Un microrrelato para estos tiempos de penuria


TRAPICHEO

...Me parece un robo. Vale mucho más. Llevo con él toda la vida, siempre en el lado izquierdo, y jamás se ha estropeado. Fíjese en la esfera, puro cristal bruñido, y cómo conserva todavía intacto el color verde del día del estreno. Tolera perfectamente el agua, es ligero y silencioso. Acepto porque estoy necesitado, pero me parece un robo.
...El hombre se aleja dubitativo. No está seguro de haber hecho un buen negocio, sobre todo al ver cómo pierde vistosidad depositado en la manta en el suelo, junto a una dentadura postiza y un lóbulo de oreja con argolla. De algo está seguro: el comprador maldecirá su nombre cuando la catarata del ojo que le ha vendido empiece a soltar agua.