De libros y hojarasca

Siempre me ha sorprendido la vida efímera de los libros en el dédalo de las librerías y las distribuidoras. Preguntar por un título, pongamos por caso, de 2006 suele llevar pareja una mirada de extrañeza del librero, que de inmediato se pregunta de qué mundo fantasioso ha salido el cliente. Asombra la rapidez con la que un volumen entra en la zona de desguace comercial. Acostumbrado a trabajar con incunables e impresos quinientistas latinos, salidos de los talleres de Amberes, Basilea o Venecia, y que aún perviven en las bibliotecas especializadas, cada vez valoro más estos establecimientos de conservación de la especie. Por mor de un asunto que tengo entre manos, he pasado dos días de esta Pascua anegada en las bibliotecas Provincial y Universitaria de Sevilla, donde he podido leer libros que ya no es posible adquirir en las librerías. Es el signo de los tiempos: la hojarasca sepulta, como manto asfixiante, el verdadero sustrato.

EL CAFÉ LION Y SU BALLENA ALEGRE.


A menudo suele confundirse el nombre de este café, la forma en que se escribe y su ubicación. La prensa consultada y las memorias de muchos tertulianos que al café Lion asistieron transcriben “Lion” o “Lyon” indistintamente, añadiendo también a esta circunstancia el hecho de mezclar el emplazamiento, los hechos, personajes y acontecimientos que tuvieron lugar en el café Lion d’Or (que estuvo situado en la calle de Alcalá, número 18) con los que pasaron por el café Lion de la calle de Alcalá, número 59, sobre el que aquí vamos a hablar. 

Foto: M.R.Giménez (2008)
Fachada de lo que fue el café Lion y hoy es un pub restaurante de ambiente irlandés.

La fecha de apertura del café Lion (que siempre se escribió sin acento) se remonta al sábado día 10 de octubre de 1931. Fue propiedad de la familia Gallardo - que también había fundado el viejo café Lion d’Or - hasta su cierre en el año 1993 y posterior venta del local. Hoy el lugar está ocupado por un bar y restaurante de ambiente irlandés, que desearía recuperar las tertulias de tiempos pasados. 

Fuente: alternativaovni.blogspot.com
Puerta de acceso al antiguo café Lion con sus faroles, hoy inexistentes.
 
En sus inicios el café Lion ocupó dos locales que tenían comunicación entre sí, los situados en los números 57 y 59 (que en el año 1931 correspondían a los números 59 y 61) de la calle de Alcalá. Esto hizo del establecimiento un lugar espacioso, aunque algo oscuro, pero de gusto modernísimo y servicios impecables. También se instaló en sus sótanos un elegante salón de un depurado carácter alemán, cuya originalidad no tiene ningún precedente en la ciudad de Madrid. Efectivamente, bajo el café y correspondiendo a la finca número 59 actual, se inauguró Zum Lustigen Walfisch o La Ballena Alegre

Foto: M.R.Giménez (2012)
Mural de Hipólito Hidalgo de Caviedes situado en la escalera de acceso a los bajos del café. En alemán se lee La Ballena Alegre, nombre del sótano del café. 
 
Tanto el café como su sótano acogieron a multitud de tertulias, fundamentalmente literarias y compuestas por personajes de antagónicos pensamientos. Era 1931 el año en que se proclamó la II República Española, tiempo convulso que degeneraría en la Guerra Civil Española del año 1936 cuyo resultado sería la posterior dictadura fascista. 

Grupos de intelectuales u otros se reunían en el Lion “juntos, pero no revueltos” y en ocasiones, a decir de los asistentes, algunos de ellos con la pistola bajo la chaqueta. 

José Bergamín Gutiérrez creo en el Lion la revista “Cruz y Raya. Revista de afirmación y negación” cuyo primer número apareció el día 15 de abril de 1933 y dejó de editarse con la Guerra Civil. Entre los ciento ocho colaboradores de esta publicación mensual figuraban: Miguel Hernández Gilabert (poeta), José Caballero (pintor), Luis Cernuda Bidón (poeta), Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto (Pablo Neruda), Federico García Lorca (poeta), Rafael Alberti Merello (poeta), José Ramón Marín Gutiérrez (Ramón Sijé) y se puede decir que toda la Generación del 27. Además del nombre de la revista, que contaba con editorial propia, “Cruz y Raya” era una de las tertulias del Lion a la que también acudía el torero Ignacio Sánchez Mejías. A la muerte de éste último, Federico García Lorca escribiría su “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías”, libro que sería publicado por dicha editorial. 

Otra de las tertulias del café Lion era la formada por el ensayista y poeta Guillermo de Torre, también Gustavo Pittaluga González del Castillo (compositor), Francisco Ayala García-Duarte (escritor) y Antonio de Obregón Chorot (guionista y periodista), entre otros. 

Ramón María del Valle-Inclán también pasó por el Lion. Sentado en una mesa de rincón, recibía a los contertulios: Anselmo Miguel Nieto (pintor), Rafael de Penagos Zalabardo (pintor) y al doctor Salvador Pascual Ríos. 

Fue muy célebre un concierto algo improvisado del guitarrista Regino Sainz de la Maza, en el café Lion. Con el pie apoyado sobre un grueso tomo de una obra de Eugenio D’Ors Rovira, acompañó los versos del poeta Antonio Machado que leía su hermano Manuel. 

Foto: M.R.Giménez (2012)
Interior del antiguo café Lion, en la actualidad. 

