A Tuenti le molan los developers yonkis

Esto viene a ser en cierto modo un epílogo a mi serie de entradas sobre mi participación en el concurso Tuenti Challenge. Si las leíste, probablemente pensaste: este tío es un patán. Vueltas y revueltas raras a los ejercicios del concurso, interpolaciones que no vienen a cuento, falta de sueño, notitas tontorronas en los comentarios a los revisores... pfffff, seguro que has pensado que tú lo harías mejor.

Pues bien, amigo lector... quiero compartir contigo que a pesar de todo esto (o quizá incluso por eso), dentro de nada voy a empezar a trabajar en Tuenti.

Echaré de menos a los que han sido durante muchos años mis compañeros en DIGIBIS, y con los que realmente da gusto trabajar. Doy ahora un giro y cuando ya casi casi entendía a los bibliotecarios, me aparto de ese mundillo. Y eso que en algún momento hasta había llegado a plantearme sacarme la carrera de Biblioteconomía, ya que con el tiempo mis conocimientos de MARC21 y otros estándares infernales del mundo bibliotecario han llegado a ser bastante decentes. Y que poco a poco me he descubierto a mi mismo, cada vez más a menudo, pidiendo silencio a la gente.

No sé todavía en qué departamento de Tuenti entraré, ni siquiera con qué tecnologías, lo mismo puede ser Java o Android que iOS, Erlang o... sí, PHP. Pero en cualquier caso espero que la experiencia me sirva para crecer profesionalmente y sea todo un reto.

La lectura para ti, sin embargo, debería ser... ¡ey!, si yo, con esa cochambrosa interpolación en el segundo ejercicio, he conseguido entrar en Tuenti... ¡entonces tú también puedes!. Ya sabes, espera unos mesecitos y dentro de nada se abrirá la convocatoria para la Tuenti Challenge 2015.

Y si te encuentras un ejercicio con personajes divertidos pero desarrollo infernal... sospecha. Probablemente lo haya puesto yo.