuevo rico, al anunciar que Venezuela aportará 5 millones de dólares a la lucha mundial contra el virus de ébola. Este donativo, mínimo comparado con regalos anteriores del chavismo, tocó un punto sensible en Venezuela donde no hay acetaminofén para tratar una epidemia, combinación de dengue endémico y chikungunya africano.

Un país donde se ha perseguido judicialmente a médicos porque han informado sobre un nuevo virus que ha causado varios muertos en el hospital de Maracay. Un país en donde faltan medicamentos para el cáncer, la diabetes, la hipertensión, donde se cierran las emergencias de clínicas y hospitales por carencias graves. Un país donde el gobierno ha reconocido que no tiene dinero para pagar importaciones de medicamentos básicos, ni tampoco quiere entregar dólares para que lo puedan hacer los escasos sobrevivientes de empresas privadas. Maduro en su campaña por un puesto en el Consejo de Seguridad promete para África, los dólares que ya no existen para la salud nacional. Otros dólares adicionales del menguado presupuesto se gastaron también en páginas completas en el New York Times ($ 80.000) y Washington Post, reproduciendo los puntos más destacados de la pieza oratoria del mandatario venezolano.

Un puesto en el Consejo de Seguridad había sido una obsesión para Chávez. En 2006 recorrió el mundo en un costoso lobby, tratando de conseguir votos para la candidatura bolivariana. En ese momento también se presentó Guatemala y después de 47 votaciones, ambos países tuvieron que retirarse y ceder el puesto a Panamá. Maduro ha sido más discreto y ha cuadrado el apoyo del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC) antes de que se produzcan las votaciones en octubre. EEUU, ocupado en problemas más graves, ha anunciado que no se opondrá a la candidatura chavista. Maduro se dará el lujo de obtener lo que no había logrado su padre espiritual y además le entregará el preciado cargo como un regalo especial a la hija de Chávez, recién nombrada Embajadora en la ONU. Se dice que usarán su paso por Nueva York para prepararla para la presidencia de Venezuela.

¿Que significará la presencia del gobierno de Maduro en el Consejo de Seguridad de la ONU? Hasta ahora solo el Washington Post y el New York Times parecen haber captado la importancia del hecho. En sendos editoriales destacaron el pésimo record en materia de Derechos Humanos que tiene el gobernante venezolano y sus alianzas con los países más problemáticos de la actualidad. El gobierno de Obama, en su consuetudinario desprecio por América Latina, quizás no tiene claro que Venezuela se opondrá sistemáticamente a soluciones conjuntas, como la recién lograda en contra del terrorismo. El representante de Maduro apoyará a Rusia en su lucha en contra de una Ucrania independiente. La hija de Chávez será la voz de Cuba y apoyará amigos como Assad o Mugave.

El Consejo de Seguridad parecía en los últimos días y debido al peligro yijadista, haber tomado nueva relevancia. La presencia de los chavistas será una piedrita en el zapato que hará más difícil su funcionamiento, además de ser una bofetada para los que creen en los verdaderos ideales de la ONU en materia de democracia y de Derechos Humanos.


Por el derecho a decidir del Pueblo catalán. Por un 9 de Noviembre desobediente

Comunicado de Izquierda Anticapitalista

La decisión del Tribunal Constitucional de admitir a trámite los recursos presentados por el gobierno contra la ley de consultas del Parlament y el decreto, firmado por el president de la Generalitat, de convocatoria de una consulta no vinculante el próximo 9 de noviembre, abre una nueva etapa en el proceso democrático-soberanista catalán. No solo se paraliza la consulta sino también “las restantes actuaciones de preparación para la convocatoria de dicha consulta o vinculadas a ella”, tratando de cortocircuitar desesperadamente la posibilidad de la ciudadanía catalana de expresarse en las urnas, situando en la ilegalidad a una mayoría social y política en Cataluña.

Los recursos del gobierno, resumidos en el discurso de Rajoy, siguen siendo los de siempre: que “la consulta que se pretende llevar a cabo, ni por su objeto, ni por el procedimiento seguido, es compatible con la Constitución española” (¿seguro?: ¿por qué no aceptaron aplicar, por ejemplo, el artículo 150.2 que habría permitido transferir la competencia de convocar referéndum no vinculante a la Generalitat?); que “la soberanía reside en el pueblo español en su conjunto y una parte de él no puede tomar decisiones sobre lo que afecta a todos” (¿por qué, entonces, en Escocia sí han podido votar únicamente los y las escoceses si se separaban o no del Reino Unido y no el conjunto de la ciudadanía de ese Estado?); que, en fin, ya en plan catastrofista, “esta consulta de autodeterminación (…) va en contra de la Ley, desborda la democracia, divide a los catalanes, los aleja de Europa y del resto de España, y perjudica gravemente a su bienestar” (¿no será, más bien, el Estado español el que se aleja de esa “Europa” que no ha dicho nada en contra del referéndum escocés y, en cambio, asiste preocupada a la inestabilidad política que puede provocar al “choque de trenes” que se anuncia?) .
Rajoy afirma que “desde un punto de vista estrictamente político, tampoco cabe obrar de otra manera”. Ahí está el quid de la cuestión: hay una demanda ampliamente mayoritaria en Cataluña a favor de ejercer su derecho al voto el próximo 9 de noviembre, como hemos comprobado por distintas vías (ahora, con el 92,9 % de ayuntamientos dispuestos a organizar la consulta), lo lógico habría sido que la democracia hubiera sido la base de cualquier decisión política y que la ley se subordinase a la voluntad popular.

