La muerte de Javier Tomeo

Ha muerto Javier Tomeo. En este apunte apresurado tan sólo deseo manifestar mi gratitud como lector, pues con pocos narradores he disfrutado tanto. A veces no es fácil discernir entre vida y literatura. Tomeo se ha ido al principio del verano, a pocos días del solsticio y de la fiesta de San Juan, cuando el calor empieza a ser mortífero y las moscas y mosquitos se confabulan para impedir el goce del sueño humano. Así le ocurre al protagonista de uno de sus microrrelatos ("La mosca estival"):

Ha empezado el verano y algunos se alegran. No lo entiendo. A mí el calor me aniquila. Ando siempre con la camisa pegada al cuerpo y se me deshacen las ideas...
...
Como le sugiere el personaje a la mosca, tal vez Tomeo se haya ido volando al encuentro de los mágicos fuegos de la noche de San Juan. Descanse en paz.