La libertad temporal de Simonovis, @carloscanachema


Por Carlos Canache Mata, 25/09/2014

A pesar de que la medida de casa por cárcel en beneficio de Iván Simonovis es temporal, con prohibición de declarar a los medios y utilizar las redes sociales, fue bien recibida por la inmensa mayoría de los venezolanos.

Al momento de escribir este artículo ningún vocero oficial del Ejecutivo se ha referido a la decisión, pero se informó que había una convocatoria de grupos oficialistas para dar una rueda de prensa y tomar Puente Llaguno, en protesta por la medida judicial.

La condena de Simonovis (al igual que la de Henry Vivas y Lázaro Forero y varios policías metropolitanos) se basó en un grotesco y perverso falseamiento de los hechos acaecidos el 11 de abril de 2002, cuando fue atacada una marcha de la oposición de más de 1 millón de personas, con un saldo de 19 muertos y más de 100 heridos. El régimen chavista miente cuando traslada su responsabilidad en lo acaecido a los comisarios y agentes de la Policía Metropolitana, entonces no controlada por el Gobierno Nacional, que, como se sabe, protegían a los manifestantes de la gran marcha e hicieron esfuerzos para que ésta no corriera el riesgo de continuar hacia Miraflores. La prueba de que esa es la verdad histórica está en los videos, que circularon por todo el planeta, de los pistoleros que disparaban contra los manifestantes opositores desde Puente Llaguno y edificios adyacentes al Palacio presidencial. Chávez, en su momento, ejerció con más fervor el oficio de embustero que el de presidente, y ahora Maduro, incensario en mano, sigue su ejemplo.

El falseamiento de la historia es afición predilecta de los totalitarismos y las neo-dictaduras. Stalin reescribió la historia de la Revolución Rusa de 1917 después que eliminó la vieja guardia entre 1936 y 1938 y mandó a asesinar a Trotsky en 1940. Hitler acusó falsamente a los comunistas por el incendio del Reichstag (27 de febrero de 1933), que le sirvió de excusa para suspender las garantías y hacer aprobar una ley que le confería plenos poderes. Pinochet inventaba delitos para llevar a prisión y asesinar adversarios políticos.

Simonovis, que permanecía en un estrecho calabozo sin iluminación, ha vuelto transitoriamente a su casa. Antes, el 30 de enero de 2013, su hija Ivana escribió una carta al Estado venezolano en la que decía: “sufrir cansa, llorar cansa…devuélvanle el sol”.

Ojalá que el sol salga pronto y ya no esté nublado.

http://archivoprimepoderac.blogspot.com/2014/09/la-libertad-temporal-de-simonovis-por.html