El PP y el PSOE no tienen ningún problema en cambiar las leyes cuando los mercados financieros lo reclaman, como ocurrió con la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución, en pleno agosto de 2011. Se revela así que para el PP y el PP, los mercados son la fuente de la soberanía, y no los pueblos. Un gobierno se define por a quién escucha y a quien ignora. En todo esto ha influido un fundamentalismo constitucional muy arraigado en sus filas, pero también los intereses electorales del bipartidismo, que intentan compensar el desgaste que está sufriendo tanto en el plano político (corrupción) como social (“austericidio”) mediante el recurso a un nacionalismo español beligerante en una parte significativa de su base social. La respuesta de las organizaciones sociales y políticas catalanas favorables a la consulta no se ha hecho esperar. Un movimiento plural y transversal ocupará las calles, las ciudades y los pueblo, con la participación activa una parte creciente de la sociedad catalana no se reconoce tampoco en el “pujolismo” que ha sido también uno de los pilares del “régimen del 78”, que ha practicado también duros recortes sociales y hoy se encuentra en profunda crisis. Proclamando su derecho a desobedecer a la suspensión del Tribunal Constitucional, pueden contar con toda la legitimidad democrática para ello y, además, con la propia legalidad de lo acordado por sus instituciones representativas.

Desde Izquierda Anticapitalista apoyamos y apoyaremos todas las movilizaciones y acciones, tanto desde Catalunya como desde el resto del Estado Español, que defiendan y apoyen el legítimo derecho del pueblo catalán a decidir su futuro. El Gobierno neoliberal de Artur Mas y el gobierno “austeritario” de Mariano Rajoy pueden ser desbordados por una marea desobediente que diga: queremos decidirlo todo, queremos nuestros derechos, los pueblos y las clases trabajadoras no nos resignamos ni a vernos encorsetados en vuestras instituciones anti-democráticas ni aceptamos vuestras políticas de recortes.

El 9 de noviembre el pueblo catalán debe votar si o si. Solidarizarnos con los que buscan decidir su futuro es el primer paso para reconstruir las solidaridades que los de arriba destruyen.

30 de septiembre de 2014

Izquierda Anticapitalista celebrará su II Congreso Confederal en febrero de 2015

Imagen del I Congreso
La Coordinadora Confederal de IA celebrada el 20 de septiembre de 2014 considera que la persistencia de la grave crisis económica, social y política internacional, particularmente aguda en el ámbito de la UE, la agravación de la crisis del régimen de la reforma de 1978, la irrupción con fuerza masiva de la exigencia del derecho a decidir en Cataluña que tendrá repercusión en el resto de naciones del Estado español y la aparición de nuevas posibilidades para las clases populares con la constitución de Podemos constituyen junto a otros factores mundiales –como la agudización de la crisis climática- un marco inestable de la realidad que exige de nuevos análisis y decisiones.

Por ello convoca la realización de un Congreso Confederal los días 6, 7 y 8 de febrero de 2015. El proceso congresual previo se iniciará a finales del próximo noviembre con el objetivo de debatir el documento:

“El papel y tareas de IA ante la crisis del régimen surgido en 1978. Adecuación organizativa del activismo anticapitalista ante las nuevas responsabilidades”.

Dip. Berrizbeitia: Maduro se alojó en habitación de 10.000 dólares la noche


ND Dom Sep 28, 2014

El diputado a la Asamblea Nacional por el estado Carabobo, Carlos Berrizbeitia, rechazó este domingo los "exagerados" gastos en viáticos y boletos de avión del presidente Nicolás Maduro desde su toma de posición en abril de 2013.

“Hasta la fecha, Maduro ha dilapidado en viáticos y pasajes más de 14 millones 375 mil dólares mientras el pueblo venezolano atraviesa una profunda crisis económica y sobre todo hospitalaria”, aseguró.

Berrizbeitia precisó que en durante el viaje de cuatro días a Nueva York para asistir a la 69ava Asamblea General de la ONU, Maduro llevó una comitiva de 175 personas entre familiares, periodistas, ministros, militares, seguridad y otros funcionarios.

“Solamente el pago de habitaciones, en el lujoso hotel cinco estrellas Stanhope, supera el escándalo de más de 550 mil dólares. Estamos hablando de que se ocuparon más de 35 habitaciones con un valor de 1.000 dólares diarios, alquiladas quince días antes de la llegada de la comitiva”.

"Ese medio millón de dólares", siguió el diputado de Proyecto Venezuela, "fue solo para pagar las habitaciones de los acompañantes, por cuanto la suite presidencial que ocupó el presidente Maduro en el hotel Hyatt costó 10 mil dólares diarios. “Eso hay que sumarlo”.

Y sguió: "En lo que respecta a los viáticos, cada uno de los 175 acompañantes habría recibido 500 dólares de viáticos diarios, señaló Berrizbeitia. En tanto la Casa Militar habría recibido 300 mil dólares en efectivo para los gastos menores de caja chica”.

“Al excesivo costo de alojamiento y viáticos, hay que sumarle lo que se gastó en el acto en el Bronx, donde la pareja presidencial bailó salsa. En alquiler para la transmisión en vivo vía satélite de promoción del acto, movilización, alimentos y bebidas para los asistentes y alquiler de vehículos, los gastos superaron los 105 mil dólares”, contabilizó el parlamentario.

Finalmente, y como si fueran todos los gastos pocos, el aporte de Citgo a la gira presidencial habría dado para pagar “los gastos de combustible de los aviones de Evo Morales y Rafael Correa, así como para pagar el hospedaje de las tripulaciones de esos aviones”.


Presentación del libro: Estado de siervos. Desnudando el Estado comunal de Hector Silva Michelena

Palabras de Humberto García Larralde Auditorio Enrique Vásquez Fermín, APUCV, 25/09/2014.

