LA "SAETA RUBIA" ya está en posesión del mejor BALÓN DE ORO

ALFREDO DI STÉFANO vivió para el fútbol. 
Divertido, cariñoso, ocurrente, listo, sincero y humilde, ha gozado siempre del aprecio y reconocimiento del mundo del deporte y del mundo entero. 
Hoy, el ídolo máximo del madridismo y uno de los cuatro grandes en la historia mundial del fútbol, partió. Pero queda vivo entre nosotros como leyenda y ejemplo.
El que fuera merecedor del título de Pichichi en cinco ocasiones y otras dos merecedor del Balón de Oro, con innumerables ligas, copas y trofeos, recibe hoy el palmarés más importante: el mejor BALÓN DE ORO. 
 El reconocimiento público de las autoridades del mundo deportivo, de la vida política, de la vida social plasmada en incontables personas anónimas que se acercan a rendirle el último tributo, dejan patente que estamos ante una persona grande.
¡HASTA SIEMPRE, DI ESTÉFANO! 
Se marcha la “Saeta Rubia”, pero quedará para siempre tu leyenda. Tu figura perdurará en el fútbol, servirá como ejemplo a las jóvenes generaciones. Desde arriba estarás observando. Agarrada a una mano tendrás a Sara, tu mujer de toda la vida, en la otra un balón. A los pies el césped, el lugar donde más cómodo te has sentido. 
A tu encuentro saldrá el Portero Mayor del Cielo con un gran Balón de Oro en la mano: tu vida sencilla y entregada como el mejor homenaje. Y una invitación a chutar el último gol y pasar a la VIDA ETERNA.
Tal vez, tu sentido del humor te mueva a repetirle al mismo san Pedro, aquella frase que dijiste a Michel Platini al recibir de sus manos el premio Presidente UEFA: 
 “Se han pasado. No me merezco todo esto, pero, como se dice en estos casos, no me lo merezco, pero lo trinco”.
 ¡ADIOS, SAETA RUBIA!
                                                                                                     A. Castro