Tras la Guerra Civil Española se intentó retomar la tertulia a la vieja usanza en el café Lion, pero diblando las dificultades y obstáculos que la dictadura imponía para ejercer el derecho de reunión. 

En el año 1939, se funda “Ocio atento” bajo la presidencia de José María de Cossío Martínez Fortún y con Manuel Machado Ruiz, ejerciendo como secretario. Entre los integrantes de esta tertulia se encontraban: Leopoldo Panero Torbado, Luis Rosales Camacho, Dionisio Ridruejo Jiménez, Luis Felipe Vivanco (todos ellos de la Generación del 36), Gerardo Diego Cendoya (Generación del 27), Federico Sopeña Ibáñez, Ignacio Zuloaga Zabaleta (Generación del 98), entre un largo etcétera. 

Esta tertulia pasaría ocho meses después a tener su sede en la Biblioteca Nacional de España, cambiando su nombre por el de “Academia menor Musa Musae” (Lugar de las musas), prohibiendo taxativamente el acceso a las mujeres. 

Como decíamos, La Ballena Alegre era el local situado en los bajos del café Lion. 

Fuente: Revista "Cortijos y Rascacielos. (1931)
Así era La Ballena Alegre cuando se inauguró el café Lion. Aquí aparecen los murales pintados por de Hipólito Hidalgo de Caviedes.

Decorada por los murales del figurativo pintor Hipólito Hidalgo de Caviedes Gómez (1902-1994), que también realizaría trabajos para el Bar Chicote, La Residencia de Señoritas de la Junta de Ampliación de Estudios (Hoy Fundación Ortega y Gasset), el Bar Capitol y Telefónica, La Ballena Alegre fue un celebrado centro de tertulias, hoy utilizado como almacén debido a que la normativa de incendios del Ayuntamiento de Madrid impide en él las reuniones. 

Fuente: El País (2008).
Aspecto de La Ballena Alegre, en la actualidad. El local se utiliza como almacén ante la imposibilidad de abrirlo al público, pero teniendo sumo cuidado para no deteriorar los restaurados murales.
 
En los tiempos de la II República, mientras la Generación del 27 se reunía en el café Lion, la Falange con José Antonio Primo de Rivera a la cabeza, lo hacía en La Ballena Alegre. Aquí se escribió el himno falangista y, a decir de los parroquianos asistentes, se percibía una gran tensión cuando cualquiera de los integrantes a esta tertulia se cruzaba con poetas como Miguel Hernández o Federico García Lorca. 

La Ballena Alegre continuó siendo, tras la Guerra Civil, lugar de certámenes de poesía, exposiciones e incluso charlas sobre ovnis. En los años sesenta del siglo pasado allí celebraban su conventículo los miembros del “Aquelarre Poético”; en la década de los años ochenta el “Taller Prometeo de poesía nueva” realizaba conferencias y actos, presentaciones de libros y muchas cosas más. Pero hoy, La Ballena Alegre es un triste lugar a la espera de tiempos mejores, que por fortuna mantiene intactas las pinturas restauradas de Hipólito Hidalgo de Caviedes. 










Fuentes:
Hemeroteca de la B.N.E.
Hemeroteca del ABC
Hemeroteca de El País.
“Madrid de la República” de José Esteban.
Es.wikipedia.org
Revista “Cortijos y Rascacielos”
Alternativaovni.blogspot.com
“La academia poética Musa Musae” de Federico Utrera.

Agradecimiento al Irish-Pub “The James Joyce” por permitir las fotografías de interior.

Vuelta, nuevos bríos y versos de Carmen Moreno

Después de unos meses de baile lento y trabajoso, por mor de responsabilidades académicas absorbentes, y luego de haber tirado lastre por la borde, recupero los Silenos con brío renovado y el propósito de no permitir que se oculten de nuevo en la floresta. 

* * *

Ayer asistí a la presentación de un nuevo poemario de Carmen Moreno, titulado Relámpagos (Madrid, LVR ediciones, 2013). Fue en la librería-café "La clandestina" (Cádiz). Ofició de presentador un Javier Ruibal lírico, desprovisto de guitarra. Son los poemas de este libro muy breves, apenas el fulgor de un guiño, y veloces y temibles como dardo emponzoñado. Pinceladas de amor y desamor, erotismo, desamparo... en las tres primeras (París, Relámpagos Monroe y Pasillos), y destellos de una Rusia evocada a través de Tsvietaieva, Gorenko, Pushkin o el perfil palaciego del Hermitage en la cuarta parte (Rusia en un destello). Lectura engañosamente ligera, fugaz en apariencia:
. Carmen


.

VIII
.
Antes de que mi sombra 
sea una con tu sombra
deja que mi cuerpo
nazca del derrumbe de los cuerpos.
.
.
XXIV
.
........................................... (Para Marilyn Monroe)
.
No dejes que el revólver te mancille.
Sal de la vida como mereces,
con la premura de las rachas de viento.

En la nube y gratis, ¡barra libre! (¿Google is evil?)

La semana pasada saltó la noticia: Google había decidido cerrar uno de sus servicios gratuitos en la nube, Google Reader. Esto ha creado una importante polémica, ya que muchos de sus usuarios se han sentido engañados por Google, que no ha tenido en cuenta sus sentimientos y necesidades y en su lugar ha atendido al "vil dólar".

Esta reacción me ha dejado, la verdad, bastante sorprendido. Y leche, voy a opinar, ¡que pa eso tengo un blog!

