Francisco Nicolás y su estafa de 16 millones de euros a un banco de Guinea Ecuatorial

Francisco Nicolás estaba saboreando la gloria de su estafa más suculenta cuando varios agentes de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía le detuvieron a su paso por la madrileña calle de Zurbano. El joven contaba la horas para consumar el movimiento perfecto: una operación de la que sacaría 16 millones de euros (20 millones de dólares).

El arresto le privó de tan suculento pastel. Esta estafa habría sido el resultado de un movimiento bien calculado. Francisco Nicolás se puso en contacto con el yerno de un alto directivo de Banco Santander. Una vez formado el equipo, solicitaron un crédito de 20 millones de dólares a un banco de Guinea Ecuatorial, según informa este lunes El Mundo.

Junto a la solicitud del crédito, presentaron un aval bastante convincente: una finca de Caza en Toledo valorada en 10 millones de euros, mansión incluida. Pero, este aval tenía truco, ya que salió de la factoría de falsificaciones del joven, donde también se expedían documentos 'oficiales' de Casa Real, Vicepresidencia o el CNI.

FINCA 'MAQUILLADA'

En realidad, la finca era mucho más pequeña de lo que aparecía en la escritura 'maquillada' por el pequeño Nicolás y la mansión era en realidad una construcción derruida. También llama la atención que el compinche del estudiante de CUNEF en esta operación es uno de los empresarios a los que presuntamente estafó 25.000 euros.

La detención del joven, que tuvo lugar en la calle Zurbano, evitó a la entidad ecuatoguineana que sufriera una estafa de las que dejan huella. Mientras, es en esta calle de la capital donde se encontraba el despacho de abogados para el que Francisco Nicolás decía trabajar, GDP Abogados, una firma que intermedia entre empresas españolas y mexicanas.

REUNIONES CON GARCÍA LEGAZ

El joven se presentaba con una tarjeta de visita de la firma a la que ha tenido acceso Vozpópuli. Además, este despacho podría haber sido el que le abrió las puertas a los contactos que, más tarde, presentaba al secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz. En estos encuentros se habló, entre otras cosas, de la compra de El Corte Inglés de Castellana, según se desprende de las conversaciones que político y joven mantenía a través de WhatsApp.