Hoy ha muerto un amigo

Hoy ha muerto un amigo. Se ha ido plácidamente, mientras dormía, como todos querríamos irnos y como desea uno que se vayan los amigos. Porque Luis Charlo Brea, catedrático de Filología Latina de la Universidad de Cádiz, era ante todo mi amigo. Tenía la rara virtud de humanizar la vida académica, a menudo trufada de luchas miserables y necias vanidades. En las primeras horas de la mañana solía hacer su ronda de saludos, con una broma temprana en los labios. Siempre tuvo palabras de ánimo sincero para quienes, alumnos suyos, empezábamos a forjarnos eso que llaman carrera académica. Y cuando recuperé la escritura hace unos años, él fue baluarte y apoyo, además de uno de mis lectores más fieles y amables. Cuántas veces habrá visitado, silenciosamente, estos Silenos. Hombre sin sombras, profesor querido, amigo Luis, descansa en paz.