Ha habido gente que siempre ha demostrado muchísimo criterio y educación, como Enrique Dans (gran blog el suyo aunque ahora no esté de acuerdo con él), que de repente, en mi opinión, pierden un poco los papeles con tweets como este:



Traducción (no literal pero creo que sí bastante equivalente): "Ey, @google, ¿recuerdas tu última limpieza de Primavera, cuando te cargaste el Reader? Pues ahora coge el Google Keep y metételo por el ****..."   (Keep es un nuevo servicio que ha sacado Google durante estos días)

También debo decir que Dans ha reconocido su grosería en ese mensaje y que por lo demás ha dado explicaciones sobre su opinión aquí y aquí, pero... ¿qué ha ocasionado que tanto él como muchos otros pillen semejante cabreo?. ¿¿¿Qué ha hecho Google tan diabólico como para llegar a eso???.

Creo que casi nadie duda, o debería dudar, de que Google, como empresa privada, está en su derecho de pensar en sus beneficios por encima de los de sus usuarios. David Bonilla, por ejemplo, razonaba bien esto en un artículo sobre el tema. Pero creo que ese no es el meollo principal del asunto. De lo que se acusa a Google es de maltratar a sus usuarios en el cierre, de no ser justo con ellos. De "jugar sucio".

Yo creo que esto hace que el tema no sea tanto de lógica como de sentimientos, de corazones rotos. Como Maven y yo, vaya. Examinemos pues la historia de amor-odio desde sus principios.

Año 1999. Para todo el mundo, Google es ese buscador que ha salido en los últimos años y que es la leche, y que encuentra más cosas que Altavista y Yahoo. Bueno, no es para tanto, aunque, ¿te has dado cuenta?. Me está mirando.

Año 2000. Google empieza a sacar otros servicios en Internet, como AdWords, con el que empieza a mostrar las cartas de su estrategia empresarial. También empieza a llevar a cabo una de las prácticas que se convertirá en marca de la casa: comprar productos que han hecho otros y hacerlos suyos. Así nace Google Groups. Ey, pues parece que tiene su gracia y hace cosas que no están mal, aunque tía, no me enrollaría con él ni borracha.

Año 2002. Google crea Google Labs, con el que envía otro mensaje: "Nosotros molamos. Estamos continuamente investigando y probando nuevos productos para que todo lo que hagamos sea la leche". Se empieza a conocer que los empleados de Google tienen permiso para dedicar el 20% de su tiempo a proyectos que decidan ellos, y que son los que alimentan el Labs. Pues oye, vale, no es guapo... pero tiene algo especial, no sé cómo explicarlo. Aunque no está tan bueno como Migolsón, claro.

Año 2003. Compra Blogger, y con esto empieza a petarlo, por varios motivos. Por un lado, es un servicio que gana muchísimos usuarios, y que además consigue unir el nombre de Google a una nueva moda que se empieza a imponer en Internet, la creación de blogs. Por otro lado, supone un nuevo mensaje de Google al mundo: "No necesitas Windows, se pueden hacer grandes aplicaciones directamente en la web". No olvidemos que en ese momento Microsoft, su Windows y su Office dominaban el mercado, sin que aparentemente le importara usar malas prácticas para conseguir el monopolio (y estos de verdad, aunque también en esto hay cierta polémica). El caso es que empieza a mostrar otra de sus líneas estratégicas: cargarse a Microsoft, no enfrentándose en su mismo terreno, los sistemas operativos de escritorio, sino yendo más allá, cambiando el paradigma: llevemos las aplicaciones a la web, retornemos desde el ordenador monolítico hacia el cliente-servidor, aprovechando la existencia de Internet. Microsoft tiene su corralito muy bien montado, pero no está preparado para esa pelea. Hasta este momento, no se hacían "aplicaciones" completas en la web, que no se consideraba suficientemente cómoda para ello. Se hacían en Windows. Jo, tía, ¡me está empezando a traer loca! Es tan interesante en lo que dice, es tan sensible, tan especial... Migolsón está muy bueno, pero no mola tanto, te acabas dando cuenta de que es un soso, no tiene fondo.

Año 2004. Lanza GMail, y ahora ya sí que la lía parda. Sigue una inteligente estrategia comercial: aprovecha que ya tiene ganado un gran prestigio, y saca el servicio en forma de "beta privada" con invitaciones. Si quieres ser uno de los "privilegiados" en probarlo y usarlo, necesitas que alguien te dé una invitación. Los que la prueban hablan maravillas del producto, y además presumen de que "yo la tengo y tú no". Además, es que es verdad que GMail está realmente bien. Acaba de un plumazo con algo que hasta ese momento se sufría mucho en el correo electrónico: tenías que estar vigilando siempre el espacio libre que quedaba, y borrar mensajes. Se da una gran capacidad de almacenamiento a cada cuenta y santas pascuas. Aparte de esto, crea un sistema de agrupación de mensajes por conversaciones realmente bien pensado. GMail está tan bien, que 9 años después nadie ha intentado ni siquiera enfrentarse a él. Tía, ¡creo que me mola!, ¿pero qué se ha creído?, le he dicho de salir y me ha dicho que iba a tener unas semanas muy ocupado, ¡que ya me llamaría!. Te lo digo yo, ¡este no se me escapa!

