Un microrrelato de amor filial


MORS INTERRUPTA

Vine acá porque -me dijeron- mi padre se moría cada tarde. Alguien me lo dijo con reservas, como si temiera que yo me afligiese con la noticia. Conociendo sus extravagancias, no me extrañé lo más mínimo de que hubiese convertido su muerte en un folletín por entregas. Si vine acá es porque me dijeron que la plaza se llenaba de indígenas y foráneos que esperaban turno para ver el espectáculo. Pero, ya ve usted, llegué tarde. Mi padre -me dicen- prosigue con su gira por otras ciudades.

(Imagen: tumba de Alejandro Dumas.
Cementerio de Montmartre. París. Fuente: Silenos)