Revisando papeles, el "noseo" de los años y un viejo microrrelato

Biblioteca del Archigimnasio de Bolonia
Revisando papeles, me topo con borradores de algunos microrrelatos que salieron publicados hace cuatro años en Fuera pijamas. No sé que tiempo tienen estos estados de escritura; tal vez cinco o seis años. Desde aquel primer libro mío de ficción ha llovido lo suyo: he escrito un poco más y publicado algunos títulos; y, supongo, ya no soy el mismo. Uno entra en veredas nuevas, se decide por este o aquel sendero en raras encrucijadas, abandona caminos al poco de emprenderlos, opta por rutas poco antes insospechadas. ¿Significa esto que se mueve? ¿Es esto avance? Cuanto más leo y más escribo, tanto más dudo, vacilo, noseo. Pero hay que seguir leyendo, escribiendo, vacilando. Tercamente. Como aquel lector que hoy me muestra su prehistoria literaria en un folio con tachaduras (Mientras suena en mi estudio Stormy weather en la voz anchurosa de Betty Carter).

EL LECTOR NOCTÁMBULO

Instruido durante mucho tiempo en los cuarteles del insomnio, el lector noctámbulo mora entre las sombras letradas de la Sala de Manuscritos, Raros e Incunables. Códices españoles del siglo XI, incunables de Lutecia, volúmenes quinientistas importados de los talleres de Amberes o Basilea. No hay libro antiguo que se resista a su olfato prodigioso, ya oculte su fruto bajo la cáscara de los latines medievales, del griego bizantino o de la indescifrable arabía. Se ha acostumbrado al polvo secular de los anaqueles, al olor a humedad que corroe la madera en los siete sótanos y a los guardianes que vigilan apostados en las tinieblas; y aunque la iluminación de la biblioteca es pésima, goza de vista de roedor y conserva inmaculado el deseo de acariciar la piel áspera de los infolios. Pero cuando el alba asoma por las claraboyas y los viejos vitrales, restableciendo la dimensión humana de los techos artesonados y los pasillos angostos, corre a refugiarse, hasta el próximo ocaso, en su ratonera.

Fuera pijamas, Montcada i Reixac - DeBarris, 2010, p. 49. Fue incluido también por I. Andres-Suárez en Antología del microrrelato español (1906-2011). El cuarto género narrativo, Madrid, Cátedra, p. 499.