Debo agradecer, para empezar, que Héctor me haya pedido presentar su libro, Estado de siervos. Desnudando el Estado comunal.Representa un verdadero honor, por todo lo que ha significado para mi desde mi época de estudiante, en mi desempeño como economista, como universitario y como ciudadano angustiado por los graves problemas que hoy aquejan al país, la trayectoria de Héctor Silva Michelena. No es menester hacer mención aquí de la prolífica obra de Héctor como estudioso de los problemas del desarrollo venezolano, de sus aspectos económicos, sociales y políticos, o de sus incursiones en la poética y la crítica literaria y, todavía menos, del universitario cabal que siempre ha sido. Todo ello es ampliamente conocido por los presentes. Lo que deseo destacar ahora es que la pasión de Héctor Silva Michelena por conocer la realidad del país, despejar las telarañas que encubren la naturaleza de sus problemas y arrojar una provechosa luz para convocar nuestro compromiso con la libertad y la justicia, sigue hoy tan viva como cuando hacía sus aportes pioneros en descifrar las redes de dependencia que se interponían al desarrollo de nuestras naciones. Y esa pasión incansable dio lugar al libro que esta tarde nos congrega en las instalaciones de la APUCV, Estado de siervos. Desnudando el Estado comunal.

Como investigador acucioso que no deja piedra sin levantar, Silva Michelena inicia su libro examinando el tinglado de normas que sustentan legalmente la propuesta de Estado Comunal. Su diseño no obedece a un simple capricho improvisado de Chávez. Ya en su propuesta de cambio constitucional de 2007 se contemplaba el desmantelamiento de importantes aspectos del Estado de derecho sobre el cual se asentaba la democracia venezolana. A pesar de que esta propuesta fue derrotada, Chávez logró imponer por “decretos-leyes” buena parte de la misma, en violación de la voluntad popular expresada ese diciembre y de lo dispuesto en la propia Constitución, gracias a una ley habilitante concedida por la aplastante mayoría que disfrutaba en la Asamblea Nacional. La propia Asamblea aprobó en 2009, asimismo, la Ley Orgánica de los Consejos Comunales, la Ley Orgánica de las Comunas y una Ley Orgánica de Poder Popular, para avanzar hacia esos mismos propósitos. En 2012, el presidente Chávez por decreto “con rango, valor y fuerza de Ley Orgánica”, sanciona la Ley Orgánica para la Gestión Comunitaria de Competencias, Servicios y Otras Atribuciones, que regula la transferencia a las comunas, comunidades organizadas y demás instancias de agregación comunal, las tareas concernientes a salud, educación, vivienda, deporte, cultura, programas sociales, ambiente y demás prerrogativas de gobernaciones y alcaldías.


Tanto en el proyecto de cambio constitucional, como en las leyes comentadas, los Consejos Comunales aparecen como órganos de un Poder Popular cuya agregación da lugar a Comunas, las cuales podrían integrar, a su vez, Ciudades Comunales. La intención es desplazar progresivamente a las alcaldías y gobernaciones por instancias de un poder paralelo que, según el artículo 136 del proyecto de cambio constitucional rechazado, “no nace del sufragio ni de elección alguna, sino de la condición de los grupos humanos organizados como base de la población”. Como confesara Aristóbulo Istúriz en ocasión de las elecciones a gobernadores y Alcaldes a finales de 2012, citado por Héctor en el libro:

Lo que el Presidente ha propuesto es sustituir el Estado Capitalista burgués por el Estado comunal, con las Comunas, que es el pueblo organizado. Por eso yo he dicho que los mejores gobernadores serán los que primero desbaraten las gobernaciones. Los mejores alcaldes serán los que primero desbaraten las alcaldías y las desmontemos sin miedo, en las Comunas”. (Pág. 195).

No en balde, el Plan de la Patria, que pretendidamente orienta la estrategia de gobierno para el presente período 2013-2019, está cundido de referencias a los Consejos Comunales, a la Comuna y al Poder Comunal. Entre sus metas está la conformación de 3.000 Comunas Socialistas para 2019, que agruparían unos 39.000 Consejos Comunales, congregando un 68% de la población del país[1]. A pesar de que pueda considerarse quimérica e inviable esta meta, ya los gérmenes del Estado Comunal empiezan a condicionar aspectos de la vida ciudadana. Informa Héctor en su libro que para ser beneficiario de la Gran Misión Vivienda Venezuela o, como agricultor, acceder a los insumos en una “agrotienda” de AgroPatria, es menester una carta de recomendación del Consejo Comunal respectivo. (Pág. 200)

“Entre los principales principios y normas violentadas de la Constitución” de esta propuesta –nos advierte el autor- se encuentran:
1)       La igualdad y no discriminación en el goce universal de los derechos humanos,
2)       El carácter intransferible e indelegable de la soberanía popular;
3)       El ejercicio individual y colectivo de los derechos de libre asociación, participación y expresión … que entiende la crítica, el debate y la pluralidad como un riesgo de quebrantamiento de la unidad del Estado y la sociedad y un peligro para su soberanía y seguridad;
4)       Los principios de independencia, autonomía y legalidad que deben regir el comportamiento de los poderes públicos.
… La libertad de elección, la alternabilidad y la descentralización del Poder Público no tienen cabida en este modelo.”