Año 2005. Google cada vez lanza más aplicaciones en la web. Una de ellas de gran importancia con el tiempo, Google Maps, con un completísimo callejero de todo el mundo. Y siguen saliendo más servicios: Google Docs, Picasa, Calendar... Google Reader. Todos gratis. Sin publicidad. Google mola mucho. Google no piensa en ganar dinero, ¡Google piensa en nosotros!. ¡¡¡Tía, qué feliz soy!!! ¡Es perfecto, maravilloso, no tiene ningún defecto! ¡No hay nadie como él! ¡Y sólo piensa en mi, no le importa nada más en el mundo!

Siguieron pasando los años, claro, en los que Google fue dejando cada vez más claras sus estrategias comerciales. Apostó por los móviles con Android. Fue a "matar" a Internet Explorer con Chrome. Sigue intentando cargarse también a Windows, por un lado con los Chromebooks, por otro con Google Apps. Dejó claro que todo eso que nos estaba dando gratis tenía un precio: estaba obteniendo información sobre nosotros, para dar un servicio de publicidad ajustado automáticamente a nuestros gustos, que es revolucionario y con el que se puede ganar (claro) muchísima pasta.

Y es aquí cuando llegamos al meollo. Google nunca ha dicho que piense más en el usuario que en ganar dinero. Google acuñó desde el principio una frase: "se puede ganar dinero sin ser malvado". Se refería a Microsoft, claro. Microsoft aprovechaba su estatus de dominio para hacer el mundo un poco peor. Se saltaba los estándares a la torera. No le interesaban. Lo que le interesaba es que sus productos fueran oscuros y cerrados, y que no fueran compatibles con nada, para cargarse su competencia. Nada de usar formatos estándar de documentos para Office. Nada de usar estándares para las páginas web, ¿para qué?. Si lo que queremos es que todo el mundo use Internet Explorer. Personalmente, culpo a Internet Explorer y por tanto a Microsoft, de que el desarrollo en la web haya crecido tan lentamente.

De lo que se acusa ahora a Google es precisamente de esto: de ser malvado. De dejar tirados a sus usuarios. Sin embargo, lo cierto es que Google en ningún momento ha usado su posición de dominio para ocultar la información y cargarse a la competencia. Google ha hecho todo lo contrario, ha dejado siempre más o menos claro cómo acceder a sus servicios, ha creado APIs, ha fomentado los estándares. Si nadie se ha opuesto a Google en su terreno es porque nadie ha pensado que podía hacerlo mejor.

Una de las cosas que se le achaca es que "Google se equivoca". Suponemos que lo usa "mucha" gente. Suponemos que si es así le tiene que interesar a Google, sin pensar en qué gana Google con todo esto, sin pensar en que el mantenimiento de los servidores y del almacenamiento son dinero que Google pierde. Suponemos que si le interesaba hace 8 años le tiene que seguir interesando. Suponemos que Google ha hecho mal las cuentas, que claro que le tiene que interesar. Suponemos que Google quiere perjudicarnos para colárnosla por otro lado... ¿Por qué?. ¿Por qué va a ser así?. ¿Porque lo usamos yo y mis amigos?

Aparte de esto, digo yo, ¿qué se supone que tiene que hacer una empresa que está dando un servicio gratuito cuando está perdiendo dinero por ese servicio o sencillamente no le interesa continuar con él por el motivo X?. ¿Qué tiene que hacer para cuidar a sus usuarios y darles la posibilidad de migrar a otro sistema? ¿Para tratarlos bien?. En mi opinión, si quieres ir de buenas y buscas el bien de tus usuarios tienes que hacer esto:


1. Avisar con tiempo suficiente de cualquier cambio que quiera hacer en este sentido (cesar el servicio o cambiar sus condiciones)

2. Permitir a los usuarios extraer de alguna forma sus datos, para poder migrarlos a otro sistema

(habría una tercera, que no es aplicable a Reader: el día que Google decida cerrar otros servicios como GMail y Blogger, espero que durante un tiempo permitan configurar una redirección desde tu página o dirección de correo a otra página / dirección)


Esto lo ha hecho Google, y lo ha hecho muy bien. El mismo día que Google anunció que iba a cerrar Reader, Feedly ya aseguraba que iban a permitir una migración transparente sin que el usuario tenga que hacer nada. Esto lo puede hacer Feedly porque Google lo permite, ni más ni menos.

¿Y qué es lo que le piden los que se quejan?. Que Google ofrezca un reemplazo. Vamos a ver, pongámonos en la piel de Google, supongamos que somos nosotros los que damos ese servicio. Si el servicio no me compensa, porque he hecho cuentas y sé que no me compensa, no voy a hacer otro producto que haga lo mismo. ¿Y ofrecer a mis usuarios que se muevan a un producto de otra compañía?. Soy Google, estoy dando una garantía de calidad demostrada con los años. Si te ofrezco un producto de otra compañía, no te puedo garantizar esa calidad. No puedo responder de la otra compañía. Pueden ser unos chapuceros. Sinceramente, si Google hubiera hecho esto sí que estaría perdiendo algo de mi confianza. Y si resulta que no existe ningún producto similar con un nivel parecido, Google no tiene culpa de nada, hay que dejar que sea el mercado el que decida la realidad que hay detrás de todo esto. Una de dos, o aparece un buen producto aprovechando la buena base de usuarios (es lo que ha pasado con Feedly, que se estará frotando las manos), o es que nadie quiere hacerlo porque se pierde dinero con dicho servicio. El caso es que cualquiera puede hacerlo, Google no pone trabas.

