A LAS PUERTAS DE LA VIDA

          Vivimos en la era de las Comunicaciones. Hace más de 40 días iniciamos un “viaje virtual” que nos llevaría al PAÍS DE LA VIDA.
Realizamos la primera parada en el “DESIERTO”. Allí sentimos el deseo de convertirnos a los valores del Reino, a la oración, a la solidaridad…
La segunda parada, en el TABOR, fue un preludio de la Vida Nueva y Transfigurada que nos aguardaba en la Pascua.
En las siguientes paradas con la Samaritana, con el ciego de nacimiento y con Lázaro, reconfortamos nuestra fe, con el Agua Viva, con la Luz y con la Vida resucitada del amigo de Jesús.
En este viaje, hemos hecho paradas, pero no anclajes, no hay sitios definitivos, porque vamos hacia la VIDA, hacia la PASCUA y no podemos poner nuestra tienda en el camino.
Hace unos días se vislumbraba el final de este “viaje virtual”. Era la última parada que nos preparaba para vivir con intensidad la entrada en el  País de la Vida. El domingo pasado, alzamos nuestras “PALMAS y RAMOS”, para aclamar a Jesús. Palmas y ramos, que son símbolo de:
             La reconciliación entre Dios y los hombres
             La paz frente a la guerra
             La unidad frente a la división
             El amor frente al rechazo
             La fraternidad frente a la insolidaridad

         ¡Escucha, escucha !… YA RESUENA, ALLÁ A LO LEJOS, EL ALELUYA….
         Porque…
Ya estamos llegando al final del trayecto, ya estamos entrando en el PAÍS DE LA VIDA.

         Permanece a la espera, porque esta noche, en la VIGILIA PASCUAL, es la última parada de este “viaje virtual” y se nos invita a entrar en la VIDA, en la PASCUA REAL, que nos trae Cristo Resucitado.
¡¡¡FELICIDADES!!!
                                                                                           A. Castro