Juan Gil Fernández al sillón "Q" de la RAE



El sillón "Q" de la RAE está vacante desde el fallecimiento del psiquiatra y humanista Carlos Castilla del Pino. Ahora hay dos candidatos que se lo disputan: Juan Gil Fernández (Madrid, 1940) y Pedro Álvarez de Miranda (Roma, 1953). No conozco la labor filológica de Álvarez de Miranda, pero sí la de Juan Gil, ya que fui alumno suyo en la Universidad de Sevilla y soy uno de sus discípulos en la carrera investigadora. Catedrático de Filología Latina de la Universidad de Sevilla, Doctor Honoris Causa por la Universidad Complutense, donde también impartió docencia, ha dado cursos y pronunciado conferencias por invitación en numerosas universidades y centros de investigación españoles y extranjeros, entre los que cabe destacar UCLA (EEUU), UNAM (México), Nihon University (Mishima, Japón). Su labor investigadora ha abarcado numerosos campos de la Filología Clásica y la Historia. He aquí sólo una muestra de sus publicaciones: 24 libros (algunos de los cuales han merecido traducción a otros idiomas, como italiano, francés y japonés), 7 libros en colaboración, 41 capítulos de libros, 194 artículos en revistas científicas, 37 reseñas, 18 artículos de periódico, etc. Ha sido pionero de los estudios de Latín Medieval en España, gran impulsor de los estudios de tradición y pervivencia del mundo clásico, así como introductor de los estudios filológicos del Humanismo Latino, y todo ello sin haber abandonado la investigación en los aspectos centrales de la Filología Latina, como queda mostrado por su importante contribución a la Crítica Textual y al establecimiento del texto de los autores antiguos. Ha formado una de las más sólidas escuelas de investigación de España sobre el latín humanístico, esencialmente a través de la dirección de una treintena de tesis doctorales (muchas de ellas publicadas). En octubre le dedicaremos en Alcañiz (Teruel), cuna de grandes humanistas del s. XVI, el V Congreso de Humanismo y Pervivencia del Mundo Clásico. Para terminar diré que posee una de las cabezas más lúcidas y cultas que he conocido. Por todo ello, si uno pudiera votar en la RAE, no lo dudaría: JUAN GIL para el sillón Q de la Academia.



(Imagen: Juan Gil Fernández)