Visión insólita

VISIÓN INSÓLITA

Cuando de niño se miraba en el espejo, su rostro se descomponía en infinidad de partículas inquietas, bailarinas, que se aglutinaban a intervalos regulares formando extrañas simetrías de colores. Si fijaba la atención en un objeto, éste giraba y giraba transformándose en una familia de tréboles cambiantes, de floridas corolas luminiscentes. Al cerrar los ojos para conciliar el sueño, rosetones encendidos lo sumían en un mar de geometrías admirables. Como nunca se quejó de esta deficiencia congénita (o don, según se mire), no visitó al médico hasta que, ya cumplidos los catorce años, comenzó a padecer mareos y trastornos digestivos que cursaban con vómitos de acuarelas. Un equipo internacional de oftalmólogos, digestivos y neurofisiólogos diagnosticó el primer caso de visión caleidoscópica conocido en el mundo. Pero, lejos de suponerle una merma en su desarrollo personal y profesional, hizo carrera como observador en la NASA, donde actualmente dirige el Departamento de Decodificación de Nudos Estelares.