HONDURAS: de golpe de estado a golpe de fraude

Desde Izquierda Anticapitalista rechazamos la manipulación de los resultados electorales y la represión hacia el pueblo hondureño en los meses anteriores y durante la celebración de los comicios electorales del pasado 24 de noviembre en Honduras, y por ello pedimos que sea investigado el fraude, castigados sus culpables y respetada la decisión soberana del Pueblo hondureño.

Tras el golpe de estado de junio de 2009, que oligarcas, políticos corruptos y ejército dieron, debido al viraje hacia políticas con carácter social del entonces Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, se realizaron unas primeras elecciones fraudulentas para ’validar’ su actuación ante las embajadas apoyantes (USA y otras) y la mal llamada ’comunidad internacional’.
Durante meses, el pueblo hondureño se movilizó (con una terrible cifra en muert@s, herid@s, torturad@s y encarcelad@s), dando paso a una importante articulación de Movimientos Sociales y organizaciones políticas, que dieron lugar al Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).

Manifestaciones, ocupaciones de tierras a usurpadores transnacionales y oligarcas nativos, huelgas gremiales, luchas antiextractvistas, demandas democráticas, fueron conformando un amplio espacio de Resistencia política. Y, tras la llegada a mediados de 2011 de Manuel Zelaya del exilio (a través "del acuerdo de Cartagena"), se fue dando forma, entre sectores del FNRP y otros, a un ámbito de intervención político-electoral en forma de partido: Libertad y Refundación (LibRe).

Independientemente de los aciertos mayores o menores del discurso programático de LibRe, la realidad es que éste generó temor a los viejos poderes oligárquicos de Honduras que se conjuraron para impedir su llegada al gobierno en las elecciones que justo acaban de celebrarse.

El dinamismo e impulso que recibió LiBre y su candidata a la presidencia Xiomara Castro, al cual la mayor parte de los Movimientos Sociales y organizaciones políticas de la izquierda se adhirieron para dar la batalla con este proyecto, hizo pensar, ilusoriamente como se ha visto, que se podría desbordar a esta pléyade de poderes fácticos y corruptos.

La masividad en las concentraciones electorales, la fuerza en las comunidades, el muy notable crecimiento en las zonas urbanas dibujaban un panorama victorioso para las fuerzas progresistas y de izquierda al intento de LibRe. Pero como nos comentaron divers@s compañer@s hondureñ@s: ’no van a devolver lo robado con el golpe, en unas elecciones’.

Hemos asistido a un fraude contra la victoria de la candidata presidencial de LibRe de unas dimensiones realmente escandalosas (y denunciado no sólo por dicho partido y los MM.SS., sino también por la 4ª fuerza político-electoral, el PAC, amparadas por un Tribunal Supremo Electoral (TSE) cuyos integrantes avalaron el golpe de 2009 y funcionarios partidarios y corruptos: falseamiento y envío previo de Actas, manipulación de otras que llegaban correctamente, compra de votos... y, por si no era suficiente, un ’servidor alternativo’ en el cual procesar ’adecuadamente’ la recogida de Actas en función de los intereses del candidato del partido entronizado como ganador (el derechista P. Nacional). Todo ello con la complicidad de la embajada USA y el silencio avalador de la mayor parte de países del mundo y de las organizaciones ’oficiales’ internacionales.

En cualquier caso y, como sabemos que eso va a ser muy difícil, recogemos las palabras de la activista Bertha Cáceres: "se está dando un nuevo golpe contra el pueblo hondureño y por lo tanto creemos que es legítimo que el pueblo salga a defender todo este proceso que le ha costado a una gran parte de la población".

Así, desde nuestro humilde compromiso internacionalista, las gentes de Izquierda Anticapitalista estaremos apoyando en el lugar donde nuestr@s compañer@s hondureñ@s elijan.

¡Abajo el fraude golpista, reconocimiento de la victoria de LibRe! Solidaridad con la lucha del Pueblo hondureño

Izquierda Anticapitalista
Estado español, 27 de noviembre de 2013

Somos lo que leemos. O lo que no.

Biblioteca del Archigimnasio. Bolonia. Fuente: Silenos
Hoy, día de las librerías, miro la biblioteca que hemos reunido mi mujer y yo con tanto mimo (y esfuerzo) y me pregunto si mi hija, que pertecene a la generación digital, sabrá valorar algún día la herencia que recibe. Y no me refiero solo a los títulos en sí, que a nosotros nos parecen variados, enjundiosos, imprescindibles, sino al valor inmaterial, al calor y abrigo que nos han proporcionado esos libros incluso en momentos amargos. Es extraño cómo cambian los gustos y los afanes de las generaciones. Cuando era niño, en el hogar humilde de mis padres apenas había libros. Por eso cada compra que yo hacía con mis ahorros constituía una fiesta privada, íntima, que ni siquiera terminaba con la lectura, sino que seguía (y sigue hoy) con la presencia física del volumen en una estantería, cuando no con la relectura, pasados los años y las premuras iniciales. Mi hija, en cambio, ha crecido entre muchos libros, convive con libros como convive con el baño, la lavadora o el armario. Para nosostros son un tesoro vivo, dinámico, en expansión; para ella, un mueble más de la casa, en absoluto comparable a su ordenador portátil o a su teléfono móvil. Es extraño cómo, a la postre, somos lo que leemos. O lo que no.


CCOO y UGT, sin ánimo de molestar. FORO DE DEBATE*

*Las ideas aquí expresadas no tienen por qué representar necesariamente la opinión de Izquierda Anticapitalista, sí las del/ la autor/a del texto.

 
Por Oscar J.D.

 

 
En primer lugar advertir que no voy a descubrir la pólvora ni a hacer un mega-análisis, solo a plantear algunas reflexiones por escrito.

El pasado sábado asistí a la manifestación convocada (o mejor dicho perpetrada) por CCOO y UGT. La procesión (pues “manifestación” se le quedaba grande) fue aburrida, carente de entusiasmo, sin que apenas se corearan lemas y en un ambiente de apatía y pasotismo que viene siendo la tónica habitual en estas marchas sindicales.

Aquello terminó con la lectura de sendos comunicados que ni lxs más fieles escuchaban.

Por un lado creo que éste tipo de paseos sindicales vienen dados por la necesidad que tienes las burocracias de ambas centrales de aparentar ante sus bases (gente que en muchos casos pelea en los centros de trabajo cada día) que les importa realmente lo que le pase a la clase trabajadora y a la gente que sufre la crisis y el sistema. Mientras mantienen ésta "paz social" que nos está haciendo retroceder décadas de derechos laborales y sociales, de vez en cuando han de dejarse ver con una pancarta en la mano. Nada nuevo bajo el sol.

Hay que añadir tres puntos negativos más: primero que la manifestación solo fue convocada con cartelería en las calles ¡2 días antes!, segundo que CCOO y UGT, como es natural y ya tristemente normal, no hayan hecho el más mínimo esfuerzo por intentar que ni los (escasos) movimientos sociales de la ciudad ni las organizaciones políticas acudieran (anotar que algunas, como Izquierda Anticapitalista, el PCE/IU o los CJC sí participaron aunque auto convocándose). No hablemos ya de intentar aunar esfuerzos con la combativa aunque en mi opinión desorientada CGT. Es obvio que los dirigentes sindicales quieren que sus procesiones estén atadas y bien controladas y tranquilas.

Y en tercer y último lugar apuntar lo detestable que fue la también ya habitual presencia, con el beneplácito de los convocantes, de figuras del PSOE como Octavio Granados, Luis Tudanca, el Sr. Escribano o Jimenez, dirigentes de un partido que hace dos años (y hoy en día en algunas comunidades) aplicaban similares recortes y que ahora pretenden hacerse “los vírgenes”, olvidando con sus nuevas mascaras de luchadores antirecortes que hace dos días pactaron con el PP blindar la Constitución para que el pago de la deuda tenga prioridad sobre cualquier gasto social como las pensiones o la sanidad.

Lo dicho, no he descubierto nada nuevo, pero me parece importante un recordatorio como nota final: la Huelga General de Educación del 24 de Octubre demostró cómo, cuándo las cosas se preparan como es debido, se deja el sectarismo a un lado y se aúnan esfuerzos cada cual caminando por separado pero golpeando juntxs al mismo objetivo las movilizaciones son un éxito.

