Un microrrelato de Ángeles Prieto



Ambición del insecto



Una antena, luego la otra, estirando el tórax apenas puedo aferrarme a estas sinuosas y redondeadas formas que dejan entre sí algunas oquedades amables, aquellas en las que reposar y mover las patas. Pero asciendo sin descanso porque Dios es benéfico y con sus dedos me auxilia recortando la cima, acercándome al éxito. Y quiero llegar a él, ser suya.

Cuatro tramos más arriba, tal vez tres, se verá cumplido mi destino. Aunque con seguridad el futuro que me espera, como a tantas compañeras, no tenga otro fin que ser arrojada de un manotazo y pisoteada luego. Sólo cuento con la posibilidad de esconderme, introduciéndome en la próxima pieza para, una vez en su boca, explotar por fin con el sabroso jugo de uvas que corra fresco por su garganta divina.




Autobiografía. Aprendiz de escritora. Alegre gaditana bendecida con el privilegio de haber estudiado vida, andanzas y literatura con Daniel Moyano, se esfuerza en mejorar y publicar antes de alcanzar la vejez, ahora llamada edad terciaria. Licenciada en Historia por la Universidad de Cádiz, doctoranda en infumables sermones del siglo XVIII, ejerce actualmente de profesora de educación vial recitando sermones, igual de infumables, a fin de que los motorizados adolescentes de su provincia usen casco de protección, respeten las normas y no atropellen a nadie. Últimamente ha conseguido publicar en la prestigiosa revista Clarín de Oviedo, quedar segunda en el concurso de cuentos “Ciudad de Huesca” y disfrutar de la amistad literaria de los mejores poetas y cuentistas del país.