El franquismo al banquillo


Comunicado de Izquierda Anticapitalista

La orden de detención, a efectos de indagatoria, dictada por la jueza argentina María Servini de Cubría contra Juan Antonio González Pacheco "Billy el niño", José Ignacio Giralte González, Celso Galván Abascal y Jesús Muñecas Aguilar, presuntos torturadores, es un hecho histórico trascendental y un paso adelante para conseguir el objetivo de que todos los represores, responsables políticos y colaboradores con el régimen franquista respondan ante la justicia y paguen por sus crímenes.
La decisión de jueza Servini de Cubría deja en evidencia a todo el sistema judicial del Estado español y pone de relieve que la transición fue un pacto de silencio y la llamada “amnistía” una ley de punto final y obediencia debida para las víctimas y la garantía de la impunidad para los verdugos.
Estamos ante delitos de lesa humanidad: "Organizaron y comenzaron a aplicar un plan sistemático concebido para destruir y eliminar a sus adversarios, incluidos los opositores políticos y todos aquellos que legítimamente respaldaron la legalidad del régimen constitucional hasta entonces vigente, lo que ocasionó víctimas también entre sus familiares".

El franquismo y sus colaboradores planificaron y/o llevaron a cabo detenciones ilegales y arbitrarias, torturas, juicios sumarísimos sin garantías, ejecuciones sumarias, arbitrarias y extrajudiciales, "con o sin proceso judicial previo", castigos colectivos, violaciones de domicilios, saqueos y confiscaciones de bienes y desapariciones forzadas. Estamos hablando de más de 113.000 desapariciones, de las miles de víctimas de la represión franquista que siguen sepultadas en más de dos mil fosas comunes que, estando localizadas, no se han abierto todavía.

El Régimen del 78, resultado de la autorreforma controlada de la dictadura y de las concesiones y las claudicaciones de la oposición mayoritaria, nunca se propuso depurar responsabilidades políticas por el golpe de Estado, la guerra civil y cuarenta años de dictadura. Al no consumarse la ruptura democrática nunca se operó una depuración del aparato de Estado, nunca se juzgó al personal político franquista y se mantuvieron intactos los intereses de la oligarquía que se benefició del franquismo.

De esos polvos estos lodos: la crisis actual pone de relieve la continuidad de la cleptocracia que domina la economía, la continuidad de muchos franquistas en el ejército y la policía, la judicatura, los medios de comunicación, etc… explica la ofensiva reaccionaria que está operando la derecha actualmente para compensar el desgaste que le están ocasionando las políticas “austericidas” que aplica servilmente el PP. La impotencia de las víctimas del franquismo y el terror que han heredado sectores significativos de la población de la dictadura explican también en parte la debilidad política del movimiento obrero y los agujeros en la memoria colectiva de las clases populares de nuestro país. Sin embargo, no pocas cosas han empezado a cambiar desde el 15M. No es por azar que estas iniciativas lleguen en el momento en que se está viviendo una importante repolitización de la población y cuando segmentos importantes se cuestionan cada vez más abiertamente el régimen actual y sus orígenes.

Desde Izquierda Anticapitalista apoyamos con entusiasmo a todas las organizaciones que denuncian al franquismo, sientan a sus responsables en los banquillos de los juzgados y luchan por el reconocimiento y la reparación de sus víctimas. Queremos felicitar también especialmente al colectivo de expresos políticos “La Comuna” por la extraordinaria labor que está desempeñando y por el progreso de la querella en curso.