Cuentos de la cripta (3/3): III ¿Cascos azules?, @cburgazzi


Por Christian Burgazzi, 24/10/2014

Este cuento no acaba aquí, aunque esta sea la entrega que cierra la cripta.

Nadie sabe como ni cuando termina.

La ruta roja avanza caóticamente hacia el desastre total. En el Titanic rojo hay quienes buscan los botes salvavidas, y quienes siguen bailando (y robándose hasta las pocetas).

Aunque Ud. no lo crea, las cosas siempre pueden ponerse peor, mucho peor.

Los países no tienen fondo, hasta que se convierten en un territorio baldío sin ley, donde manda el más fuerte y violento, y dejan de ser nación, pierden su identidad, aunque mantengan su nombre. Estados fallidos. Si no, voltee hacia el África profunda.

Afortunadamente no estamos en África (con el perdón de África).

Lo peor que puede pasar es un desenlace violento, de los malos y los peores, en su propio patio. Difícil de enfrentar en el mismo terreno, con los mismos medios.

Las fuerzas del bien deben estar preparadas para anticipar y manejar escenarios complejos. La tradición democrática, la participación activa y firme, así como la ubicación geográfica, los recursos energéticos y los tiempos que corren, hacen que cualquier “solución” de fuerza no pueda ser duradera.

La represión ha venido aumentado y la situación puede llegar a ser “color de hormiga picante”, como predijo #LaNegra @Hiipolita, la tuitera “vidente” que está detenida por “adivinar el futuro”. Como otros tuiteros con opiniones “terribles” para el régimen, como @InesitaTerrible y muchos otros detenidos por expresar lo que piensan y sienten en las redes sociales, o por manifestarlo pacíficamente en las calles, como decenas de jóvenes y Leopoldo López, quien sigue preso mientras hay asesinos de estudiantes que aún andan sueltos.

Ante los graves y crecientes peligros es necesario requerir de inmediato una presencia internacional efectiva y comprometida en velar por la democracia, evitar males mayores, impedir más sangre derramada.

Hay que detener los atropellos.

Hay que exigir ¡LIBERTAD YA! para TODOS los detenidos por razones políticas.

Antes de que sea demasiado tarde.

Sería irónico tener luego que recurrir a la Fuerza de Paz de la ONU, a los Cascos Azules enviados por su Consejo de Seguridad, con el régimen sentado allí.

¡Qué paradoja tan roja…!

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Christian Burgazzi
@cburgazzi