La increíble doble vida del joven Nicolás

La Policía Nacional informaba ayer de la detención de un joven de 20 años por falsificar informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y hacerse pasar como asesor del Gobierno. Se le imputa un delito de usurpación de funciones públicas y se le han incautado placas de la Guardia Civil y de la Policía Municipal de Madrid, según fuentes policiales. Hasta su detención este joven había vivido una doble vida que le permitió codearse con altos cargos del poder político y económico.



Su nombre real es Francisco Nicolás Gómez Iglesias y hasta ahora era un anónimo estudiante del Centro Universitario de Estudios Financieros (CUNEF), según desvela El Confidencial. Pero eso era en apariencia porque el joven contactaba con empresarios y dirigentes políticos como un miembro del CNI y asesor del Gobierno que le permitió acceder a los círculos políticos y económicos más selectos.

El joven incluso logró estar en el besamanos de Felipe VI, en reuniones de empresarios del Ibex-35, en el palco del Bernabéu y con dirigentes políticos como José María Aznar o Esperanza Aguirre. También intentó hacer negocios con el abogado de la familia Pujol. Además, llegó a formar parte del equipo de Arturo Fernández en las pasadas elecciones de CEIM, la patronal madrileña.

Ahora se le acusa de "estafar a decenas de personas a las que prometía suculentos negocios gracias a sus supuestos contactos en los escalafones más altos de la Administración, el Gobierno y hasta el CNI", según informa El Confidencial.

No estuvo afiliado al PP

El supuesto asesor del Gobierno, que también se hacía pasar por agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), nunca estuvo afiliado al PP ni fue militante de Nuevas Generaciones, han asegurado fuentes populares a Europa Press.

Francisco Nicolás Gomez Iglesias, en libertad provisional desde esta mañana, se hacía pasar por una persona muy cercana a los círculos de poder del Partido Popular y se presentaba como presidente del Club Joven del PP de Moncloa.

Las aclaraciones desde el partido han llegado después de conocerse fotografías del detenido, en las que aparecía con el expresidente del Gobierno José María Aznar en una conferencia de FAES, junto con la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, en la Real Casa de Correos y junto con la alcaldesa de la capital, Ana Botella, en otro acto.



El Grupo IX de la Unidad de Asuntos Internos de la Dirección General de la Policía acusa a este estudiante de Derecho de CUNEF de 20 años de los delitos de falsedad documental, estafa y usurpación de funciones públicas.

En el atestado instruido al efecto se detalla que el imputado ha venido desarrollando una "intensa actividad" en actos públicos, con presencia en ellos de altas personalidades de la vida pública española, así como con personas de alta dirección de sociedades financieras y de la vida económica.

Siguiendo el relato policial, el detenido, gracias a la documentación gráfica de las reuniones a las que asistía, se hizo pasar como asesor de la Vicepresidencia de Gobierno para que J.M de la H. le entregase 25.000 euros con la promesa de que intentaría que el Gobierno mediase en la venta de un inmueble que tenía un familiar en Toledo.

Tras darle el dinero, el imputado entregó al presunto estafado un dossier bajo el título 'Palacio de la Moncloa. Protocolo de Actuación. Gobierno de España' con el nombre de la víctima y con una firma atribuida al secretario de Estado y otra al subsecretario de Estado de la Presidencia del Gobierno.

El arrestado ha reconocido ante la Policía que ese informe lo efectuó él mismo, escaneando las firmas de los secretarios. Posteriormente, a requerimiento del estafado, le devolvió 10.000 de los 25.000 euros entregados.

Autorizado por el Juzgado de Instrucción número 12 de Madrid, se produjo una entrada y registro en el domicilio del detenido, en el que le fueron requisados otros dos dossieres elaborados por él bajo la apariencia de oficialidad, sin que conste que hayan sido utilizados.

Los agentes también descubrieron dos autorizaciones falsas para vehículos para el Palacio de la Moncloa y una placa emblema de la Guardia Civil y otra de la Policía Municipal, ambas al parecer verdaderas y que el imputado ha manifestado que se las regalaron sus titulares.

Además de asesor político, el imputado se hacía pasar supuestamente por miembro del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). De hecho, imprimió en una copistería madrileña un informe que simulaba pertenecer al CNI.

Por este motivo, y tras detectar los agentes a la posible víctima de la estafa, se estableció un dispositivo de vigilancia, según informó ayer la Policía en una nota de prensa, para proceder a su detención en Madrid capital.

Iba en coches de alta gama
 
En el auto firmado hoy, la jueza manifiesta que "no acierta a entender cómo un joven de 20 años, con su mera palabrería, aparentemente con su propia identidad, pueda acceder a las conferencias, lugares y actos a los que accedió sin alertar desde el inicio de su conducta a nadie, por muy de las juventudes del PP que manifeste haber sido".

Tampoco comprende cómo ha podido 'colar' su afirmación de ser asesor del Gobierno de España, máxime si se tiene en cuenta el informe del médico forense, en el que se hace constar que el detenido tiene "una florida ideación delirante de tipo megalomaníaco".

Pero la magistrada no ha encontrado razones para decretar su prisión provisional, tal y como pidió el Ministerio Fiscal, ya que esta medida es excepcional y considera que no hay riesgo de fuga. El arrestado es español, tiene arraigo en su ciudad, donde reside con su familia, y cursa estudios superiores.

Además, considera que dada la repercusión mediática de este caso, "el riesgo de reiteración de la conducta se ha reducido prácticamente a cero y todas las pruebas que pudieran aportarse han sido obtenidas en la entrada y registro efectuada el martes".

Por todo ello, la juez determina que, "si bien existen motivos bastantes para estimar responsable criminalmente de los delitos de falsedad y estafa al detenido", ha decretado libertad provisional sin fianza, con la obligación de comunicar al Juzgado los cambios de domicilio, así como la prohibición de abandonar territorio español, debiendo entregar el pasaporte.

Para hacer más creíble estos encuentros el joven alquilaba "un vehículo de alta gama con chófer para reunirse con la víctima", aseguran fuentes policiales. Esta doble vida del joven Nicolás se derrumbó con su detención.