Parafraseando a aquel: “tristes los tiempos en los que hay que decir lo obvio…”

Marcha a Madrid 30 noviembre, ¡No a la LOMCE!

Como organización participante en la  Plataforma Escuela Pública, Laica y Gratuita de Burgos queremos animar a la población ,la comunidad educativa, la juventud y el movimiento estudiantil de la ciudad a viajar a Madrid y manifestarse por la dimisión del ministro Wert, del gobierno y por la derogación de la LOMCE.

Os dejamos a continuación el texto de la Plataforma:
 
La Plataforma Escuela Pública, Laica y Gratuita de Burgos se suma a la convocatoria de la marcha a Madrid el próximo 30 de noviembre.


Esta movilización, convocada conjuntamente por la Plataforma Estatal y plataformas regionales y provinciales, pretende reunir a toda la comunidad educativa en una gran manifestación de rechazo a la LOMCE y a las políticas educativas de recortes de nuestros gobiernos. La marcha saldrá a las 12 h desde la Plaza de España hasta la confluencia de la Gran Vía con la calle Alcalá.



La LOMCE sigue su trámite parlamentario de forma inexorable sin tener en cuenta a la comunidad educativa y a la sociedad a la que va dirigida. Tras su aprobación en el Senado, el próximo 28 de noviembre se aprobará definitivamente en el Congreso y el ministro Wert habrá completado su trabajo antes de ser destituido. Su reforma educativa será una realidad junto a la política de recortes que ya sufrimos


Esta política no es un hecho aislado en la línea de trabajo del gobierno sino que se suma a la política de privatizaciones, de desmantelamiento de lo público, de desprotección social (pensiones, desempleo…).

La Plataforma Escuela Pública, Laica y Gratuita de Burgos apoya esta movilización y hace un llamamiento al profesorado, a padres y madres, al alumnado y a toda la sociedad en general para que acuda a Madrid y haga oír su voz en contra de la LOMCE y los recortes educativos y obligue al Gobierno a dar marcha atrás en su política educativa

Las personas interesadas en asistir a la marcha a Madrid deberán reservar plaza en los autobuses que van a fletar los sindicatos CGT y CCOO acudiendo a sus sedes.


Plataforma Escuela Pública, Laica y Gratuita de Burgos

"Los mitos del amor romántico". Formación y debate

El próximo Jueves 28 os invitamos a una formación-debate sobre los mitos del amor romántico, en la sesión analizaremos como nos afecta intentar alcanzar el tipo de amor que vemos cada día en la publicidad, películas, etc.

¡Os esperamos!

El texto que os aconsejamos leer y sobre el que debatiremos es este:

 

La violencia de género y el amor romántico


Coral Herrera Gómez

El amor romántico es la herramienta más potente para controlar y someter a las mujeres, especialmente en los países en donde son ciudadanas de pleno derecho y donde no son, legalmente, propiedad de nadie.

 “Por amor” las mujeres nos aferramos a situaciones de maltrato, abuso y explotación. Somos capaces de humillarnos “por amor”, y a la vez de presumir de nuestra intensa capacidad de amar. “Por amor” nos sacrificamos, nos dejamos anular, perdemos nuestra libertad, perdemos nuestras redes sociales y afectivas.


Son muchos los que saben que combinar el cariño con el maltrato hacia una mujer sirve para destrozar su autoestima y provocar su dependencia, por lo tanto utilizan el binomio maltrato-buen trato para enamorarlas perdidamente y así poder domarlas.

Un ejemplo de ello es Kalimán, padrote mexicano que explica cómo logra prostituir a sus mujeres: elige a las más pobres y necesitadas, preferentemente a aquellas que están deseando salir del infierno hogareño en el que viven, o aquellas que necesitan urgentemente cariño porque se encuentran aisladas socialmente. Los padrotes siguen su guión a la perfección: primero las colma de amor, atenciones y regalos durante dos meses, haciéndoles creer que es la mujer de su vida y que siempre tendrá dinero disponible para sus necesidades y caprichos. Después la mete unos días en un prostíbulo para que “le hagan terapia” las muchachas; si ella se resiste, patalea, se enfada, lo mejor es dejar que se le pase sola. Jamás pedirle perdón. Es necesario que sufra hasta que su orgullo se desmorone y se ponga de rodillas, aceptando la derrota.

El macho debe mantenerse firme, mostrar su desprecio, marcharse en los momentos de rabia máxima, y nunca apiadarse de las lágrimas de su esposa. Esta técnica les asegura que ellas accedan a sus deseos y trabajen para él en la calle o en puticlubs; la mayoría de ellas no tienen a dónde ir, y según ellos, una vez que prueban el lujo ya no quieren volver a su pobreza.
Este relato de horror es muy común en el mundo entero. No solo proxenetas y chulos, sino también numerosos novios y maridos tratan a las mujeres como yeguas salvajes que hay que domesticar para que sean fieles, sumisas y obedientes. Muchos siguen creyendo que las mujeres nacieron para servir o para amar a los hombres. Y muchas mujeres lo seguimos creyendo también.

“Por amor” las mujeres nos aferramos a situaciones de maltrato, abuso y explotación. “Por amor” nos juntamos con tipos horrendos que al principio parecen príncipes azules, pero que luego nos estafan, se aprovechan de nosotras, o viven a costa nuestra. “Por amor” aguantamos insultos, violencia, desprecio. Somos capaces de humillarnos “por amor”, y a la vez de presumir de nuestra intensa capacidad de amar. “Por amor” nos sacrificamos, nos dejamos anular, perdemos nuestra libertad, perdemos nuestras redes sociales y afectivas. “Por amor” abandonamos nuestros sueños y metas, “por amor”competimos con otras mujeres y nos enemistamos para siempre, “por amor” lo dejamos todo…
Este “amor”, cuando nos llega, nos hace mujeres de verdad, nos dignifica, nos hace sentir puras, da sentido a nuestras vidas, nos da un status, nos eleva por encima del resto de los mortales. Este “amor” no es solo amor: también es la salvación. Las princesas de los cuentos no trabajan: son mantenidas por el príncipe. En nuestra sociedad, que te amen es sinónimo de éxito social, que un hombre te elija te da valor, te hace especial, te hace madre, te hace señora.

Esta desigualdad estructural que existe entre mujeres y hombres se perpetúa a través de la cultura y la economía. Si gozásemos de los mismos recursos económicos y pudiésemos criar a nuestros bebés en comunidad, no tendríamos relaciones basadas en la necesidad; amaríamos con mucha más libertad.
Este “amor” nos atrapa en contradicciones absurdas “debería dejarle, pero no puedo porque le amo/porque con el tiempo cambiará/porque me quiere/porque es lo que hay”. Es un “amor” basado en la conquista y la seducción, y en una serie de mitos que nos esclavizan, como el de “el amor todo lo puede”, o “una vez que encuentras a tu media naranja, es para siempre”. Este “amor” nos promete mucho pero nos llena de frustración, nos encadena a seres a los que damos todo el poder sobre nosotras, nos somete a los roles tradicionales, y nos sanciona cuando no nos ajustamos a los cánones establecidos para nosotras
Este “amor” nos convierte también en seres dependientes y egoístas, porque utilizamos estrategias para conseguir lo que anhelamos, porque nos enseñan que una da para recibir, y porque esperamos que el otro “abandone el mundo” del mismo modo que nosotras lo hacemos. Es tanto el “amor” que sentimos que nos convertimos en seres amargados que vomitan diariamente reproches y reclamos. Si alguien no nos ama como amamos nosotras, este “amor” nos hace victimistas y chantajistas (“yo que lo doy todo por ti”).

Este “amor” nos lleva a los infiernos cuando no somos correspondidas, o cuando nos son infieles, o cuando nos abandonan: porque cuando nos hemos dado cuenta, estamos solas en el mundo, alejadas de amigas y amigos, familiares o vecinos, pendientes de un tipo que se cree con derecho a decidir por nosotras.

