La revolución no se fue de vacaciones sino que acampó en Commentry

Tomás Martínez, militante de Izquierda Anticapitalista-Andalucía

Para quienes queremos cambiar todos los días este mundo de base ha habido una cita internacionalista ineludible, como cada mes de Agosto. Después del 31º campamento internacional de Jóvenes Revolucionari@s las jóvenes anticapitalistas (y los que como yo somos post-jóvenes ya) tenemos la enorme responsabilidad de poner en práctica en nuestras tareas militantes cotidianas todo lo que hemos aprendido en los talleres y formaciones del microcosmos de Commentry.

La edición de este espacio organizado por la Cuarta Internacional tuvo lugar en Francia, tierra golpeada por las políticas de austeridad y especialmente por el descrédito de una podrida socialdemocracia, que ha vendido las ilusiones del conjunto de la clase obrera, puestas en manos del Frente Nacional. Con el NPA, nuestro referente político, asistimos a los debates entre su mayoría y minoría y sobre las huelgas de ferrocarriles y carteros en las que han intervenido. La segunda delegación más grande fue este año la del Estado español, con muchas compañeras militantes y también simpatizantes de la organización, algunas que no conocía, venidas de Euskadi, Catalunya, Zaragoza, Madrid y especialmente Andalucía. Tras un largo viaje en autobús que se nos hizo interminable por tierras galas tuvimos el placer de compartir con casi 400 compas revolucionari@s una fructífera semana de autogestión, buena formación, socialización de experiencias y mucha camaradería entre las delegaciones presentes.

Los que fueron los jóvenes de Sinistra Critica nos explicaron el trabajo que realizan en Omnia sunt Communia. Con la delegación griega de OKDE-Spartakos supimos del giro de Syriza y la importante lucha antifascista. Nos dividimos para poder reunirnos con la Alianza Rojiverde danesa y con Ensemble, grupo ahora en el Front de Gauche. También los compañeros alemanes de la ISL y RSB nos hablaron de Die Linke y NAO y por culpa de una fuerte tormenta nos quedamos con ganas de hablar con la delegación filipina.

Como novedad este año destacaría el breve diálogo que mantuvimos con Daniel, de la organización estadounidense Socialist Action, sobre las luchas en el corazón del capitalismo, y con un activista venezolano que nos habló del proceso bolivariano en la era Maduro. Y es que para este encuentro internacionalista, como en otras ediciones, la mecha prende y da el salto cruzando el charco desde América o el Oriente Medio.

Un especial recuerdo estuvo muy presente a lo largo de todo el campamento y se dejó sentir en los momentos lúdicos aprovechados para cantar: la masacre sionista contra el pueblo palestino en Gaza, contra la que se siguen manifestando muchos pueblos del mundo y cuyas multitudinarias protestas han sido prohibidas vergonzantemente por el gobierno de Hollande, como las compañeras francesas nos hicieron saber. No fue coincidencia que la moneda de cambio tuviera el nombre de intifada.
La lucha contra la opresión heteropatriarcal y específicamente el lento deshojar de la margarita hacia la nueva ley del aborto del estado español tuvieron espacio específico estos campamentos, así como de manera informal los tres valiosos encuentros no mixtos de masculinidades y micromachismos que dedicó nuestra delegación. Si algo mereció la crítica unánime en nuestro balance fue lo escaso del contenido y práctica ecosocialistas, lo que sin duda habrá que tener en cuenta el año que viene.
Las formaciones de esta edición no fueron nada despreciables: destacaría la didáctica de nuestro compañero Jesús Rodríguez el día de economía y ecosocialismo y la aportación de Mina Khalil del NPA sobre el origen del racismo y cómo combatirlo. Nuestras reuniones de delegación permitieron a todas discutir sobre temas cruciales de nuestra tarea revolucionaria. Y por supuesto no faltó el sano debate sobre Podemos.

Ha sido una rica semana de construcción militante colectiva, de crecimiento a saltos y recarga de la mochila de lucha para toda nuestra delegación. Este particular telediario informativo de la lucha de clases a escala planetaria nos ha vuelto a dar la oportunidad de comprobar que somos much@s portando la bandera de la locura revolucionaria de norte a sur y de este a oeste, con Carlitos liándola parda y Juan sin camiseta.

Hemos sido muchos interlocutores en primera fila de las resistencias que se levantan en nuestro mundo y estos días nos van a servir para no dejar de dar la pelea contra un sistema que despide, precariza, explota y oprime sin distinguir fronteras ni muros por mucho que se sirva de ellos para su dominación. Volvemos del internacionalismo de Commentry list@s para romper el tablero, pero nos vemos en Bélgica el año que viene con nuevas generaciones anticapitalistas para dar la lenta e impaciente pelea revolucionaria…y no nos parará ni toda la nacional.