Humilde homenaje a Delibes


A Miguel Delibes,
a quien saludé en
El camino
y despedí en
El hereje

LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

.....El cuervo sabe que tiene una segunda oportunidad. Posado en la rama del abedul, mira de reojo hacia el sendero por donde viene cavilando la zorra. “Esta vez no, zorra”, se dice para animarse, y aprieta con el pico la porción de queso. La zorra cumple el papel que tiene asignado:
.....─Dicen que tu voz es hermosa, cuervo, digna de ser exhibida en la Scala de Milán, pero que eres muy tímido para abrir el pico. Si quisieras, yo podría convertirte en un Pavarotti. Hace años fui mánager de un loro que, después de vivir con los humanos, contaba chistes de alcoba. Lo hice famosísimo.
.....El cuervo aprieta el queso, sin quitarle de encima el ojo negro, sin mover una pluma. Entonces la zorra descubre que algo va mal, que el pájaro se está saliendo del guión esópico. Se marcha por donde vino con el hocico rastrero, murmurando para sí:
.....─¿Y ahora qué hago yo con mi honra?
.....Exultante por haber vencido, el cuervo salta en la rama y grazna a los cuatro vientos, mientras el queso cae al suelo y rueda hasta las patas de la zorra:
.....─Sólo un tonto vanidoso como tú, cuervo, desaprovecha una segunda oportunidad. Por cierto, tienes una voz horrorosa, indigna de la Scala de Milán.