Hasta que al fin fui a una asamblea


Viví en Cumbres de Curumo hasta que me casé y en uno de los arbolitos de la plaza –el que él sembró y cuidó- esparcimos las cenizas de mi papá. Allí volví el martes, 4 de noviembre, a la Asamblea de Ciudadanos convocada por María Corina.

Con relativa puntualidad dio inicio la asamblea.

Lo hizo al micrófono una joven que se identificó como miembro de “Caracas Organizada” que, según contó, agrupa a activistas de 15 parroquias promoviendo la unión así como el conocimiento y práctica de los deberes y derechos de los ciudadanos.

Nos anunció que la asamblea tendría dos ponentes, Nitu Pérez Osuna para hablar de la censura y María Corina Machado sobre el Congreso Ciudadano. Luego se elegirían los delegados, se pasaría una encuesta y se recolectaría un potazo para autofinanciarse . Las preguntas serían al final.

Así ocurrió.

Comenzó Nitu:”Me encanta estar con ustedes aquí… me dicen que les hago falta- pausa para recibir los aplausos- sepan que ustedes me hacen más falta a mí”. Muchos aplausos.

“Ustedes quieren que les hable de la libertad de expresión y yo hablaré de la libertad sin apellidos…Hasta a los twiteros los meten presos… No hay libertad de tránsito… no hay libertad económica… no hay libertad de comercio. El gobierno está buscando un dakazo 2 sin importar a quienes arruinen porque ese es el plan de los Castro. No es que Maduro se haya equivocado, ese es su plan: hacernos miserables”.

Hasta aquí todo iba muy bien.

Entonces dijo muy -muy subrayado: “Tenemos que activarnos para salir de esto en el menor tiempo posible” y sentí ese escozor extraño e incómodo cuando las palabras dicen una cosa aparentemente inocua, implican otra peligrosa y revelan, aterradoramente, que el aprendizaje ha sido “cero”

Siguieron historias personales sobre su eliminación (sic) de COPEI, su defensa, alguillo particular de su actual condición de independiente-estrictamente nominal dado donde estábamos y lo que se estaba haciendo-, que “donde me llaman voy”, su status de desempleo en franca violación a su derecho al trabajo.

El escozor se convirtió en calamidad declarada con lo que siguió cuando habló del CNE que aspiramos, el que deberíamos atrevernos a soñar, y ahí ¡ay! ahí se le enredó el papagayo.

Puso por un lado el ejemplo de Brasil, celebrando que Dilma perdiera gobernaciones y la mayoría del senado. ¡Vamos! Lo mismo que pudimos haber hecho nosotros en las regionales y aún podemos hacer en las parlamentarias, si los abstencionistas como ella se hubieran abstenido de “soñar” y hubieran tenido los piesecitos bien plantados en el suelo y no en las nubes.

Para cuando se puso a hablar del Comité de Postulaciones, ¡otro ay!: 3 veces tuvo que consultar la información porque no estaba clara en cómo era la movida ni del cuantos ni del cómo. “No se consigue por internet cómo es el proceso”. Si eso lo dice la señora que estaba a mi lado, lo entiendo. Que lo diga una periodista en un foro donde es ponente, no se perdona.

Lo que sí memorizó bien es el argumento de otro “debería ser” que sonó muy bien bajo la limpia noche estrellada de Cumbres pero… no contempla el cómo enfrentar el nada poético y sí muy dramático “esto es lo que hay”.

Dijo Nitu: “La sociedad civil organizada sí puede exigir que se escoja por mayoría calificada a los rectores y no por mayoría simple” (Querido Niño Jesús: he sido una mamá muy buena, he ayudado a mis hijas, y cocino muy rico, quiero un pony, un masaje semanal y vasos autolimpiantes) . No me excuso por la ironía…

Remató la faena, porque fue una faena, hablando de los “patriotas cooperantes …y eso no es mentira” subrayó. Claro… no dio prueba alguna, no dio ejemplo alguno. La cuasi imperceptible dosis de veneno desintegrador. Pero veneno al fin.

“Falta un año para las elecciones (¿ya sabe la fecha? esa info no la compartió)…

Y la guinda llegó, como llegan todas las guindas, al final:

“Al día de hoy yo no voy a votar”.

