LAS ELECCIONES EUROPEAS. ¿PODEMOS?


Artículo aparecido en el boletín "Papeles Anticapitalistas" de Mayo, de Izquierda Anticapitalista-Burgos

Por Oscar J. Domingo

En mayo hay elecciones, y las gentes que aspiramos a la transformación social hemos de encarar nuestra participación en ellas.


A lo largo del siglo pasado las organizaciones revolucionarias enfocaron la cuestión electoral como un problema táctico que tratar en cada momento determinado de la manera mas útil para elevar la conciencia política de las masas trabajadoras, no como una cuestión de “Principios”. Negarse siempre a participar en las contiendas electorales o participar de cualquier manera, buscando pactos “contra natura”, son actitudes que no ayudan a solucionar problemas complejos. Incluso un sindicato anarquista como la CNT dio libertad a sus afiliadxs en las elecciones de febrero de 1936 para que apoyaran al Frente Popular.


Lo que es un hecho es que millones de personas participan de una manera u otra en cada cita electoral y quienes aspiramos a transformar el (des)orden actual no podemos mirar para otro lado.



ENTRAR EN LA REFRIEGA



Una de las cosas que supuso el 15M fue la irrupción de amplias masas en la escena política con varias ideas-fuerza esenciales. Una de ellas fue la necesidad de arrebatar la política de manos de una casta que está llevando a la miseria a la clase trabajadora y las capas populares (según Caritas, nada sospechosa de bolchevique, más del 21& de la población vive por debajo de umbral de la pobreza, un 6,7& en pobreza extrema, y cifra en un 29& la pobreza infantil!)


No ahondaré en el momento económico y social que vivimos, pero si hay algo tan equiparable en tamaño con los problemas que vivimos las y los trabajadores, son las imperiosas demandas de unidad que se le hace a la izquierda, unidad ante la crisis capitalista, unidad contra los recortes sociales y unidad política para arrebatar el poder a la derecha. Así de sencillo teorizado... y así de complejo en la práctica.


Lxs anticapitalistas hemos de poner el acento además en una cuestión que considero una “línea roja”: el rechazo a los recortes sociales vengan de donde vengan, ya los practiquen gobiernos de derecha en Madrid o coaliciones “de izquierda” en Andalucía. Negarse al pago de la deuda (o mejor dicho del dinero para rescatar a la banca)implica cuestionar la lógica del capital y negarse a tomar parte en gobiernos que, aceptando tal lógica, aplican recortes para reducir el déficit creado. A la hora del tijeretazo a los derechos sociales y laborales, da igual si el filo que te corta es el de un machete o el de una navaja albaceteña.


PODEMOS


En cierto modo respondiendo a esas demandas surge PODEMOS como espacio aglutinador de miles de personas que buscan un referente, un espacio donde se haga política leal con las y los de abajo, con las que sufren y con lxs que luchan; un espacio que dignifique la palabra política.


¿Es Podemos ese espacio? ¿Estará Podemos a la altura de los retos que se le plantean?


Un ritmo acelerado (a trompicones a veces) de trabajo lucha por estructurar un tipo de organización en Círculos (agrupaciones de base por ciudades, barrios o temáticas) que esté preparado para afrontar el reto electoral dentro de un mes.


Podemos deberá resolver varias cuestiones si aspira a constituirse como una fuerza que entre con ímpetu no solo en la escena política, sino en el imaginario colectivo de lo posible , una organización estructurada y controlada desde las bases, desde los Círculos, con una toma de decisiones democrática y colectiva, horizontal, donde las figuras mediáticas estén supeditadas a las bases, donde los cargos representativos o electivos roten cada poco tiempo y se eviten las poltronas ... un Podemos que entronque con las legítimas reivindicaciones de las naciones sin estado que estos días pugnan por decidir su futuro, que busque la ruptura democrática con el régimen heredero (o descendiente) de una Transición pactada y sus partidos-títere, que se niegue al pago de una deuda ilegitima que se construyó mediante el rescate de la Banca y de los capitalistas españoles y europeos, y una organización que enfoque las elecciones no como un fin en si mismas, sino como un medio mas en la lucha contra la crisis capitalista, como un altavoz para la lucha contra los desahucios, para lxs trabajadorxs en lucha por sus derechos, para la pugna por la libre decisión de las mujeres sobre sus propios cuerpos y, en definitiva, por un mundo más justo, por un horizonte socialista.


En nuestra manos está construir esa herramienta...