Entonces, ¿qué es lo que ha ocurrido?. Yo creo que esto pasa única y exclusivamente por ser Google. Creo que había gente obnuvilada. Que confundió no ser malvado con ser tonto. Que pensó que Google era una ONG. Que usaban cualquier producto de Google sólo porque era de Google, aunque existiera otro mejor. Porque, claro, tenemos sentimientos. Y es tan bonito enamorarse, pensar que el otro es perfecto. Hasta que cualquier día te das cuenta que ¡zas!, es humano igual que tú. Y tiene necesidades igual que tú. Y que, vale, te quiere, pero está mirando a esa otra. Y en ese momento nos sentimos decepcionados y engañados.

Pero tranquilos, que eso se pasa. Se llama realidad, y si la sabes entender, es maravillosa. En cuanto te des cuenta de que pasa el tiempo y otras empresas van cerrando también sus servicios, y que ninguna hace eso que le exigías a Google (pero que tampoco tienes muy claro lo que era), y que al contrario, muchas lo hacen mucho peor... entonces igual vuelves a mirarlo y piensas "Oye, pues no estaba tan mal. Y ey, me está mirando".

Cortometrajes animados de Corea del Norte: Un capítulo de “El tejón inteligente” 아동영화 재미있는 이야기 외나무다리에서 y una historia de la Corea medieval con maquetas animadas.


Por Antonio Fernández Munárriz.

Un capítulo de “El tejón inteligente” 아동영화 재미있는 이야기 외나무다리에.

 Dura 7 minutos y son dibujos animados de Corea del Norte. El guión y la dirección es de Kim Kwang Song. La parte artística corresponde a Kim Yong Chan. Esta serie adopta la estética oriental. Utiliza la habitual y antropomórfica cualidad de adoptar los comportamientos humanos en animales, usual en los dibujos animados.

Esta serie de dibujos animados anima a los niños a formarse y a interesarse en buscar soluciones a los problemas de la vida diaria. Conocer todas las materias para que con esfuerzo e imaginación los niños crezcan con capacidad de lógica, prudencia, sensatez, saber compartir y sentido común.

En este capítulo, el Tejón y un perro pelean. La posesión de algo que deben compartir les separa. Al final descubren que es mejor colaborar y respetarse.
 
Este es el cortometraje:

 
Cortometraje de 22 minutos con muñecos

 animados.
Una historia sobre la Corea medieval. Un joven, tras ver y sufrir los abusos de la aristocracia, decide rebelarse para crear una sociedad más justa. Con la ayuda de otros habitantes del pueblo oprimido practica con la espada para acabar con la injusticia. La limitación de la debilidad del pueblo humilde con las armas está llamado a capacitarse en su manejo. Hay un lazo indisoluble entre “humillación” y “revolución”, como salida natural a un estado de las cosas que conduce a la mayoría de la sociedad a ser pisoteada por una clase social privilegiada.
Es una bella producción con muñecos y maquetas, con música y canciones llenas de emotividad.
Este es el cortometraje:

LA CALLE DE LORETO PRADO Y ENRIQUE CHICOTE, CAFÉ EL CAFETAL.


Los escasos noventa y seis metros de esta calle del centro de Madrid, también tienen su historia. 

Ya en el plano de Pedro Texeira (1656) esta vía aparece con el nombre de San Joseph. En un momento impreciso entre los años 1831 y 1836, cambiará su nombre por el de travesía de la Ballesta y en el año 1854 pasará a denominarse calle de La Lealtad para retomar el anterior, sólo dos años más tarde. Desde el día 18 de enero de 1936 la pequeña travesía situada entre las calles de la Ballesta y la Corredera baja de San Pablo tiene por nombre el de calle de Loreto Prado y Enrique Chicote aunque es más conocida por Loreto y Chicote, para abreviar. 

Foto: M.R.Giménez (2013)
Calle de Loreto Prado y Enrique Chicote vista desde la Corredera baja de San Pablo.

En el número 3 de esta calle, en casa de un hojalatero que tenía tienda y salida posterior por la calle del Desengaño, estuvo escondido el general Leopoldo O’Donnell Jorís (1809-1867) preparando el pronunciamiento militar que se conocería como la Revolución de 1854 o “Vicalvarada”. Esta circunstancia hizo que la travesía diera en cambiar su nombre por el de calle de la Lealtad, agradeciendo el silencio que todos los vecinos guardaron durante los cuatro meses que O’Donnell estuvo oculto en ella. 

Sobre la fachada de la casa número 8 hay una placa dedicada al escritor chileno Augusto D’Halmar (Augusto Goemine Thompson. 1882-1950). D’Halmar fue el autor, entre otras obras, de “Pasión y muerte del cura de Deusto” y asistió con frecuencia a las tertulias de los cafés Lyon D’or (calle de Alcalá) y Reina Victoria (calle de San Bernardo). Escribió para su epitafio: Nada he visto sino el mundo y no me ha pasado nada sino la vida. 

Fuente: ABC. Foto: M.R.Giménez (2013)
La fotografía de la izquierda corresponde al descubrimiento de la placa para Augusto D'Halmar, el día 29 de octubre de 1958. A la derecha, la misma placa en la actualidad.

Sabemos de esta calle que siempre fue un lugar de talleres, almacenes, alquiler de habitaciones y academias para la instrucción de señoritas y de preparación para los exámenes de Correos. Algo descuidada en cuanto a la limpieza y con el suelo empedrado en cuña, no fue hasta el año 1931 que el ayuntamiento decidió cambiar su pavimento por otro de asfalto o microgranito por sus condiciones antihigiénicas y peligrosas. 