¡Y olé!

Hasta que lo dijo.

Pensé preguntarle al final por qué, si al día de hoy no iría a votar, cómo es eso que acaba de estar en Táchira buscando votos para Gaby Arellano… ¿votos?… votos… ¿votos?… sí, votos.

Pero decidí que no merecía la pena que se repitiera el penoso episodio que vivió en un programa en Televisión Española, hace aaaaños, cuando un periodista pro-Chávez la acorralaba con datos y ella, en lugar de estar preparada con lo mismo para rebatirlo, nos hizo quedar fatal respondiéndole con voz destemplada y superficialidad inexcusable ¡Ah no chico, a mi aquí no me trates así! .

Les ahorraré el grand finale de la comparación de Venezuela con la Autopista Regional del Centro. Agradézcanmelo.

Finalizados los aplausos de rigor tocó el turno a María Corina presentada como diputada. Y MC arrancó de esta guisa:

“Antes que diputada, ciudadana… estamos ejerciendo ciudadanía… esa fuerza… nosotros los indomables, los inconformes, los valientes”.

¿Cómo no aplaudirla?

Es una mujer simplemente estupenda. Dudo que ninguna otra conferenciante domine la escena, el vocabulario y el cambio de rumbo oratorio que mantienen a la audiencia pegada, como ella. Salpicó su presentación balanceando el humor con la cordialidad, la afirmación severa con la anécdota regional y la personal. Los datos con las aspiraciones. Magistral.

Una anécdota, mitad divertida y mitad sombría vivida en La Llanada en Cumaná, le dio pie para arrancar lo sustantivo de su presentación.

” …es preciso entender la intencionalidad de este régimen. Es un modelo para llevarnos a 3 políticas de estado.

La primera: la violencia … esa que lleva al éxodo desesperado.

La segunda: la pobreza. Necesitan una sociedad arruinada para obligarnos a la dependencia espiritual y moral. 490.000 empresas destruidas ¿cuánto toma construir ese tejido que genera autonomía e independencia? Esa pobreza es la que hace largas colas de mendigos agradecidos… No. No es cosa de malas políticas. Esa ES la política.

La tercera y mas importante: la degradación moral. No es sólo la suya (de ellos, los del régimen), sino cómo con todos los controles, nos hacen cómplices… debilitan nuestra autoridad moral”.

“¿Cómo estábamos en enero? Desesperados, sentíamos que no había posibilidad de reaccionar… -y a mí me empezó de nuevo el escozor familiar de hacía apenas unos minutos.

“… aquí late una Venezuela que entendió que el cambio debe darse lo antes posible… el llamado que hicieron los jóvenes sacudió a todo el país”– y comparé las pocas cuadras “sacudidas” con los los 912.050 km² del territorio nacional – “… salimos cívicamente a las calles” – y yo pensé en mis amigos de la calle Elice de Chacao y los de Sta. Fe que no refrendarían lo de “cívicamente”.

El escozor iba en aumento.

“La violencia ha sido responsabilidad promovida por el Estado. Es desgarrador el daño infligido. Ni regímenes militares ordenaron, como lo hizo Maduro, disparar sobre jóvenes y mujeres”.

Y me desdoblo oyéndola, bajo esta noche clarita como si estuviéramos hablando de dos relatos distintos: el de María Corina épico y triunfante y en paralelo mi memoria desbordada con imágenes de pesadilla… reviviendo las desesperadas advertencias que se hicieron, que hicimos tantos… el horror contra los muchachos… el horror contra los vecinos… la zozobra twitter-magnificada y en la realidad reducida a 7 cuadras durante cada uno de los días de las 12 semanas que duró la aventura irresponsable. Aventura fundada en “lo que debería ser” obviando el “esto es lo que hay”…que el gobierno no tendría reparos en acudir a la violencia como lo hizo… pensé en los 44 muertos que ya esta noche, apenas 6 meses después ni se nombraron. Para nada. Muertos quedaron. Olvidados también. Como si no hubieran ocurrido. Sacrificio inútil. Desperdicio. Luto. Pérdidas. Todo borrado.

Sí. Un evento y dos relatos.

El ánimo se me puso sombrío.