Por eso este “amor” no es amor. Es dependencia, es necesidad, es miedo a la soledad, es masoquismo, es una utopía colectiva, pero no es amor.
Amamos patriarcalmente: el romanticismo patriarcal es un mecanismo cultural para perpetuar el patriarcado, mucho más potente que las leyes: la desigualdad anida en nuestros corazones. Amamos desde el concepto de propiedad privada y desde la base de la desigualdad entre hombres y mujeres. Nuestra cultura idealiza el amor femenino como un amor incondicional, abnegado, entregado, sometido y subyugado. A las mujeres se nos enseña a esperar y a amar a un hombre con la misma devoción que amamos a Dios o esperamos a Jesucristo.
A las mujeres nos han enseñado a amar la libertad del hombre, no la nuestra propia. Las grandes figuras de la política, la economía, la ciencia o el arte han sido siempre hombres. Admiramos a los hombres y les amamos en la medida en que son poderosos; las mujeres privadas de recursos económicos y propiedades necesitan hombres para poder sobrevivir.
Para los hombres tradicionales, la virilidad y el orgullo están por encima de cualquier meta: se puede vivir sin amor, pero no sin honor.

La desigualdad económica por razones de género nos lleva a la dependencia económica y sentimental de las mujeres. Los hombres ricos nos resultan atractivos porque tienen dinero y oportunidades, y porque nos han enseñado desde pequeñas que la salvación está en encontrar un marido. No nos han enseñado a luchar por la igualdad para que tengamos los mismos derechos, sino a estar guapas y conseguir a alguien que te mantenga, te quiera y te proteja, aunque para ello tengas que quedarte sin amigas, aunque tengas que juntarte a un hombre violento, desagradable, egoísta o sanguinario.
El ejemplo más claro lo tenemos en los capos de los narcos: tienen todas las mujeres que quieren, tienen todos los coches, droga, tecnología que desean, tienen todo el poder para atraer a muchachas solas y sin recursos ni oportunidades.

Esta desigualdad estructural que existe entre mujeres y hombres se perpetúa a través de la cultura y la economía. Si gozásemos de los mismos recursos económicos y pudiésemos criar a nuestros bebés en comunidad, compartiendo recursos, no tendríamos relaciones basadas en la necesidad; creo que nos amaríamos con mucha más libertad, sin intereses económicos de por medio. Y disminuiría drásticamente el número de adolescentes pobres que creen que embarazándose van a asegurarse el amor del macho, o al menos una pensión alimenticia durante veinte años de su vida.
A los hombres también los enseñan a amar desde la desigualdad. Lo primero que aprenden es que cuando una mujer se casa contigo es “tu mujer”, algo parecido a “mi marido” pero peor. Los varones tienen dos opciones: o se dejan querer desde arriba (machos alfa), o se arrodillan ante la amada en señal de rendición (calzonazos). Los hombres parecen mantenerse tranquilos mientras son amados, ya que la tradición les enseña que ellos no deben darle demasiada importancia al amor en sus vidas, ni dejar que las mujeres le invadan todos los espacios, ni expresar en público sus afectos.
Toda esta contención se rompe cuando la esposa decide separarse e iniciar sola su propio camino. Como en nuestra cultura vivimos el divorcio como un trauma total, las herramientas de las que disponen los varones son pocas: pueden resignarse, deprimirse, autodestruirse (algunos se suicidan, otros se enzarzan en alguna pelea a muerte, otros conducen a toda velocidad en sentido contrario), o reaccionar con violencia contra la mujer que dicen amar.

El amor romántico es una herramienta de control social, y también un anestesiante. Nos lo venden como una utopía alcanzable, pero nos encontramos con que el mejor modo es renunciar a todo con tal de asegurar la armonía conyugal.

Ahí es cuando entra en juego la maldita cuestión del “honor”, el máximo exponente de la doble moral: los hombres de manera natural persiguen hembras, las hembras deben morir asesinadas si acceden a sus deseos. Para los hombres tradicionales, la virilidad y el orgullo están por encima de cualquier meta: se puede vivir sin amor, pero no sin honor.

Millones de mujeres mueren a diario por “crímenes de honor” a manos de sus maridos, padres, hermanos, amantes, o por suicidio (obligadas por sus propias familias). Los motivos: hablar con un hombre que no sea tu marido, ser violada, o querer divorciarse. Un solo rumor puede matar a cualquier mujer. Y estas mujeres no pueden emprender una vida propia fuera de la comunidad: no tienen dinero, no tienen derechos, no son libres, no pueden trabajar fuera de casa. No hay forma de escapar.

Las mujeres que sí gozan de derechos, sin embargo, también se ven atrapadas en sus relaciones matrimoniales o sentimentales. Mujeres pobres y analfabetas, mujeres ricas y cultivadas: la dependencia emocional femenina no distingue entre clases sociales, etnias, religiones, edad u orientación sexual. Son muchas en todo el planeta las mujeres que se someten a la tiranía del “aguante por amor”.

El amor romántico es, en este sentido, una herramienta de control social, y también un anestesiante. Nos lo venden como una utopía alcanzable, pero mientras vamos caminando hacia ella, buscando la relación perfecta que nos haga felices, nos encontramos con que el mejor modo de relacionarse es perder la libertad propia, y renunciar a todo con tal de asegurar la armonía conyugal.
En esta supuesta armonía, los hombres tradicionales desean esposas tranquilas que les amen sin pedir nada (o muy poco) a cambio. Cuanto más deteriorada sienten las mujeres su autoestima, más se victimizan, y más dependientes son. Por lo tanto, más les cuesta entender que el amor de verdad no tiene nada que ver con la sumisión, ni con el sacrificio, ni con el aguante.
La pareja es el pilar fundamental de nuestra sociedad. Por eso Hacienda, la Iglesia, los Bancos, etc. penalizan la soltería y promueven el matrimonio heterosexual; cuando el amor acaba o se rompe lo vivimos como un fracaso y como un trauma. Nos desesperamos completamente: no sabemos separar nuestros caminos, no sabemos tratar con cariño al que se quiere alejar de nosotros o al que ha encontrado nueva pareja. No sabemos cómo gestionar las emociones: por eso es tan frecuente el cruce de amenazas, insultos, reproches, venganzas, y putadas entre los cónyuges.
La pareja es el pilar fundamental de nuestra sociedad. Por eso Hacienda, la Iglesia, los Bancos, etc. penalizan la soltería y promueven el matrimonio heterosexual; cuando el amor acaba o se rompe lo vivimos como un fracaso y como un trauma.

Y por eso, también, tantas mujeres son castigadas, maltratadas y asesinadas cuando deciden separarse y reiniciar su vida. La cantidad de hombres1 que no poseen herramientas para enfrentarse a una separación es mucho mayor: desde niños aprenden que deben ser los reyes, y que los conflictos se solucionan con violencia. Si no lo aprenden en casa, lo aprenden en televisión: sus héroes hacen justicia mediante la violencia, imponiendo su autoridad. Sus héroes no lloran, a no ser que consigan su objetivo (como ganar una copa de fútbol o exterminar a los androides).

Lo que nos enseñan en las películas, cuentos, novelas, series de televisión es que las chicas de los héroes esperan con paciencia, los adoran y los cuidan, y están disponibles para entregarse al amor cuando ellos tengan tiempo. Las chicas de la publicidad ofrecen su cuerpo como mercancía, las chicas buenas de las pelis ofrecen su amor como premio a la valentía masculina. Las chicas buenas no abandonan a sus esposos. Las chicas malas que se creen dueñas de su cuerpo y su sexualidad, que se creen dueñas de su propia vida, o que se rebelan, siempre se llevan su castigo merecido (la cárcel, enfermedad, ostracismo social o muerte).

A las chicas malas no solo las odian los hombres, sino también las mujeres buenas, porque desestabilizan todo el orden “armonioso” de las cosas cuando toman decisiones y rompen con ataduras. Los medios de comunicación a menudo nos presentan los casos de violencia contra las mujeres como crímenes pasionales, y justifican los asesinatos o la tortura con expresiones como esta: “ella no era una persona muy normal”, “el había bebido”, “ella ya estaba con otra persona”,“él cuando se enteró enloqueció”. Y si la mató, fue porque “algo habrá hecho”.La culpa entonces recae sobre ella, y la víctima es él. Ella metió la pata y merece un castigo, él merece vengarse para calmar su dolor y reconstruir su orgullo.