Héctor Silva Michelena abreva en los trabajos del economista húngaro Janos Kornai para profundizar su estudio. El análisis de este autor, agudo observador de la realidad de los países del este europeo bajo dominio soviético, permite entender que la propuesta de Estado Comunal no se inserta dentro de un idealizado “Socialismo del Siglo XXI”, sino que es expresión de las formas más “rancias” del clásico “Socialismo realmente existente” –el estalinista, el del siglo XX. La escasez y el racionamiento son consustanciales a esa experiencia, según el autor consultado, parte de lo que llama su “constitución genética”, como lo es también la liquidación del pensamiento crítico, la intolerancia de la libertad de expresión y la represión. Para Kornai, toda forma de propiedad social que no se entrelace por mecanismos de mercado, requiere de una coordinación burocrática centralizada, fundamento del poder despótico del Estado. Desde luego, ello mata la creatividad y sofoca los procesos innovadores que están en la base del progreso económico y social de hoy. En fin, como nos lo recuerda Silva Michelena, el Capitalismo de Estado -que resume esas experiencias fracasadas-, “no es una asignación eficiente de los recursos económicos, sino … una forma de maximizar el control político sobre la sociedad y la economía”. (Pág. 310)

Gracias a su profundo dominio de los escritos de Marx, Silva Michelena va desbrozando pacientemente la impostura chavista de pretender arroparse con el viejo alemán para fundar su propuesta de Estado Comunal. La mitificación de la comuna desde una perspectiva revolucionaria se remonta a los sucesos de la Comuna de Paris en 1871. Héctor se adentra en esa experiencia, citando incluso La Guerra Civil en Francia del propio Marxquien veía en ella una auténtica transformación revolucionaria. Pero en su visión, la comuna, como expresión del poder autónomo del pueblo organizado, debía apuntar hacia la destrucción del Estado, cosa muy distinta a la pretensión de constituir con ella un Estado Comunal, como queda plasmado en las leyes de “poder popular” examinadas.  

Para ilustrar mejor lo que está en juego, Silva Michelena sintetiza admirablemente las características de un gobierno comunal, usando el ejemplo de la Revolución Americana. Fundamentándose en los escritos de Tocqueville, señala que las colonias de Nueva Inglaterra que se sublevaron contra el monarca británico ya representaban un poder local; éste no fue recibido o entregado por aquél, sino construido por sus participantes, quienes desistieron de continuar formando parte de la corona; “Las comunas no est(ab)an sujetas en general al Estado…” (Pág. 88). Cuando los Padres Fundadores de la nueva nación se plantean el desafío de constituir un Estado Federal, lo hacen con mucho celo, preocupados por cómo mantener un equilibrio sano entre el poder comunal, de base, y el del gobierno central.

En contraste, como señala acuciosamente nuestro autor, la propuesta comunal de la Revolución Bolivariana en absoluto se refiere a formas espontáneas y autónomas de organización popular como las citadas. Su existencia legal, en el caso “bolivariano”, está sujeta a la validación de su registro en el ministerio correspondiente y su puesta en operación se rige por una detallada normativa que regula su constitución, organización, propósitos y actividades. Con respecto a lo económico, sus instancias son normadas como espacios para la construcción del socialismo, es decir, como instrumentos de la política del actual gobierno, y de ello depende su entidad legal, como los recursos con los cuales funcionar. En efecto, su financiamiento proviene del Estado, que impone su subordinación a, e integración con, la “construcción del socialismo”. Sus actividades son concebidas dentro de un ordenamiento territorial bajo una autoridad jerarquizada, controlada directamente por la Presidencia de la República. Es decir, estas organizaciones carecen totalmente de flexibilidad y son vaciadas de toda potencialidad creativa por una normativa rígida que aplasta la versatilidad. Sobre las comunas y los consejos comunales se pretende un control vertical, sujeto a dictámenes políticos con base en financiamientos condicionados por la afinidad ideológica, y un entramado de normas y autorizaciones que le dan piso legal.

En fin, las estructuras del Estado Comunal fueron diseñadas para prescindir de toda intermediación autónoma entre el presidente Chávez y su “pueblo”, entendiendo a éste como formado por aquellos que le profesan lealtad hacia él y a su proyecto político. Persiguen “aplanar” las instituciones con el fin de eliminar todo poder independiente que admita la prosecución de intereses distintos a los que profesa el Caudillo. Por tal razón, la propuesta de Estado Comunal es reminiscente del Estado Corporativo fascista, que cooptó a las organizaciones sociales para subordinarlas al Poder Central y ponerlas al servicio de la construcción del Nuevo Orden, de donde surgiría el mítico Hombre Nuevo de todo proyecto totalitario, siempre bajo una fuerte tutela de los órganos centrales del Estado.

En síntesis –nos señala Héctor- el propósito es avanzar hacia un modelo en el que las comunidades y grupos de acción social comunitaria, consejos comunales, comunas y otras formas superiores de agregación sean subsumidas por el Estado, y hacer desaparecer las fronteras entre éste y la sociedad. En una palabra, desaparece la sociedad civil, con todos sus fines, conflictos y consensos.”  (Pág. 50)

En su análisis, queda claro que todo el tinglado comunal no obedece a expresión alguna de Poder Popular, como quiere hacernos creer la retórica oficialista. Para ser auténtico, ePoder Popular tiene que ser, por esencia, originario, autónomo e independienteno puede formar parte de ningún Estado. Su razón de ser es representar la voluntad de sus asociados frente a los poderes públicos, con la autonomía de acción necesaria para luchar para hacer avanzar los intereses colectivos representados. Si se pone al servicio de una parcela política pierde su razón de ser, se traiciona a sí mismo. El pueblo ejercita su soberanía a través de los órganos de representación con que se dota –sindicatos, asambleas de vecino, consejos comunales, asociaciones gremiales- para disputarle poder a los intereses burocráticos del Estado. En tal sentido, un poder comunal genuino sería expresión de aquello que llaman ahora Capital Social, basado en la asociatividad, la confianza mutua y la interdependencia entre sus integrantes para proseguir propósitos comunes.

