En París con Maram al-Masri

Viajo en un autobús urbano por París y, al pasar por la place de St. Sulpice, veo desde la ventanilla un cartel que me seduce: Marché de la póesie. No puedo en la ida, mas en la vuelta me bajo allí. En una veintena de tiendas se expone mercancía poética variada. Mariposeo de cubierta en cubierta, de nombre en nombre: G. Bataille, R. Murier, C. Demageot, L. Pons, G. Bounoure, A. du Bouchet, D. Guillet, Rimbaud, Celan, P. Devaut, J. Prévert... Y he aquí que, sentada delante de una mesa, soportando estoicamente una treintena de grados, una mujer hermosa, de traje rojo y sonrisa inesperada, me mira. Yo, que soy de natural realista, me digo que esa mirada responde a una razón más simple que al interés por mi aparente persona, ya degradada a esa hora de la tarde por el implacabe sol parisino. De pronto me acerco y ambos, casi simultáneamente, caemos en la cuenta de que nos hemos visto en otro lugar. Claro, le digo en francés, en la cuenta de Facebook. Somos amigos virtuales. Charlamos y estrechamos el círculo y, como suele ocurrir en estos encuentros azarosos, me habla de mis/sus amigos de Cádiz (Juan José Sánchez Sandoval, Jesús Fernández Palacios, Ana Rodríguez Tenorio...). Nos besamos amicalmente y nos hacemos la foto, con la promesa parisina de leernos mutuamente (compro su Par la fontaine de ma bouche). Paris tiene encuentros así de memorables.




(Maram al-Masri y servidor. Pl. St. Sulpice, París)

Jaime Siles en Cádiz

La Asociación Qultura cierra mañana su ciclo "Voces en el Museo", dedicado al tema "El arte y sus conexiones: de los orígenes a la modernidad", con una conferencia del filólogo y poeta Jaime Siles, titulada "¿El arte de la Antigüedad clásica y el de la modernidad: diferencias y coincidencias?" Como pieza de referencia Siles ha elegido la estatua de Adriano heroizado que se exhibe en el museo.

Será presentado por un servidor. Los que estáis cerca no os lo penséis; los que estáis lejos, os lo perderéis.
Hora: 20,00
Lugar: Museo Arqueológico (Plaza de Mina, Cádiz)

¿Para qué una jornada de reflexión?

En la jornada reflexiva que se supone que es hoy, ando reflexionando sobre la inutilidad de una jornada para tal menester, en un país donde al 80% de la población la política se la trae floja y buena parte de los votantes tienen el voto decidido desde las vísperas de la democracia. En todo caso, hay motivos para la reflexión en lo que ocurre en la Villa y Corte y en otras plazas del reino español. Porque el llamado 15M (manía estúpida de titularlo todo con números y abreviaturas, muy en consonancia con la merma de neuronas que vamos padeciendo) trae consigo algo de aire freco, aunque sea a rebufo de las movilizaciones de los países árabes africanos. ¿En qué acabará esta rebelión pacífica, apolítica, indignada, cabreada por las desigualdades del sistema capitalista y combativa contra los nubarrones que ennegrecen su futuro? No lo sé, pero ya era hora, ya era hora de que en la España de los sindicatos impresentables, el bipartidismo mediocre, la corrupción política apoltronada y premiada se oyesen en las calles voces nuevas, de jóvenes y no tan jóvenes, voces de hartura que no creen que haya que idolatrar ese ídolo vano que es la jornada de reflexión. Porque, insisto, hoy la reflexión está en ellos. Ellos son el motor de la reflexión. Ojalá la aventura que ha empezado no acabe sepultada una vez que se sepan los resultados de las elecciones y se repartan los sillones aquí y allá.

("El pensador", de A. Rodin, en una exposición temporal de CaixaForum en Madrid)

¿Quién me desvela este misterio?




Seguro que alguno de vosotros se ha topado alguna vez con este individuo que se jacta de vencer la gravedad terrestre en las plazas públicas y otros espacios de concurrencia, para pasmo de los asistentes. Lo fotografié en Lisboa, después de escudriñar debajo de sus pies en busca del truco y así poder contar que lo había pillado en un desliz. No hubo forma. Se me antoja que es una metáfora de la virtualidad en que vivimos en esta época, siempre a medio camino entre la levitación seudomística y el aterrizaje forzoso en el suelo. Si alguien conoce el artilugio que esconde el misterio, ruego encarecidamente lo comunique a quienes, como yo, intentamos levitar todos los días y solo logramos sumar magulladuras.

