Un microrrelato con rúbrica


LA FIRMA DEFINITIVA

No es el notario marbellí persona que se inquiete fácilmente. A lo largo de treinta años de profesión ha estampado su rúbrica en cientos de documentos de transacciones importantes: apartamentos de lujo adquiridos por empresarios adúlteros, chalés exclusivos con helipuerto e hipódromo domésticos, yates de eslora inabarcable con grifería áurea, créditos hipotecarios millonarios para promotoras prometedoras… Pero la venta de hoy es diferente, porque hoy el notario va a obtener la contrapartida de su vida. Por eso hoy el notario está inquieto. A la hora en punto, el Diablo acude a la cita con su pluma de oro.

(La imagen está tomada de www.todocolección.net)