EL DIORAMA DE LA PLATERÍA DE MARTÍNEZ.

Allá por los años noventa del siglo XVIII, en lo que hoy es el Barrio de las Letras de Madrid, la calle de Moratín se llamaba de San Juan y la calle de la Alameda tenía por nombre el de Nuestra Señora de la Leche. Fue en el año 1792 cuando comenzó a edificarse el neoclásico edificio conocido por el nombre de Platería de Martínez que albergaría fábrica y escuela, propiedad del maestro platero Antonio Martínez Barrio (1750-1798) y con patrocinio de Carlos IV.

Fuente: Memoriademadrid.es (1836)
Dibujo de la fachada principal de Platería de Martínez, con toda su ornamentación inicial.

El inmueble de la Platería de Martínez no sólo fue conocido por la belleza de su fachada y por la espléndida producción de objetos artísticos que en él se realizaron, además de ser uno de los primeros edificios industriales de Madrid, también llegaría a ser célebre por acoger desde el día 9 de julio de 1838 a su famoso Diorama

Fuente: B.N.E. (1838)
Anuncio de la inauguración del Diorama.

El platero Martínez había fallecido en el año 1798 dejando como única heredera de sus bienes y fábrica a su hija, a punto de nacer, Josefa Martínez, quien diecinueve años después casaría con el militar Pablo Cabrero Cosculluela. Es a partir de entonces cuando empezó la remodelación del edificio de la Platería de Martínez, ampliando su extensión y abriendo una nueva fachada de tres alturas por la calle de la Alameda, número 1. 

Fue el arquitecto municipal Juan José Sánchez Pescador (que también proyectó las Casas de Cordero) quien tomó a cargo la realización del proyecto de agrandar el edificio de la Platería de Martínez por encargo de Pablo Cabrero, el nuevo director de la empresa. La nueva fachada de 258 pies de largo (79m.), clasicista y simétrica, se construyó en armonía con la ya existente de la calle de San Juan (hoy plaza de la Platería de Martínez). 

Fuente: Cartotecadigital.icc.cat
Plano de Madrid de Francisco Coello y Pascual Madoz.
Situación de la Platería de Martínez en el año 1848.

Las obras, que terminaron en el año 1836, dotaron al edificio de un nuevo almacén, ampliaron la vivienda de sus propietarios y proporcionaron un espacio para la instalación del novedoso espectáculo llamado Diorama

Fuente: Memoriademadrid.es (anterior a 1918).
Fachada principal de Platería de Martínez en el s. XX. Habían desaparecido los elementos ornamentales y la estatua de Minerva coronando las Artes.

Según Pascual Madoz la expresión diorama proviene de las palabras griegas: día, luz y visión, siendo el triunfo del arte de la perspectiva y el último término entre la ilusión y la realidad. 

Louis-Jacques-Mandé Daguerre, inventor también del daguerrotipo, había estudiado a fondo la sensación de profundidad de las imágenes e ideó en el año 1822 un paisaje tridimensional, ubicado ante un fondo en curva y pintado de tal forma que simulara un entorno real, a lo que añadió efectos de iluminación y puso por nombre diorama. Todo ello se expondría en una gran maqueta, que estaba acompañada por sonidos y otros oportunos efectos. 

Así pues, en el año 1838 llegó a Madrid el Gran Diorama – Octava Maravilla que dejó perplejos a los espectadores que poseían ocho reales para presenciar el espectáculo. Vino a instalarse en las nuevas y recién inauguradas dependencias creadas para tal uso de la calle de la Alameda, número 1, edificio de la Platería de Martínez, por iniciativa de su director Pablo Cabrero. 

En la parte principal del emplazamiento se podía contemplar el interior del suntuoso Monasterio de El Escorial, siendo sus principales vistas el coro, su bellísima iglesia y el magnífico panteón, todo ello ambientado por la música del órgano y una nube de incienso. Los espectadores podían apreciar como era el lugar durante el día y por la noche mediante la combinación de juegos de luces. Este escenario había sido realizado por el pintor teatral Juan Blandchard, siguiendo las técnicas de Daguerre. 

El diorama de El Escorial fue uno de los más célebres espectáculos de Madrid durante más de treinta años, perdurando hasta mucho después del fallecimiento de su impulsor Pablo Cabrero, en el año 1846. A partir de esa fecha la fábrica de la Platería de Martínez sería arrendada por los herederos a la Compañía General del Iris hasta su cierre, en el año 1867 y posteriormente el edificio se vendió al estado, en el año 1884, que lo convirtió en dependencias para el Ministerio de Hacienda. 

El fin de Diorama e inmueble llegarían al principio del siglo XX. 

La prensa anunciaba que desde el día 1 hasta el día 20 de junio de 1914, el diorama de El Escorial, que antiguamente estuvo en la Platería de Martínez, queda expuesto al público en el Palacio de la Exposición de Bellas Artes del Retiro (Palacio de Velázquez). Luego será enviado al extranjero.

El edificio de Martínez comenzó a languidecer por falta de mantenimiento en el año 1907. Su estado ruinoso hizo que se sacara a subasta pública y fuese adjudicado a un nuevo propietario que decidió construir sobre su terreno nuevos y modernos edificios. Así fue como se procedería a su demolición en el año 1918, respetando su fachada tras las numerosas quejas de los habitantes de Madrid. Sería el pintor Joaquín Sorolla Bastida (1863-1923), quien reuniendo dinero de amigos y paisanos, comprase la fachada de la fábrica de Platería de Martínez para trasladarla al Círculo de Bellas Artes de Valencia, lugar donde parece se encuentra desmontada en la actualidad y desde entonces.

Fuente: Memoriademadrid.es (1918)
El edificio había sido demolido y sólo quedaba su fachada apuntalada.

Hoy día de la fábrica de Platería de Martínez tan solo queda el recuerdo de una placa y las marcas del lugar en donde estuvo su fachada, sobre la acera de la plaza que lleva su nombre.

Fotografía: M.R.Giménez (2014)
La plaza de Platería de Martínez, en la actualidad. Sobre la acera se ven las marcas de los pilares y columnas de lo que fue la fachada de la Platería.

En el año 1923 se inauguró sobre el solar que ocupó la Platería de Martínez el Savoy Hotel.

Fuente de la fotografía de la izquierda: Archivo fotográfico de la Delegación de Propaganda de Madrid durante la Guerra Civil. Fotografía actual: M.R.Giménez (2014)
Fachada del Savoy Hotel, durante la Guerra Civil Española y en la actualidad. 

El Savoy fue bombardeado por la aviación fascista por ser la residencia de los asesores soviéticos a la República durante la Guerra Civil Española. Este edificio fue reconstruido con posterioridad y hoy está dedicado a otros usos.






Fuentes:

Hemeroteca B.N.E.
Hemeroteca ABC.
Memoriademadrid.es
Prensahistorica.mcu.es
“En el segundo centenario de la Fábrica de Martínez”. Fernando A. Martín.
Archivo fotográfico de la Delegación de Propaganda de Madrid durante la Guerra Civil.
“El diorama de la Fábrica Platería Martínez: La representación del Monasterio del Escorial” Mónica Carabias Álvaro.
“Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones en ultramar” Pascual Madoz Ibáñez.
Es.wikipedia.org

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