Un adiós inocente, inocente

En vista de los muchos amigos que me han expresado su preocupación (algunos por correo privado) por el cierre de este blog, adelanto dos horas (sobre las 00.00 h., fin de la jornada) la confesión de que, como algunos ya sospecharon, se trataba de una inocente inocentada. Hay toreros y cantantes (ay, Raphael) que anuncian su retirada sin descanso y, como si los dioses les hubiesen regalado una longevidad mayor que la de su admirado público, siguen erre que erre hasta el hastío. Yo espero no llegar a tanto, pero, de momento, estos silenos continuarán su danza, máxime cuando en el día de hoy han sucitado el comentario de personas que no suelen dejarlos, lo cual me hace pensar que al otro lado sigue habiendo lectores silenciosos. Gracias, amigos, por el interés y el apoyo. Entre todos hemos hecho más verosímil esta broma.

(Imagen: el paquidermo Pinocho del zoo de Jerez. Fuente: Silenos)