La violencia es un componente estructural de nuestras sociedades desiguales, por eso es necesario que el amor no se confunda con posesión, del mismo modo que no debemos confundir la guerra con “ayuda humanitaria”. En un mundo donde utilizamos la fuerza para imponer mandatos y controlar a la gente, donde ensalzamos la venganza como mecanismo para gestionar el dolor, donde utilizamos el castigo para corregir desviaciones y la pena de muerte para reconfortar a los agraviados, se hace necesario más que nunca que aprendamos a querernos bien.

Es vital que entendamos que el amor ha de estar basado en el buen trato y en la igualdad. Pero no solo hacia el cónyuge, sino hacia la sociedad entera. Es fundamental establecer relaciones igualitarias en las que las diferencias sirvan para enriquecernos mutuamente, no para someternos unos a otros. Es también esencial empoderar a las mujeres para que no vivamos sujetas al amor, y también enseñar a los hombres a gestionar sus emociones para que puedan controlar su ira, su impotencia, su rabia, y su miedo, y para que entiendan que las mujeres no somos objetos personales, sino compañeras de vida.
Además, debemos proteger a los niños y las niñas que sufren en casa la violencia machista, porque han de soportar la humillación y las lágrimas de su heroína, mamá, porque han de aguantar los gritos, los golpes y el miedo, porque han de vivir aterrorizados, porque se quedan huérfanos, porque su mundo es un infierno.

Es urgente acabar con el terrorismo machista: en España ha matado a más personas que el terrorismo de ETA. Sin embargo, la gente se indigna más ante el segundo, sale a la calle a protestar contra la violencia, cuida a sus víctimas. El terrorismo machista se considera una cuestión personal que afecta a determinadas mujeres, por eso mucha gente que oye gritos de auxilio no reacciona, no denuncia, no interviene.

La crisis acentúa el terror, pues muchas no pueden plantearse separarse. Una prueba de ello es que ahora se denuncian menos casos y en ocasiones las mujeres se echan para atrás; con las tasas judiciales aprobadas en España, las mujeres más humildes ni se van a plantear ir a denunciar.
Echando un vistazo a las cifras podremos darnos cuenta de que lo personal es político, y también económico: la crisis acentúa el terror,pues muchas no pueden plantearse separarse, y el divorcio queda para las parejas que puedan permitírselo económicamente. Una prueba de ello es que ahora se denuncian menos casos y en ocasiones las mujeres se echan para atrás; con las tasas judiciales aprobadas en España, las mujeres más humildes ni se van a plantear ir a denunciar: apelar a la justicia es cosa de ricas.

Es urgente trabajar con hombres (prevención y tratamiento) y proteger a las mujeres y a sus hijos/as.Debemos empoderar a las mujeres, pero debemos trabajar también con los hombres, si no toda lucha será en vano. Es necesario promover las políticas públicas para que tengan un enfoque de género integral, y es necesario que los medios ayuden a generar un rechazo generalizado hacia esta forma de terror instalado en tantos hogares del mundo.

Es necesario un cambio social y cultural , económico y sentimental. El amor no puede estar basado en la propiedad privada, y la violencia no puede ser una herramienta para solucionar problemas. Las leyes contra la violencia de género son muy importantes, pero han de ir acompañadas de un cambio en nuestras estructuras emocionales y sentimentales. Para que ello sea posible, tenemos que cambiar nuestra cultura y promover otros modelos amorosos que no estén basados en luchas de poder para dominarnos o someternos. Otros modelos femeninos y masculinos que no estén basados en la fragilidad de unas y la brutalidad de otros.

Tenemos que aprender a romper con los mitos, a deshacernos de las imposiciones de género, a dialogar, a disfrutar de la gente que nos acompaña en el camino, a unirnos y separarnos en libertad, a tratarnos con respeto y ternura, a asimilar las pérdidas, a construir relaciones bonitas. Tenemos que romper con los círculos de dolor que heredamos y reproducimos inconscientemente, y tenemos que liberar a mujeres, a los hombres y a los que no son ni una cosa ni otra, del peso de las jerarquías, de la tiranía de los roles, y de la violencia.

Tenemos que trabajar mucho para que el amor se expanda y la igualdad sea una realidad, más allá de los discursos. Por eso este texto está dedicado a todas las mujeres y hombres que luchan contra la violencia de género en todos los puntos del planeta: grupos de mujeres contra la violencia, grupos de autorreflexión masculina, autores/as que investigan y escriben sobre este fenómeno, artistas que trabajan por visibilizar esta lacra social, políticos/as que trabajan para promover la igualdad, activistas que salen a la calle a condenar la violencia, maestros y profesoras que hacen su labor de sensibilización en las aulas, ciberfeministas que juntan firmas para visibilizar los asesinatos e impulsar leyes, líderes y lideresas que trabajan en las comunidades para erradicar el maltrato y la discriminación de las mujeres. La mejor forma de luchar contra la violencia es acabar con la desigualdad y el machismo: analizando, visibilizando, deconstruyendo, denunciando y reaprendiendo junt@s.

ENTREVISTA.Libertades Sexuales y Afectivas: Avanzar y Resistir.


Imagen de lxs ponentes entrevistadxs

El pasado 17 de octubre tuvo lugar en Burgos la mesa redonda Sexualidades y Memoria antifranquista.

Continuamos ese debate entrevistando a quienes se ocuparon de las ponencias en el Salón de Actos de Sindicatos. Responden a nuestras preguntas Puerto García (Federación de Organizaciones Feministas), Eduardo Nabal (activista gay) y Acacio Puig (preso político del franquismo).





1.- El régimen franco fascista persiguió y encarceló el ejercicio de sexualidades diferentes (gays, lesbianas, transexuales) y atrapó en las redes de la miseria sexual y afectiva al conjunto de la población obrera y popular. Hablemos de ello.




Puerto: El régimen de franco se caracterizó por ejercer una represión vergonzosa y sangrienta contra
lxs vencidxs, especialmente por ejercer una modelo de represión silenciosa, ideológica, psicológica y emocional muy eficaz.

Una represión que fomentó la miseria sexual, para todo tipo de sensibilidades, especialmente la miseria y el cretinismo para con las mujeres.

Siguiendo los dictámenes del ideólogo y sus secuaces, consiguió como ningún otro régimen fascista relegar a la mujer a un estado de no sujeto, la represión silenciosa que se ejerció contra las mujeres iba acompañada de manera vergonzosa de una represión que se cebó especialmente contra sujetos con identidades distintas a la oficial, lesbianas, homosexuales, transexuales, en definitiva diferentes.



Edu: Bueno una cosa para empezar, sin ser puntilloso. Todas las sexualidades son diferentes lo que pasa que se han construido a lo largo de la historia categorías que han servido de estigma, silencio o identidad como gays, lesbianas, transexuales etc. En el régimen franquista se incluyeron dos artículos en la Ley de Peligrosidad Social para castigar la homosexualidad y el lesbianismo, también las y los trans (que se metían en la misma categoría). No solo era a la población obrera y popular era particularmente a la gente visible o que, además, militaba en otras causas. Lógicamente la población obrera y popular no tenía armas de defensa apenas, sobre todo a principios del franquismo donde se cometieron atrocidades algunas de las cuales llegan, bajo formas más o menos refinadas, hasta hace poco. También hubo subculturas de resistencia pero muy pocas y más cerca de la llamada transición. Los que pudieron optaron por el exilio o el ocultamiento, lo que implicaba olvidarse de cuestiones políticas de izquierdas y de visibilidad en las calles.



Acacio. Como heterosexual que vivió su juventud durante el ocaso del franquismo, denuncio la miseria sexual impuesta a mujeres y hombres por ese régimen casposo y blenorrágico. Mala cosa fue el sufrir una cinematografía en que el beso era censurado, la presentación del DNI obligatoria en pensiones y hoteles en los que se fiscalizaba el estado civil de las parejas y el comprar preservativos se convertía en una tarea titánica en la mayoría de las farmacias.

Peor, mucho más trágico es el recuerdo de los abortos clandestinos de las mujeres de abajo mientras las hijas de la burguesía eran ya intervenidas, sin problemas éticos ni médicos, en las clínicas privadas. Perdimos en esos antros a muchas compañeras.

