Teresa Rodríguez (PODEMOS) “Nunca ha habido tanta gente indignada con el sistema”


Atlántica XXI

El viento sopla a favor de PODEMOS, que se perfila como la gran sorpresa electoral para este 25 de mayo. La candidatura liderada por Pablo Iglesias tiene ya garantizada su presencia en el Parlamento Europeo según todos los sondeos, y varias encuestas dicen que se mueve en una horquilla de entre uno y tres eurodiputados. La gaditana Teresa Rodríguez, profesora de secundaria, activista de la Marea Verde y militante de Izquierda Anticapitalista, es la número dos de la candidatura de PODEMOS y una de las sorpresas de las primarias abiertas realizadas por esta formación para configurar su lista electoral. Participó en un mitin en Langreo invitada por el Círculo PODEMOS de la cuenca del Nalón.

Diego Díaz. Enviado especial.

¿Qué tipo de gente participa en la campaña de PODEMOS?

Hay una mezcla de perfiles. Gente que procede del 15M, de las diferentes mareas o que tiene una trayectoria militante anterior, y otra que es completamente nueva. Lo bueno es que la gente más veterana se está adaptando muy bien al perfil de las nuevas hornadas de activistas sociales post15M.
Alguna gente de la izquierda y los movimientos sociales se ha puesto un poco nerviosa con esa transversalidad de la que habla PODEMOS, la apelación a la policía y los militares o al patriotismo popular frente a la Troika y la Europa alemana que ha hecho Pablo Iglesias, y en general el uso de un lenguaje que no era el habitual en estos medios…
En el discurso que más hemos profundizado colectivamente ha sido en el del sentido común. Otras cosas como lo de la policía o el patriotismo no son compartidas por todos y todas en PODEMOS. Sin embargo, en lo que hay un acuerdo es en que es necesario adaptar el lenguaje al nivel de conciencia de la gente, y la nueva gente que se incorpora a las luchas sociales ya no siempre se identifica con las palabras y las metáforas que tradicionalmente habíamos usado en la izquierda. Lo positivo es que nunca ha habido tanta población indignada con el sistema y que ya no cree en el régimen. Hay muchísimas personas que no se sienten representadas y tenemos que ser audaces para lograr organizar a esa mayoría social.

El grupo promotor de PODEMOS lo conforman principalmente la gente del programa La Tuerka y el entorno de Pablo Iglesias e Izquierda Anticapitalista, ¿cómo está funcionando la relación entre esas dos partes?

Nos vamos entendiendo sobre la marcha. Yo siempre digo que estamos diseñando el patrón al mismo tiempo que vamos cosiendo. Surgen complicaciones, pero es normal cuando se trata de una polifonía de voces, y lo normal es que esta diversidad aumente si después del 25 de mayo tenemos éxito y esto se consolida.

La protesta social desde el 15M sigue estando mayoritariamente compuesta por clases medias empobrecidas y universitarios precarios, ¿dónde están los otros sectores populares?

Hay dos sectores sociales que genéricamente nos han faltado desde el 15M. Por un lado los trabajadores y trabajadoras de los sectores productivos tradicionales, como la industria, y por otro los sectores más individualizados y desorganizados, como personas paradas y precarias. Llegar a ellos es un eterno reto, pero la PAH o las asambleas de parados y paradas son un ejemplo de que se puede fomentar la concienciación y organización de sectores sociales que hasta ahora habían estado mayoritariamente al margen de la movilización. Tenemos una larga historia de derrotas a nuestras espaldas y la consecuencia lógica de eso es la resignación y la desmovilización de la mayoría social.

¿Cómo van a ser las relaciones con IU y otras formaciones políticas? ¿Está en el horizonte la formación de algo como SYRIZA?

SYRIZA en Grecia rechazó gobernar con el PASOK porque suponía aplicar las políticas de la Troika. Si IU está dispuesta a seguir ese camino y mantener una política desobediente antiTroika nos encontraremos, pero optar por reproducir en otras comunidades pactos como el andaluz sería cerrar una ventana de oportunidad.Cuando la izquierda gobierna y también recorta lanza la idea de que no hay otra alternativa. Seguir por esta vía supone entrar un circulo vicioso que ya conocemos: las bases sociales de la izquierda se defraudan, la derecha gana y luego vuelven a votar al PSOE como autodefensa. Ahora tenemos la oportunidad de generar un gran espacio común anti austeridad y por la ruptura contra la Troika, que sea algo más que una mera suma de siglas, que sea abierto y participativo e incorpore a mucha más gente.

PODEMOS incorpora a mucha gente que viene de los movimientos sociales, ¿cómo evitar, como sucedió en la Transición, que los movimientos queden descapitalizados y que esta gente deje de ser activista social subsumida por la militancia de partido o el trabajo institucional?

En la Transición justo se fomentó eso porque lo que se quería era precisamente desmovilizar a la gente. Nosotros precisamente perseguimos lo contrario, diseñar una organización que no bloquee el tiempo activista de la gente, que nadie renuncie por estar en PODEMOS a sus otras pertenencias sociales, sindicales o de partido.Queremos una política desprofesionalizada, en la que los cargos públicos sean rotatorios, por un tiempo limitado y ganen lo mismo que un trabajador normal.
El otro peligro es que esa limitación en los cargos públicos haga prescindir a la organización demasiado pronto de algunas personas muy valiosas…. Es el problema que tienen ahora las CUP con David Fernández.

Las CUP obligan a dejar el cargo después de una legislatura. Quizá sea poco tiempo, porque los relevos también tardan en formarse.Una de los retos es que todo el mundo tenga una formación y un nivel bueno para representar a la organización en cualquier momento y que evite tener que escoger siempre el atajo del líder. Un gran liderazgo puede esconder luego una organización débil detrás. En cuanto al caso concreto de David Fernández, que se retire del Parlamento no significa que vaya a desaparecer de la vida pública, social y política catalana.

¿Euro sí o euro no?

Conviene no hacer un fetiche ni de la permanencia ni de la salida del euro. Salir del euro no va a solucionar todos nuestros problemas y menos si lo hacemos unilateralmente, al margen de cualquier alianza con otros países del sur y la periferia de Europa. Ahora sobre todo la clave debería ser buscar alianzas con otros estados en nuestra situación para enfrentarnos al problema de la deuda, que es ilegítima e impagable.