El día 18 de enero de 1936, a las 4,30 horas de la tarde, llovía a mares. Estas fueron la fecha y la hora elegidas para el nuevo y último cambio, hasta hoy, del nombre de la calle referida. 

Foto: M.R.Giménez (2012). Fuente: ABC (18 de enero de 1936).

La lápida con el nombre calle de Loreto Prado y Enrique Chicote fue realizada por la empresa Cerámica Madrileña (fundada en el año 1878 y enclavada en Vallecas, a 2 kilómetros de la capital); representa un castizo rincón de los barrios bajos especificando que se trata de “La Corrala”. Su diseño fue elegido en base a que esta pareja de actores había representado como nadie el casticismo madrileño. 

Fuente: ABC (1936)
El día en que esta calle tuvo por nombre Loreto Prado y Enrique Chicote, llovía a mares.

La actriz Loreto Prado Medero (1863-1943), era una mujer pequeña, ágil, vivaracha, dueña de mil recursos y de un espíritu arrollador. Formó pareja exclusivamente artística durante casi cincuenta años con el actor y empresario teatral Enrique Chicote del Riego (1870-1958), que la contrató en el año 1897 para formar parte de su compañía. Ambos fueron el dúo teatral más conocido de Madrid llegando a representar juntos casi dos mil comedias, sobre todo de Carlos Arniches Barreda, y fundamentalmente en el desaparecido teatro Cómico. 

Como no podía ser de otra manera, la calle de Loreto Prado y Enrique Chicote también tenía su café. 

Fuente: B.N.E. (1911)
Anuncio del café El Cafetal que hacía esquina con la calle de Loreto Prado y Enrique Chicote, aunque tenía acceso por la Corredera baja de San Pablo, número 4.
 
Haciendo esquina y con entrada por la calle de la Corredera baja de San Pablo, número 4, El Cafetal ofrecía a sus clientes vermouths, vinos y licores de las mejores marcas, además de obsequiar los viernes con una copa de licor a quien tomara un café. Eran los tiempos en que un café con media (tostada) costaba 0,25 pesetas, allá por el año 1911. 

Foto: M.R.Giménez (2011)
Esquina de la calle de Loreto Prado y Enrique Chicote con la de Corredera baja. Allí estuvo el café El Cafetal.
En la fotografía de la derecha se aprecia el interior del que fue café, en la actualidad.
 
Hoy la calle de Loreto Prado y Enrique Chicote ha cambiado sus talleres, almacenes y academias por tiendas de ropa y complementos de diseño. El café El Cafetal pasó a ser una tienda de pinturas, hace ya muchos años. Pero, tal vez por casualidad, hay una pequeña sala de teatro que representa obras de quince minutos para un reducido aforo. Es muy probable que el público asistente a este diminuto teatro desconozca quienes fueron los dos actores más populares de Madrid durante más medio siglo, cuyos nombres figuran desde el año 1936 en esta calle. 











Fuentes:
Hemeroteca B.N.E.
Prensahistorica.mcu.es
Hemeroteca ABC
Es.wikipedia.org
“Guía de Madrid, manual del madrileño y del forastero” Ángel Fernández de los Ríos.
Agradecimiento especial para el Restaurante Lara, por la información aportada sobre el café El Cafetal.

West Bank: Crónica RetroMadrid 2013

Antes que nada, os presento al gran campeón del concurso, y ganador de la exclusiva camiseta de West Bank, con una impresionante puntuación de 196,900 puntos... ¡ARQUILLOS!

Arquillos, campeón del concurso West Bank

VTC con la camiseta de Ardent Monkey
También estuvo presente VTC, el segundo clasificado, con una puntuación de 144,910 puntos. VTC por su tenacidad y también gran puntuación, ganó un improvisado segundo premio, una camiseta de Ardent Monkey Games. Como anécdota, comentar que VTC hizo esta gran puntuación sin pasar de la fase 1, ya que no se había dado cuenta de que se podía mover de unas puertas a otras para pasar de fase (error nuestro, en realidad, ya que sólo se explica en la página del Play Store pero no dentro del juego). De hecho, el propio Arquillos nos comentó que para conseguir su máxima puntuación decidió no pasar de fase adrede y se quedó en la segunda, para conseguir ahí el mayor número posible de puntos.
VTC: "¡Así es más divertido!"

La experiencia ha sido muy gratificante, mucha gente pasó por el stand y nos comentaba que le había gustado mucho la conversión y que el juego seguía siendo un vicio a pesar de los años transcurridos. También hemos recibido mensajes del mismo estilo por otros medios, como Twitter, email o el propio Google Play. Incluso gente comentándonos que sus hijos y sobrinos pequeños (¡7 años!) estaban viciándose con el juego. ¿Los clásicos nunca mueren?.


"Foto de familia": los dos primeros clasificados, y Adr y yo haciendo el ganso

Por otra parte, tuvimos un visitante especialmente ilustre en el stand... ¡¡¡Álvaro Mateos, el creador del juego original!!!. Muy majete, y algo sorprendido por todo lo que estábamos montando, me estuvo enseñando la versión que hizo para iPhone (también hay otra para Windows Phone) y que está muy muy bien, con lo cual entre él y nosotros tenemos bastante cubiertos la mayor parte de dispositivos móviles. Añado que una de las preguntas que más nos hizo la gente en el stand fue si íbamos a hacer versión para iPhone. No, no vamos a hacer versión para iPhone, ya está hecha, es esta versión hecha por el propio Álvaro, está disponible en el Apple Store, y el interfaz es muy muy similar a la nuestra (tiene cosas de su propia cosecha, como la carga del juego en cassete). Más información en su web.

