Las posibilidades de la tecnología


Al comienzo de la era digital, las mentes más lúcidas en materia de programación realizaban programas para IBM, primero, luego para Apple y Microsoft, Oracle, etc. Posteriormente desarrollaron soluciones para SAP, AOL, SQ Lite, y otras, para sólo hablar de grandes firmas mundiales. En Venezuela, desarrolladores de software como Softech que promovía Profit Plus, o la gente de Saint, hacían su importante aporte tecnológico con talento venezolano. Claro que en todos los órdenes del conocimiento, en el mundo como en nuestro país, se desarrollaron aplicaciones que corrían en los CPU centrales de las compañías, en las computadoras personales y también en las laptops. Con el advenimiento de los teléfonos inteligentes, varias veces más poderosos que la mejor computadora de un lustro atrás, el campo de los desarrolladores tecnológicos se amplió, como lo hizo igualmente por la aparición de las video consolas de última generación.

El hecho es que tanta posibilidad de desarrollo tecnológico ha atraído, en todos los países del mundo, a una cantidad significativa de emprendedores con la idea de lograr producir y vender las más disímiles de las aplicaciones, que buscan satisfacer necesidades particulares de la comunidad de internautas a escala mundial, que cada año aumenta de manera importante. Así una aplicación como Uber, que facilita el servicio de transporte en la ciudad, con la incorporación de vehículos particulares, ha logrado levantar mensualmente más de US$ 1.000 MM, pero también ha promovido una huelga general de taxistas europeos en su contra. Otra aplicación, nos permite saber cuáles actividades culturales, recreativas, deportivas, religiosas se celebran en la ciudad. Otra nos permite reservar una mesa en un restaurant de cualquier ciudad de América Latina; una distinta nos permite conectarnos a internet cuando las dictaduras quieren bloquear la red, etc.

Existe tal cantidad de ideas interesantes a desarrollar en formato de aplicaciones telefónicas, que la competencia es descomunal. Los éxitos de Facebook, Twitter, WhatsApp, etc., han promovido la conformación de las llamadas “Startup”, o empresas relacionadas con el sector tecnológico, que buscan lanzar un accesorio, aplicación o servicio totalmente novedoso e innovador. En el mundo entero hay cientos de miles de estas empresas desarrollando ideas en una competencia que favorece a la ciencia, la tecnología y la innovación. Actualmente se han creado plataformas de crowdfunding (financiamiento a cambio de acciones) para startups tecnológicas, con la idea de poder conectar a emprendedores e inversores, de manera que las empresas puedan conseguir capital de trabajo. Algo que debemos aclarar es que el monto de la inversión en esta industria es muy cuantioso y el porcentaje de fracasos es muy alto, por lo que que el capital asume un gran riesgo; pero, como el incentivo de Jobs, Gates, Zuckerberg, etc., es extremadamente atractivo, muchos inversionistas apuestan sabiendo que muchos fracasos serán recompensados con una sola buena inversión.

Las animaciones especiales para películas y videojuegos, emplean a mucho talento ubicado en diversas partes del mundo. Cada vez más las universidades abren carreras o especializaciones en este campo. Hoy en día el mercado mundial de videojuegos mueve más dinero que el cine o la música, y se estima que en 2017 moverá US$ 78,000 millones, por lo que las posibilidades de insertarnos como país en este cuantioso mercado se deben analizar con detenimiento. Talento joven tenemos, por lo menos en calidad.