En tal sentido, cabe recoger -como lo hace Héctor en el libro-, la naturaleza local que asume muchas veces la competitividad en el mundo de hoy, sintetizado en el neologismo “glocalización”. Se trata de un desarrollo local, basado en la comunidad de intereses entre empresas, trabajadores, colectividades, servicios y autoridades locales, que desata una rica interacción que fortalece las capacidades innovativas de los entes involucrados y permite incrementos sostenidos de la competitividad ante mercados globalizados. Así mejoran los niveles de vida de la población. Paradójicamente, este camino ha sido denominado por analistas como el catedrático español, Antonio Vásquez Barquero, como uno de “desarrollo endógeno”.

Pero la propuesta de Estado Comunal chavista no se asemeja en nada a ello. Se inscribe dentro de una concepción económica que desconecta el usufructo de la riqueza social de condicionamientos basados en la productividad, la premiación del logro o en la ética del trabajo. Un problema central que presenta, por ende, es el de los incentivos a la producción, distribución y comercialización eficiente de bienes y servicios, sin los cuales es difícil pensar que una economía comunal pudiese desplazar la iniciativa privada, a menos que fuese por la fuerza. Todas las decisiones del esquema comunal están sujetas al visto bueno de funcionarios motivados por consideraciones políticas y/o burocráticas, que controlan el financiamiento según pautas que desprecian los criterios de rentabilidad, y que condicionan el funcionamiento de muchas de las empresas de producción social a la “construcción del socialismo” u a otros imperativos que nada o poco tienen que ver con la eficiencia económica. En ausencia de incentivos que promuevan la productividad, los componentes de la economía comunal pasan a caracterizarse, en el balance, como entes de consumo: insumen o consumen más recursos de lo que producen. Observa Silva Michelena que lo anterior supone que:

“Las empresas sociales no quebrarán nunca, ni trabajarán con pérdidas permanentes porque el Estado las rescatará a través de un sistema de recuperación mediante  … subsidios y compras”.

Pero además, se concibe que las Comunas o Ciudades Comunales emitan su propia moneda o establezcan el intercambio entre sus miembros a través del trueque. Puede preverse, por ende, una dinámica de aislamiento progresivo entre comunidades, que requeriría del Estado central la fijación de una tasa de cambio que permitiese mercadear bienes y servicios entre sí. “En conclusión –afirma nuestro autor- desde un punto de vista de izquierda, se trata de una ley para fragmentar el trabajo social a favor de un mayor control del Estado central”. Y, al no estar obligados a generar excedentes, “se convierten en fundamento de un clientelismo político para chupar renta petrolera a cambio de adhesión política al jefe máximo del poder popular”. (Pág. 182).

¿Qué cantidad de financiamiento externo –renta petrolera- hará falta para convertir estos esquemas en la modalidad predominante de actividad económica? ¿Qué significarían estos montos en términos de proyectos económicos y sociales sacrificados, de lo que los economistas llamamos Costo de Oportunidad?

Hoy Venezuela se enfrenta a las consecuencias de una manejo desastroso de la economía, basado en la hiper regulación del Estado, el acoso al sector privado y la suspensión de las garantías contempladas en la Constitución, bajo la pretensión de que la repartición de la renta petrolera –la mayor que ha captado el país en toda su historia- pudiese suplir la demolición de las capacidades productivas y proveer los niveles de bienestar que espera la población. Pero no alcanza. Ante la inflación más alta del mundo, el desabastecimiento, la pérdida de empleos productivos y el deterioro de los servicios -y, con ello, de la calidad de vida de los venezolanos-, no hay respuesta por parte del gobierno. En vez de rectificar, se refugia en la excusa –hay que decirlo con toda claridad, estupidísima- de que tanta calamidad se debe a una “guerra económica” de la “derecha”. Buscando alguna legitimidad entre los suyos, Maduro prefiere guarecerse en una retórica de consignas huecas antes que tomar decisiones –inevitables- con un alto costo para su gestión.

En tales condiciones, el sector más radical e ideologizado del chavismo podría insistir en avanzar hacia la implantación del Estado Comunal. A estas alturas, debe quedar claro que ello no tiene viabilidad económica alguna, si se examina desde un punto de vista racional. Pero la economía comunal como fundamento del Socialismo del Siglo XXI es ideología pura. Supondría drásticos controles y la consecuente supresión de libertades requerida para que un sistema de tal naturaleza funcionase, propios de las fracasadas experiencias del “socialismo realmente existente” del siglo pasado, con la destrucción de las instituciones que resguardan los derechos de propiedad, procesales e individuales, base de la economía mercantil y de la libertad individual. Recordemos la terrible experiencia de las comunas de Mao o de Pol Pot en Cambodia. Tal ensayo en Venezuela forzosamente tendría que apelar a medios represivos para su implantación, instaurando la funesta experiencia de los libretos de racionamiento con los que sobrevive dolorosamente la población cubana, en este caso, tecnificados a través de “captahuellas”.