En cualquier caso, la miseria sexual golpeaba al conjunto de la población sometida al dominio de los más zafios patrones sexo-afectivos-heterosexuales. Relaciones jerárquicas de dominio masculino, virginidad forzosa de la mujer, identificación de relaciones libres con puterío y en el caso de la juventud militante, confusión forzada por la clandestinidad entre amor y compañerismo. Tomar oxígeno, pasando la frontera pirenaica no eliminaba la neurosisaunque abría horizontes.






 

2.- Después de la muerte del dictador y la democratización controlada del régimen, se produjo la expansión de movimientos sociales (feminismo, gays y lesbianas) que transformaron el rancio escenario existencial ¿Qué destacaríais de ese período y de sus logros?


Puerto: Se sabe que a la muerte del dictador, venciendo no pocos obstáculos y con mejor o peor suerte fueron los movimientos sociales son los que se hicieron eco de las reivindicaciones de las minorías oprimidas.

Frente a las grandes reivindicaciones de la política con mayúsculas (democracia, constitucionalismo, amnistía, legalización de partidos, etc.), el feminismo, los movimientos de liberación homosexual y otros muchos hicieron suya la bandera de la política con minúsculas (la derogación de la leyes de peligrosidad y rehabilitación, de escándalo público...) y también la bandera de la reivindicación de un espacio normativo que asentara las bases de una sociedad más libre (la ley de divorcio, de aborto, la reforma del código penal, etc.)

Lo que hay que destacar de este periodo es precisamente eso, que fueron los movimientos sociales con escasos espacios de poder los que se ocuparon de sacar a la luz la vergüenza de la represión silenciosa para tratar de subvertirla.



Esto nos permite afirmar que sus logros vistos desde la actualidad parecen logros deslavazados, extremadamente frágiles y susceptibles de utilización maniquea y demagógica.

Es muy cierto, que la liberalización sexual ha llegado a las calles de la ciudades (sólo las grandes y siempre en guetos) a las pantallas de la televisión y de la red de redes (perpetuando prejuicios sobre comportamientos, roles, incluso sobre teorías absurdas difundidas por la psiquiatría que asocian comportamientos sociales con violencia).

En definitiva el ideal de tolerancia que nos han vendido durante estos años, no es más que eso, apariencia, en el momento en que las crisis, en el sentido del cambio toca la fibra social lo que aparecen son retrocesos, en forma de agresiones a lxs diferentes, de normativas que legitiman discriminaciones, como la que impide a las mujeres lesbianas acceder a la reproducción asistida y otras.



 

Edu: El movimiento no se forma así como así ni la muerte del dictador pone fin a las estructuras legales, policiales, médicas y religiosas (particularmente las últimas) apuntaladas en el Franquismo. Los primeros movimientos existen en la clandestinidad y la primera manifestación en Barcelona contra la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social fue duramente reprimida por la policía. No fueron tiempos fáciles. Aunque hubo apoyos del movimiento feminista y de grupos de izquierda tampoco esos ámbitos, al menos al principio fueron Jauja, y fue muy difícil conquistar algo más que unos grados de tolerancia que han cristalizado en leyes maritales y lugares de encuentro mucho más visibles. El movimiento era más fuerte pero estaba más amenazado y claro siempre hubo una división entre una postura revolucionaria (hoy minoritaria) y una reformista.



 

Acacio. Efectivamente. Se trató de una democratización controlada y recortada. Militantes de izquierda, que se auto impusieron castidad y celibato por temor a asumir sexualidades no normativas durante la clandestinidad, pasaron a reforzar organizativa e ideológicamente los movimientos de liberación homosexual (los FLH y otros) las mujeres desarrollaron alas de feminismo lesbiano. Los y las transexuales…siguieron teniéndolo muy difícil.

Tengo que decir que lo que se bautizó como
la movida siempre me pareció una estafa cultural y política, el complemento existencial de la amnistía regalada al régimen franquista. Se perdieron alegremente los papeles entre canciones de Ramoncín, disfraces a la inglesa-punk y pinitos con la cocaína. Unos años de carnaval y unas décadas de entierro de la sardina. Mala cosa.









3.-Sin embargo, la recuperación de aquellos logros (quizá más aparente que real) se refleja en una situación llena de brechas entre lo que ocurre en grandes ciudades y la España Profunda. Un cosa es el gran escaparate de Madrid-Chueca y otra nuestra ciudad Burgos. ¿Cuál es vuestra valoración del panorama general al día de hoy?






Puerto: Indudablemente la brecha abierta entre la grandes ciudades y la ciudades más provincianas o lo pueblos, reproduce precisamente los mismos esquemas de esa represión silenciosa.

La apariencia de tolerancia ha llegado a las ciudades donde el anonimato parece ser un escudo ideal para aparentar normalidad, sin embargo en los espacios públicos (pequeñas ciudades y pueblos) donde el escudo del anonimato no existe seguimos reproduciendo comportamientos propios del miedo que hemos interiorizado en los años de dictadura.

Cualquier homosexual, lesbiana o trans, vive de manera muy diferente su espejismo de libertad en el espacio profesional, de ocio o incluso afectivo, si su vida transcurre en una gran ciudad o en otra parte. Esto también condiciona la implicación y el compromiso con la lucha, la motivación para la reivindicación del espacio público y de los derechos en general.

Sigue sin ser lo mismo ser el maricón o la tortillera y no digamos unx invertidx del barrio, que ser un ente anónimo en un gran gueto que, como poco está muy lejos (a varias parada de metro en el mejor de los casos) del barrio en el que tienes el despacho, la tienda del vecino o el bar donde tomas el café con los compañeros de curro, de instituto etc.



Edu: Burgos no tiene la exclusiva del fascismo español ni de la homofobia castellana. Casi siempre ha habido lugares de encuentro y al principio había un movimiento en Castilla Y león pero que se diluye un poco en el movimiento feminista o los grupos de izquierdas. La visibilidad en Burgos, y no quiero decir que no haya empezado a haberla, rara vez se articulaba o se articula de forma continuada porque empezó la posibilidad del exilio o las vacaciones en la gran urbe. De trabajar aquí y ocupar los espacios lúdicos en las grandes urbes en tiempos de descanso o fines de semana. Es complejo porque fuera tampoco ha habido avances espectaculares pero la respuesta social suele ser mejor y más unitaria. La búsqueda del anonimato, que hoy se ha roto en parte, estaba muy presente.



Acacio. La recuperación la simboliza bien la mercantilización de Chueca como gueto de lujo. Mari-bollear en Chueca no es problema (por el momento) pero fuera del gueto la amenaza pervive. Hace días apalearon en Palencia a un matrimonio gay y es cierto que si la libertad se ejerce donde no se debe el riesgo de bronca es grande. Tenemos que cambiar eso y hacerlo desde bases de apoyo mutuo, de desafío, de combate cultural y político.



 

 
 



4.- Parece que necesitamos reconstruir las resistencias frente a la norma sexual y afectiva, subir colectivamente el listón de libertades e igualdad de derechos. ¿Qué objetivos proponéis para este período de integración y regresiones?



Puerto: Necesitamos reconstruir resistencias desde muy abajo, al menos esta es mi opinión. Es cierto que la sensibilización y la tolerancia han adelantado caminos, ya no hay que buscar libros prohibidos casi, para saber que no eres un bicho raro, los bichos raros están en todos sitios, en la tele, en internet.

Sin embargo, el análisis que se hace de lo que se nos vende como logros, es muy escaso. Por una parte la sociedad parece que se ha acostumbrado y por tanto no es necesario luchar de frente porque no existe una discriminación directa, hay gente que piensa que es incluso contraproducente (no levantemos la tapa de la caja de Pandora), pero por otra parte esta falta de acción, de reivindicación, se ha vuelto parte del problema.

Esto hace más necesario que nunca el reconstruir resistencias, más que nunca hay que hablar de que lo que nos han vendido como logros, como grandes avances, pueden ser según quien los utilice, armas de doble filo. Es necesario conocer que parte de espacio público y político nos han dado y es necesario conocer cuáles son los límites que no nos dejan saltar. El caso más claro ha sido la falta de presencia pública de las reivindicaciones de las pocas mujeres que han salido a cuestionar el por qué las lesbianas no tenemos derecho a la reproducción, es difícil incluso hacer una defensa pública y política contra esta decisión puramente y vergonzosamente ideológica; con la que está cayendo, dónde vamos y sobre todo quien nos entenderá.



