La Ruche de París

La Ruche, passage de Dantzig, París 15º
Llueve calladamente sobre la cancela anegada por el verdor, sobre las hojas mudas de los árboles, sobre las sombras locuaces que dormitan en los muros. Llueve en silencio en las pupilas de las cariátides que custodian el umbral de la Ruche hace años deshabitada. La lluvia nos ha traído hasta la puerta, luego de atravesar varios distritos bajo la grisura creciente. La misma lluvia que vio trabajar a Fernand Léger, Chagall, Soutine, Modigliani… y que ahora extiende su velo con mudez acompasada, con levísimas notas de melancolía. Asomarse a la cancela para ver a los artistas de entonces revoloteando por las celdas de esta colmena que pervive, como testimonio de desvelos comunales, en el sur de París. Y recorrer la ciudad para sentir su aliento, el aliento detenido en la espesura del jardín.