CAFÉ DEL PEZ.


La calle del Pez, que durante el Sexenio Revolucionario (1868-1874) fue llamada calle de Moriones, no siempre terminó en la de San Bernardo, como lo hace ahora. El tramo final que hoy conocemos, donde la vía se ensancha, fue conocido con el nombre de calle de la Fuente del Cura. Fue allí precisamente, en la última casa de la calle del Pez, entonces número 40 y que hacía esquina con la de Pozas, donde estuvo el afamado café del Pez.


Fuente: Cartotecadigital.icc.cat
Plano de Madrid de Francisco Coello y Pascual Madoz (1848).
Señalado con una flecha, el lugar donde estuvo el café del Pez. Se aprecia la fuente que dio nombre al último tramo de la calle, que en esta época ya se llamaba calle del Pez.


Las primeras noticias sobre este café provienen de la década de los años ochenta del siglo XIX. Su marca varió en numerosas ocasiones: Pez, Japón, Torralba y de nuevo café del Pez, al finalizar el año 1884.


Fuente: B.N.E.
Anuncio del café, del día 19 de enero de 1884, cuando aún tenía la marca de Torralba.  


El del Pez era un café de cante y baile flamenco en donde el guitarrista y maestro Ramón Montoya Salazar (1880-1949) tocó durante tres años, al principio de su carrera.  Asistían a él con asiduidad los hermanos Antonio y Manuel Machado y también el dramaturgo Joaquín Dicenta Benedicto (1862-1917), quien allí conoció a la bailaora Amparo de Triana.

Amparito contaba con quince años de edad cuando abandonó su carrera artística para unir su vida a la del escritor, entonces sin suerte, varios años antes de que éste compusiera “Juan José” (drama estrenado en 1895 y que dio a Dicenta fama internacional). Años después Joaquín Dicenta Alonso, hijo del dramaturgo, escribió “Amparo la de Triana. Escenas de la vida del inmortal escritor don Joaquín Dicenta y una cantaora” (estrenada en 1938), sobre las vicisitudes de aquella relación y ambientada en el café del Pez.


Foto: M.R. Giménez (2011)
Aspecto de la casa actual en donde estuvo el edificio que albergó al café del Pez.


El café del Pez contaba, a parte del tablao flamenco, con tres mesas de billar como indicaba su publicidad en la prensa de 1895, año en que también fue famoso por un altercado que se convirtió en conflicto diplomático.

Bajo el epígrafe “Un escándalo por una cuenta escandalosa” la prensa hace la crónica de dos señoritos, uno inglés(diplomático) y otro escocés (médico), que en la madrugada del día 29 de julio se negaron a abonar la cuenta en el café del Pez. Tras haber pasado toda la noche encantados con el cante y el baile del local, la factura de los “acomodados jóvenes” se desglosaba así:

1 botella de cerveza.- 0,75
2 cajetillas de tabaco.- 1,00
11 copas de jerez.- 8,25
8 botellas de jerez- 80
Desperfectos y roturas de una mesa de nogal.- 40
TOTAL: 130 PESETAS.

El impago de la minuta originó tal escándalo que ambos pisaverdes, junto al dueño del café y el camarero que los atendió,  terminaron la noche en el Juzgado de Guardia. Un mes más tarde, el embajador de Inglaterra presentó una nota al Ministerio de Estado reclamando contra la conducta de los funcionarios del Gobierno Civil de Madrid, respecto a los dos súbditos. 

El  dueño del café del Pez “el mejor café de su clase” anunciaba su intención de traspasarlo en los periódicos del mes de abril de 1899, por no poder atenderlo. Durante el mes de junio se liquidaban sus mesas de mármol, las lunas y las sillas. Un año  después la casa correspondiente al número 40 de la calle del Pez, esquina a la de Pozas, fue derribada junto a sus aledañas para construir el conjunto de viviendas modernistas para Urbano y  José Peña Chávarri, entre los años 1900-1901, que hoy podemos contemplar. (Pez, número 36, Pozas, número 2 y Minas, número 1).







Fuentes:

Es.wikipedia.org
“Los cafés cantantes de Madrid (1846-1936)” José Blas Vega.
Hemeroteca ABC.
Hemeroteca B.N.E.
Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.
cartotecadigital.icc.cat.