Sobre "Poetas de aquí y ahora" (EPS)


Manía de clasificarlo todo, lo mismo a las personas por sus afinidades políticas, que las cuentas de un collar por sus colores. J. Ruiz Mantilla se hace eco de los intentos (¡qué obsesión!) de "bautizar" y, a la postre, encorsetar a un grupo de poetas nacidos en los últimos cuarenta años, defininidos por el articulista como "eclécticos, vivos, atentos y comunicativos" y "poetas globales". Puestos a etiquetar, acaso "les puede venir bien", añade, la de "la generación del 2000", título ya lanzado por L. A. de Villena. Debo reconocer que he leído algo de Ana Gorría, de Luis Muñoz y de Raquel Lanseros, pero no del resto. Lanseros me parece poeta culta, cuya versatilidad en temas y formas no deja de seducirme. En su Croniria (Hiperión, 2009) hay un buen ramillete de poemas notables. Sin embargo, no debe el lector de El País Semanal hacerse una idea parcial de la(s) hornada(s) de poetas españoles de las últimas décadas. Porque hay otros valores que no aparecen en el artículo, como es normal en este tipo de selecciones parciales, como, por ejemplo, Eduardo García (1965), que goza ya de cierto y merecido reconocimiento, el poeta y traductor Eduardo Moga (1962) y Manuel F. Reina (1974), más desconocido, pero de voz prometedora (léase con placer su Las rosas de la carne, en Calambur, 2009). Y ojo con esos otros poetas que van desbrozando el difícil camino de hacerse un hueco entre los escasísimos lectores de poesía de este país sin un premio de relumbrón que los catapulte, como Olga Bernad (1969) y su ópera prima: Caricias perplejas (Isla de Siltolá, 2009). Es obvio que EPS ofrece una mirada panorámica, y es de agradecer que la dedique esta vez a la poesía, pero es lamentable que pase a todos sus protagonistas por el tamiz del estilismo vestuario, lo mismo si se trata de empresarios, actores, toreros, deportistas o, como ahora, poetas. Con ello, y a pesar de que se editan algunos poemas dignos (de Lanseros y A. Lucas especialmente), se fortalece más la imagen del escritor (qué manida dicotomía la de ciudad/campo que sirve de decorado de cartón piedra) que la obra. Lo cual va en la línea contraria de lo que ayer mismo destacaba R. Fresán en un interesante artículo, "Escritores en la sombra", en ABC Cultural.

(Imagen: A. Lucas, J. Rodríguez Marcos y Elena Medel. Fuente: EPS)