La imposibilidad de sostener un nivel de consumo acorde con las expectativas de superación de la población lleva a la prédica delHombre Nuevo, como pretendida superación de la cultura consumista del capitalismo. La penuria compartida pasaría a considerarse una virtud del Nuevo Orden a imponer: “ser rico es malo”, decía el Caudillo. Bajo el argumento de que el enriquecimiento de algunos sería siempre a expensas de otros, lo anterior se convierte en moralmente reprobable. Y en una economía cuyo producto no crece o se encoge, gracias a las políticas destructivas de del gobierno Bolivariano, lo señalado sería cierto, transformándose la denuncia de las injusticias del capitalismo en una profecía autocumplida. ¡Qué importan los altos costos que acarrearía para el bienestar o por la pérdida de garantías de un Estado de Derecho!  La demolición de instituciones y el acorralamiento progresivo de la iniciativa privada en aras de implantar un Estado Comunal cobraría sentido, en la mente de estos fundamentalistas, en su contribución por hacer realidad las virtudes de tan austero igualitarismo. La pretensión de imponer este “lecho de Procusto” conducirá inexorablemente a un régimen abiertamente totalitario.

Suena inverosímil, improbable y totalmente inviable  desde una perspectiva racional. En lo personal, dudo de que pudiera avanzar en algún grado, por la férrea resistencia de gruesos sectores de la población, muchos de ellos chavistas. No obstante, esta salvaguardia nos remite al plano de lo político y, en particular, a cómo contribuir con la toma de conciencia sobre las graves consecuencias que acarrearía esta propuesta. El mejor punto de partida para entender lo que está en juego lo constituye esta estupenda obra de Héctor Silva Michelena,Estado de siervos. Desnudando el Estado comunal.


Recibido por correo.

El Cambio climático y Venezuela, por Omar Barboza Gutiérrez

Omar Barboza Gutiérrez septiembre de 2014

El pasado martes 23 de septiembre los líderes mundiales se comprometieron en Nueva York a incrementar sus esfuerzos para frenar la creciente amenaza que representa el calentamiento global para la población del planeta. Dicha cumbre sobre el Clima fue organizada por la Naciones Unidas.

A pesar de la afirmación de Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU en el sentido de que el cambio climático es la cuestión crucial de nuestra era, la expectativa de limitar el calentamiento global generado por la emisión de gases de efecto invernadero no se vio respaldada por compromisos concretos por parte de países fundamentales por ser ellos los principales emisores. Por ejemplo, China e India que junto a los Estados Unidos están entre los principales, no se hicieron presentes a través de sus Jefes de Estado sino por otros funcionarios con menor capacidad decisoria.

Este es un compromiso que para que sea eficiente debe ser asumido por todos los países del mundo, fundamentalmente por los más desarrollados cuya voluntad de cumplir se debe medir por los resultados, sin dejarse influenciar por predisposiciones ideológicas. Entre los de mayor desarrollo, es justo reconocer los esfuerzos de los países europeos en esta tarea, tanto en acciones concretas como en los planes para la concientización de sus pobladores y convertirlos en colaboradores en la gran misión de asegurar la habitabilidad futura del planeta.

En ese escenario se volvieron a oír Jefes de Estado con discursos de contenido ideológico repetitivo que generalizan contra todos los que no se identifican con sus ideas, señalándolos como responsables del desequilibrio ambiental, sin poder demostrar alguna acción concreta de su respectiva gestión gubernamental para contribuir desde su país con los objetivos de un ambiente sano. Ese fue el caso del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando se refirió a las potencias contaminadoras diciendo que se quieren disfrazar con las mismas fórmulas capitalistas, tomando las banderas de los movimientos ambientalistas.

El Presidente Maduro habló ante esa calificada audiencia reunida en Nueva York, confiado en el hecho de que sus oyentes desconocían que recientemente él había eliminado en su país al Ministerio del Ambiente después de 37 años de existencia, para crear el Ministerio para la Vivienda, Hábitat y Ecosocialismo, unificando lo ambiental con una actividad depredadora como lo es la construcción, creando así más incertidumbre sobre la negativa gestión del gobierno en esa materia, la cual se representa desde el punto de vista presupuestario, cuando en el año 2012 se le destinó al Ministerio del Ambiente solo el 1% del presupuesto nacional, y para el 2014 redujo esa asignación al 0,4%.

Ese tratamiento en la asignación de recursos toma mayor importancia si se tiene en cuenta que el Ministerio en cuestión, ha estado encargado de la administración ambiental del 67% del territorio nacional, dentro del cual están incluidos el 70% de las reservas hidrológicas del país, además de que, de ese Despacho depende la administración de 43 parques nacionales. Apoyamos, con la mayor convicción, la solicitud que le están haciendo importantes grupos ambientalistas al Presidente de la República para que derogue el Decreto que elimina el Ministerio del Ambiente.

Es por ello que rechazamos la conducta hipócrita del Presidente de la República, al intentar aparecer ante la opinión internacional como un defensor del equilibrio ambiental en el mundo, cuando la gestión de su gobierno es contraria a garantizar un ambiente sano para los habitantes de nuestro país; no solo por la falta de apoyo y eliminación del Ministerio al cual le corresponde esa misión, sino por conductas complementarias que no dejan dudas de su falta de sensibilidad por esta prioridad para los seres humanos.

Para ilustrar con ejemplos la afirmación anterior, citaremos los siguientes: El problema de los montones de basura acumulada en toda Venezuela, es ya una amenaza para la salud pública, esta situación la encontramos en Alcaldías donde los Alcaldes son oficialistas, pero se agrava más aun en donde los Alcaldes son de la oposición, porque el gobierno les niega los recursos para enfrentar esta calamidad; otro ejemplo, es el de los lagos de Maracaibo y de Valencia, abandonados a la peor contaminación a pesar de la importancia estratégica de ambos. Igual ocurre con la depredación, con complicidad oficial, de las zonas del Estado Bolívar donde se explota por nacionales y extranjeros de manera ilegal nuestras reservas de oro. También el abandono de las cuencas hidrográficas. Y así podemos hacer una lista tan larga como la de los males del país en esta hora oscura de nuestra Venezuela.