 

Edu: Creo que tienen que ser siempre los movimientos o los sujetos los que hablen por si mismos no formar parte de ningún grupo o programa como Aleas-IU (con todo mi respeto y afecto por muchos de sus integrantes) porque si no se mantienen tópicos que no ayudan a avanzar. Es necesario oír voces nuevas como la de las personas transgéneros y recuperar reivindicaciones aparcadas en el baúl de los recuerdos como la liberación de espacios (en vez de espacios solo para gays o lesbianas) o la diversidad sexual en los colegios e institutos.



Acacio. En lo cotidiano yo propondría una actividad de imponer en los hechos la irrupción de libertades en espacios públicos y privados (alguna combinación de desobediencia a la norma y acción directa). Romper, si quieres serena y educadamentePero romper con energía y buscar bases de apoyo social (romper en solitario tambiénpero sabiendo que es un riesgo).

Ampliar también la sensibilización mediante actos públicos, sean videoforos, mesas redondas o participación en manifestaciones con objetivos propios que enlacen con la defensa de derechos LGTB en la enseñanza, la sanidad, el trabajo.

En el caso de la heterosexualidad disidente (en la que me sitúo), creo que la pelea permanente contra los estereotipos verdadero hombre y verdadera mujer está a la orden del díay eso incluye el rechazo de las elaboraciones políticas, culturales y publicitarias instituidas.


 

5.- Como Puerto planteaba el 17 de octubre, hace falta permear con esa problemática a movimientos y organizaciones ¿apuntaríais como avanzar en ese sentido?



Puerto: En relación con lo anterior, por supuesto es muy necesario, siempre fue necesario, de echo los grupos de liberación en general han tendido que hacer (a veces a codazos) sus propios espacios durante estos años de atrás, siempre tuvimos que hacer el espacio para ser escuchadxs en nuestros propios colectivos o en los colectivos afines. Ahora creo que es todavía más importante analizar, hacer que las propuestas, las quejas, las reivindicaciones y las luchas propias de estos colectivos sean escuchadas y analizadas por el resto. No hay mayor ignorancia que creer conocer y el creer conocer es propio de las sociedades en las que se nos ha dicho que todo está como debe estar (las sociedades tolerantes, como me gusta a mí llamarlas), y por desgracia no nos engañemos, la ignorancia es la madre de muchísimos problemas.

Es vital analizar que han supuesto de desmovilización estos años de silenciada lucha, es tan vital como que es lo único que nos permitirá no volver a épocas pasadas en las que ni siquiera nosotrxs sabíamos lo que estaba pasando.



Edu: Se ha avanzado mucho, lo que pasa que hay cierta desconfianza lógica nacida de la experiencia. Si las mujeres quedaban en segundo plano en los movimientos sindicales (al menos al principio) que decir de gays y lesbianas. No se consideraba que gays y lesbianas tuvieran problemas interseccionales con la clase, la raza, la discapacidad o el estatus. Tampoco se criticaba mucho la homofobia de algunos grupos de izquierdas (siempre menor que la de derechas) ni la de regímenes como Cuba. Hoy día en uno y otro lado (si es que se pueden establecer lados ¿o no ha habido siempre gays y lesbianas o trans en los grupos de izquierdos) hay una mayor comunicación. Pero quedan muchos prejuicios y estereotipos heredados porque estamos hablando de fobias que no solo tienen que ver con la posición económica sino también con instituciones como la familia patriarcal o la subordinación de las mujeres. Durante mucho tiempo el héroe revolucionario era un varón en toda regla. Hoy día se ha diversificado el imaginario pero sigue habiendo mucho miedo a que se asocie a unos y otros de manera indiscriminada. De hecho mucha gente que en su día llamó a la puerta de las izquierdas en Burgos han visto que tan rápido aprendían cosas como hoy están olvidadas. Incluso campañas contra la Iglesia Católica han tenido resistencia. Siempre se dejaban nuestras cuestiones de lado. Pero el heterosexismo afecta no solo a gays o lesbianas, también a las mujeres en general, a heteros que no se ajustan a un patrón de género e incluso a la construcción del pánico moral y el reforzamiento del poder psiquiátrico y el desprecio ancestral que las instituciones de esta ciudad han tenido por casi todo lo que sonara a cambio o progreso más allá de cosas puntuales o asistenciales.



Acacio. El primer intento lo realizamos el 17 de Octubre, mediante la cuidadosa invitación a todo movimiento, sindicato e incluso partidos a participar en el debate. No tuvimos éxito en ese sentido: ¿Lo saben ya todo? ¿Necesitan más tiempo? ¿Temían apoyar a quienes nos limitamos a ayudar a que el coche arrancase (La Comuna e IA)?

Ya iremos viendo en el futuro próximo. Desde luego la falta de respuesta de las “élites organizadas” en aquella jornada fue, para mí, expresión de lo mucho que queda por transformar en el micromundo de la izquierda burgalesa.


 

6.- Y desarrollar la iniciativa del 17 sabemos que requiere paciencia e imaginación. Estamos inmersxs en una larga marcha ¿Cuáles serán vuestras propias actividades? ¿Quiénes vuestros interlocutores sociales y políticos?



Puerto: El grupo de mujeres al que pertenezco está haciendo y apoyando las campañas que conocemos, el trabajo está ahí y está y ha estado siempre. Si nos caracteriza algo quizás sea el que la acción concreta es cosa del grupo concreto y responde en muchos casos a hechos puntuales y locales, y en otros en los que la respuesta es estatal, las acciones son variadas en función de las posibilidades y de las propias inercias de las zonas donde trabajamos. Lo que si hacemos y valoramos como muy positivo para la cohesión de los grupos, pero sobre todo del discurso de la lucha, es el poner en común los debates. Nos hemos reunido siempre (con la asiduidad que sea) en el grupo local, pero seguimos manteniendo encuentros puntuales con temas concretos para tratar que nos ayudan a poner en común, sobre todo reflexiones, que nos permiten un análisis más certero de los problemas y de cómo abordarlos.

En principio, así como se cuenta, parece muy complicado, pero es algo sencillo, sólo se necesita voluntad, ideas, compromiso y trabajo en equipo. Al final de la charla lo comenté en un pequeño grupo y ciertamente no parece del todo equivocada la propuesta. Para empezar a trabajar cualquier tema hay que interesarse (asistir a una charla) pero luego hay que profundizar (no todo el mundo que va a una charla se interesa, pero muchxos de lxs que van se quedan con ganas de saber más), hay que buscar la forma de trabajar más las cosas.

En concreto, además de las acciones cotidianas marcadas por el calendario relativas a la violencia, la propuesta de modificación de la ley de aborto, y todo esas cosas que vemos en la caja tonta que están de actualidad, y muchas más que no salen ni en la tele ni en los periódicos, nosotras en estos momentos seguimos trabajando en el tema de identidades, es importante para nosotras porque no dejan de ser dos hechos que afectan al movimiento de una manera transversal y radical. Las teorías de la identidad entre comillas porque se pueden definir de muchas formas, están cuestionando la acción política del movimiento feminista y del movimiento de mujeres en general, pero también se propugnan como un catalizador necesario para definir de nuevo las luchas radicales, para luchar contra la inercia del conformismo llamémosle aburguesado de unos grupos que empiezan a ser vistos como parte del problema.



Edu: Bueno, uno siempre dice, estoy cansado o cansada, o incluso la gente que pasa es más feliz pero seguimos en ello. Es cierto que hay que dejar espacio a las nuevas generaciones y sus ideas. Dar tu opinión si te la piden e incluso seguir en la trinchera pero no aleccionar porque eso sienta mal. Lo malo es que nuestros temas se siguen considerando en ocasiones como cuestiones meramente socioculturales cuando están intrincadas con la política de forma muy fuerte como el racismo o la inmigración.



Acacio. Las próximas propuestas las llevaremos a mesas unitarias y veremos si las ausencias derivan de celos, soberbia o ¿Cómo se llamaba aquel grupo musical de los 80? Ah! sí, parálisis permanente.

