Cuentos de la Cripta (1/3): I. El Pagapeo, @cburgazzi


Por Christian Burgazzi, 20/10/2014

Todo comenzó cuando lo nombraron heredero de todo lo bueno, lo malo y lo feo que el Rey Rojo había dejado en la tierra de gracia perdida.

Al cabo de poco tiempo la herencia le resultó pesada.

Todo lo bueno se debía a su padre putativo (OJO, significa: “Que se tiene por padre, sin serlo”. Nada que ver con putas…). Y todo lo malo se le achacaba a él, aunque obviamente todo era parte integral de la herencia recibida. Activos y Pasivos, que llaman.

Pero los súbditos del Rey Rojo no lo creían así y la cosa comenzó a írsele de las manos rápidamente, al punto que su camaradas de la corte comenzaron a mirarlo de reojo, a verlo como un peligro para el futuro de todos.

Los más cercanos hasta ese momento, entre otros Endiosado Camello y Rodrigo Terro, alias “el Retuit” (o simplemente: RT, por sus “incursiones” online), empezaron a trazar planes, a medir fuerzas. Comenzaron las confabulaciones palaciegas; traiciones y venganzas; alianzas y rivalidades.

Un tufo, entre narcotizante y guerrillero, se podía oler en el rarefacto ambiente.

Hasta que la sangre comenzó a derramarse.

Sangre roja en demasía, como escenas de la película “Bastardos sin gloria”.

Los papagayos empezaron a enredarse, los espantos a salir.

Y los diablos sueltos.

Los preocupados hermanos de la isla “hermana” pusieron sus barbas a remojo e idearon una “solución familiar”: darle alojamiento vitalicio en sus playas de fantasía tropical al Pagapeo (sin balsa disponible), y colocar a un(a) heredero(a) directo(a) en su lugar.

Bastaba ver si los demás aspirantes acogerían esta medida extrema y transitoria (muy a su pesar), ya que dados los tristes tiempos que corren para las ambiciones “totalistas” fuera de la isla, dependería de la aprobación final del soberano subyugado.

Muchos temen el naufragio del Titanic rojo, prematuramente abandonado a su suerte por su comandante supremo.

Mientras el heredero grita inútilmente:

-“¡YO NO VOY A PAGAR ESE PEO!”-


Christian Burgazzi
@cburgazzi