Ex Rectores de la ULA (Universidad de Los Andes) se pronuncian por la libertad de nuestros presos políticos


Quienes suscribimos, ex Rectores de la Universidad de Los Andes y coordinadores del espacio de discusión de los problemas del país conocido como “LA TERTULIA DE LOS MARTES”, consideramos un deber expresar nuestra solidaridad con TODOS los venezolanos privados de libertad por razones políticas, con énfasis especial en los más jóvenes que pertenecen al movimiento estudiantil.

El gobierno actual de Venezuela, en la medida en que pierde apoyo popular por su pobre gestión de los asuntos públicos del país, se desploma en caída libre por la pendiente de la represión contra quienes critican el modelo que encarna, se oponen a sus maneras de conducir al estado y reclaman sus derechos, respeto a la Constitución, a las leyes y a los principios consagrados universalmente en  favor de la dignidad de  los seres humanos. Por la pureza de las intenciones de los jovenes, porque no tienen intereses creados, porque no hay manera de comprarlos y porque siempre han sido la brújula para identificar los males de la sociedad, a la cabeza de las protestas históricamente han estado los estudiantes. Y eso no lo perdonan los regímenes autoritarios.

Más allá de los errores políticos cometidos, de las acciones sociales desproporcionadas y de la parsimonia o tozudez en comprender los cambios sociales que se han operado en la nación, a las fuerzas democráticas opositoras no se les ha podido comprobar ningún plan concreto para derrocar al gobierno o asesinar a los responsables del Estado. En contrapartida, desde que el régimen actual se estableció se ha caracterizado por su sectarismo y exclusión, y por el empeño de dividir arbitrariamente a los venezolanos en amigos y enemigos del gobierno. A estos últimos se les ha negado la sal y el agua y hoy en día, también, la libertad. La oposición democrática en Venezuela no es responsable de los límites inauditos a que ha llegado la inseguridad en el país; no es tampoco culpable de la loca e irrefrenable carrera alcista de los precios de todos los productos, ni de la escasez de casi todo lo que se necesita para subsistir o del incremento del desempleo. Las fuerzas democráticas no pueden ser responsabilizadas del deterioro de los hospitales, de la escasez de medicinas o de las epidemias y muertes causadas por el dengue, el paludismo y la chikungunya. Tampoco de la injerencia de Cuba y China que nos está haciendo perder nuestra soberanía. Los demócratas venezolanos no son los propiciadores de la emigración de más de millón y medio de compatriotas, en su gran mayoría con un buen nivel profesional, que han tenido que dejar el país; ni del deterioro de las universidades autónomas y de los demás niveles de la educación nacional. La oposición no es culpable del aumento de la deuda pública, de la pérdida de la capacidad productiva de PDVSA, de la ruina de ese emporio de riqueza que fue Guayana, ni de la destrucción del aparato productivo del sector privado. Y nadie puede enrostrarle a los demócratas de este país el criminal despilfarro de recursos, en la época en que más recursos hubo, ni del obsceno enriquecimiento con que se han beneficiado los jerarcas del poder y sus amigos

Estas son las razones de las protestas sociales y políticas en Venezuela. Estas son las verdaderas causas de que miles de ciudadanos venezolanos, con los estudiantes a la cabeza, hayan asumido la vanguardia y la vocería de los que no pueden hablar y protestar en el país. Por eso están presos. Se han convertido en voz, bandera y consigna de  millones de compatriotas y se les quiere acallar para atemorizar al resto de los venezolanos.

Invitamos a las Autoridades Universitarias a asumir su responsabilidad, como historicamente ha sido, en la defensa activa de los miembros de la Comunidad Universitaria detenidos por razones políticas. Mientras se crean las condiciones democráticas para liberar a todos los presos polÍticos hay que hacer del sacrificio de los que están presos el escudo de entereza moral que permita relevarlos con la misma dignidad de ellos. Gritar muy fuerte, en el país y ante el mundo, que en Venezuela hay presos políticos porque la justicia se ha convertido en el último eslabón de la cadena represiva del gobierno.

Mérida Septiembre 2014

José Mendoza Angulo
Néstor López Rodríguez
Miguel Rodríguez V
Genry Vargas Contreras

Elecciones del Colegio de Ingenieros de Venezuela, viernes 3 de Octubre, @MUG7_2014


Que la abstención no nos venza, informate, actua y participa, ingresa en la página:


Y veras si estás habilitado para votar.


El Estallido; por @LuisGarciaMora

Luis García Mora 28 de septiembre, 2014

Examinemos la hoja de ruta. La bitácora.

Todo el mundo espera que estalle la bomba. Desde el economista más preclaro hasta el taxista que se descarga con un “No sé en qué parte de la madre tienen que darle a este pueblo para que reaccione”.

Existen coincidencias específicas que obligan a afirmar que todo es cuestión de tiempo.

El país como botín no da más.

El Gobierno trata de evadir la realidad y, al estar contra las cuerdas, intenta ganar tiempo. Tiempo. La mercancía política más codiciada en este momento de transición.

Hasta el gurú y pragmático operador político de este régimen, el inefable José Vicente Rangel, dictamina sobre el trazado del mapa de esta situación de calamidad que “la reacción ante el desabastecimiento, la inflación, la inseguridad, la caída de la producción, el nefasto entramado burocrático que entraba la gestión oficial, repercute en un pueblo consciente de sus derechos y dispuesto a reclamar. Por ahora pacíficamente, pero ¿por cuánto tiempo?”.

Es lo que inquieta en esta Venezuela del cambio y las definiciones.