Álvaro y yo (y una luz al fondo para que no se vea nada,
¡ya le daré lo suyo al fotógrafo!)

La verdad es que no nos podemos quejar nada de la acogida del juego, en una sola semana desde su presentación lleva ya alrededor de 250 descargas, y ahora mismo la han puntuado en el Play Store 13 personas y todas le han puesto un 5 (la máxima puntuación). El concurso también ha sido un éxito, al principio me cortaba para no hacer puntuaciones demasiado altas y copar yo el top, y ahora ya ni estoy entre los diez primeros... ¡algo que pienso remediar los próximos días, cagontó!


Stand de Ardent Monkey
en RetroMadrid
Por otra parte, muchas publicaciones "retro" se han hecho eco del remake, ¡muchas gracias a todos!:

Tabla de puntuaciones al acabar el
concurso. ¡Impresionante!
Aparte de esto, la RetroMadrid en sí estuvo genial, hacía años que no estaba y me lo pasé realmente bien, muy bien la organización y muy buena calidad en general en el resto de expositores, con mucha presencia de máquinas arcade y "bartop" (a las que miro con deseo aunque al final me contuve y no llegué a comprar ninguna), y muchos imancitos, llaverillos, posters y demás coñas que tanto nos gustan a los retro-frikis. Muy buena la experiencia de compatir expositor con los amigos del CAAD, y genial haber conocido al gran Andrés Samudio (y muy buena su charla, intentando no caer en tópicos).

¿Y ahora?. Nuestro próximo reto es hacer que el juego sea atractivo para las nuevas generaciones, es decir, para la gente que no jugó ni conoció el juego original, ni tampoco le atrae especialmente la estética retro. Creo firmemente que la dinámica del juego es perfectamente válida para el público general, y vamos a intentar demostrarlo.

Para eso, estamos preparando una versión con nuevos gráficos hechos de cero y nuevos sonidos y músicas. Bueno, y con ayudas para que quede clarito cómo moverse entre las puertas, ¡sigh!.

Permaneced atentos al Play Store, cualquier día de estos puede aparecer una actualización del juego con la que podréis sentiros seguros para enseñársela a vuestros amigos, hermanos, padres, abuelos, hijos, sobrinos... y hasta a vuestr@s churris, sin que os miren con cara rara, en plan "que ya tienes una edad... ¡CRECE!".

¿Microrrelato? A propósito de Luisa Valenzuela

Ando enfrascado últimamente en un proyecto literario que requiere la lectura de bastantes microrrelatos. Mi trato con esta forma de narrativa mínima no es nuevo, por lo que a estas alturas yo creía tener más certezas que dudas. Sin embargo, he aquí que, al leer textos de la escritora argentina Luisa Valenzuela, me pregunto si es microrrelato lo que muchas antologías amparan como tal:
...
Penélope nictálope, de noche tejo redes para cazar a un cíclope.
 ...
Porque un elemento esencial del microrrelato es la narratividad (y ello lo diferencia del poema en prosa, el aforismo, el cuadro de costumbres, etc), es decir que "suceda algo", que se cuente en definitiva una historia, por breve que sea. La autora de Aquí pasan cosas raras (1976) es cultivadora excelente del género y hay en muchos de sus relatos una concepción lúdica, gozosa, del lenguaje. En el texto propuesto se concentran en sólo diez palabras, bajo el eco del homoioteleuton, tres ideas sugerentes: a) la adaptación visual de Penélope a la noche (nictálope), b) la transferencia de su labor de tejedora a Ulises, c) el uso del tejido como red por el héroe para cazar al Cíclope. Pero, ¿es microrrelato? ¿Puede decirse que haya tensión narrativa? Yo no lo creo. Porque nada sucede en esta suerte de comunicado. Su poder alusivo, la extraordinaria densidad evocadora de la epopeya homérica parece haber sido la razón de que se haya considerado microrrelato. Con todo, dejo esta puerta abierta para que podáis darme vuestra opinión.


FELIZ DÍA 8 DE MARZO.

Foto: M.R.Giménez (2013)


Para las mujeres que trabajan y para las que no pueden hacerlo.

Para quienes defienden la igualdad de los derechos de TODOS los seres humanos.

¡¡¡¡ FELIZ DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA, SIN RECORTES !!!!



CONCURSO West Bank RetroMadrid

Saca la mayor puntuación en el remake de West Bank para Android, ¡y gana una estupenda camiseta!.

¡¡¡YA puedes empezar a participar, dale caña!!!

La camiseta se recogerá en la RetroMadrid este mismo Sábado. ¿A qué estás esperando?. ¡No dejes ni uno vivo!




Más información sobre el proyecto y su desarrollo aquí.

LA PLAZA DEL RASTRILLO DEL ESPÍRITU SANTO.


En un lateral de la calle del Espíritu Santo (antes de la Cruz del Espíritu Santo) de Madrid, en pleno barrio de Malasaña, se abre esta plazuela que allá por los años sesenta del siglo pasado el ayuntamiento decidió apodar con el nombre de Juan Pujol, mientras para los vecinos siempre fue la plaza del Rastrillo. 


Foto: M.R.Giménez (2013)
La Plaza del Rastrillo, para los vecinos y de Juan Pujol, nombre oficial. A la izquierda la calle del Marqués de Santa Ana (antes del Rubio). A la derecha el inicio de la calle del Tesoro.

