Los retos del Capitan Torrealba, @PolitikaUcab



Por Benigno Alarcón, 24/09/2014

“Se buscan hombres para viaje peligroso. Salario bajo, frío agudo, largos meses en la más completa oscuridad, peligro constante, y escasas posibilidades de regresar con vida. Honores y reconocimiento en caso de éxito.” (Sir Ernest Shackleton)
Anuncio publicado en “The Times” en 1914

Finaliza el receso estudiantil y junto a él también el político, y no por mera casualidad. En la medida que septiembre avanza y las vacaciones estudiantiles y legislativas van quedando atrás, y todos nos vamos incorporando a la vida normal para encontrarnos ante el espectáculo deprimente de un país que se hunde en medio de la peor crisis económica de la que tengamos memoria, gobierno y oposición preparan su artillería para una nueva etapa que promete moverse a un ritmo similar al de principios de este año, aunque por caminos algo distintos. Veamos.

Para la embarcación oficialista del gobierno septiembre llega no solo con las tormentas típicas del final de la temporada de lluvias, sino con señales claras de que éstas están lejos de terminar y con tendencia a empeorar. La escasez se hace omnipresente en todos los ámbitos, incluidos los humano y políticamente esenciales como alimentos y medicinas; mientras no hay avance a la vista que permita vislumbrar alivio alguno en el corto o mediano plazo, sino que por el contrario todo parece jugar en contra de la gobernabilidad inmediata del país: industrias de todo tipo siguen paralizadas y algunas cerrando de manera definitiva; los precios del petróleo tienden a bajar contra todo pronóstico frente a los conflictos del Medio Oriente, comprometiendo el flujo de recursos para importar lo que no producimos; Citgo no encuentra comprador dispuesto a pagar el precio que el gobierno aspiraría en una operación relámpago que le permitiría proteger sus activos en riesgo de embargo y obtener los fondos que solo una negociación con el Fondo Monetario Internacional le podría dar, a cambio de las medidas que por razones políticas se niega a tomar; el gobierno venezolano pierde el primero de 23 arbitrajes internacionales pendientes y es condenada a pagar a la minera canadiense Gold Reserve 740 millones de dólares, mientras otros procesos están próximos a ser decididos en forma también adversa al país; y, para rematar, en octubre el gobierno debe honrar pagos por servicio de la deuda cercanos a 5.000 millones de dólares o caer en un default, lo que implica la quiebra financiera del país.

Ante este panorama por demás sombrío, el gobierno se prepara al mejor estilo autoritario y concentra sus escasos recursos en propaganda y en el alistamiento para la represión. Es así como en medio de una crisis presupuestaria crea mediante el Decreto No 1.242, publicado en la Gaceta Oficial Nro. 40.497, la Agencia Venezolana de Publicidad AVP, adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información, cuyo objeto es la producción, difusión y comercialización de las campañas comunicacionales y publicitarias que demandan los órganos y entes del estado venezolano, tanto a nivel nacional como internacional, abarcando en su cobertura todos los formatos, así como, la evaluación y aprobación de todas y cada una de las pautas publicitarias del estado, encargándose de definir centralizadamente, en interés común del Gobierno Nacional y de las necesidades que se deban satisfacer, lo referente a la colocación de la pauta publicitaria. Al mismo tiempo, Ernesto Villegas, Vicepresidente de Agitación y Propaganda, anuncia, al mejor estilo leninista, la activación de 265 brigadas de agitación y propaganda que tendrán la tarea de combatir la guerra mediática a la que permanentemente está sometida la Revolución Bolivariana por parte de la ¨derecha¨ nacional e internacional.

A estas iniciativas de persuasión se suma la resolución número 006574 del Ministerio de la Defensa, publicada en la Gaceta Oficial Nº 40.502 del pasado 23 de septiembre mediante la cual se crea La Fuerza de Choque, adscrita al Comando Estratégico Operacional, con la cual se pretende disuadir a los estudiantes, que inician clases en octubre y con ellas sus iniciativas protestatarias, así como a otros sectores que esperan el momento de retomar las calles. Corresponde a este tipo de fuerzas, según estatutos del Ceofanb, formar funcionarios militares y prepararlos para cooperar con el orden interno del país, así como ¨participar en el desarrollo de la nación¨.

Simultáneamente, ante lo inevitable para el gobierno de tener que tomar algunas medidas para mejorar el flujo de caja que le permita financiar la maquinaria burocrática esencial que lo sostiene en el poder, comienzan a satisfacerse algunas de las pre-condiciones para la vuelta al diálogo, tal como la liberación de Iván Simonovis y algunos estudiantes detenidos. Y aunque en un momentos de crisis el diálogo ha sido parte esencial de los procesos de transición política, es necesario estar muy atentos a que el gobierno nacional no replique en Venezuela la estrategia utilizada recientemente por Mugabe tras su muy cuestionada re-elección, y sobre la cual les contaremos en una próxima entrega.

Por su parte, del lado de la oposición, ante la evidencia de un país que pide cambio ya, según todos los estudios de opinión, un sector de la misma, liderado por Voluntad Popular, Alianza Bravo Pueblo y Vente Venezuela, ponen la sobre marcha para avanzar por dos caminos no necesariamente excluyentes: la convocatoria a una Asamblea Constituyente y el Congreso Ciudadano, mientras que el sector más conservador, encabezado por PJ y AD, insiste en la necesidad de enfocarse en las elecciones legislativas del 2015 y se niega a participar en cualquiera de estas iniciativas, así como a apoyar cualquier otra que implique un re-planteamiento de la MUD o de sus reglas de juego.

En este escenario, en el que las diferencias estratégicas y de liderazgo prevalecen sobre la tan necesaria unidad, la MUD estrena nuevo Secretario General, Chuo Torrealba, en lo que pareciera más un esfuerzo por construir legitimidad entre las clases populares, tomando la ventaja que Chuo ha construido, que por mediar las diferencias internas. Evidentemente, el consenso en torno a Chuo Torrealba habla bien de su capacidad de interlocución con los diferentes partidos políticos, toca ahora ponerles de acuerdo en lo que desde hace mucho nunca han estado de acuerdo: sobre cuál es la salida y, como consecuencia de ello, quién la lidera. Es en esta tarea donde deseamos a Chuo, a quien conocemos desde hace mucho, el mayor de los éxitos ya que el suyo es el del país, y le advertimos sobre lo que podría ser el mayor peligro para su gestión: permitir que su legitimidad se coloque al servicio de un sector de la oposición y no en favor de la construcción de una unidad verdadera y responsable que sea capaz de poner los intereses del país por delante de las agendas particulares y partidistas, lo cual, hoy más que nunca, es una tarea impostergable si se quiere afrontar con éxito la tormenta que se nos avecina y llevar a todo el país hacia puerto seguro.

Y como decía Churchill, le recordamos al Capitan Torrealba que ¨la cometa se eleva más alto en contra del viento, no a su favor¨.

http://politikaucab.net/2014/09/25/los-retos-del-capitan-torrealba/