Pero tenemos confianza en el apoyo de quienes ya nos apoyaron el 17 y en asociaciones que manifestaron su interés y participación (como Hypatia y algún amigo de ISI). Nos dirigiremos a todas ellas presentes y ausentes- y veremos. Lo que si parece es que vamos a seguirPodemos y queremos y contamos con personas que en el salón de sindicatos, sumaron sus mails a iniciativas futuras.



 

7.- Y fuera de Burgos, ¿Tenéis conexión con colectivos que trabajan sobre la misma problemática? A nivel memorialista ¿participan colectivos homosexuales en la Querella Argentina, en la exigencia de justicia y reparación por los abusos de que fue responsable la dictadura franquista?



Puerto: Además del trabajo del grupo en los términos en los que he comentado antes, en el caso de Salamanca el grupo de mujeres no tiene una relación directa con los colectivos que apoyan la Querella Argentina. Nuestro contacto es en muchas ocasiones personal y nuestro apoyo está en función de las decisiones de grupos como los vuestros (IA y la Comuna) que realmente sois los que estáis trabajando el tema. Hemos apoyado consiguiendo firmas y estamos en contacto en Madrid con los grupos que están en contacto con los colectivos a los que te refieres, seguiremos.



Edu: Bueno son dos temas diferentes. Lógicamente es más fácil recurrir a vínculos en redes sociales (informáticas o no) que establecer coaliciones en una ciudad que muchos/as de los más activistas han abandonado para siempre. Claro aquí hay poco espacio para estas cuestiones y aunque debería haber más instituciones como la Universidad o La Cultura con Mayúsculas siguen practicando la tolerancia represiva. Por eso aunque la visibilidad de las nuevas generaciones es mayor el miedo es una figura muy poderosa en Burgos, sobre todo en situaciones de precariedad laboral. Lo de la Querella Argentina es una iniciativa que no debemos dejar de seguir porque aquí (quizás tampoco allí, pero especialmente aquí) no ha habido ningún tipo de transición a nada sino una democracia formal que no real que consiste en ir a votar y aguantar el resto del año. Cosas como el 15-M y la represión sufrida (denunciadas incluso por movimientos internacionales por los derechos humanos) han puesto de relieve que los nostálgicos del totalitarismo siguen existiendo y en gran medida e incluso se envalentonan en tiempos de recesión o crispación socioeconómica, llenando recortes y estafas de ideología ligada a la moral dominante.

 


 

Acacio: Para mí como querellante antifranquista y combatiente por la verdad, la justicia y reparación, incorporar a homosexualidad y transexualidad a la denuncia de la dictadura es de la mayor importancia.

Hay que desinfectar la casa de tanta costra fascista y aquellxs represaliadxs por la ley de Peligrosidad Social, sus familias, deben recuperar una honorabilidad robada por mala gente de uniforme (negro, azul, caquio toga cardenalicia), por mala gente de bata blanca (psiquiatras y médicos) y por mala gente de corbata (empresarios que despidieron o que no dejaron trabajarmás que a poquitxs y solo en el cabaret).

En mi caso, como afiliado a La Comuna, mantengo conexión con la Coordinadora estatal de apoyo a la querella Argentina (Ce AQUA), que viaja a ese país en amplia comisión a fines de noviembre. Pero hace falta quizá más implicación en juzgar al franquismo por parte de todas las asociaciones y partidos que combaten por la plena libertad sexual y afectiva para todas las personas.

 

 

Luces y sombras del conflicto de limpieza viaria y jardinería tras 13 días de huelga

Pechi Murillo, militante de Izquierda Anticapitalista

El pasado 17 de noviembre, la patronal y los sindicatos presentes en la mesa de negociación firmaron el acuerdo que puso fin a la Huelga indefinida que los trabajadores de limpieza viaria y jardinería del Ayuntamiento de Madrid llevaban desde el 5 de noviembre. Este acuerdo llegaba un día después de que el Ayuntamiento de Madrid declarara el estado de Emergencia Sanitaria y contratara a la empresa pública TRAGSA para limpiar las calles, quienes, a través de una ETT contrataron a varios cientos de trabajadores que, junto con los servicios mínimos (que se mantuvieron) salieron el sábado a limpiar la ciudad. Es el momento ahora de analizar la evolución del conflicto y el contenido del acuerdo.


La necesaria democratización del conflicto y el papel de las burocracias sindicales.

Desde el comienzo de la Huelga las burocracias de los principales sindicatos (CCOO, UGT y CSIF, contando con el seguidismo de CGT) evidenciaron su interés por mantener el conflicto bajo control. Sin embargo, para ganar una lucha, es necesario que ésta esté dirigida, diseñada y auto-organizada por el conjunto de los y las trabajadores en huelga y no por las burocracias sindicales. El papel que éstas han desempeñado durante la huelga ha sido inadmisible y cuanto menos desmovilizador: no se puede lanzar una convocatoria de huelga indefinida sin preparar previamente una caja de resistencia centralizada y controlada por las y los trabajadores y un plan de movilización común que unifique a la plantilla en actividades diarias más allá de los piquetes y que la visibilice en la calle. Después de la manifestación del 4 de noviembre, el día antes de que comenzara la huelga, no se convocó ninguna otra manifestación unitaria hasta el martes 19 (manifestación que llegaba tarde con creces); en plena huelga y no se convoca hasta ¡14 días después! intentando boicotear, para colmo, la manifestación convocada por los sindicatos minoritarios.

La toma de decisiones tiene que ser en todo momento del conjunto de la plantilla, para lo que son imprescindibles asambleas generales. En los 13 días que ha durado la huelga no se ha convocado ni una sola asamblea general de personal. Dividir a los y las trabajadoras en asambleas de cantones, tener un comité de huelga en el que no están incluidas todas las opciones sindicales y no ha sido elegido democráticamente en una asamblea general e informar a golpe de “whatsapp” tiene como único objetivo la descoordinación y desorganización de las y los trabajadores y por tanto su pérdida de control en la dirección y evolución de la lucha.

La gota que colma el vaso llega el viernes 15 cuando por la noche desmovilizan a la plantilla permitiendo el esquirolaje de TRAGSA para llegar a un preacuerdo el sábado por la mañana, ratificado en precipitadas asambleas por cantones por la tarde. Ni siquiera el preacuerdo es objeto de debate en una asamblea general. Con esta ratificación se desconvoca la huelga.

El acuerdo.

Si analizamos las condiciones del acuerdo, vendido por las burocracias sindicales como un triunfo absoluto, vemos que si lo caracterizamos de victoria, no puede ser más que una victoria parcial. Siendo además conscientes de que las condiciones iniciales de la patronal suelen estar magnificadas como mera estrategia de negociación.

Se reducen a 0 los cerca de 1200 despidos propuestos en el ERE original pero sí se pierden puestos de trabajo.
Tampoco es cierto que no haya despidos, los 350 trabajadores no subrogados en agosto sin indemnización no se reincorporan; se incluyen bajas y excedencias incentivadas así como prejubilaciones (aunque no se especifican datos) y las bajas no se cubrirán, por lo que el acuerdo implica una reducción de puestos de trabajo. Además los datos no están claros pues en las nuevas listas hay cerca de 1300 puestos de trabajo que no aparecen. Si la limpieza viaria en los barrios ya era deficitaria por los sucesivos recortes (en medios y en personal, eliminando las campañas de navidad, de la hoja, amortizando plazas…) somos conscientes de que a pesar de tener 2 nuevos impuestos sobre basura, este servicio empeorará.

Se elimina la rebaja salarial directa del 43% pero sí hay reducción del poder adquisitivo.
Es cierto que no se mantiene la cláusula abusiva de una reducción salarial del 43% (en nóminas que en muchos casos no alcanzan 1000€) y no hay rebaja salarial directa, pero sí hay reducción del poder adquisitivo en tanto que se acepta la congelación salarial durante 5 años (mientras que el IPC sigue subiendo) y se firma un ERTE de 45 días por año durante 5 años, lo que en términos salariales implica que en ese período sólo se cobra el 70% de la base reguladora y se pierde la parte proporcional de paga extra y pluses. Es posible, además, que muchos trabajadores que antes no tenían que hacerlo por no alcanzar el mínimo se vean ahora obligados a hacer la declaración de la renta por estar 45 días en el paro, con el agravante que supone tener dos pagadores. Además, será el SEPE (y por ende los propios trabajadores y no la patronal) quien pague esos 45 días. Así pues en última instancia este acuerdo supone que para que las empresas concesionarias puedan mantenerse con beneficios se destruyen puestos de trabajo, se reduce el poder adquisitivo de los trabajadores y parte del sueldo se carca a las arcas públicas del SEPE y la Seguridad Social. No es el gran negocio que la patronal propuso en un primer momento, pero malparada no sale.