“Yo he pagado las consecuencias de llamar las cosas por su nombre. Esto es una dictadura totalitarista… se quieren meter en nuestra casa, en la educación de nuestros hijos… El país está lleno de héroes ( y a mí el manoseo de la palabra “héroe” se me atraviesa como un hueso que me ahoga)… Pero continúa MC y yo anoto todo: “Hay una campaña contra el que emprende y produce, se trata de demoler la iniciativa, el trabajo, la inversión privada”.

Y las verdades bien dichas se mezclan a velocidad de vértigo con deseos que no empreñan. Que no empreñarán. Se coloca en la lista de los activos, las pérdidas. No me resulta computable. Me obligo a seguir tomando notas:

“La fuerza la tenemos…” y para mis adentros me pregunto: ¿y cómo se mide esa fuerza sino con…?

Como si me hubiera leído el pensamiento: “¿Elecciones? Pueden ser o no ser… ¿vamos a esperar que nos las den, con sus condiciones y sus tiempos? ¡Inadmisible!”.

Quede esta frase para la historia. Es la virtud de la crónica.

Para no caer en la tentación de la memoria selectiva.

En rápida transición informó que ya llevaban 800 asambleas y anunció que el sábado habrá un evento “Primer Congreso Regional Oriental” con mas de 700 delegados. Decidí soltar el bolígrafo para hacer el cálculo: el arranque del Congreso Ciudadano en el Hatillo fue el 12 de agosto, aun no han transcurrido 90 días. A vuelo de pájaro, eso da unas 8 asambleas diarias en todo el país ¿por qué, en este mundo de información a velocidad supersónica, no hay información de siquiera el 10% de esas asambleas… ¿del 5%?

Me perdí algunas frases.

Retomo el bolígrafo y solo logro registrar la frase cortada de cierre “…tienen que irse porque Venezuela no aguanta mas… orgullosa de seguir siendo su diputada”

Vítores, ¡mujeres al poder!, bis, bis, aplausos, agradecimientos.

La gente mayor se empieza a levantar para irse.

María Corina repite la petición que hizo al principio pero esta vez con mas urgencia “No se vayan a ir sin elegir los delegados”.

La asistencia hizo tal como describí que haría el día del Congreso del Hatillo. Nadie se ofreció. U ofrecían a otro.

Para animar la elección tomó el micrófono Humberto Villalobos y se presentó como delegado de Guaicay… dejó su pertenencia a ESDATA como último dato.

Nitu también intentó animarlos.

No fue fácil. No hubo cataratas de voluntarios. Ni siquiera goteo.

Con bastante esfuerzo salió un delegado, nombre en reserva, y un suplente con aun mas esfuerzo.

Ambos asumieron el cargo con conocimiento apenas de los 7 puntos del volante pero ningún detalle. Algo así como: asuma primero y le explicamos después.

A palo seco.

La sesión de preguntas dio a Nitu la oportunidad de poner la guinda sobre la que ya había puesto. Creí que bromeaba cuando afirmó que la verdadera revolución ocurrió en los 60 con la liguita para las hallaquitas inventada por un maracucho. No, no bromeaba. En su resguardo, no transcribiré los otros comentarios anti MUD y pro… dejémoslo así. Sin comentarios.

No faltó la señora emocionada que preguntó desde su corazón y esperando verdaderamente que MC le diera una respuesta definitiva, que hasta cuando iba a estar preso Leopoldo López.

Sentí verdadera conexión con el dolor auténtico de la señora, pensé en la injusta cárcel de Leopoldo y sobre todo en el peligro de intentar construir sobre poesías y héroes presos. La realidad no admite poesías ni ausencias.

Yo hice una pregunta que transcribo.

“Cuando se den las parlamentarias en 3 meses, en seis o en nueve ¿Te vas a lanzar? En caso negativo: ¿llamarás a la abstención?. En caso positivo ¿cómo queda la coherencia con los llamados anteriores?”

Respuesta: la coherencia son los principios. La Verdad.

Creo que hay dictadura.

El sistema electoral es perverso.

¿Dónde estaré dentro de un año? No lo se. Estaré donde sea mas útil.

Conste en la crónica, que la respuesta no respondió mi pregunta.

Lo que sí nos dijo María Corina es que Vente ya es partido.