El “Comandante Supremo y Eterno”, padre del desmadre financiero actual, por @ENouelV

Por EMILIO NOUEL - oct 3, 2014
@ENouelV

Unos años hace que preparamos un trabajo acerca de los arbitrajes a los que había sido llevada Venezuela como consecuencia de una absurda política de estatizaciones e intervenciones gubernamentales, lesivas a los intereses patrimoniales de los venezolanos.

Estas controversias, generadas de manera torpe por el gobierno, contribuyen a engrosar los eventuales montos de los compromisos financieros externos que se vería obligada a honrar Venezuela en los años venideros.

Por aquellas fechas, alrededor de 28 demandas estaban consignadas en el CIADI, instancia arbitral del Banco Mundial encargada de dirimir controversias sobre inversiones internacionales. Versaban las demandas formuladas sobre varios sectores económicos: petróleo, cemento, construcción, servicios, ganadería, minería, envases de vidrio, carbón, fertilizantes, entre otros. Alrededor del 14 % de los casos en CIADI correspondían a Venezuela.

Entonces, el gobierno estaba engolosinado con los ingentes recursos económicos que recibía del petróleo. Para él, así sería per sécula seculorum; creía tener a Dios agarrado por la chiva.

Las consecuencias nefastas a mediano y largo plazo que tales acciones irresponsables tendrían para el tesoro público, ni por asomo pasaban por la sesera de los genios del gobierno, mucho menos por la de la autoridad máxima, Chávez, cuya ideología delirante sería la causa directa de la crisis económica que vivimos y del aprieto financiero que estamos padeciendo.

Vista la situación crítica actual, se impone enfatizar la idea de que aquellos polvos trajeron estos lodos, que los estropicios del gobierno, su desprecio por los derechos económicos consagrados en el ordenamiento jurídico, han perjudicado, además, el prestigio y credibilidad del país.

Antes de que nos cayera encima la calamidad del gobierno chavista, Venezuela había sido demandada ante el CIADI, una sola vez. Desde el año 2000 hasta el presente año, 38 veces, cuyas probables condenas a Venezuela, que aun cuando alcanzarán sólo una tercera parte de lo demandado, serían, igualmente, mil millonarias.


CASOS DE VENEZUELA EN CIADI (2000-2014)

Empresa
Sector económico
Año
Grad Associates *
Construcción
2000
Autopista Concesión Caracas-La Guaira *
Construcción
2000
Vanessa Ventures *
Minería
2004
I.I. Beeher B.V. *
Instrumento de deuda
2005
Vestey Group
Agropecuario
2006
Eni- Dacia BV *
Hidrocarburos
2007
Mobil Corporation
Petróleo y gas
2007
Conoco-Phillips LTD
Petróleo y gas
2007
Brandes Investment Partners *
Telecomunicaciones
2008
Cemex *
Producción de cemento
2008
Holcim limited y otros
Producción de cemento
2009
Gold Reserve Inc. *
Minería
2009
Tidewater Inc.
Servicios marítimos
2010
Universal Compression International
Servicios petroleros
2010
Opic Karimun Corporation *
Petróleo
2010
Flughafen Zürich y otros
Infraestructura
2010
Highbury International AVV
Minería
2011
Nova Scotia Power Incorporated *
Carbón
2011
Longreef Investments
Producción de café
2011
Crystallex International Corporation
Minería                            
2011
The Williams Company y otros
Inyección de gas
2011
Koch Minerals Sarl
Construcción  Plantas
2011
OI European Group BV
Industria de vidrio
2011
Tenaris S. A (Techint) y otros
Planta briquetas acero
2011
Hortensia Margarita Shortt
Transporte marítimo
2011
Gambrinus Corp.
Industria fertilizantes
2011
Saint Gobain Performance
Producción de plástico
2011
Rusoro Mining
Minería
2012
Ternium-Siderurgia Amazonia *
Manufactura de acero
2012
Blue Bank International
Turismo
2012
Valle Verde Sociedad Financiera
Finanzas
2012
Fábrica Los Andes
Vidrio
2012
Venoklim Holding
Lubricantes
2012
Tenaris and Talta
Acero
2012
Transban Investments Corp.
Automotor
2012
Valores Mundiales-Consorcio Andino
Importación
2013
Anglo American PLC
Minería
2014
Highbury International-Compañía Minera de Bajo Caroní AVV- Ramstein Trading Inc
 Minería
 2014
(Elaborado por Emilio Nouel. Fuente: CIADI. Con asteriscos casos concluidos)                       
El ordenamiento jurídico sobre el particular ha sido desnaturalizado, al crear un clima hostil de incertidumbre jurídica que ha afectado negativamente la inversión nacional y foránea, y nuestro comercio internacional; y en consecuencia, el empleo, la producción, el abastecimiento, la competitividad  y el desarrollo económico.

El gobierno nacional, al establecer un control de cambios que no tiene ninguna justificación económica sino política, afectó el principio de libertad económica al dejar sin efecto la libre convertibilidad de la moneda consagrado en nuestras leyes y establecido como regla en la normativa internacional. Este control ha probado con creces su perversidad, perjudicando a propios y extraños.

En cuanto a las empresas extranjeras expropiadas, se han violado normas legales expresas que obligan a pagar de manera justa y oportuna las indemnizaciones, provocando las demandas referidas de parte de empresas de diversos países, socios tradicionales del nuestro, que han sido objeto de medidas intervencionistas caprichosas e injustificadas.  

La caída de la inversión extranjera directa en Venezuela es dramática, y es el corolario necesario de una deriva económica desastrosa.El irrespeto a la propiedad privada, políticas cambiantes, modificaciones legales recurrentes, imprevisibles y gravosas para la actividad empresarial, la inseguridad jurídica en general, han espantado la inversión nacional y foránea.

Hugo Chávez es el padre de este desmadre financiero, que sus sucesores han profundizado. No solo es responsable del enorme despilfarro y corrupción, también de un inconmensurable daño al patrimonio de la Nación, al exponer al país a pagar miles de millones de dólares por efecto de aquellas demandas, que nunca debieron ser  provocadas. ¿Pagarán por este desaguisado?