Lecturas, islas, escritores y otros insectos.

.....Se me acumulan las lecturas. En este mes de mercancías literarias (y no), llegan nuevos libros a casa, como llegan las visitas en tropel, inesperadas a veces, y no sabemos dónde alojarlas ni cómo atenderlas para que se sientan a gusto. Una vez me dijeron que era alérgico a los ácaros, que viven como marajás en las sábanas, atiborrándose de las escamas de una piel, la nuestra, que ya perdió tiempo ha la tersura infantil (¡ay!), y que no era conveniente tener muchos libros en el dormitorio. Pero ellos se empeñan en buscar la penumbra del cuarto y se amontonan en la mesilla, promiscuos (a veces litigando por la primacía). Releo versos de Pierre Louÿs, que soporta encima el peso liviano de Kawabata, bello y triste, quien a su vez sostiene sobre sí las Lisboas de ese personaje híbrido que es Rui Vaz de Cunha. Encima, recientes adquisiciones: Ermitaño en París del gran Italo Calvino y varios libros despachados, sobre las aguas azules de Andalucía, por la fecunda, paradisíaca, Isla de Siltolá: Aquilino Duque, Felipe Benítez Reyes, José Manuel Benítez Ariza, Andrés Luque Gago, Antonio Rivero Taravillo, Enrique Baltanás, Antonio Colinas, José Luis García Martín y el habitante primero de esa isla, sembrador de jardines y espesuras de las que ya disfrutamos los demás, los visitantes: Javier Sánchez Menéndez.
.....Ayer compré además un librito de poesía de Renacimiento,
El inicio del mundo, de Manuel J. Ruiz Torres, del que solo he leído dos poemas, pero han bastado para que sospeche que el conjunto es sobresaliente ("Aun sin quererlo / la vida se vuelve un insensato / ejercicio de acumulación..."). Quiero leerlo despacio, deteniéndome a menudo en la umbría que parece envolver este poemario maduro y pleno.
.....Hoy es sábado, el sol ha amanecido azulísimo y hasta mi casa llega la brisa del atlántico (mi ciudad es una isla a merced de las mareas). Sobre la mesa tengo los suplementos culturales, más lecturas que se suman a las otras lecturas. A veces tengo la sensación de que la vida es, como dice Ruiz Torres, un ejercicio de acumulación, una prueba que se nos impone para medir nuestra reacción ante una de las pocas grandes certezas del ser humano: la imposibilidad de hacer todo lo que queremos en el átomo minúsculo de tiempo que nos ha tocado en este incomprensible reparto.

María Kodama y Borges en Cádiz


La Feria del Libro de Cádiz se dedica este año a J. L. Borges. Desde ultramar ha venido MaríaKodama a hablarnos del Homero latinoamericano, el ciego cantor de "la épica de la desmesura". Fue el lunes, con la luz vespertina acariciando los baluartes marinos, cuando María, acompañada de Jorge Eduardo Benavides, Claudio F. Pérez, Rafael Flores y Nieves Vázquez, evocaron al Borges milongero ("mi cuerpo reconoce esta música"), al Borges del fervor bonaerense, al Borges cautivo (ermitaño abierto al mundo y su extrañeza) de las bibliotecas que se bifurcan duplicando "la inquietud fantasmal de lo insólito y lo recóndito", del Borges que ocupa un lugar primerísimo en el canon de lectura de Harold Bloom y Roberto Bolaño... Los muchos Borges en uno, uno en infinitos Borges. Como un mar insondable, que asusta porque atrae para atrapar en su hondura, sabiendo como sabemos que en los ojos de los peces asoma el cielo inabarcable del aleph.

(De izquierda a derecha, Jorge Eduardo Benavides, María Kodama, Claudio F. Pérez,
Rafael Flores y Nieves Vázquez. La foto es de Armando Lara Narbona)

No quieras ver el páramo en la Feria del Libro de Cádiz

Queridos amigos, hoy domingo presento mi poemario No quieras ver el páramo en la Feria del Libro de Cádiz, en un acto conjunto con Ángel Mendoza, que presenta su Pájaro Negro. Ambos libros han sido publicados por Isla de Siltolá.




Juan Gil, académico de la lengua


El latinista Juan Gil Fernández, uno de mis maestros en la investigación del latín del Humanismo, ha sido elegido hoy académico de la Real Academia de la Lengua, letra e (vacante por la muerte de Delibes). La noticia completa AQUÍ.

¡ENHORABUENA, MAESTRO!