Mientras tanto, otro operador sagaz, Vladimir Villegas, subraya que no sólo las puertas para el diálogo están abiertas para que se establezcan los espacios de conversación entre el oficialismo y la oposición, sino aún más, que el llamado formulado por el nuevo secretario general de UNASUR, el expresidente colombiano Ernesto Samper, “seguramente obedece a una señal concreta por parte del gobierno del presidente Nicolás Maduro”.

Aunque hasta el (ya de salida) Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, ve muy difícil este diálogo mientras haya líderes opositores presos, se habla de que se pueden abrir las compuertas algo más. Y así sea que por razones de seguridad y de salud fue que soltaron al muy enfermo Iván Simonovis, ante una situación de vida o muerte como ésta para el régimen también es el momento de las grandes definiciones.

El momento de los cambios en esta ecuación política.

La MUD, en sintonía con la actual situación, congestionada en su dirección y en un mal momento, reaparece con la elección de “Chúo” Torrealba en su coordinación ejecutiva. En lugar de un activista político, se decantan por un luchador y comunicador popular en sustitución de Ramón Guillermo Aveledo, o de lo que alguien acertadamente denominaba “un político de salón”. Dan la impresión de que en verdad están dispuestos a acometer un cambio de primer orden, de envergadura.

Veremos.

Y en este sentido hay que apostar, pues “La noticia es (ha dicho Torrealba) que la MUD se va para la calle”. Es decir: que convoca a movilizarse.

Sí.

Entonces, ¿se agotó la vía democrática?

No.

Aunque la amenaza de implosión se hace cada vez más manifiesta, ¿termina esto en una gran manifestación nacional?

Quizás.

¿Aguantan aún más nuestras clases y los sectores aún más desprotegidos esta violenta economía del rebusque vital y la feroz situación de inseguridad? ¿Hay esperanzas?

La casa venezolana, las familias, se asfixia desde afuera. Y se la está llevando a una crisis en que la presión aumenta de tal manera que, a estas alturas, los cambios de referencia y de personajes (sea en el Gobierno o en la MUD) no tienen importancia: lo que importa son los cambios que –en lo inmediato– tales personajes puedan producir.

En los sectores con naturalezas aspiracionales, el ser humano se refugia en su esencia: la esencia republicana. Las organizaciones civiles se han repotenciado durante este proceso. Sindicatos obreros, gremios, Fedecámaras, asociaciones profesionales, todos asumen denuncias y propuestas. El Colegio de Ingenieros. El Colegio de  los Médicos. Todos jugándose en muchos casos el pellejo, la vida, la libertad.

La desconexión es tal que las denuncias desde los partidos políticos vienen sin contenidos. Quienes pusieron al régimen contra las cuerdas fueron los estudiantes y los colegios profesionales. Quienes acabaron con las mentiras fueron y han sido los periodistas independientes.

Este régimen ha impuesto un modelo de vida.

Y la oposición está en proceso de recomposición: la manera como asume el reacomodo Torrealba es completamente distinta a la de Aveledo.

Pero el diagnóstico tiene que terminar en un tono de esperanza.

El Gobierno con todos sus recursos no ha podido dominar a la sociedad. El plan de comprarse todos los medios no les ha servido de nada, pues han perdido credibilidad. De acuerdo con las encuestas, cada vez más hay un sector del país más grande que no les cree.

Las imágenes de Maduro en el Bronx dan pena, tristeza. ¿Usted cree que ser conocido en el mundo como dictador –para un hombre salido de los sindicatos, un dirigente obrero– no le afecta?

Con el país en medio de una situación de calamidad sanitaria y humana como la nuestra, tan cruel y desatendida, lo del ébola es una falta de respeto. Y con toda esa sarta de lugares comunes en el discurso de la ONU, ¿cómo puede Maduro estar lanzando mensajes ambientales al planeta cuando con tanta insalubridad, acaba –de paso– de eliminar el despacho del Ambiente?

Hacerlo cuando el discurso global no está ahí, sino en este apocalipsis de los fundamentalismos, de los desplazados, de los problemas de migración (dos millones de venezolanos se han ido), de la tragedia de los nacionalismos, del nuevo orden financiero para evitar la crisis…

El diálogo, esos puentes suspendidos sobre la actual circunstancia, es un problema de todos. Cierto. Pero es aún mucho más acuciante para el Gobierno. Con esta crisis, y con las tuercas tan apretadas que mantienen al país inmóvil, están gravitando sobre el vacío.

Las formas de convivencia (y hasta de la cultura) siempre se han construido detrás de lo económico. Nunca al revés. Y cuando apagas los motores del comercio y la economía, lo único que sobrevive es la oscuridad absoluta.

Y en Venezuela se apagó la luz.

El 40% (o más) de las empresas del sector industrial está cerrado, más el 12% de las de servicios. El 8% de la población económicamente activa se fue. Como diría alguien, “estamos en un punto definitivo de la vida de la Nación”. No se le puede dar la espalda a las vainas de esa manera. Miren ya por dónde vamos: ¡Una guerra bacteriológica!

El Gobierno sí que tiene un problema de tiempo.

Querían pasar una aplanadora y acabar con esto, pero no pudieron. Se les acabó la gasolina: el legado de Chávez es la miseria.

Armaron una fiesta en un país amante de las fiestas. Y, a través de la petrodiplomacia, esa bacanal se extrapoló a Nicaragua, a Bolivia. Impresionante. Y están todavía celebrando y no quieren salir de la fiesta, mientras afuera amanece y la gente (el resto) intenta sobrevivir.

Todo está cambiando de un momento para otro. El Gobierno alcanzó sus niveles críticos. Lo que viene es desgaste.

Y sí, amigo lector, creo que están a punto de arrancar acontecimientos.