Impuestos al heredar una casa

Cómo heredar una casa sin acabar arruinado

Según varios estudios, en los últimos cinco años las renuncias a la herencia se han visto dobladas. ¿El motivo? Además de las herencias “de deuda” que nadie quiere, hay que afrontar el temido impuesto de sucesiones que supone que, para poder quedarse con la casa, el heredero tendrá que pagar entre el 9 % y el 35 % de su valor, según informa el comparador HelpMyCash.com.

Supongamos que hemos heredado una casa de 150.000 euros. ¿Qué cantidad tendremos que pagar si queremos la casa? Dependerá de nuestro parentesco con el fallecido. Por ejemplo, un hijo menor de 21 años pagará 14.128,56 euros (9 % de la herencia), un hijo mayor de 21 años o un cónyuge pagará 19.119 euros (13 % de la herencia), un sobrino o un hermano tendrá que abonar 32.730 euros (22 % de la herencia), y un primo o familiar lejano, unos 44.205 euros (30 % de la herencia). 

Es decir, cuanto más cercano sea el familiar, menos pagaremos. Aunque también dependerá de nuestro matrimonio previo (las cantidades anteriores están calculadas suponiendo que el heredero tiene un patrimonio previo inferior a  402.678,11 euros). Las personas con más patrimonio pagarán más impuestos.

Medidas preventivas en vida

Para aliviar los impuestos que habrán de pagar los herederos, es posible tomar en vida algunas medidas que reducen estos impuestos.

Dividir la herencia. Partiendo de la base de que cuanto más se recibe más se paga, parece claro que cuanto más dividamos la herencia, menos impuestos pagarán los herederos. Por ejemplo, es mejor dejar una casa al cónyuge y a los 2 hijos en vez de solo al cónyuge, sobre todo porque podemos limitar el uso de algunos herederos, por ejemplo, para que no vendan hasta que otro heredero muera.

Donar en vida. Las donaciones también están sujetas a tributación, pero en ocasiones pueden suponer un gasto menor al impuesto de sucesión. Esta operación también permite limitar la disponibilidad de la casa al heredero para que no la venda hasta que, por ejemplo, no cumpla una cierta edad. No en todos los casos esta medida supone un ahorro, por lo que se recomienda hacer cálculos con un profesional en la materia antes de actuar.

Dar una mayor parte a menores o inválidos. Las personas inválidas y menores de edad son las que tienen que pagar menos impuestos. Por eso, dejar una herencia que les beneficie más que a otros herederos disminuirá mucho el gasto, aunque, por supuesto, esto solo puede hacerse en familias muy bien avenidas y con miembros de total confianza.

Medidas si ya hemos heredado 

Cuando un heredero quiere la casa legada pero no es capaz de pagar de golpe todos los impuestos correspondientes, tiene dos salidas: pagar a plazos o acudir a un intermediario financiero.

Pagar a plazos. Hay que solicitarlo antes de que hayan transcurrido 5 meses. Podemos pedir que nos aplacen un año el pago siempre que en la herencia no hayamos percibido dinero suficiente para pagar estos impuestos. También podemos pedir que nos fraccionen el pago hasta un máximo de 5 años. Y por último, si somos el cónyuge, ascendiente, o descendiente o bien pariente colateral, mayor de sesenta y cinco años, y hemos convivido con el fallecido durante los dos años anteriores a su muerte en la vivienda habitual que ahora percibimos, podemos solicitar un aplazamiento de tres años, si podemos aportar al banco un aval de al menos el 125 % del valor de la herencia.

Acudir a un intermediario financiero. Si no queremos renunciar a la casa pero en este momento no tenemos efectivo ni siquiera para hacer frente a un pago aplazado, podemos solicitar un préstamo con garantía hipotecaria como el de SF Gold, T-Presta o SUizaINVEST siempre que tengamos una casa en propiedad, completamente pagada o casi pagada. Estos prestamistas nos concederán un préstamo de entre el 30 % y el 40 % del valor de tasación con el que podremos liquidar los impuestos