L@s lector@s de contadores de la luz de Burgos ya llevan un mes de huelga indefinida


En Burgos hay un grupo de trabajadores y trabajadoras valientes que llevan ya más de un mes de huelga.  Las y los lectores de contadores de la luz comenzaron una huelga indefinida el pasado 30 de octubre, para defender su dignidad y sus puestos de trabajo.  Las y los trabajadores de la empresa COBRA son tan burgaleses como los de Campofrío, pero no han recibido la llamada de Lacalle para solidarizarse por sus puestos de trabajo.  Tampoco han recibido la visita y la palmada en el hombro de Pedro Sánchez, ni de ningún miembro del PSOE local.  A nadie parece interesarle hacerse fotos con quienes ya llevan más de un mes sin sueldo, a pesar de que estas personas también tienen familias, hipotecas, alquileres, facturas que pagar... A nadie parece importar el fuego que consume el presente y futuro de estos trabajadores. 

El pirómano en este caso ha sido IBERDROLA. La multinacional eléctrica  ha aprovechado las reformas laborales del PP y el PSOE para ofrecer una miserable indemnización de fin de obra o servicio.  Como la mayoría de las y los trabajadores se negaron a aceptar esas condiciones COBRA utilizó la violencia legal y amenazó a los trabajadores con un exilio laboral a lugares como Cataluña, Islas Baleares o las Canarias. La plantilla estaba obligada a exiliarse , y sólo la firme actitud de lucha, y la determinación de ponerse en huelga indefinida ha evitado este traslado forzoso

Los y las  trabajadoras que trabajan como lectores de los contadores de la luz saben bien que su situación es complicada, pero quieren ser tratados con respeto y dignidad.  La nueva contrata, OUTSERVICIO, no les está tratando de este modo, ya que les ofrece un contrato de cuatro meses con una rebaja salarial  importante al tiempo que se les obliga a renunciar a los derechos como la antigüedad. 

Según fuentes sindicales a  pesar de la instalación de los nuevos contadores inteligentes en varias zonas de la ciudad de Burgos, sigue existiendo volumen
de trabajo suficiente para la totalidad de la plantilla durante al menos dos años, porque en el resto de la provincia no se han cambiado todavía.  

Por todo ello, la gente de Burgos debe ser sensible y solidaria con la lucha de este colectivo que es en el fondo la lucha de todos.  Las y los trabajadores de COBRA siguen de huelga un mes después de haberla empezado.  Hay luchas que se ganan en la resistencia y mientras los tribunales se pronuncian al respecto hay que asegurar unas condiciones dignas para la subsistencia.  Por eso la CGT ha abierto una cuenta de ayuda a las y los compañeros huelguistas.