Tres detenidos por falsificar monedas de dos euros en sus casas durante años

Actualizando el refrán, a partir de ahora, habrá que decir "eres mas falso que dos euros madrileños" ... es que tienen de todo en Madrid.

En sus propios domicilios y con utensilios artesanales —bombonas de gas, tornos de precisión, plomos y radiales—, tres personas han tenido por negocio durante el año la falsificación de monedas de dos euros en Madrid. Los tres, que han sido detenidos hoy por los agentes de la Policía, habrían acuñado alrededor de 12.000 monedas mensuales durante los últimos cinco años (equivalentes a 1.440.000 euros) en tres talleres caseros.

Los investigadores aseguran que dichas falsificaciones reunían las características técnicas suficientes para no ser detectadas por las máquinas expendedoras de billetes de transporte, donde eran presuntamente utilizadas. Los tres sospechosos, de origen búlgaro y con edades comprendidas entre los 58 y 60 años, según los agentes, hacían sus compras en diversas máquinas ubicadas en el interior del metro. Estos variaban también "la hora de actuación" para evitar ser descubiertos.

En la operación realizada a las 6:30 de la mañana, la Policía se ha incautado de 8.000 monedas falsas, otras 400 en proceso de fabricación, además de varios moldes empleados en la elaboración de estas, entre otros utensilios. Además, se encontraron moldes empleados en la elaboración de las falsificaciones, diversa maquinaria y útiles como un torno de precisión, radiales, bombonas de camping-gas, cuchillas, destornilladores, presas y plomo.

Los agentes entraron de forma simultánea a las tres viviendas situadas en distintos puntos de Madrid capital como finalización de una investigación, que comenzó por la cantidad de monedas falsas encontradas en las máquinas expendedoras de los billetes de metro. Todo apunta a que los presuntos falsificadores no solo las fabricaban, sino que además eran ellos mismos los que las usaban.

Los detenidos cuentan con antecedentes policiales por diversos hechos delictivos. Uno de estos, por la falsificación de monedas de 500 pesetas (3 euros), cuando las pesetas eran la moneda de curso legal.