Se abre la puerta a futuros despidos y recortes: se firma un ERTE. Aun así lo más sangrante de todo es la firma del ERTE. No solo porque la patronal trasvase costes a las arcas públicas, sino porque la firma del ERTE abre las puertas a futuros despidos y recortes de derechos laborales. Con la firma del ERTE se acepta que existen motivos para una reducción de personal por lo que en el futuro la patronal no necesitará justificarlo. Las burocracias sindicales han aceptado que hay motivos para una reducción de personal cuando en realidad no los hay: las empresas concursaron sabiendo el servicio que tenían que cumplir y la cantidad de personal que había que subrogar. El ERTE abre una doble vía de posibles despidos en un futuro: si el servicio no se cumple (ya que hay menos personal) podrán alegar ‘improductividad’ y si el servicio se cumple sin los trabajadores que estén en el ERTE ¿para qué mantenerlos?

Las luces: Una lucha dura y combativa que ha tejido una amplia solidaridad de clase.

No obstante está la otra cara del conflicto: la actitud de la plantilla y del resto de trabajadores que se han solidarizado con la huelga. La plantilla de limpieza y jardinería secundó la huelga en un 100% y desde el primer momento ha mostrado una actitud claramente combativa frente a la empresa y una total predisposición a pelear por sus puestos de trabajo y condiciones laborales. Ni siquiera se dividieron cuando se ofrecieron menores rebajas salariales (12%) y un ERE menor (primero 695 y luego 296). Evidentemente sin esta huelga el acuerdo habría sido mucho peor y se habría aceptado un ERE. Este conflicto nos ha demostrado sólo es posible vencer así, mediante huelgas y con la plantilla unida.

También han sido capaces de socializar el conflicto y trasladarlo a los barrios realizando diversos actos en los que se han implicado asociaciones de vecinos, organizaciones sociales o políticas etc. Las muestras de solidaridad del resto de trabajadores madrileños no se dejó esperar: con la participación masiva del 4N que dio el pistoletazo de salida a la huelga, convocando manifestaciones de solidaridad en barrios como Vallekas o Carabanchel, repartiendo octavillas explicativas o sacando carteles y pegatinas en solidaridad con la huelga y por supuesto apoyando y difundiendo cada convocatoria que saliera de los propios trabajadores. Si algo debe de quedar de esta lucha son esos lazos de solidaridad que han comenzado a tejerse y que habrá que afianzar y consolidar, porque hoy han sido los barrenderos y jardineros, pero mañana serán los basureros, el personal de Metro o de la EMT, y sólo juntos podemos vencer. Si la lucha es el único camino, unifiquemos todas las luchas.

S.O.S DIAGONAL: AHORA O NUNCA

El 21 de noviembre DIAGONAL pone en marcha una campaña de financiación colectiva para garantizar la supervivencia del proyecto. El eje central pasa por recaudar al menos 50.000 euros a través de la plataforma de crowdfunding Goteo.org. Es una cantidad elevada y el colectivo editor ha asumido el riesgo ante la necesidad de asegurar la sostenibilidad del proyecto en los próximos meses.

La campaña, que en su primera fase durará hasta el 30 de diciembre, está orientada a dar a conocer las necesidades presentes y futuras para la continuidad de DIAGONAL y a aumentar el número de suscripciones, la base principal de su financiación, que se ha visto reducido en el último año. Los detalles se explican en la propia Web donde se pueden hacer las donaciones: http://www.goteo.org/project/diagonal

Se trata de pisar suelo para permitir un nuevo salto adelante como el que, creemos, dio DIAGONAL en el panorama de la comunicación hace ocho años y medio, cuando empezó a publicarse quincenalmente. El proyecto pretende ser una herramienta útil para, por y desde un espacio político amplio y plural pero concreto, el de los movimientos sociales con vocación transformadora y radicalmente democrática, que debe contar con sus propios medios de comunicación para marcar la agenda sociopolítica. Por eso, "ahora o nunca" es el momento de lanzar a quienes nos siguen y nos leen la pregunta de cómo quieren que se produzca la información en la época en que vivimos. Pensar colectivamente de qué dispositivos queremos dotarnos para comunicar y pensar la transformación social. El alcance y la evolución de DIAGONAL dependen de la implicación y el apoyo de las personas interesadas por su continuidad.

Contra la violencia machista ¡Resistencia feminista!

Desde Izquierda Anticapitalista apoyamos y acudiremos a la manifestación convocada éste próximo día 25 contra la violencia machista.

Otro 25 de Noviembre se vuelven a llenar las redes sociales de lazos negros y las calles de silencio recordando a las mujeres muertas por la violencia machista. Una vez más nos toca recordar que la violencia contra las mujeres es un fenómeno cotidiano, que sufrimos en diferentes intensidades y en todos los contextos: familiar, afectivo, sexual, laboral y social. Otro año nos toca señalar la hipocresía de quienes guardan minutos de silencio por las muertas al tiempo que desmantelan las prestaciones sociales que podrían amparar a las mujeres que sufren violencia extrema; de quienes nos hablan de igualdad mientras aprueban una Ley de Educación que nos hace retroceder a la época franquista; de quienes hablan de la libertad de las mujeres al tiempo que penalizan el derecho al aborto, etc.


2013 ha sido un año de ataques contra los derechos de las mujeres. La reforma del aborto de Gallardón empeora una ley que ya era deficiente, y vuelve a poner en tela de juicio si debemos tener derecho a autodeterminar nuestro propio cuerpo; se vuelve a poner en duda nuestra capacidad de decidir y se atreven a decir que “velan por la vida”, cuando parecen haber olvidado las miles de mujeres muertas en abortos clandestinos en el Estado Español hasta que se reguló la ley actual. Se atreven a decir que “protegen la vida” mientras recortan las condiciones básicas de supervivencia de las mayorías sociales.

2013 ha sido también el año de los presupuestos de la deuda, unos presupuestos donde una cuarta parte del gasto se ha destinado a pagar los intereses de una deuda ilegítima por encima de cualquier otro gasto social. Así quedó establecido cuando PP y PSOE reformaron a traición el artículo 135 de la Constitución. Esto se ha traducido en la congelación de los fondos de la insuficiente “Ley de Dependencia”, en el cierre de casas de acogida de mujeres víctimas de violencia machista, en una mayor dificultad para la conciliación, en los recortes en formación preventiva, etc. Los Presupuestos para 2014 van en la misma línea, reduciendo en un 10% más la inversión pública. En el plano ideológico la ofensiva económica neoliberal se acompaña de un imaginario ultraconservador, que refuerza los estereotipos de la “verdadera mujer” como aquella que permanece en el hogar asumiendo las tareas de cuidados, que carece de control sobre su capacidad reproductiva y que aparece como responsable de sostener ese “colchón familiar” que pretenden que amortigüe los efectos de su modelo de austeridad. Es ésta la racionalidad del arzobispado de Granada, por ejemplo, cuando edita y reivindica el libro “Cásate y sé sumisa”.

Hoy más que nunca es necesario recuperar un feminismo combativo, que denuncie sin tapujos las alianzas entre patriarcado y capitalismo; un feminismo que nos empodere frente a quienes nos quieren calladas y sumisas. Porque no volveremos a casa, ni seremos sumisas ni nos callaremos.

Seguiremos gritando por nuestros derechos porque no estamos dispuestas a pagar la deuda ilegitima que se traduce en recortes de derechos y libertades. Hoy, como siempre, salimos a la calle a defender lo que es nuestro.
¡Ninguna agresión sin respuesta!
Vuestra moral no la queremos, vuestra crisis no la pagamos