En esta irregular plaza también confluyen las calles del Marqués de Santa Ana (antes del Rubio), de San Andrés y del Tesoro. Con el derribo de algunas casas que hubo en el comienzo de esta última calle, pudo agrandarse el espacio de esta plazuela a comienzos del siglo XX. 

Parece que la historia de este altozano de la calle del Espíritu Santo se remonta a los inicios del siglo XVII, cuando Madrid terminaba un poco más arriba de la calle del Divino Pastor y aún se podía atravesar la muralla por el portillo o Puerta de Las Maravillas. Eran los tiempos del rey Felipe III cuando esta zona estuvo habitada por gentes de malvivir, a decir de las crónicas, que se reunían en la Venta del Rubio (en lo que es hoy la calle de Marqués de Santa Ana). 

La noche del tercer día de la celebración de la Pascua del Espíritu Santo del año 1628, al parecer, cayó una exhalación (rayo) sobre la barriada y redujo a cenizas tres o cuatro de aquellas casuchas, provocando muertos y heridos entre los ciudadanos menesterosos que en ellas vivían. En conmemoración del hecho se erigió una cruz de piedra rematada por una paloma o Espíritu Santo, que dio nombre a la calle. El monumento desapareció en el año 1820. 

El rey Felipe IV, asiduo visitante de las guapas mozas del barrio, también anduvo por esta zona. Durante una noche de farra fue asaltado por ciertos individuos que se dieron a la fuga, tras dejar al monarca y a sus acompañantes heridos de cierta gravedad. Todos los hombres de los alrededores fueron detenidos, cinco de ellos pagaron con su vida la agresión y varias manos cortadas de muchos otros se expusieron bajo esta cruz, como “castigo ejemplar” para el resto de los ciudadanos. 

Fuente: B.N.E. (1929)
Ilustración de la plaza del Rastrillo en la que se aprecia la farmacia que aún hoy continúa.
Los gremios de roperos y prenderos (comerciantes de prendas, muebles y alhajas de segunda mano), vinieron a instalarse en la plazuela de la Cruz del Espíritu Santo tras un largo peregrinar por otras zonas de Madrid. Parece que tales negocios tuvieron su inicio a principios del siglo XVII en la plaza de Herradores y, tras las correspondientes protestas vecinales, aquellos comerciantes encontraron aquí su definitivo asentamiento, por lo que esta plaza fue conocida como El Rastrillo, por diferenciarla de El Rastro de la Ribera de Curtidores. 

Este pequeño mercado de objetos de segunda mano estaba unido al de alimentos, que partía de la plaza de San Ildefonso y se extendía también por las calles de la Corredera, alta y baja; funcionaba diariamente y sólo durante las mañanas. De las transacciones que se hacían en el Rastrillo, las mercancías pasaban de mano en mano hasta llegar al comprador definitivo. Facundo, uno de los más importantes negociantes del lugar, en el año 1929, decía: “En este negocio se gana poco, se vive mal, pero se come bien”. 

Pasa el tiempo y este Rastrillo ve incrementados su extensión y volumen por los cajones de mercancías que los comercios de la calle sacan a sus puertas. Así se empiezan a mezclar los alimentos crudos, las comidas hechas, las prendas y todo tipo de artículos variopintos, lo que conlleva una nueva protesta vecinal por la insalubridad que se detectaba en el lugar que hasta el año 1928 no ve cambiar su pavimento de tierra por el otro de pedernal, incómodo y desigual. En el primer tercio del siglo XX parece que la norma relega los puestos de alimentos al interior de las tiendas y del mercado de San Ildefonso (construido en el año 1835 y derribado en 1970), dejando la plaza del Rastrillo para la venta de objetos no alimenticios, disposición que no siempre se cumpliría. 

Fuente: Flickr.com Miope67 (1955).
La plaza del Rastrillo con una vendedora de verduras. Al fondo se aprecia el pequeño muro de separación con la calle del Marqués de Santa Ana.

La plaza del Rastrillo siempre tuvo una valla. El desnivel entre esta pequeña loma y la calle del Marqués de Santa Ana, hizo necesaria la construcción de una cerca que a lo largo del tiempo ha ido variando su modelo. 

Fuente: Flickr.com Miope67 (1946)
Pandilla de la plaza del Rastrillo. Tras el grupo, la calle del Marqués de Santa Ana. A la derecha se ve el diseño que tenía la separación del desnivel.
Por las fotografías sabemos que en el año 1946 había una verja de hierro, que en 1955 y hasta los primeros años del siglo XXI hubo un muro de ladrillo y que desde el año 2003, los alumnos de la cercana Escuela de Artes Aplicadas de La Palma realizaron el diseño que actualmente se puede contemplar. 

Diversos proyectos de aparcamiento tuvo el ayuntamiento de Madrid para esta plaza. En el año 1996 se planearía instalar en ella el primer aparcamiento robotizado de la ciudad, excavado en el subsuelo. Pero nada más comenzar el siglo XXI, se renuncia definitivamente a su construcción. 

Foto: M.R.Giménez (2013)
Aspecto actual de la valla de separación entre la calle del Marqués de Santa Ana y la plaza del Rastrillo.

Hoy la plaza del Rastrillo o plaza de Juan Pujol tiene un diminuto parque infantil, algún asiento, una triste y sucia cabina telefónica, un improvisado aparcamiento de motos y varias terrazas de los bares cercanos. 








Fuentes:
Hemeroteca B.N.E.
Prensahistorica.mcu.es
Es.wikipedia.org
Miope67- Flickr.com
Elpaís.com