El doble (mi hermano y yo)

De un tiempo a esta parte me persigue el fantasma del doble literario. Tal vez porque no le he rendido merecido homenaje en alguno de mis escritos; tal vez porque, con la edad, la vista y el pensamiento juegan a menudo con los desdobles. Lo cierto es que empezó hace meses, se repitió ayer y ha vuelto a suceder hoy. La prensa gaditana funde en confusión que ya parece consolidada la persona de mi hermano, escritor y cineasta, con la mía, más modesta en los perfiles.
El Independiente de Cádiz, 17/05/2013
Algo de parecido físico tenemos (es él quien se parece a mí, pues llegó cuando yo ya estaba), no lo negaré, pero el fruto de nuestros desvelos literarios es diferente. Menos mal que nuestra relación no se asemeja a la de hermanos de leyenda, como Caín y Abel o Rómulo y Remo, lo cual me permite albergar la esperanza de que no hay maleficio en este hermanamiento periodístico. Tal vez la culpa de todo esté en esta foto, tomada el día en que presentamos Cádiz oculto. Historias gaditanas para no dormir, de José Manuel. Confío en que la cosa no acabe quitándonos el sueño:
 
Asociación de la Prensa de Cádiz (19/11/2011)